Miami, Florida

¡Deberías de empezar a ahorrar para tu retiro ya!

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El sueño de los trabajadores es de, después de haber trabajado toda su vida, poder jubilarse tranquilamente sin tener que preocuparse en cómo les abundará el dinero para las necesidades de la vida.  En el último siglo, nuestras sociedades llegaron a un nivel de desarrollo tan avanzado que pudimos asegurar un nivel de vida básico a las personas de tercera edad y drásticamente reducir los índices de pobreza en este grupo.  Surgieron sistemas de pensiones públicas, como el Seguro Social en los EEUU, aumentado por sistemas de pensiones privadas ofrecido por las empresas a sus empleados.  Pero este logro se encuentra en peligro.

En términos demográfico, el mundo era muy diferente cuando nacieron las pensiones públicas.  La población era mucho más joven.  En 1950, por cada jubilado había 16 trabajadores.  En el 2013, por cada jubilado había 2.8 trabajadores.  Esta proporción se reducirá aún más, llegando a 2.1 trabajadores por cada jubilado en el 2035.  El índice de natalidad se ha reducido en las últimas décadas.  A la misma vez, la población está viviendo vidas más largas, lo que significa que hay más personas pasando más tiempo en jubilación, aumentando la cantidad de gastos públicos dedicado a pensiones.  Y viviremos aún más, con los recién nacidos en los EEUU pronosticados a tener un promedio de vida de casi 90 años.

Este cambio demográfico es importante por la estructura del Seguro Social.  Los impuestos que uno paga de sus ingresos para contribuir al Seguro Social no son guardados en una cuenta especial para ese trabajador.  Esos impuestos son recaudados para pagar a los que ya están en jubilación.  Con más personas en jubilación y menor fuente de trabajadores para recaudar los fondos necesarios, el sistema actual no es sostenible.  El remedio es difícil e impopular. Requerirá una mezcla de aumento en impuestos a los trabajadores actuales, una disminución en los beneficios del Seguro Social a los jubilados y un aumento en la edad de retiro.  Básicamente los jóvenes de hoy deberían prepararse para pagar más que generaciones previas por beneficios menos generosos.

También se ha visto un cambio dramático en la estructura de pensiones privadas.  Antes los empleadores se encargaban de los retiros con regímenes de “prestación privada”, en los cuales el empleador promete pagarle al empleado una cantidad fija periódicamente al jubilarse.  Ahora, la responsabilidad ha sido transferida a los empleados bajo regímenes de “contribución definida”, en los cuales el empleado, y normalmente el empleador, contribuyen a un fondo hasta la jubilación.  El empleado corre el riesgo de que el fondo perderá dinero o será insuficiente.  El empleador se deshace de cualquier responsabilidad cuando el empleado se jubila.  Muchos trabajadores contribuyen muy poco o sacan y gastan dinero del fondo antes de jubilarse.  Típicamente este régimen es menos generoso.

En otras palabras, la generación de los milenials no disfrutará de una jubilación tan fácil como la de nuestros padres o abuelos.  Pero esto no es impedimento.  Nuestra generación es la más educada e informada en la historia del mundo.  Somos culto en las finanzas y tenemos más acceso a los servicios de asesores financieros que cualquier otra generación.  Los empleadores también han empezado a prestar más atención a la preparación de retiro.  Un aumento en la edad de jubilación nos afectará menos porque la gran mayoría de nuestros trabajos se encuentran en el sector de servicios, en el cual se valora la experiencia y requiere menos gasto físico.  El hecho de mantenerse activo también trae beneficios en salud y satisfacción personal.  Por último, los avances tecnológicos traerán aumentos en productividad y crecimiento económico, lo cual aumentará nuestro nivel de vida.  Aunque nos encontramos en una situación difícil, no es un escenario apocalíptico.  Pero si requerirá disciplina y planificación.  El primer paso siempre es de reconocer el problema.

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Alex Salinas

Alexander Salinas es un abogado salvadoreño-americano en Miami, Florida, especializándose en el derecho mercantil. Se graduó con los más altos honores de la Escuela de Leyes de la Universidad de Miami. Antes de estudiar Derecho, se graduó de Georgetown University en Washington, DC en Finanzas y Negocios Internacionales. Sus intereses son las políticas, finanzas, los deportes y la cultura popular.

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