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Se incluyen acá algunas publicaciones anteriores que pueden tener alguna relevancia actual.

¿Qué significan los (primeros) 25 años de TBox en El Salvador?

Reconociendo, en forma avanzada a su tiempo, la importancia estratégica de la incorporación de la informática y las habilidades digitales en la educación de los niños y jóvenes en la edad escolar, un grupo de visionarios salvadoreños fundaron, hace un cuarto de siglo, lo que hoy en día es TBox, una empresa salvadoreña que complementa y transforma la formación de la niñez y juventud de una forma acorde a nuestros tiempos.

Es poco probable que algún padre de familia no reconozca la necesidad de que la formación de sus hijos, actualmente, necesita incluir habilidades y uso de herramientas de tecnología digital, además de inglés y otras competencias blandas, integrados con el tradicional plan de estudios.

Conocida al principio como Future Kids, y ahora como TBox (Technology Box), TBox Planet, TBox School, TBox City, y otras marcas y servicios ofrecidos, la oferta de esta institución es completa, madura, dinámica y alineada con los objetivos más apropiados a la vida productiva que les tocará vivir a los niños y jóvenes.

Un modelo educativo exitoso

A lo largo de estos primeros 25 años, el personal y la junta directiva de TBox han ido construyendo un sólido modelo educativo, que busca acompañar a los centros educativos, privados y públicos, con propuestas pedagógicas, integrales e integradoras con el resto de asignaturas, adecuadas a las edades de los educandos, que les provean las habilidades necesarias en el mundo digital.

Cortesía de TBox

Los más de 100 centros educativos que aprovechan las propuestas de TBox en El Salvador y los demás países en que ya tiene presencia, así como en los que se integrarán en el futuro, pueden contar con una estructura de apoyo concebida y actualizada para dotar a los niños y jóvenes de las capacidades, teóricas y prácticas, requeridas en la actualidad y el futuro.

Investigación y desarrollo: TBox es una de las pocas empresas que invierte sistemática y significativamente en investigación sobre las mejores soluciones y crea, por medio de su desarrollo interno, sus respectivas adecuaciones.

Estándares internacionales: Utiliza estándares avalados y probados internacionalmente dentro del sector de la informática educativa, incluyendo robótica y oras tecnologías emergentes.

Actualización permanente: El plan de estudios y la metodología que TBox utiliza es revisada y actualizada con mejoras todo el tiempo. Se presentan las adiciones y mejoras a sus usuarios cada año.

Trabajo coordinado con el centro educativo: Siendo una idea y objetivo clave integrar la formación en tecnología dentro de la educación de los estudiantes, hay una preparación y trabajo muy coordinado con los docentes del centro.

Certámenes y eventos: TBox ya tiene una tradición celebrando eventos y exposiciones de los resultados de los proyectos de los niños y jóvenes, agregando un elemento de sana competencia, incluyendo clasificaciones para certámenes mundiales.

Búsqueda de soluciones adecuadas: Sistemáticamente, y como forma de su plan de investigación, todo el tiempo se revisan y, si es aplicable, se prueban alternativas y tecnologías, y su factibilidad de aplicarlas al plan de estudios.

Internacionalización, idioma y vinculaciones internacionales: Las soluciones de TBox se encuentran en castellano y en inglés, cubriendo de esta forma más posibles usuarios. También se han realizado alianzas con otras empresas, tales como ser parte de la oferta de Google Classroom.

Estas características reflejan el nivel de profesionalismo, madurez y calidad de la propuesta educativa de TBox, y al celebrar sus primeros 25 años de vida, la empresa ya se encuentra en Perú y México, con oficinas propias, y en otros países, por medio de distribuidores. ¡Felicidades!

París en el siglo XX: la novela “perdida” de Julio Verne

Casi no hay una persona, al menos entre las pertenecientes a algunas generaciones, que no conozca alguna de las famosas obras de este francés visionario. Las novelas de Verne, muchas de ellas convertidas en películas, con varias versiones en el tiempo, han sido la fascinación de muchos amantes de la ciencia ficción, así como del público en general.

Julio Verne se anticipó a su tiempo de muchas formas, ya que además de anticipar algunos de los inventos más impresionantes, presentados como un personaje adicional dentro de una novela de aventuras, con otros personajes humanos, también intentaba describir la idiosincrasia y la forma de vida del tiempo en que imaginaba los avances.

La novela “París en el siglo XX”, escrita por Verne en 1863, sufrió la negativa de su editor para publicarla, quizá por considerarla menos excitante y aventurera que sus tradicionales obras. Fue publicada 131 años después de su creación, en 1994, en forma póstuma, por intervención de uno de sus herederos. Por eso se le considera la “novela perdida” del escritor.

El ambiente parisino de 1960

Con los personajes humanos que Verne usaba en sus ficciones para acompañar sus premoniciones y visiones del futuro, esta novela presenta y sigue a algunos personajes que desentonan con lo que, según el autor, sería la capital francesa de agosto de 1960.

La existencia de elevadores en los edificios, carruajes impulsados en forma autónoma por el uso de algún tipo de combustible, y otros inventos y dispositivos que en la actualidad son completamente normales y habituales, son algunos de los dispositivos y aparatos que Verne anticipa en esta novela.

Pero quizá lo más relevante es la manera en que presenta y concibe que será la sociedad de ese momento, casi 100 años en el futuro de cuando fue escrita, pero para nosotros parte de un pasado comprobable.

Julio Verne pensaba que un siglo después de cuando él estaba viviendo, la sociedad se habría vuelto completamente industrializada, y enfocada casi exclusivamente en la producción, la economía, la comercialización y en general la generación de riqueza financiera, la contabilización de las ganancias, y no mucho más.

En esa sociedad de 1960, las humanidades y las artes, en todas las formas, serían vistas de menos, y casi condenadas a su extinción. El personaje principal, Michel, es un recién graduado de poesía en latín, y por tanto, con extremas dificultades para ganarse la vida, además de extrañar y buscar infructuosamente otras formas de arte.

En la ficción de Verne, aún los grandes autores de su época, y probablemente un buen número de artistas ficcionales de diversas ramas del arte, no se pueden encontrar en ese tiempo y lugar, pues las bibliotecas, los museos y las galerías ya no existen, y si hay algunas, muy poco surtidas y visitadas.

Obviamente, la situación tan dramática que plantea el gran visionario no llegó a realizarse, pero este documento histórico tiene el gran valor de hacer algunas predicciones certeras, y sobre todo, ser otra obra, probablemente la última que conoceremos, del escritor y futurólogo del siglo XIX.

Del Museo de Internet e Informática: El primer servidor DNS en El Salvador

En Octubre de 2019, aprovechando el 50ª aniversario de la primera conexión que se hizo por medio de lo que después se conocería como Internet, se inauguró en nuestro país el Museo de Internet e Informática de El Salvador, denominado Un poco de historia, que además de su instancia real, también presenta su sitio web.

En esta serie de entradas, iremos conversando sobre algunos de los equipos y dispositivos que se encuentran en exhibición, y que, en algunos casos, han tenido un rol relevante en la historia de Internet y de la informática en general.

Foto del Museo de Internet e Informática: Un poco de historia

Hay un equipo como parte del museo que, en realidad, es un computador de estante (rack) común, de marca Unisys, que ostenta el honor de ser el primer servidor de nombres DNS que operó en el país, sirviendo la zona SV, es decir, la totalidad de nombres de dominios terminados en SV.

El 1er servidor DNS de la zona SV

Como todo servidor DNS, las características que debe tener un computador que preste el servicio de resolución de nombres son relativamente sencillas y muy asequibles. En los meses en que nos preparábamos para conectar a nuestro país a Internet, durante la mayor parte de 1995, hubo que identificar un equipo que pudiera hacer esta función para la zona SV.

Desde diciembre de 1995 hasta una fecha no recordada, se contó con este equipo como el servidor primario para toda la zona de nombre de dominio de nivel superior .SV, correspondiente a nuestro país, El Salvador. Este servidor era propiedad y estaba en las instalaciones de ANTEL, la Administración Nacional de Telecomunicaciones de El Salvador, entidad estatal hasta 1996, cuando se privatizó.

Cuando alguna persona en cualquier país del mundo, utilizando Internet, quería visita un sitio web cuyo nombre termina en .SV, o deseaba enviar un mensaje a una dirección de correo que finalizaba en .SV, a través de la tecnología de Internet, este equipo le brindaba la ubicación de dicho sitio web o dirección electrónica. El nombre de este servidor era cir.red.sv, lo que significa Centro de Información de la Red (equivalente a NIC, en inglés), en el dominio propio de la red de El Salvador.

Foto J. Orellana

Este equipo, así como la conexión dedicada con la que nuestro país inició su conectividad a Internet, se encontraban en la sucursal centro de ANTEL, ubicada en el centro histórico de San Salvador, en el edificio identificado como el Telégrafo.

Con el tiempo, y en aras de mejorar este servicio, este servidor fue retirado del servicio activo, siendo sustituido por servidores más modernos, rápidos y eficientes. Actualmente, es un miembro de la 3ª generación de estos servidores el que presta ese servicio.

Este equipo, mostrado en el Museo de Internet e Informática de El Salvador, es una joya histórica, que amablemente fue donado por ANTEL, cuando aún existía, con el apoyo del ingeniero René Torres, que también fue parte del equipo humano que trabajó en este importante proyecto en nuestro país.

La leyenda de las 7 llaves que controlan Internet

Con frecuencia, los creativos del mundo, ya sea dentro de industrias como la del entretenimiento o la publicidad, escritores de ciencia ficción o guionistas de múltiples medios, imaginan algunas situaciones o detalles que crean o agregan dramatismo a la historia que quieren contar. Y si estas ideas tienen relación con algo que conocemos y que usamos muchos de nosotros, con mayor razón.

En el ámbito de la ciencia y la tecnología, hay muchos temas que son poco conocidos, oscuros y misteriosos para la mayoría de las personas, precisamente porque no somos estudiosos, y menos expertos, en dichos aspectos. Estas áreas del saber son las que se prestan de mejor manera para crea mitos y leyendas.

Siendo Internet la herramienta importante que es para la mayoría de actividades en la actualidad, es lógico que se popularicen algunas creencias sobre algunos de sus componentes técnicos. Sobre todo, la ilusión de que hay un control centralizado desde donde se puede “apagar” toda la red es muy llamativa y atractiva para crear historias de suspenso.

El control de Internet en 7 llaves

Uno de estos mitos es que hay 7 personas, con una llave cada una de ellas, que deben juntarse para provocar algo en Internet. Esto ha sido usado en varios segmentos de historias en la ciencia ficción. Por ejemplo, en la serie “Elementary”, un experto le explica a Sherlock Holmes este proceso, en esta escena.

De la serie «Elementary»
De la serie «Blacklist»

Sobre el mismo tema, hay otra escena, un poco más larga y completa, en un capítulo de la serie “Blacklist”, donde se explica el tema de las 7 llaves. Estas escenas, así como una explicación más extensa de lo que es la realidad que da base a este mito, aparece en el artículo de Kim Davies, Director Ejecutivo de IANA.

¿Cuál es la base de realidad para esta leyenda? Como lo explica Davies en su artículo, “Hay alrededor de cincuenta expertos diferentes que están involucrados en ceremonias clave. Veintiuno de ellos se seleccionan de la comunidad global de Internet y se dividen en 3 grupos de 7 personas. Cada grupo tiene un propósito diferente. Debido a que necesitamos que las personas de estos grupos participen en ceremonias clave como parte de la protección de seguridad para la clave de firma de claves, a menudo se simplifica a la idea de que hay 7 claves para Internet, o hay 7 personas que controlan Internet. Esto, sin embargo, enmascara la verdadera complejidad que involucra muchos niveles de controles superpuestos. Consulte esta entrada para obtener una explicación más detallada”.

A nivel personal, en 2017, tuvimos la oportunidad de asistir a una de estas ceremonias de cambio de llave en Internet, y lo compartimos en este blog.

En realidad, como sabemos, no existe un único punto de control para el funcionamiento de Internet. Hay mucha descentralización, redundancia y seguridad en torno a los temas más delicados de la red, bajo una coordinación global que podemos calificar como operativa, y no autoritaria. Esa es precisamente una de las grandes ventajas y valores desde el principio de Internet, por los que varios continuamos trabajando.

Balance 2021 de nuestra Sociedad de la Información

Durante 2021 continuamos enfrentando el reto de la pandemia, la vacunación masiva, algunos encierros y, por esta razón, continuar reinventando las formas de trabajo, comunicación y relación entre los grupos diversos de habitantes del planeta.

Continuando con la práctica en este blog, revisamos brevemente algunos aspectos y hechos que incidieron en la Sociedad salvadoreña y el mundo de la información y el conocimiento.

En el plano nacional

Aunque se realizó a fines de 2020, se destacó y concretó un acuerdo de colaboración entre Dataguard, el centro de datos, y SVNet, el registro de dominios SV, con el propósito de poner en operación el primer Punto de Intercambio de Tráfico de Internet en El Salvador, IXSal. Esto ocurrió el 1 de septiembre de 2021, con los primeros 3 proveedores conectados: Telenetwork, GCA Telecom y Enlacevisión.

Debido al estado de la pandemia, este año continuaron las reuniones en línea alrededor del mundo, y sus efectos continuaron su importante impacto.

Por razones similares, la tendencia a cometer actos nocivos o incluso reñidos con la ley o las buenas costumbres, la confianza en Internet también sufrió un deterioro, debido a los engaños, suplantación de identidades, robos, fraudes y otras intrusiones.

Las elecciones para diputados y alcaldes en El Salvador utilizaron, con éxito, la tecnología informática en su ejecución. A pesar de los problemas que no faltaron, y la incipiente práctica en el país, la inclusión de las TIC fue positiva.

Aunque la Ley de Protección de Datos Personales fue aprobada por la Asamblea Legislativa, posteriormente fue vetada por el presidente, por lo que nuestro país aún no cuenta con una ley en este sentido.

Por segundo año consecutivo en formato en línea, celebramos por 13º año consecutivo, las jornadas de Día de Internet, alrededor del 17 de mayo, como en los años anteriores. Más personas se conectaron y atendieron a las distintas actividades, desde varios países de Centroamérica y Latinoamérica. El lema de este año fue “Cultura digital: Clave para la Transformación Digital”, dado que esta evolución hacia lo digital es una tendencia en los negocios.

FUSAI, la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral, realizó un foro con el lema “Las MYPE también pueden transformarse”, dirigido a las medianas y pequeñas empresas que buscan también ser parte de la transformación digital. Participaron como ponentes las empresas Creativos Internet, Pagadito e INNBox.

En 2021 entró en vigencia la ley por la que Bitcoin, una criptomoneda basada en la tecnología de Blockchain, se convirtió en moneda de curso legal alternativa en El Salvador.

El Salvador cumplió 26 años de estar conectado en forma directa y dedicada a Internet. Aunque puede parecer una edad temprana, hay muchos jóvenes salvadoreños que han nacido después de esa fecha y, dependiendo de su poder adquisitivo, han contado con dicha conexión desde temprana edad, aún nos falta mucho por lograr.

Se publicó una nueva edición del Índice de Preparación a la Red, en la que se puede observar la posición relativa de nuestro país y otras naciones.

Ticongle, de Asociación Conexión, organizó y llevó a cabo el Bootcamp Ticongle para Desarrolladores, con asistencia en línea de más de mil jóvenes, que aprendieron diversas técnicas y tecnologías para lograr el desarrollo de aplicaciones.

El Rally Latinoamericano de Innovación, desarrollado por 8º año consecutivo, y segundo en línea completamente, entre universidades de Latinoamérica y 7º en que participa nuestro país, contó con la participación local de 10 universidades salvadoreñas. Los resultados nacionales fueron muy buenos.

TBox, en conjunto con sus aliados, llevó a cabo la 15ª edición de la Competencia Microsoft Office Specialist. Igualmente, el evento Código TBox se desarrolló el 2021 en línea, y el certamen de dibujo digital infantil organizado por TBox, tuvo una nueva edición.

Se llevó a cabo, en un formato un poco diferente al habitual, el IV Foro de Gobernanza de Internet de El Salvador, con la coordinación, organización y apoyo de organizaciones relevantes e interesadas en estos temas en el país y fuera del mismo.

El 14 de diciembre de 2021 El Salvador cumplió 26 años de haber realizado con éxito, después de varios meses, incluso años, de trabajo, la primera conexión dedicada a Internet desde un punto dentro del territorio nacional.

En una nota personal, el 14 de diciembre de 2021 tuve el honor de ingresar al Salón de la Fama de Internet. En este momento hay 135 personas de todo el mundo dentro de dicho Salón, de los que solamente 12 somos latinoamericanos: 5 brasileños, 2 mexicanos, una uruguaya, un peruano, un chileno, un venezolano y un salvadoreño.

La cantidad total de nombres de dominio SV mostró un incremento en 2021, como se aprecia en las siguientes gráfica y tabla, que tienen como fuente a SVNet.

Más allá de las fronteras

En una entrevista para LACNIC, Vint Cerf, uno de los ingenieros que diseñaron los protocolos básicos de Internet, comentó sobre los componentes que le hicieron falta al diseño original de Internet.

CCATLAT (Centro de Capacitación en Alta Tecnología de Latinoamérica) presentó un webinar donde se hizo un recuento de la situación en los países de Centroamérica sobre su situación en temas relacionados con Internet y las Tecnologías de Información y Comunicaciones.

CEPAL publicó una Agenda Digital Mesoamericana, como apoyo a los países de la región que decidan seguir esta línea de trabajo.

El 4 de octubre se dio un fenómeno bastante inusual, al cesar sus operaciones por unas horas algunas de las redes sociales más populares, en un apagón digital de las redes sociales.

En noviembre, Internet Society celebró la Semana de la Comunidad, con participación de varios ponentes y panelistas de varias partes del mundo.

En formato en línea, como muchos de los eventos de este año, se desarrolló el 14º Foro de Gobernanza de Internet de Latinoamérica y el Caribe, LACIGF.

Esta lista es parcial, por lo que si el lector conoce algún otro suceso relevante, por favor háganoslo saber.

¡Seguimos conversando en línea en 2022!

¿Qué tienen que ver el Renacimiento, la imprenta e Internet?

La humanidad vuelve a ver hacia la época conocida como el Renacimiento y, con mucha razón, la relaciona con algunos de los avances, hechos y personas más atractivos de la evolución humana en términos del dominio del conocimiento.

Algunos historiadores colocan esta era comenzando en el siglo XIV, y algunos la hacen llegar incluso hasta el siglo XVI. En general, se trata de un momento fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del mundo. El término «Renacimiento» se utilizó reivindicando ciertos elementos de la cultura clásica griega y romana, y se aplicó originariamente como una vuelta a los valores de la cultura grecolatina y a la contemplación libre de la naturaleza tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad más rígida y dogmática establecida en la Europa medieval.

El término «hombre del Renacimiento» fue registrado por primera vez en inglés escrito a principios del siglo XX.​ Leonardo da Vinci ha sido descrito a menudo como el arquetipo del hombre renacentista, un hombre de «curiosidad insaciable» y de «imaginación febril inventiva». Se trata, en pocas palabras, de una persona “ideal”, que conoce con profundidad todas, o varias, disciplinas del saber.

El Renacimiento, la imprenta, la peste e Internet

Además de Da Vinci, algunos de los nombres mencionados también como hombres del Renacimiento son Petrarca, Bocaccio, Shakespeare, Cervantes y Bacon. Cada uno tiene grandes méritos, al haber cambiado, evolucionado, creado y contribuido a la difusión de nuevas formas de expresión, artística o vernácula.

En la misma época, Gutenberg ideó cuatro dispositivos básicos que contribuyeron a la impresión en papel del conocimiento: 1- Un molde para forjar tipos precisos y en cantidad, 2- Una aleación de plomo, aluminio y antimonio con el que se hacían los tipos de letras, 3- La imprenta de presión, 4- Una tinta para imprimir con base en aceite.

La Peste Negra también sucedió en forma contemporánea, y entre otros terribles efectos que la gran cantidad de muertes dejó en Europa, mucha ropa usada quedó disponible para fabricar papel, lo que abarató mucho el precio de los recién lanzados libros. Así pudo el conocimiento documentado hasta el momento ser difundido a una cantidad mayor de personas.

Cinco siglos después, con la creación y propagación de Internet, y sus sucesivos desarrollos tecnológicos, una inmensa vastedad del conocimiento documentado acumulado de la humanidad se encuentra a nuestra disposición todo el tiempo, con una facilidad nunca antes vista.

Extendiendo el concepto, si bien es imposible que cualquier persona se convierta en un “hombre del Renacimiento”, dado que no es factible que alguien conozca en detalle acerca de todas las disciplinas, sí es verdad que muchos contamos con un “dispositivo del Renacimiento”, siendo éste Internet y sus muchas formas de ser accedido.

En ese ambiente, ya no se necesita el papel, y el conocimiento de prácticamente todas las disciplinas del saber y el conocimiento, se encuentran accesibles en cualquier lugar, con un tiempo de respuesta muy pequeño, y en una variedad de formas y medios. Internet nos ha acercado al ideal del Renacimiento. Por supuesto, depende de cada uno el provecho o la intención con los que utilice estas posibilidades.

Presencia propia de Centroamérica en Internet

Los países de la región Centroamericana, como los demás países del mundo, mantienen actividad y presencia propia en Internet, al menos desde que cada uno de ellos logró su conexión propia a la red. Las fechas en cada uno de ellos se conectó a la red de redes dependió de distintos elementos, pero se dieron casos de cooperación mutua, y como en otros aspectos, existe influencia recíproca.

A pesar de las similitudes, hay diferencias en el desarrollo de la cultura digital, en su amplia acepción, en los países de la región Centroamericana. El desarrollo en aspectos puntuales es heterogéneo, dependiendo de iniciativas estatales, académicas, empresariales y sociales.

Una forma de tener una idea de la presencia que los países tienen en Internet con una identidad propia, fuera de páginas en redes sociales, es la cantidad de nombres de dominio propios, bajo su código oficial de país, tienen las empresas, organizaciones e instituciones de cada nación.

Nombres de dominio en Centroamérica

A partir de una consulta realizada por quien escribe a cada uno de los registros de los países de la región Centroamericana (a quienes se agradece la gentil colaboración), se obtuvo el siguiente resultado, considerando el total de nombres de dominio registrados y activos bajo cada nivel superior, de acuerdo al estándar internacional ISO-3166, al cierre del año 2020.

Como se observa, la mayor cantidad de nombres de dominio, tanto en forma absoluta como considerando el dato relativo de nombres de dominio por cada 100 mil habitantes bajo un nivel superior de país en la región la presenta Belice. La principal razón para esta cantidad de dominios en ese pequeño país, es que su registro comercializa la terminación .BZ como una alternativa al dominio .BIZ, abreviatura para “Business”.

Después de esta situación específica, los países que siguen en cantidad de nombres de dominio por cada 100 mil habitantes son Costa Rica (.CR) y Panamá (.PA), respectivamente, lo que es consistente con el nivel de desarrollo digital que la mayoría de índices, estudios y parámetros que realizan organismos internacionales acerca de la región centroamericana.

El siguiente nivel lo forma El Salvador (.SV) y Guatemala (.GT) en cuanto a cantidad de nombres propios que identifican al país en Internet, y los valores relativos menores corresponden a Honduras (.HN) y Nicaragua (.NI).

Por supuesto, si bien un nombre de dominio terminado en el código del país normalmente se refiere a una entidad, empresa o persona que reside en el territorio, o que siendo extranjera y foránea, le interesa mostrar una imagen, sitio web o direcciones de correo locales, también existen los nombres de dominio que terminan en forma genérica, como el popular “.com” que también son utilizados por empresas y personas en cada uno de estos países. Estas cantidades no son consideradas en esta tabla.

Han tenido Internet toda su vida

Con más de 51 años de existencia como tecnología, casi 40 años de haber dado inicio su popularización en el mundo con la creación de los navegadores o el World Wide Web, y en países como el nuestro con más de 25 años de conectividad, las generaciones van siendo cada vez más de usuarios de Internet de toda su vida.

Tomando El Salvador como referencia, esto significa que todos los nacidos en el país después de diciembre de 1995, sin duda, han vivido toda su vida en un país conectado a Internet. Por supuesto, la experiencia personal depende de muchos factores, entre ellos el nivel de escolaridad, la capacidad de adquisición y el ambiente que rodea a cada persona.

Adicionalmente, hay un período en el que, por ser muy pequeños y con nuestra mente en desarrollo, no somos conscientes de lo que sucede en nuestro entorno, por lo que resulta indiferente si en esa corta edad, digamos hasta los 3 años, contamos o no con la conectividad en casa.

Las eras pre y post Internet

Como pasa con muchas invenciones y creaciones humanas, sobre todo las de índole tecnológica y de difusión popular, con algún impacto y trascendencia, como es el caso de Internet, es posible para algunos recordar cómo era la vida antes de contar con tales invenciones, y para otro grupo, para los que la invención ha estado presente desde su nacimiento, no hay una etapa previa.

Así, para todos los que vivimos en la actualidad, no recordamos la vida antes de que la fotografía existiera, inventada en 1824, o el automóvil, inventado en 1886. Es posible que haya algunas pocas personas viviendo que aún recuerden la era antes del televisor, inventado en 1926, y más personas podrán recordar la era previa al horno microondas, inventado en 1945.

En todos los casos, después de su invención, pasó un período en cada caso para lograr una versión que fuera posible comercializar y popularizar, luego un período en el que se logra bajar los precios de adquisición, y en que la tecnología es adoptada masivamente.

Aunque Internet fue diseñada y probada por primera vez en 1969, no comenzó su popularización sino al principio de la década de 1990, y aún no llega a todos los habitantes del planeta. Aún así, hay muchas personas que han contado con el acceso y aprovechamiento de la red de redes desde su nacimiento y uso de razón.

Para muchos de ellos, el aprovechamiento del pequeño tamaño físico del inmenso poder computacional con que se cuenta en la actualidad es algo casi natural, y es difícil pedirles que comprendan a las personas que, por cualquier razón, no utilizan, no comprenden o no aprovechan estas ventajas.

Para esta generación, es difícil comprender que hace unos cuantos años no se podía encontrar casi cualquier dato o información con unos cuantos movimientos de los dedos, o leer obras completas (o resumidas), y enterarse de inmediato sobre lo que pasa en cualquier parte del mundo, ordenar comida o artículos, pagarlos y rastrear su ruta de entrega, entre otras actividades.

Sin embargo, sigue siendo importante recordar y trabajar por que el resto de nuestros conciudadanos estén conectados y saquen el mayor provecho de esta poderosa herramienta de comunicación, colaboración, educación, comercio y trabajo.

Las dos caras del acceso abierto a Internet y las redes sociales

Muchos de nosotros hemos podido observar y pensar sobre la evolución de Internet desde sus inicios, no sólo desde el punto de vista de avances tecnológicos, sino también desde las posibilidades de comunicación multidireccional que se han abierto gracias al acceso libre en muchos países y regiones del mundo.

Una de las buenas noticias que recibimos como humanidad, sobre todo cuando la tecnología de Internet fue complementada con la creación de los navegadores, a partir de principios de los 1990, es que publicar contenido propio era tan sencillo como tener acceso a Internet y algunos programas que nos permitían generar páginas web.

Unos años después, al iniciar lo que se conoció como Web 2.0, un concepto más sociológico que técnico, fuimos comprendiendo que también la interactividad facilitada por algunas aplicaciones masivas, en sitios web propios, abría la comunicación en ambas vías.

Todos podemos publicar sin filtro

Como las libertades de las que la humanidad ha gozado históricamente, la libertad de comunicación y publicación en Internet puede ser utilizada para hacer muchas acciones buenas, pero también es posible que, dependiendo de los principios e ideas de cada persona, también sean difundidas publicaciones y comunicaciones que pueden ser perjudiciales u ofensivas para algunos de los usuarios que reciben o acceden a esas piezas comunicativas.

Las redes sociales, una forma que facilita la interacción de muchas personas usando Internet, con la inmediatez del acceso a un celular y los demás dispositivos, ha llevado esta interacción a niveles en tiempo, espacio, geografía, esfuerzo, costo y disposición que nunca antes se había conocido.

De esta forma, se habla de periodismo en red (network journalism), ya que las fuentes de noticias, aunque probablemente sin confirmación, se vuelven prácticamente todos los usuarios de Internet que estén conectados y con acceso a ciertos portales y redes sociales.

La otra cara de la moneda es que, por ejemplo en el plano de las noticias, además de publicar hechos reales y en algunos casos documentados, cualquier persona o grupo organizado, puede literalmente crear, y luego difundir, noticias y rumores, ya que no existe un equipo editor que cuestione la veracidad o la comprobación necesaria de los hechos, como se suele proceder en los medios tradicionales de comunicación.

La publicación y pronta difusión de noticias, comentarios y opiniones, algunas movidas por emociones o identificación personal con la fuente original, permite la propagación y la práctica de aceptación casi inmediata y la reducción del análisis conveniente y necesario por parte del receptor.

La posibilidad de obtener nuevas y diversas visiones y opiniones sobre un tema específico es algo beneficioso y positivo para formar la propia opinión, pero es importante que, en un mundo ideal, todas las publicaciones fueran confiables y motivadas por buenas intenciones. Como esto no es así, debemos mantener la mente abierta y crítica al recibir y acceder a estas comunicaciones.

Imaginar el futuro o imaginar el pasado requieren mucha capacidad y talento

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, algunas acepciones del verbo imaginar incluyen “Representar en la mente la imagen de algo o de alguien”, “Inventar o crear algo”, o “Concebir algo con la fantasía”. Imaginar es una cualidad inherente al ser humano, y es lo que ha permitido a la humanidad las altas dosis de creatividad e ingenio para visualizar nuevas formas, tecnologías y métodos.

La imaginación ha sido ensalzada por muchos visionarios, científicos y artistas, con frases como “El verdadero signo de la inteligencia no es el conocimiento, sino la imaginación”, atribuida a Einstein; “La imaginación es el inicio de la creación. Imaginas lo que deseas”, de George Bernard Shaw; “El mundo real es mucho más pequeño que el de la imaginación”, de Friedrich Nietzsche; entre muchos.

Muchas creaciones, descubrimientos y soluciones a problemas han sido concebidos, según han relatado a posteriori sus autores, en momentos de intensa imaginación y lucidez, a veces incluso en sueños y en estados semiconscientes, gracias al poder de la imaginación.

Visualizar lo que no se ha vivido

Con cierta facilidad y frecuencia, podemos comprender que las personas que logran imaginar un poco del futuro, y son capaces de materializarlo en una fórmula, un enunciado, un objeto diseñado y construido, son los inventores, descubridores y pioneros de los avances tecnológicos, científicos y artísticos que hacen nuestra vida más fácil.

Está claro que no todas las personas que imaginan una parte del futuro tienen éxito, por muchas y variadas razones. También es verdad que varias personas en el mundo pueden imaginar más o menos al mismo tiempo una propuesta específica, y cada vez más, las imaginaciones de uno pueden influir, sugestionar o motivar las de otro.

Si aceptamos que imaginar equivale a visualizar lo que no se ha visto o vivido antes, podemos también pensar que si queremos recordar o estudiar la historia, tendremos que imaginar el pasado, y esa actividad, en muchos casos, no es una tarea sencilla.

Por ejemplo, ¿podemos imaginar nuestra vida sin teléfonos, sin automóviles o medios mecánicos de transporte, sin dispositivos que preserven nuestros alimentos, o ignorando la forma del planeta tierra, o la posición de los distintos astros?

O aún más, ¿podemos concebir las formas de convivencia cuando no se había creado el lenguaje hablado o escrito? ¿Qué hacían nuestros antepasados ante un fruto o hierba desconocida, ignorando si era tóxico o beneficioso para sanar algún dolor o enfermedad?

Imaginar la historia requiere contar con fuentes creíbles y fidedignas que nos ofrezcan la información real de cómo y en qué secuencia sucedieron los hechos. Imaginar el porvenir demanda apoyarnos en el conocimiento actual y agregar ideas y características deseables y factibles.

En ambos casos, si bien todos estamos facultados para hacerlo, cada uno de estos ejercicios demanda talento y capacidades adecuadas, que podemos desarrollar en forma consciente y sistemática.