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Educación sobre cultura digital: La información como materia prima

¿Cómo podemos comenzar a enseñar a nuestras nuevas generaciones acerca de la transformación digital, asumiendo que todos estamos de acuerdo en una política pública que nos permita y estimule a orientarnos en esa dirección?

En su nivel fundamental, las transformaciones tecnológicas de las que hablamos y nos condicionan actualmente, tienen como materia prima la información, y en particular, la digitalización de las diversas formas de presentación de la misma. Textos, imágenes, audios, juegos, aplicaciones, sistemas, mensajes de correo, redes sociales, programas, sitios web, y todas las formas, presentes y futuras, de representación del conocimiento, son información digitalizada.

Entonces, parece razonable que enseñemos a nuestros niños, con materiales diseñados para su nivel, algo sobre teoría de la información, y las características, transformaciones, manipulaciones, procesamiento y almacenamiento que se pueden realizar sobre la misma.

Información digital por todos lados

Un aspecto que ha cambiado radicalmente en los años recientes es la digitalización masiva y casi universal que se ha dado en volúmenes y formas de información. Digitalizar información significa que el contenido puede ser convertido, transitoriamente, a bits, es decir, al lenguaje binario de dos estados. A esto se suma el hecho clave que la humanidad ha desarrollado mucha nuevas habilidades y tecnologías para trabajar eficientemente con estos dos estados.

Siendo la información la materia prima, en esos cursos introductorios se debería enseñar, con ejemplos accesibles para los estudiantes, para iniciar, las características que definen la calidad de la información: Integridad, Concisión, Oportunidad, Brevedad, Presentación y Veracidad.

A partir de estos conceptos y prácticas, se pueden empezar a revisar las conductas intelectuales que los seres humanos por sí mismos, y con ayuda de las máquinas, o los computadores por medio de una serie de instrucciones, pueden desarrollar con la información: levantamiento, lectura, recopilación, percepción, análisis, abstracción, inducción, deducción, memorización, almacenamiento, procesamiento, transmisión, compartición, reproducción, copiado, borrado, olvido, destrucción, entre otras.

Posteriormente, habría que llegar a las conclusiones sobre las actitudes que los seres humanos, y sobre todo las generaciones que están creciendo rodeados de altos niveles y cantidades de interacción tecnológica, debemos preservar. Entre ellas podemos mencionar mantener actitud crítica; ser analíticos; respetar la privacidad; cuidar la seguridad; aprender todo el tiempo; contribuir al desarrollo; etc.

También será necesario repasar los grandes logros, ventajas y eficiencias que se logran con la información digitalizada, pero también habrá que presentar y discutir sobre los aspectos negativos y los malos usos que se han venido dando con la misma información.

La masiva digitalización de la información es una situación que nunca antes había enfrentado la humanidad con el grado de elaboración, sofisticación, ubicuidad, velocidad y complejidad con el que lo estamos viendo. La clara posición de los seres humanos ante este fenómeno, dejando de lado la sorpresa y el nivel de asombro que experimentamos naturalmente, seguramente hará mucho más bien a nuestros niños y jóvenes educandos, antes de que los copemos de dispositivos, computadores, tabletas y celulares.

No necesitamos más diagnósticos para nuestro avance digital

Casi todos los eventos públicos y privados que tienen que ver con el desarrollo de nuestro país, así como de la humanidad completa en estos días, tocan los temas que se asocian al avance de las tecnologías, y cómo éstas impactan otros aspectos cruciales para las personas y las poblaciones, tales como salud, educación, medio ambiente, productividad y sostenibilidad, entre otros.

Términos como Industria 4.0, Comunidades digitales y Singularidad, han tomado el lugar de las anteriores Web 2.0, Sociedad del Conocimiento, Ciudades inteligentes, y muchas más. Con variantes específicas, la terminología usada tiene en su base el uso y la forma en que cada uno de nosotros, en su país, hogar e industria, incorpora los grandes desarrollos en miniaturización, inteligencia artificial, telecomunicaciones de largo alcance y amplitud, robótica, genética, y varios más.

Con un gobierno nacional recién tomando posesión, y con algunas señales positivas respecto al enfoque y relevancia que se dará a la búsqueda de la mejor forma de asimilar y adoptar dichos cambios y avances tecnológicos, es tentador pensar en que necesitamos que, como nación, alguien externo nos diga qué hacer.

No nacimos ayer

Contrario a ese primer impulso, hay que recordar que al menos desde 1998, cuando se formuló la primera Política Nacional de Informática, por el Comité Nacional de Informática, constituido por representantes de varios sectores del país, bajo los auspicios del entonces autónomo CONACYT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), hemos venido discutiendo y formulando planes y propuestas de trabajo.

Después de más de 20 años y una larga lista de documentos, estudios y diagnósticos, muchos de ellos elaborados por profesionales nacionales, con o sin el apoyo de cooperantes internacionales y países amigos, en aspectos puntuales, como el gobierno electrónico, o la primera versión de la ley de comercio electrónico, elaborada en el año 2000, no necesitamos hacer un nuevo estudio, análisis y dictamen de lo que le falta a nuestro país para insertarse en la economía digital.

Se puede retomar alguno o varios de los documentos existentes, tanto en el sector privado, como la Agenda Digital de CasaTIC, la Cámara Salvadoreña de Tecnologías de Información y Comunicaciones (que a su vez retomó el trabajo hecho por grupos multisectoriales anteriores), o en el sector público, como alguna de las versiones recientes del plan estratégico de Gobierno electrónico.

Como sociedad, por medio de los actores relevantes del sector privado, académico, sociedad civil y comunidad técnica, estamos listos para que, con el acompañamiento en igualdad de condiciones con el gobierno, por medio de las secretarías, ministerios y dependencias respectivas, comencemos, o en algunos casos, retomemos, iniciativas y proyectos que pueden apoyar e impulsar nuestra incursión en el concierto mundial digital.

La experiencia ganada por muchas personas en El Salvador, a lo largo de años, proyectos y programas que han logrado, o no, algunos resultados, además de la continua exposición a presentaciones, talleres y conferencias por parte de ponentes extranjeros, debería ser un buen insumo para plantear y desarrollar algunos proyectos, quizá con expectativas modestas, que nos unifiquen y pongan claramente en la ruta digital correcta.

La Red de las Cosas comienza a tomar forma en El Salvador

Nadie duda que Internet de las Cosas sea una de las siguientes revoluciones tecnológicas que ya está entre nosotros, y que continuará su evolución, conectando a millones de objetos en el mundo, a través de sensores y actuadores, utilizando distintos protocolos de comunicaciones, y potencialmente conectándose a servidores en la convencional Internet.

Como todas las tecnologías, IoT (Internet de las Cosas, por sus siglas en inglés) también pasa por etapas de difusión, estudio, práctica y experiencia, entre las personas que se involucran y buscan sacar provecho, propio o para terceros, de las aplicaciones y formas de implementación que se pueden desarrollar en cada caso. En muchos lugares, El Salvador incluido, apenas estamos comenzando a entender los protocolos, dispositivos y necesidades de la tecnología.

The Things Network (la Red de las Cosas) es una organización e iniciativa mundial que promueve, difunde y apoya los esfuerzos y proyectos que se realizan en cualquier parte del mundo para construir redes que permitan conectar cosas entre sí y, por medio de Internet, a servidores y sistemas más estructurados.

Antena Gateway en el techo de la Casa de Internet de El Salvador

El 5 de julio, después de un período de preparación, obtención de los componentes, y un taller para compartir los conocimientos mínimos, impartido por Mario Gómez, fundador de Hackerspace San Salvador, y uno de los líderes de Open Hardware SV, se instaló la primer antena y Gateway fija en nuestro país, en la Casa de Internet de El Salvador, sede de SVNet y Conexión.

Mapa en The Things Network

Gracias a este trabajo coordinado entre organizaciones como Open Hardware SV, Hackerspace San Salvador, Conexión, Ticongle, y SVNet, San Salvador tiene una antena en la zona de San Benito, con una cobertura y alcance de algunos kilómetros a la redonda, para que los dispositivos IoT puedan hacer llegar sus datos a la misma, y a través de la conexión a Internet de SVNet, a otros servidores, según se diseñen las aplicaciones.

Foto cortesía de TICONGLE

La idea detrás de este proyecto es que las personas que estén interesadas en realizar prácticas de conectividad con dispositivos sensores o actuadores que utilicen el protocolo de comunicaciones LoRa  y LoRaWAN (Log Range Wide Area Network), y deseen construir y probar aplicaciones que, por ejemplo, tomen datos del ambiente externo y los envíen a servidores y aplicaciones que los procesen.

Pronto habrá más antenas Gateway como ésta en otras ubicaciones de San Salvador, haciendo posible obtener datos similares del ambiente, dependiendo de los proyectos específicos que se echen a andar, enriqueciendo los datos captados y dando mayor validez a los estudios y análisis que se deseen realizar.

Con este paso, además de figurar en el mapa mundial de The Things Network, dejamos evidencia y abrimos la posibilidad a que más organizaciones, universidades e instituciones instalen sus antenas, y se sumen a la red de cosas en El Salvador, y que más estudiantes y profesionales diseñen y ejecuten proyectos de Internet de las Cosas. ¡Adelante!

Una propuesta para proteger nuestros datos personales

En 1997, como un trabajo de graduación de la carrera de derecho, realizado por una profesional de la informática para obtener su segundo grado académico, se desarrolló y presentó en la UCA un estudio, análisis y propuesta de ley denominada, en términos generales, “El Habeas Data en El Salvador”.

Poco ha ocurrido en nuestro país desde aquel momento en este campo del derecho informático, a pesar de que las tendencias en el resto del mundo han evolucionado mucho en la búsqueda de un balance entre las amenazas a la ciberseguridad y el respeto por la privacidad de los individuos. Hasta hace unos pocos días.

Se ha presentado un anteproyecto para una ley de Protección de Datos Personales en la Asamblea Legislativa, lo que se puede interpretar como un avance importante en la legislación de nuestro país. Tenemos aun una deuda importante respecto a la actualización de nuestra cultura digital en general, y en particular del entorno legal.

Sobre la propuesta de ley

La propuesta está bastante bien planteada, y alineada en buena medida con los requerimientos que en el ámbito de la seguridad, privacidad y tratamiento de la información están presentes a nivel mundial. Luce bastante completa en varios sentidos, respetando excepciones para micro y pequeñas empresas, evitándoles mayores costos, pero definiendo directrices para bases de datos en empresas privadas e instituciones públicas por igual.

Como es lógico, existen mejoras posibles, como por ejemplo la especialización en el tema particular de la protección de datos personales en cuanto a la autoridad competente y dedicada: en algunos países existen las Autoridades en Protección de Datos, con una oficina pública específica, que cuenta con los recursos, habilidades y competencias para promover un mejor cumplimiento de la ley.

El tema de la jurisdicción de las leyes locales, cuando se trata del uso de la red mundial de comunicación digital, ha sido y continuará siendo un asunto de relevancia mundial, que demanda acuerdos multinacionales de cooperación, homologación y legislación comparada, además de herramientas, instrumentos y personal para lograr esta interrelación entre países. Una recomendación para la Defensoría del Consumidor, la entidad designada por esta ley como responsable, es ponerse en contacto de inmediato con las grandes empresas que conocemos como populares en El Salvador, y que capturan una buena cantidad de datos personales  de los salvadoreños, para abrir los canales expeditos de comunicación, de cara a posibles futuras necesidades de colaboración.

Dada la relativa poca disponibilidad de recursos públicos, es aceptable que una entidad como la Defensoría del Consumidor sea encargada inicialmente de la supervisión y vigilancia del cumplimiento de la ley. Sin embargo, sabiendo que el registro de datos personales en múltiples formas, empresas y bases de datos ya es voluminoso, ha estado sin ninguna protección en nuestro país por mucho tiempo, y sin duda continuará creciendo, es importante considerar que en un relativo corto plazo, este conocimiento y experiencia debería llevarnos a la creación de una entidad dedicada y especializada.

La ley le otorga varias obligaciones a la entidad responsable, y ésta deberá contar con los recursos, financieros, tecnológicos y humanos, para desempeñar dichas funciones adecuadamente. Se habla de un registro de responsables, de especificaciones de intención de uso y de medidas de seguridad, por ejemplo, que deben ser mantenidos actualizados por la entidad responsable a nivel nacional, y todo eso requiere una cuidadosa planificación y puesta en marcha.

Las mayores dificultades para la supervisión y cumplimiento de esta ley provienen de la utilización de medios electrónicos y digitales, ésta es el área que debe ser plenamente reforzada y especializada en la unidad a cargo. Es necesario diseñar, mantener y asegurar las bases de datos, procesos y documentación que se exigirá a todos los responsables de datos en las empresas privadas y públicas, y esa función, sumada al seguimiento, estudio, análisis y resolución de los casos que se pueden presentar, seguramente demandará mucha atención y tiempo de esta institución.

Coincidencia de propósitos y voluntades

La renovación y alternancia en el poder político en El Salvador, lejos de las tradicionales fuerzas partidarias que han ejercido ese rol en el pasado reciente, junto con las circunstancias que rodean al nuevo gobierno, entre ellas la juventud de sus líderes y la singular utilización de las herramientas de comunicación social tecnológicas contemporáneas, ha creado un especial ambiente de una creciente disposición a apoyar los nuevos planes.

Es muy positivo que se perciben distintas expresiones y formas de propuestas de apoyo y colaboración por el bien del país, en áreas de tecnología de varias entidades y sectores. Las motivaciones e intereses pueden ser distintos en cada caso, desde los sinceros y generosos ofrecimientos sin mayor deseo de retribución, hasta las ofertas teñidas del interés financiero y de crecimiento empresarial individual.

Estas buenas intenciones, que son normales en un período de cambio nacional, y con mayor razón cuando existe una coincidencia generalizada de la necesidad de que ocurran movimientos, acciones, políticas y proyectos que conduzcan al país por esos senderos, deberán ser canalizadas y coordinadas para encontrar puntos de contacto entre los actores y sus intenciones.

Sectores, organizaciones y personas

Poco a poco, las autoridades a cargo deberán escuchar las propuestas de cada actor relevante que quiera ofrecer apoyo, de la forma en que lo considera factible y adecuado en cada caso, para posteriormente, además de construir un plan general de trabajo, acorde con los lineamientos estratégicos de las autoridades actuales, definir roles para cada actor contribuyente.

Gremiales, empresas, grupos de personas unidos informalmente por medio de objetivos y anhelos comunes, empresarios y emprendedores, universidades, asociaciones de la sociedad civil, y otros actores que desarrollan sus actividades en diversos ámbitos, la mayoría relacionados con la tecnología, están tratando de entrar en contacto con las nuevas autoridades para ofrecer su apoyo.

Por supuesto, salvando las diferencias en todos los casos, el denominador común es que todos queremos vivir y trabajar en un mejor país, y si se nos permite, contribuir de distintas formas a lograr metas y objetivos comunes.

Algunos pensarán en el corto plazo, esperando obtener algo a cambio en poco tiempo, ya sea para sí mismos, sus organizaciones y/o su región o el país entero. Otros considerarán que su apoyo será más útil para lograr una evolución estratégica y permanente para que el país transforme su capacidad de producción, las competencias de su gente y, en definitiva, su oferta mundial.

De la manera que sea, y tomando lo bueno de esta coyuntura de ofrecimientos de colaboración de muchas partes interesadas, le corresponderá a las personas e instancias a cargo de la planificación estratégica del país en las áreas de tecnología informática, la innovación y la nueva economía, conocer al menos con lo que puede contar como apoyos y cooperaciones de parte de sus mismos ciudadanos, y algunos apoyos extranjeros.

En una siguiente etapa, con suficientes elementos para la reflexión y concreción de planes específicos, podrá volver a cada oferente y plantear un posible rol para cada uno, con la idea y el propósito de que se pueda llegar a un acuerdo, conciliando intereses y visiones, para construir un país que pueda brindar oportunidades de desarrollo a sus habitantes, especialmente a los más jóvenes.

Nuevo gobierno: renovadas esperanzas sobre el rol de la tecnología

El 1 de junio de 2019, como cada cinco años, se llevó a cabo la toma de posesión del nuevo gobierno en El Salvador. Casi en forma natural, se generan expectativas en la población sobre los funcionarios, las medidas, los cambios, los programas y proyectos y, sobre todo, los posibles cambios positivos en el nivel de vida general.

A cada uno, además de su vida, sector de trabajo y familia, nos interesa de forma especial lo que sucederá en las áreas en que nos desarrollamos, personal, académica o profesionalmente. Así, hace unos pocos meses, hacíamos un breve recuento de los principales retos que veíamos en el área de la tecnología de información y comunicación.

Mencionábamos 6 áreas de enfoque que podían ser consideradas en un inicio, y que deberían ser desarrolladas y apoyadas por todos los sectores, aunque algunas sean apuestas a mediano y largo plazo. Las referidas áreas son: 1. Propiciar el acceso universal, con creación de competencias y habilidades; 2. Fomento e inclusión de la tecnología en los procesos educativos de todo nivel; 3. Apoyo explícito y proactivo a la industria de TIC y relacionadas; 4. Acompañamiento al desarrollo de la capacidad científica y de investigación; 5. Constitución de una institucionalidad fuerte y prospectiva en este campo; 6. Promoción y mejoramiento de un gobierno electrónico.

Un modelo de múltiples partes interesadas

Cuando se habla de tecnología de información y comunicaciones, especialmente lo relacionado a Internet, es importante también vincular con el desarrollo basado en dichas tecnologías, el modelo de gobernanza y difusión que lo ha acompañado desde el origen: un esquema participativo, abierto, colaborativo, y de múltiples partes interesadas.

Esto significa, entre otros aspectos, conocer lo que se ha hecho por otros actores en cada una de las áreas mencionadas. Lo que esté bien hecho, y esté produciendo resultados, puede ser retomado, fortalecido y acompañado por nuevos actores gubernamentales, sin que esto se trate de reemplazar protagonismos.

Fuente: ICANN

Buscar canalizar el talento, entusiasmo y necesidad de los jóvenes salvadoreños interesados en alguna de las disciplinas actuales y futuras de la tecnología, con el propósito de convertir a este sector en uno de los motores de la economía y generador de un porcentaje mayor del PIB nacional, puede ser una acción y estrategia que rinda frutos importantes en muchas de las áreas que aun son débiles en nuestro país.

Además de generar riqueza, mejor reputación e imagen a nivel mundial, convertir a El Salvador en un centro de desarrollo de aplicaciones usando las nuevas tecnologías puede reducir las tendencias de migración, incremento de violencia, desempleo y otras deficiencias en nuestra sociedad. No seríamos los primeros, y seguramente no seremos los últimos que encuentren un nicho próspero en este campo.

Por parte del estado, no ha habido muchas acciones concretas en el pasado, pero algunos elementos del sector privado, académico y sociedad civil han ejercitado algunos proyectos, y cuentan con experiencias en cada uno de los rubros mencionados. Los ejemplos a nivel mundial también son de mucha utilidad.

No hace falta un nuevo diagnóstico. El gobierno entrante podría enfocarse en encontrar a los aliados correctos, experimentados, honestos y dedicados a estos temas, y con esas alianzas lograr algunos resultados iniciales en relativo breve plazo.

TICONGLE: Un programa innovador de Conexión

Después de varios meses de tormentas de ideas, discusiones, planificación y reflexión, los miembros de Asociación Conexión al Desarrollo de El Salvador, han creado el programa denominado TICONGLE, usando en este nombre dos conjuntos de siglas que caracterizan la misión y visión de la asociación: TIC (Tecnologías de Información y Comunicaciones) y ONG (Organización No Gubernamental).

El sitio web del programa, ticongle.sv, lo describe en forma breve y concreta: “Es un programa integral para que los jóvenes en situación de vulnerabilidad educativa-laboral cuenten con oportunidades para mejorar sus condiciones socioeconómicas a través de la formación, el empleo y emprendimiento.

TICONGLE: Un programa de Conexión

La génesis de este programa reside en el interés y compromiso de la Asociación Conexión, desde su creación, con el desarrollo del talento, competencias y capacidades tecnológicas de los salvadoreños, con especial énfasis en las personas de menos posibilidades económicas, y con mayores riesgos en nuestra sociedad. En muchos de los casos, estas personas son los jóvenes que no cuentan con el acceso a educación formal, por las diversas razones que nos afectan actualmente.

Los programas de TICONGLE

La estrategia del programa consiste, en resumen, en impulsar tres ejes o programas estratégicos:

Joven Integral

Con planes de formación prácticos y con la metodología de “aprender – haciendo”, se abarcan 4 áreas: formación técnica, desarrollo emocional a través de un programa neurolingüistico, inglés y el ABC de las finanzas.

Joven Productivo

Promoviendo el empleo independiente o “freelance”, se da el impulso que los jóvenes necesitan para hacer un trabajo por proyecto o tareas específicas, poniendo a la disposición del mercado sus servicios y gestionando la labor con los socios y aliados.

Joven Emprendedor

Con la experiencia adquirida el joven emprenderá con su propio negocio, y se le brindará asistencia administrativa y financiera, espacios de coworking, gestión de alianzas para hacer negocios y otros servicios que le ayuden a formalizarse y crecer.

Para preparar a los jóvenes que forman parte de este programa, se ofrece una variedad de cursos y capacitaciones, en áreas tales como: Estrategia y marketing digital; Desarrollo y programación web; Diseño; Desarrollo de aplicaciones móviles; Producción multimedia; Soporte técnico y redes; y otros temas.

Otro elemento clave de la estrategia es el trabajo con aliados, empresas y organizaciones nacionales, internacionales y cooperantes, que podrán brindar su apoyo de múltiples formas, para que el programa logre sus objetivos y metas propuestas.

Se puede ver una presentación más amplia aquí. La presentación y lanzamiento oficial de TICONGLE será el 25 de abril próximo.

Lo inevitable: 12 fuerzas tecnológicas que nos están moldeando

En el libro “The inevitable”, Kevin Kelly reflexiona y abunda en ejemplos para hacernos pensar sobre lo que él identifica como las 12 fuerzas tecnológicas que han venido caracterizando la evolución de los últimos 30 años, y seguramente lo continuarán haciendo.

Uno de los aspectos relevantes del texto es que si bien las fuerzas que el autor analiza están presentes en muchas de las formas en que hoy en día realizamos nuestras tareas, relaciones, acciones y entretenimientos, y han venido ellas mismas transformándose, no se trata de tecnologías en sí mismas, sino de los efectos y tendencias que podemos observar desde hace años siendo cada vez más ubicuas en todo el mundo.

Este razonamiento es el que hace concluir a Kelly que las tendencias que describe conforman una forma de vida radicalmente diferente a lo que vivíamos hace unos 30 años, y que cada vez con mayor velocidad, seguirán transformando nuestras vidas, de forma inevitable. Por tanto, es mejor conocerlas y prepararnos, que intentar negarlas o pensar que aun falta tiempo para que ocurran.

Las 12 fuerzas tecnológicas

El autor utiliza una sola palabra para cada fuerza. En castellano, no es sencillo resumirlo de esa manera, por lo que hemos usado una frase.

1- Becoming (La transformación constante): Gracias a la tecnología, casi todo está cambiando de forma, funcionalidad, objetivo, manera de empleo, tamaño, facilidad, etc.

2- Cognifying (El predominio del conocimiento): El componente principal, tanto del lado de los insumos como del lado del producto o servicio brindado, está siendo cada vez una forma de conocimiento.

3- Flowing (Un flujo permanente): La circulación de información, en todas sus diversas formas, no se detiene en ningún momento, y proviene de cualquier lugar del planeta.

4- Screening (Abundancia de pantallas): La forma de interacción entre humanos y máquinas es y seguirá siendo por medio de pantallas, de todos los tamaños, formas, tecnologías, características, materiales y ventajas.

5- Accesing (Acceso inmediato y ubicuo): La facilidad para traer a nuestra presencia cualquier tipo de información, propia o de terceros, será cada vez más independiente del tiempo, espacio y condiciones.

6- Sharing (Compartir es la norma): Desde el surgimiento de las primeras tecnologías que nos han traído a este momento, ha predominado un principio de compartir con pocas, si alguna, condición o requerimiento.

7- Filtering (Selección de la información): Con la sobre abundancia de información que recibimos constantemente, los dispositivos, mecanismos y procesos para seleccionar lo que deseamos percibir van creciendo.

8- Remixing (Reutilización de la información): Cada vez es más habitual y sencillo mezclar piezas de información, en cualquiera de sus formas, con otros segmentos, según la necesidad o preferencia del usuario.

9- Interacting (Comunicación en dos vías): Es una característica esperada casi de cualquier aplicación, equipo o interfaz entre humanos y entre éstos y las máquinas, que haya comunicación en ambos sentidos.

10- Tracking (Rastreo y documentación): Deseado o no, cada vez somos más rastreables y documentables, y lo mismo aplica a seres humanos que a dispositivos, vehículos y cosas.

11- Questioning (Respuestas que generan preguntas): La facilidad, accesibilidad, velocidad y bajo costo que tiene hacer preguntas y recibir respuestas hace que sintamos la libertad de continuar haciendo más preguntas todo el tiempo.

12- Beginning (Siempre estamos comenzando): Con todos los cambios, estas tendencias, y los desarrollos veloces en diversas áreas del saber humano, todo el tiempo estamos comenzando y descubriendo nuevas formas de convivir.

Diez características de una buena política de privacidad

En varios países, el debate sobre el derecho de las personas y las organizaciones a la privacidad está sobre la mesa de trabajo, ya sea con miras a crear una política nacional o incluso una ley de alcance y trascendencia más allá de las fronteras. La razón de la actualidad del tema es la ubicuidad de la red, y la relativa facilidad con la que los sistemas artificialmente inteligentes recogen, analizan y utilizan la información, sobre todo la tipificada como privada.

Por ejemplo, el 25 de mayo de 2018 entró en vigencia la normativa general europea sobre protección de datos, con algunas restricciones en el acceso a la información privada, pero con consecuencias no intencionadas que han dificultado el acceso a datos que, con bases legítimas, las agencias defensoras de la ley que persiguen delitos, incluyendo, pero no limitado a, los derechos de propiedad intelectual, necesitan para hacer su trabajo.

La organización internacional Internet Society, que cuenta con capítulos en varios países, entre ellos El Salvador, ha publicado recientemente un compendio breve de las 10 características que debería mostrar una política, reglamento o ley que intente proteger la privacidad de las personas y organizaciones en Internet.

Las diez señales de una buena política sobre privacidad

  1. Requerir privacidad desde el diseño: Los sistemas y aplicaciones deben incluir, desde su diseño, las consideraciones adecuadas para proteger la privacidad de los usuarios.
  2. Hablar claro: Los usuarios deben comprender claramente la razón, el uso, el destino, quiénes tendrán acceso y toda la información relevante a los datos que están dispuestos a compartir.
  3. Fomentar la privacidad: Deben estar claras las formas de rendición de cuentas, reclamos y aclaraciones sobre las acciones para promover la privacidad, así como las medidas que cada registrador ofrece para proteger la seguridad de la información.
  4. Fortalecer la supervisión y el fomento: Revisar periódicamente las políticas y reglamentos, proveer sanciones y acciones remediales para las faltas, así como estimular la transparencia acerca del cumplimiento en las empresas.
  5. Dar control a los usuarios: Los usuarios deben poder optar por compartir o no sus datos personales; si optan por compartirlos, saber qué se hace con ellos, y poder retirar la autorización más adelante; si optan por no compartirlo, deben haber alternativas funcionales.
  6. Ser transparentes: Los registradores de datos deben comunicar acerca de sus prácticas y cualquier falla en la custodia de la información. Si hay una fuga de datos, deben comunicar y tratar de contener el problema, proveyendo información, ayuda y facilidades a los posibles afectados.
  7. Ser desarrolladas colectivamente: Los problemas de privacidad nos afectan a todos, por lo que hace total sentido que las políticas y reglamentos sean desarrollado con la participación de todas las partes interesadas: reguladores, sociedad civil, academia, empresa privada.
  8. Trabajar globalmente: Internet es mundial, y por ello es importante asegurar la continuidad de la protección de datos personales a través de las fronteras, garantizando continuidad en la privacidad, sin afectar la naturaleza global de la red.
  9. Ser estrictos pero justos: Se debe limitar las excepciones a la protección de datos a situaciones de soberanía nacional, seguridad o defensa nacional; las excepciones deben ser proporcionales, tener un objetivo legítimo, y ser documentadas, avaladas y supervisadas en forma transparente.
  10. Mantener el anonimato: Proteger a los individuos para que su información no pueda ser identificable usando vías alternas. Los mecanismos de anonimización deben funcionar, impidiendo que los datos reales puedan ser encontrados retrospectivamente.

 

A sus 15 años, la red académica salvadoreña muestra resultados

La semana recién pasada, la red nacional de investigación y educación de El Salvador, RAICES (Red Avanzada de Investigación, Ciencia y Educación Salvadoreña), desarrolló dos eventos públicos, para mostrar a la comunidad académica y a la sociedad salvadoreña, lo que sus actuales miembros, seis instituciones de educación superior, están logrando hacer en sus áreas de interés, gracias a las redes avanzadas.

RAICES cumplió 15 años el 29 de enero pasado, y un poco de esta historia fue recordada en los eventos del 21 y 22 de febrero, combinando este relato con la presentación de los avances que durante 2018 ha tenido esta red.

AUPRIDES, la Asociación de Universidades Privadas de El Salvador, organización que reúne a 12 instituciones de educación superior, ha sido el seno en el que RAICES ha encontrado un nuevo empuje y fortalecimiento, cuando algunas de las universidades en dicha Asociación se han unido a RAICES. Actualmente, RAICES está conformada por las universidades UFG, UNICAES, UPED, UGB, UNIVO y UNAB.

Demostración del potencial de RAICES

El evento del 21 fue para mostrar algunos proyectos y éxitos relevantes en distintas disciplinas científicas, realizados por investigadores que desarrollan su trabajo en las universidades miembros de RAICES, y se pueden comunicar con homólogos en instituciones de otros países. Las presentaciones del día 22 fueron de un carácter más tecnológico, en el campo de las tecnologías de información y comunicaciones.

Adicionalmente, se lanzó la nueva versión del portal web de RAICES, con información actualizada, y nuevos espacios para noticias, eventos, y otras herramientas. Se contó con la presencia del ingeniero Ricardo Agudelo, de la universidad Tecnológica de Pereira, director de la red RADAR, y miembro de la red nacional RENATA, red hermana de RAICES, en Colombia.

Que los propios autores de las investigaciones científicas salvadoreñas en varias disciplinas, junto con el grupo de técnicos e ingenieros que dan soporte a la parte física de la red presentaran sus avances; sumado al intercambio de experiencias de los colegas colombianos por medio de una red similar a la nuestra, buscaba demostrar y hacer evidente el provecho y el potencial que nuestros docentes e investigadores pueden obtener de estar conectados a estas redes avanzadas en todo el mundo.

RAICES ha cumplido 15 años, empujando, facilitando y estimulando el desarrollo de la investigación científica en El Salvador, por medio de un trabajo sistemático y mucha dedicación de las personas que han creído que ésta es una buena alternativa para la educación superior. Rectores, investigadores, docentes, personal de RAICES y aliados externos, así como los colegas y amigos de las redes latinoamericanas, reunidas en RedCLARA y las demás redes académicas en el mundo, se suman a estas celebraciones y logros.

Esperemos que más universidades se unan al grupo actual en RAICES (no es necesario ser miembro de AUPRIDES); que el gobierno central apoye la red, como sucede en países como Brasil, Colombia y muchos países desarrollados; que más empresarios visionarios comprendan la importancia de patrocinar estas iniciativas; y que más investigadores, científicos, docentes, directores y estudiantes salvadoreños exijan estar conectados al mundo de la ciencia y tecnología, como un mecanismo probado para buscar nuestro desarrollo.