Agenda nacional de investigación

En estos días se está difundiendo en forma pública, por parte del Viceministerio de Ciencia y Tecnología (VMCYT) del MINED y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), la propuesta de Agenda Nacional de Investigación, como parte del Plan Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico 2010-2014.

El hito más reciente y relevante en esta misma área, antes de esta publicación, fue la presentación de la Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, por parte del CONACYT y el Ministerio de Economía, en diciembre de 2006.

La mera existencia de esta Agenda Nacional de Investigación envía un mensaje positivo a los propios y extraños que creemos que el desarrollo y fortalecimiento sistemático de las competencias y capacidades para realizar investigaciones científicas en nuestros técnicos y profesionales, de cualquier disciplina, es un elemento clave para transformar nuestra realidad y poner el conocimiento al servicio del bienestar social.

Este es otro elemento en el proceso de la transición del Organismo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONACYT, que en conjunto con el VMCYT y el Viceministerio de Comercio e Industria del MINEC, están desarrollando la evolución del ONCYT salvadoreño.

Objetivos de la Agenda

En forma resumida, la Agenda Nacional de Investigación tiene entre sus objetivos:

Ser el eje articulador que guíe las actividades de la investigación científica y desarrollo tecnológico de los centros de investigación nacionales y privados.

Promover la importancia de la responsabilidad social que tiene la investigación científica y tecnológica.

Fortalecer la normatividad y capacidad de las diferentes instituciones que hacen investigación científica y desarrollo tecnológico.

Identificar y solventar las necesidades de formación de especialistas, científicos, tecnólogos y técnicos en las diversas disciplinas.

Lograr fondos nacionales e internacionales y asistencia técnica internacional.

Desarrollar estrategias de articulación de los Centros de Investigación para una difusión sistemática y oportuna de la información científica y tecnológica.

Una agenda de esta naturaleza debe ser coordinada por una entidad con poder de convocatoria a los distintos sectores, con capacidad de gestión de fondos y asistencias técnicas, con presencia política de primer nivel, y con autoridad formal y moral para proponer orientaciones en la investigación nacional.

Vinculación con el Plan Quinquenal de Desarrollo

Una de las reflexiones contenidas en el documento de la Agenda Nacional de Investigación está planteada en forma de pregunta: “¿Cómo desde la ciencia, tecnología e innovación, producida por el país, se contribuye a alcanzar los objetivos y metas del quinquenio, de tal forma que se establezcan las bases del desarrollo científico y tecnológico a corto plazo?”

La visión que se transmite en este planteamiento es que para apoyar los objetivos del Plan Quinquenal de Desarrollo, establecido por la Presidencia de la República, se ha formulado el Plan de Desarrollo Científico y Tecnológico, dentro del cuál se ubica esta Agenda Nacional de Investigación

“Investigación ¿para qué?” ha sido siempre la pregunta, formulada o no, ante la necesidad de inversión económica y la formación de una cantidad considerable de recursos humanos con doctorados y maestrías en algunas disciplinas. Se puede investigar para encontrar nuevas vetas de fuentes de riqueza, cuando se culmina produciendo bienes que se venden mundialmente; pero también puede investigarse para resolver necesidades locales apremiantes, de las que se han identificado a lo largo de varios años, varios estudios y varios planes.

Áreas destacadas en la Agenda

Las áreas de la Agenda Nacional de Investigación (ANI), y su vinculación con las áreas estratégicas del Plan Quinquenal de Desarrollo (PQD) son las siguientes:

1. Equidad, inclusión social y reducción de la pobreza

PQD: Sistema Nacional Integrado de Salud

ANI: Salud

PQD: Educación

ANI: Equidad en la educación

ANI: Calidad de la educación

ANI: Educación no presencial

PQD: Vivienda

ANI: Vivienda y desarrollo urbano

2. Reactivación económica

PQD: Reactivación agropecuaria

ANI: Agroindustria

ANI: Salineras

ANI: Seguridad alimentaria

ANI: Inocuidad de alimentos

ANI: Agricultura sostenible

ANI: Cultivo de especies acuícolas

ANI: Salud animal

PQD: Infraestructura social básica

ANI: Ordenamiento territorial

PQD: Micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES)

ANI: Industria

PQD: Innovación y tecnología

ANI: Sistema Nacional de Innovación

3. Desarrollo sostenible

PQD: Sector energía

ANI: Energía renovable

ANI: Eficiencia energética

ANI: Electricidad

ANI: Industria energética

ANI: Calidad de energía

PQD: Gestión ambiental y de riesgos

ANI: Prevención y manejo de riesgos naturales

ANI: Gestión integral de desechos sólidos

ANI: Medio ambiente

ANI: Cambio climático

ANI: Hidrogeoquímica de aguas

ANI: Recursos naturales

4. Seguridad ciudadana

PQD: Prevención social de la violencia y del delito

ANI: Violencia

5. Dimensiones especiales del desarrollo

PQD: Cultura

ANI: Historia

PQD: Turismo

ANI: Turismo

¿Cuáles son los siguientes pasos?

Un mérito destacable de esta Agenda es precisamente el esfuerzo serio por vincular los temas y acciones posibles con los objetivos del Plan Quinquenal de Desarrollo del gobierno central de la República.

Esto tiene, de inmediato, dos consecuencias: 1) Le brinda sentido y orientación práctica, no necesariamente con objetivos comerciales-financieros-económicos a las iniciativas y labores de investigación, así como a sus resultados; y 2) Debería garantizar la provisión de recursos financieros y técnicos, largamente anhelados por los investigadores y las instituciones involucradas (universidades, centros de investigación y el mismo CONACYT), por parte del gobierno central y sus mecanismos de obtención de fondos por parte de cooperantes internacionales. Al menos, debería desencadenar una estrategia agresiva de gestión y obtención de fondos internos y externos de cooperación para desarrollar toda una cultura e infraestructura de investigación en el país.

Además de la difusión de esta Agenda Nacional de Investigación, se hace necesario  a continuación la conformación y/o refuerzo institucional de instancias que busquen proactivamente el desarrollo de los temas aquí planteados. Habiendo unificado criterios y horizontes, el siguiente paso es materializarlos en proyectos, centros de investigación, investigadores, comunidades y alianzas a nivel nacional, pero sobre todo, a nivel internacional.

Las agendas de investigación pueden ser planteadas a nivel nacional, pero en la actualidad no pueden ser ejecutadas si no es con la cooperación y el trabajo colaborativo en conjunto con la comunidad investigadora internacional.

Bachilleres en línea

“Si los estudiantes no van al bachillerato, que vaya el bachillerato a los estudiantes”.

Este parafraseo de la conocida expresión de Mahoma y la montaña podría ser el lema de la propuesta que el Ministerio de Educación, en conjunto con la Escuela Especializada en Ingeniería ITCA- FEPADE, han lanzado recientemente en nuestro país.

Usando las tecnologías que permiten la educación en línea, conocida también como educación virtual (como contrapuesto a presencial), estas dos instituciones se han propuesto facilitar a aquellas personas que por diversas razones no pueden asistir sistemáticamente a un aula de clases, puedan culminar su bachillerato, usando esta nueva modalidad en El Salvador.

La dirección es www.educame.edu.sv, y es parte de las posibilidades que ofrece el Instituto de Modalidades Flexibles de Educación, conocido como EDUCAME. Esta modalidad de educación virtual está dirigida principalmente a “jóvenes fuera del sistema,  que por diversas razones de tiempo, trabajo, responsabilidades hogareñas, en riesgo educativo, necesidades especiales o  privados de su libertad no pueden asistir regularmente al centro educativo”.

Nodo Virtual Akio Hosono, en campus ITCA Santa Tecla. Fuente: ITCA

Desde el Nodo Virtual “Akio Hosono”, el ITCA provee la plataforma tecnológica para servir y atender este Bachillerato Virtual, así como algunos cursos técnicos vocacionales semipresenciales.

Cifras alentadoras

Ésta es una modalidad nueva, que busca aprovechar las ventajas muchas veces mencionadas de la tecnología educativa que está disponible desde hace años. Los resultados hasta la fecha, reconociendo que la modalidad está iniciando, son alentadores:

– Se tienen  317 alumnos estudiando para primero (201) y segundo año (116),

– Se  cuenta con 65 estudiantes del extranjero para participar en el Bachillerato Virtual de los cuales 28 han respondido sus correos con el deseo de realizar sus estudios.

Alumno estudiando desde el extranjero. Fuente: ITCA

– Se está realizando una página web y un blog para ser publicados en los sitios web de ITCA, MINED y EDUCAME.

– Se tienen 400 inscripciones para los cursos vocacionales.

Para apoyar este esfuerzo, ITCA-FEPADE cuenta con tutores y monitores virtuales que están pendientes del desempeño de cada uno de estos alumnos, y existe un curso tutorial para familiarizarse con la plataforma virtual.

Además del bachillerato, se han desarrollado 4 cursos vocacionales semipresenciales en las áreas de: Ofimática, Cocina-“Bartender”, Electricidad/ electrónica automotriz, Mantenimiento de computadoras.

Fuente: ITCA

Conciliando la distancia y el tiempo

Dado que el bachillerato se ofrece 100% en línea, usando Internet, realmente es posible convocar y registrar alumnos en el extranjero. Por ahora, lo están aprovechando particularmente aquellos salvadoreños que tuvieron que migrar a los Estados Unidos, pero que aun desean y/o necesitan culminar sus estudios y obtener el título de bachiller otorgado por el Ministerio de Educación.

Fuente: ITCA

Al cabo de 9 meses por año, estas personas pueden obtener un título emitido por el Ministerio de Educación salvadoreño, sin necesidad de adherirse a los horarios y ubicaciones físicas del sistema educativo nacional, pudiendo continuar trabajando y realizando su vida como hasta hoy la han venido desarrollando.

Además de los requisitos obvios de contar con acceso a Internet, cuenta de correo electrónico y algunas habilidades de alfabetismo digital para interactuar con la plataforma educativa virtual, el aspirante debe ser salvadoreño por nacimiento, mayor de edad, responsable y organizado, y presentar su certificado de noveno grado o primero de bachillerato, según sea el caso.

El ITCA aprovecha la misma plataforma tecnológica, llamada DOKEOS, para ofrecer algunos diplomados vocacionales en modalidad semipresencial, ampliando de este modo las posibilidades para que nuestros jóvenes se formen en las carreras técnicas de su elección.

Se puede obtener más información en el sitio web de EDUCAME o en las direcciones electrónicas bachilleratovirtual@itca.edu.sv o educame@mined.gob.sv.

¿Para qué sirven las redes sociales?

Uno de los síntomas más publicitados de la Sociedad del Conocimiento en la actualidad es el alto nivel de participación e interacción de los ciudadanos del ciberespacio entre sí y con las entidades (instituciones, empresas, gobiernos, academias) que tienen presencia en Internet. En una frase, esta interacción es denominada redes sociales.

En cualquier foro de discusión, tertulia entre amigos o familiares, aula de clases, medio de comunicación tradicional o reunión en las empresas, se presenta como uno de los temas vigentes la conversación acerca del rol de las redes sociales en nuestras vidas personales, profesionales y laborales.

En El Salvador, el reciente fenómeno social del joven King Flyp, conocido inicialmente por medio de sus vídeos en YouTube ha sido uno de los casos recientes y cercanos más emblemáticos del nivel de influencia que estos depósitos virtuales en las redes sociales tienen en nuestras vidas.

Hay varias posiciones frente al auge de este medio de comunicación social que es, al mismo tiempo, individual y masivo, con unas características muy particulares, y que se mantiene en continua evolución tecnológica y social.

Cronológicamente, podemos considerar ésta como la segunda gran oleada de la evolución que Internet ha experimentado en cuanto al acercamiento, atractivo y facilidad de uso para la mayoría de personas. Los hitos son identificables: Internet surge en 1969, pero es hasta 1992 que se inventa la Web, logrando entonces que fuera fácil usar la red, y multiplicando la cantidad de usuarios hasta esa fecha. El segundo gran hito se puede establecer en 2004, cuando se comienza a utilizar el término web 2.0 para denotar la creciente interacción, ahora en dos vías, entre la red y los usuarios.

Los mil y un usos de las redes sociales

Hay una gran variedad y cantidad de redes sociales en Internet, y cualquiera de nosotros puede hacerse miembro o socio de las mismas. Tanto en sus orígenes como en análisis demográficos posteriores, se ha intentado tipificar para qué han sido creadas cada una de las redes sociales. Se dice que algunas son para intercambiar documentos académicos, otras son para colocar fotografías y/o vídeos. Hay algunas que son preferidas por los más jóvenes y otras por los profesionales; algunas sirven para las personas que viajan mucho, para que se pueda conocer si coincidirán en un lugar del planeta con sus conocidos. Las hay con límites en la cantidad de caracteres que se pueden escribir en cada entrada (especies de telegramas modernos), y otras que se esfuerzan por incluir juegos y entretenimientos para sus asociados.

Sin embargo, desde la perspectiva de los usuarios, es más interesante buscar para qué las usa cada uno, y esto es completamente variado. Es importante establecer que, como en muchos casos, no existe un “uso correcto” de las redes sociales en Internet. Parte de los principios de la Web 2.0 es que las herramientas, los objetivos, y el valor agregado de cada sitio o cada red social, lo construimos entre todos. Por tanto, nadie debe sentirse restringido, cohibido o coaccionado hacia una única forma de ver o hacer las cosas dentro de las redes sociales.

Algunas tipologías de cómo los cibernautas utilizan las redes sociales podrían levantarse a través de un hipotético censo entre las personas que se conectan a Internet, cuyas respuestas podrían ser las siguientes:

“No tengo idea de qué estás hablando”

“Recién estoy usando el correo y las páginas web ¿Hay más que eso en Internet?”

“Ya llevo mil amigos en mi red”

“Puedo hacer negocios aprovechando los contactos”

“He encontrado fotos, videos y documentos útiles para mi trabajo”

“Me entero de lo que está pasando entre mis conocidos y los amigos de mis conocidos”

“Puedo expresar mis sentimientos e ideas, y mis amigos los conocen”

“Me quita el aburrimiento de varias maneras”

“Los servicios y los vínculos que encuentro en mi red social son valiosos y muy interesantes”

“Necesito contarle al mundo lo que me pasa y cómo me siento”

Hay tanta variedad de respuestas casi como estilos y personalidades tienen los usuarios.

¿Existe un lado oscuro de las redes sociales?

Lamentablemente, así es. También se ha reportado en bastantes ocasiones que las redes sociales han sido utilizadas para obtener información que después sirve para realizar actividades ilícitas, inmorales o intimidantes.

Como sucede con las tecnologías en general, estas innovaciones no son buenas o malas en sí mismas. Todo depende de con qué propósitos se usen y, de parte de los usuarios, hasta dónde facilitemos esos usos inadecuados nosotros mismos. Ciertamente, lo que menos debemos hacer es satanizar estas tecnologías que tienen un rol tan importante en nuestra competitividad como país.

Respecto a los niños, niñas y adolescentes, lo más importante es orientarlos para que sepan cómo comportarse en el ámbito de las redes sociales. No facilitar información personal a cualquiera, respetarse a sí mismo y a los demás, comprender qué tan pública es la información, fotos y videos que suben a su espacio, consultar con personas mayores de confianza en el mundo real acerca de dudas que puedan surgir, alejarse de otros ciberusuarios que hagan preguntas o comentarios incómodos, etc.

Calidad y cantidad de participación

Finalmente, cada uno de nosotros debe establecer hasta dónde, de qué manera y en cuántas y cuáles redes sociales en Internet desea participar. Para nadie es forzoso hacerlo. Algunos preferirán buscar solamente objetivos comerciales, otros querrán obtener información trivial, y algunas personas serán parte solamente de una red social, mientras que otros se fijarán como meta ser miembros de todas las redes posibles, y hacer cuántos contactos sea posible.

Algo importante, al estar en estos ámbitos, es intentar conocer las prestaciones, condiciones y características técnicas y de seguridad de cada red social. ¿Cómo darse de baja? ¿Cómo colocar algún reclamo o alerta? ¿Cuáles son los niveles de seguridad que se pueden crear en el propio perfil? Estas y otras preguntas pueden plantearse para conocer más sobre cada una de las redes sociales.

Como en cualquier esquema de consumo masivo, podríamos decir que los usuarios informados hacen mejores redes sociales y obtienen los resultados que esperan de esas herramientas.

Las generaciones interactivas y nuestro futuro

Si bien es cierto que históricamente ha existido una brecha entre cada generación y la siguiente, la distancia generacional que nos ha tocado vivir dentro de los grupos de edad contemporáneos ha sido ampliada por la existencia y acceso a los miles de dispositivos, programas y aparatos tecnológicos que nos rodean.

Cualquier otra época, aunque haya tenido inventos que cambiaron el curso de la historia de la humanidad, careció de un importante componente que en nuestras vidas hemos presenciado: la popularización de tales invenciones revolucionarias. El fácil acceso a los teléfonos celulares, los dispositivos portátiles, la televisión, las computadoras, Internet, las redes sociales, los videojuegos, las memorias, y un largo etcétera, agrega un elemento radicalmente diferente a cualquier otro momento en la historia.

No sólo los adultos de todas las edades, sino los niños, niñas y adolescentes, a partir de muy corta edad, pueden acceder, y lo hacen, a un conjunto de ventajas tecnológicas que no dejan de impresionar a los inmigrantes digitales, es decir, a los que no crecimos con esa explosión de instrumentos y facilidades tecnológicas.

El fenómeno de la posesión y manejo de todas estas posibilidades, sobre todo por parte de los infantes de corta edad y los adolescentes, sin duda está moldeando su forma de ver e interactuar con el mundo, y ese enfoque ante la realidad que les circunda es muy diferente al que podemos tener los que desarrollamos nuestra personalidad en otros ambientes, menos comunicados y menos interactivos.

Una confirmación  en España y 7 países latinoamericanos

Para colocar algunas cifras a esta presunción, por lo demás válida, la Fundación Telefónica ha auspiciado sendos estudios en España y algunos países de América Latina, que han permitido a los analistas a cargo de revisar los resultados aseverar y anticipar algunos hechos que separan a las generaciones.

Los estudios, así como otros documentos y proyectos que han seguido esta línea de trabajo, han denominado a los actuales niños, niñas y adolescentes, entre 6 a 18 años de edad, como las generaciones interactivas, destacando lo que consideran el rasgo más distintivo, facilitado por el cúmulo de facilidades tecnológicas con las que esas generaciones se sienten tan a gusto.

La posesión de teléfonos celulares ronda el 90%, incluso más, de la población total entre 10 y 18 años de los países latinoamericanos bajo estudio, y aunque el porcentaje baja en el grupo de 6 a 9 años, tampoco es despreciable.

Fuente: Generaciones Interactivas, Fundación Telefónica

Fuente: Generaciones Interactivas, Fundación Telefónica

Es lógico preguntarse para qué utilizan los teléfonos celulares estos jóvenes, y las respuestas, como era de esperarse por parte de un nativo digital, van más allá de simplemente hacer llamadas. Esto es muy interesante, puesto que esta generación interactiva, habiendo sido formada con esta modalidad, espera y encuentra natural que un mismo dispositivo cumpla varias funciones útiles. No es extraño que los miembros de la generación anterior utilicen los celulares solamente para hacer llamadas, sin aprovechar las demás potencialidades del aparato.

Fuente: Generaciones Interactivas, Fundación Telefónica

También es interesante el porcentaje de estos jóvenes que cuentan con los distintos aparatos que les permiten acceder a los nuevos mundos virtuales y los entornos digitales.

Fuente: Generaciones Interactivas, Fundación Telefónica

El estudio ha permitido clasificar qué tipo de actividades realizan mayoritariamente los jóvenes de 10 a 18 años con estos dispositivos, y el orden de preferencia en las actividades que realizan es:

1. Comunicar

2. Conocer

3. Compartir

4. Divertirse

5. Consumir

Fuente: Generaciones Interactivas, Fundación Telefónica

Aplicable a El Salvador

El fenómeno sociológico estudiado y analizado por Fundación Telefónica a través de una muestra de más de 20 mil jóvenes entre 10 y 18 años y 4,500 entre 6 y 9 años de los países Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela, durante 2008, se puede extrapolar para países como el nuestro.

Si bien tenemos menos niveles de penetración de Internet, y menor poder adquisitivo que varios de los países de la muestra, no es extraño encontrar que muchos de nuestros niños, niñas y adolescentes, si no cuentan con un celular propio, sí saben cómo operarlo. Lo mismo se puede afirmar respecto al acceso a las computadoras e Internet.

Desde todo punto de vista, es importante que El Salvador continúe promoviendo que su niñez y adolescencia se sientan cómodas con el uso de estas tecnologías y entornos. Por un lado, aseguramos que compitan en iguales condiciones de conocimiento, competencias y habilidades con el resto de América Latina y el mundo; adicionalmente, les facultamos para que interactúen con su realidad circundante con las mejores herramientas a nuestro alcance.

Los temores que la generación anterior, la nuestra, puede incubar ante la tecnología y respecto a nuestros hijos y alumnos, deben ser racionalizados, minimizados y reconocidos a la brevedad. De lo contrario, estaremos impidiendo, o al menos obstaculizando y retardando, el desarrollo integral de nuestros sucesores, con el costo tan alto que eso tendrá en el avance de nuestro país.

La posibilidad que nos dan las nuevas tecnologías, la interactividad y autonomía, a su vez, puede desarrollar más rápidamente su creatividad y su capacidad de innovar. Nuestro futuro como nación depende en buena medida de qué tanto logremos inculcar estas capacidades en las generaciones que vienen empujando desde ya el relevo generacional.

Navegación común en los sitios web del gobierno

Deben suceder muchas cosas en un país para que los sitios web del gobierno sean realmente útiles a los ciudadanos, y puedan considerarse como parte de una estrategia más amplia de servicio a la población utilizando los medios tecnológicos.

Por supuesto, el nivel de penetración de Internet en un país incide en la efectividad de estas medidas. Pero el hecho de que haya información útil, actualizada y completa acerca de procesos, fechas, requerimientos para trámites, formas para descargar, tarifas, etc. en los sitios web del gobierno, puede estimular en la población el uso de la web para comunicarse con las instituciones gubernamentales.

Para comenzar, debe existir la voluntad en los funcionarios públicos de hacer visible su institución en la web. Si esta voluntad no es individual, sino estatal, y se refleja en acciones comunes y coordinadas, tanto mejor.

Sitios web GOB.SV bajo estándares

Desde hace unos meses, y con la idea de continuar permanentemente mejorando y ampliándolo, dio inicio en nuestro país el “Proyecto de estandarización y actualización de los sitios web del gobierno de El Salvador”, bajo la dirección y coordinación de ITIGES (Dirección de Innovación Tecnológica e Informática del Gobierno de El Salvador) y el financiamiento de la Agencia de Cooperación Española para el Desarrollo.

Los objetivos de este proyecto se pueden clasificar en tres grandes áreas:

Área 1: Implementación de 61 estándares, derivados de los estándares internacionales de gobierno electrónico de la Universidad de Brown. Éstos se dividen en 4 estándares sobre aspectos organizativos, 9 estándares sobre infraestructura tecnológica, 11 sobre el diseño de las páginas web y 31 sobre el contenido de las mismas. Entre los 61 estándares, se incluyen 19 sobre transparencia del gobierno salvadoreño y 6 sobre accesibilidad web para las personas con discapacidad.

Área 2: Implementación de un sistema de navegación común, que permite navegar todos los sitios web gubernamentales de la misma forma, facilitando el acceso al ciudadano. La implementación de este aspecto convierte a El Salvador en un país pionero a nivel latinoamericano e incluso mundial.

Área 3: Reglamentación y políticas sobre otros aspectos tecnológicos del gobierno: como la Web 2.0 (foros, redes sociales, blogs, Twitter), las URL, la presencia web del gobierno o el uso de recursos informáticos en las instituciones de gobierno.

Aunque las tres áreas son importantes, no todas las acciones que se han hecho para cubrirlas son visibles a la ciudadanía. De hecho, como suele suceder, no se trata de grandes y aparatosos sucesos, como cuando se inaugura un edificio, pero el uso de estándares, reglamentos internos y sistemas de navegación común son cimientos para construir mejores y más eficientes sitios web, con aprovechamiento de recursos humanos, equipos tecnológicos y financieros.

El sistema común de navegación

Uno de los beneficios de este trabajo ha sido el proveer un sistema común de navegación en los sitios web del gobierno. Es decir, un “menú” similar de opciones de primer y segundo nivel, para que los ciudadanos podamos contar con una lógica similar en todos los sitios web del gobierno para buscar y encontrar la información que requerimos. Medidas como ésta abonan a la facilidad de uso o “usabilidad” de los sitios web.

Este menú común no restringe la creatividad de los “webmasters” (encargados del diseño y mantenimiento de los sitios web), por lo que cada institución puede mostrar su propia personalidad web, usando un hilo conductor similar al de otras instituciones gubernamentales.

En particular, el primer nivel del menú consta de seis secciones:

“Institución” contiene las informaciones que se refieren al funcionamiento interno de la institución.

“Servicios” contiene la descripción y vínculos a los servicios que la institución presta.

“Temas” contiene las informaciones que la institución quiere difundir al público sobre el área de trabajo de la institución.

“Novedades” incluye las informaciones que tienen una validez temporal, como noticias, avisos o publicaciones periódicas.

“Contáctenos” contiene las formas de contactar la institución y los derechos que el ciudadano tiene cuando la contacta.

“Ayuda” incluye toda la información que sirve para que el usuario pueda utilizar el sitio web.

Adicionalmente, muchos sitios incluyen una sección de “Cómo navegar” en la que, además de explicar este sistema de navegación, se aclara la división de temas según el destinatario:

Ciudadano

Agrupa toda la información que se ofrece al ciudadano en particular, clasificados por su contenido.

Empresa

Agrupa la información que se ofrecen al empresario o comerciante, clasificados por su contenido, “Contrataciones” (que incluye información sobre las contrataciones y licitaciones, es decir, las compras) y “Ventas” (que contienen información sobre subastas o todo tipo de ventas).

Funcionario

Agrupa la información que se proporcionan a los funcionarios de gobierno. Esta información no va en “Institución” pues no se limita a la misma institución sino que los beneficiarios pueden ser los funcionarios de cualquier institución de gobierno.

Instituciones involucradas

La lista inicial de instituciones de gobierno que han debido seguir estos estándares se presenta a continuación. La mayor parte de estos sitios ya cumplen con los estándares, pero aun quedan algunos que deben completar la tarea.

1. Ministerio de Hacienda (www.mh.gob.sv)

2. Ministerio de Economía (www.minec.gob.sv)

3. Ministerio de Agricultura y Ganadería (www.mag.gob.sv)

4. Ministerio de Trabajo y Previsión Social (www.mtps.gob.sv)

5. Ministerio de Gobernación (www.gobernacion.gob.sv)

6. Ministerio de Justicia y Seguridad Pública (www.seguridad.gob.sv)

7. Ministerio de la Defensa Nacional (www.fuerzaarmada.gob.sv)

8. Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (www.salud.gob.sv)

9. Ministerio de Educación (www.mined.gob.sv)

10. Ministerio de Obras Públicas, Transporte, Vivienda y Desarrollo Urbano (www.mop.gob.sv)

11. Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (www.marn.gob.sv)

12. Centro Nacional de Registros (www.cnr.gob.sv)

13. Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (www.inpep.gob.sv)

14. Consejo Superior de Salud Pública (www.cssp.gob.sv)

15. Fondo Social para la Vivienda (www.fsv.gob.sv)

16. Fondo de Inversión Social y Desarrollo Local (www.fisdl.gob.sv)

17. Superintendencia del Sistema Financiero (www.ssf.gob.sv)

18. Superintendencia de Pensiones (www.spensiones.gob.sv)

19. Superintendencia de Valores (www.superval.gob.sv)

20. Superintendencia de Competencia (www.sc.gob.sv)

21. Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (www.siget.gob.sv)

22. Banco Central de Reserva de El Salvador (www.bcr.gob.sv)

23. Banco Multisectorial de Inversiones (www.bmi.gob.sv)

24. Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (www.cepa.gob.sv)

25. Academia Nacional de Seguridad Pública (www.ansp.gob.sv)

26. Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA) (www.ista.gob.sv)

27. Instituto Salvadoreño de la Mujer (ISDEMU) (www.isdemu.gob.sv)

28. Fondo Nacional de Vivienda Popular (FONAVIPO) (www.fonavipo.gob.sv)

29. Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) (www.lnb.gob.sv)

30. Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) (www.isss.gob.sv)

En efecto, al revisar estos sitios gubernamentales, es posible encontrar en la mayoría de ellos el menú principal establecido en los estándares, aunque no en todos sigue un mismo patrón. Las imágenes, los colores, animaciones (que son relativamente pocas, como parte de los estándares) y la distribución puede variar.

La presencia en web es un tema sumamente dinámico, y seguramente cada uno de estos sitios se mantendrá mejorando y actualizando su imagen y el contenido provisto. Por lo pronto, conocer la estructura común que esperamos encontrar en todos los sitios del gobierno hace más fácil para nosotros, los ciudadanos, interactuar con los funcionarios que están llamados a servirnos en la administración de la relación que todos tenemos con el Estado.