Diez años celebrando el Día de Internet en El Salvador

El 17 de mayo próximo El Salvador y varios lugares en el mundo celebrarán, de diversas formas, el Día de Internet. En el mundo esta fecha se estableció en el 2006, justo después de la segunda parte de la Reunión Cumbre sobre la Sociedad de la Información, que había sido desarrollada en 2003 en Ginebra y en 2005 en Túnez.

Si bien los efectos de la llamada Sociedad de la Información empezaron a sentirse en el mundo casi desde la popularización del uso de Internet, alrededor de 1992, cuando se creó y desplegó el concepto y herramienta conocida como navegador y el hipertexto o hipermedia, por medio de su exponente más famoso, el World Wide Web, fue un poco después que, de una forma reflexiva, los gobiernos del mundo decidieron convocar a una reunión mundial sobre el tema, en 2003.

Por supuesto, la comunidad técnica del mundo se había adelantado años a estas reuniones, y en ellas, sectores como la sociedad civil y la academia, así como algunas empresas privadas y unos pocos gobiernos visionarios se podían encontrar, sobre todo para conocer más y empujar el desarrollo de esta magnífica herramienta que casi no necesita introducción: Internet.

En El Salvador

Desde 2009, las organizaciones hermanas Conexión al Desarrollo de El Salvador y SVNet, ambas asociaciones sin fines de lucro que tienen entre sus objetivos buscar la evolución y desarrollo del país por medio del aprovechamiento de la tecnología, se convirtieron en la Oficina Técnica para El Salvador para desarrollar los eventos en torno a esta fecha.

Para eso, los organizadores convocaron desde el primera año a un grupo de instituciones, sobre todo universidades salvadoreñas y otras, para preparar un programa de charlas y conferencias en dichos centros de estudio, tocando desde diversas perspectivas algunos temas relacionados con Internet, su difusión, su uso, su soporte y base técnica, sus  potenciales, ventajas y desventajas.

Desde entonces, y a lo largo de estos diez años, se han aprendido muchas lecciones y se ha crecido en calidad y cantidad. Por ejemplo, en este período de 10 años:

  • Las universidades, gremiales, empresas, instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil participando en el comité de impulso ha crecido significativamente.
  • Los profesionales, técnicos, docentes y personas interesadas en los temas, que aportan su experiencia y conocimiento en forma generosa y ad honorem se ha incrementado en calidad y cantidad.
  • La cobertura mediática de los eventos, de la celebración y de las actividades que se desarrollan en el país se ha intensificado.
  • La variedad y creatividad de lo que se expone, tanto en las universidades, otras ubicaciones y en el día principal, en el Congreso Internacional y el llamado LAN Party, se ha enriquecido plenamente.
  • Se cuenta con una mascota, Eddi (El Día De Internet), producto de un certamen en la que un niño de ocho años resultó ganador en el diseño de dicha mascota.
  • Se define cada año un tema principal que puede servir como hilo conductor en algunas charlas y contribuciones.
  • Los temas tratados, al igual que Internet mismo, continua ampliando el espectro de áreas y disciplinas profesionales que abarca.
  • El período se acompaña con frecuencia con otros anuncios, firmas de convenios, invitaciones a más talleres, lanzamientos, premiaciones y más.
  • La participación y apoyo internacional cuenta con importantes actores en el ecosistema mundial de Internet, tales como ICANN, LACNIC, ISOC, Google y otros.
  • Gracias al apoyo y participación decidida y dedicada de todas las organizaciones y personas del Comité de Impulso, la celebración tiene varios años de durar una semana, y no solamente un día, siendo El Salvador el único país que lo celebra por tan prolongado período.
  • Y por supuesto, la afluencia y asistencia de jóvenes, niños, profesionales, docentes y público en general a los distintos eventos también se diversifica y crece cada año.

En 2018

Para la celebración de los 10 primeros años de mantener esta fecha como una “excusa” para reflexionar sobre las potencialidades, posibles riesgos y alcances que Internet puede tener, se ha definido como lema “Seamos buenos ciudadanos digitales”, y se está usando el hashtag “#Soybuenciudadanodigital”.

Adicionalmente, se ha convocado a la realización del certamen “Aplicaciones DIES”, con el significado “Día de Internet en El Salvador”, jugando con la palabra que representa l cantidad de años que estamos celebrando.

Estas propuestas serán acompañadas de las acostumbradas actividades en al menos 14 universidades durante la semana del 14 al 19 de mayo, el Congreso Internacional y el LAN Party, el jueves 17 de mayo todo el día en el hotel Crowne Plaza. Toda la información estará disponible en el tradicional sitio web diadeinternet.sv.

Compartamos, aprendamos, disfrutemos y trabajemos juntos, aprovechando la semana en que celebraremos, por décima ocasión, las oportunidades que podemos lograr con la herramienta que ha transformado, y lo continua haciendo, la vida de millones de personas: Internet.

 

La Comunicación Digital bajo investigación en El Salvador

Siendo un fenómeno tan diseminado y conocido, tanto en el mundo como en nuestro país, y con las mismas herramientas que la tecnología pone a nuestro alcance, es importante que se profundice en la incidencia, utilización y potencial, no siempre aprovechado, de la comunicación digital en El Salvador.

En la línea de estos pensamientos, la Escuela de Comunicaciones Mónica Herrera ha decidido iniciar el desarrollo, desde el año 2017, de una serie de investigaciones sobre Comunicación Digital en El Salvador. Hasta abril de 2018, la ECMH ha publicado dos volúmenes reportando los hallazgos de las investigaciones realizadas.

La primera ronda de estas investigaciones fue publicada en el libro “Like, Click y Pixel” y contiene seis documentos, realizados por distintos investigadores, docentes de la Escuela o externos, sobre distintos temas relevantes en el área temática. El volumen 2 de la serie, titulado “Mundos Virtuales”, contiene otros seis informes de las investigaciones desarrolladas por otro grupo de estudiosos.

Los dos volúmenes publicados

Like, Click y Pixel

Este primer volumen de la serie contiene los siguientes informes, correspondientes a las respectivas investigaciones.

  • Políticas públicas sobre las tecnologías de la información y la comunicación, una tarea pendiente en Centroamérica, por Andrea Cristancho y Carlos Augusto Barrera.
  • Uso del marketing digital en las MYPES de El Salvador, por Héctor Maida.
  • Premios Pixels: ventana, punta de lanza y camino de espinas: un análisis de las metáforas sobre el incentivo gubernamental a las industrias creativas, por Lorena Juárez.
  • Sexo, fervor y violencia. Preferencias de los ciberlectores basadas en la interacción en fan pages de periódicos digitales salvadoreños, por Willian Carballo.
  • La comunicación y la evolución del canal al omnicanal, por Cruz Galdámez.
  • La hiperconexión y su impacto en el uso de los sentidos en la era digital, por Carolina Díaz.

Mundos Virtuales

En el segundo volumen, publicado en 2018, los temas incluidos son los siguientes.

  • Comparte en paz: el duelo y las prácticas comunicativas en Facebook, por Carolina Díaz Alas.
  • Y la palabra se hizo golpe: la prensa digital en torno a la violencia contra las mujeres, por Lorena Juárez Saavedra.
  • Las contribuciones del diseño a las agencias creativas digitales en El Salvador, por German Rosa.
  • Cómo triunfar en la “televisión planetaria”. Estudio sobre canales exitosos en YouTube, por Héctor Maida.
  • Alfabetización mediática. Evaluación del programa Niñez Digital entre alumnos del Colegio Citalá, por María José Vidales.
  • Propuesta espacial para el fomento del aprendizaje autónomo digital como apoyo al currículo educativo, por Claudia Aguilera, Ivette Chacón y Cruz Galdámez.

Buena y propositiva lectura

La iniciativa de la ECMH de contar con un fondo para facilitar estas investigaciones, relativamente breves, enfocadas en un tema relevante, pertinente, actual y en continua evolución, desde las distintas perspectivas que diversos investigadores, con variadas experiencias, conocimientos y opiniones, es algo digno de mención positiva.

Ojalá esta iniciativa sea mantenida y fortalecida, no sólo por la Escuela de Comunicaciones Mónica Herrera, sino también por otras entidades de educación superior. La cultura digital, en todas sus expresiones, debe ser conocida y analizada, para que sea posible sacar el provecho y cumplir la “promesa” de convertirla en un motor de la economía y un generador de progreso y desarrollo.

 

Internet de las Cosas: elementos a considerar para que sea productivo

Desde 2011, se determinó que el 9 de abril de cada año se celebrara el Día de Internet de las Cosas (IoT Day) para concentrar la difusión, charlas, reflexiones, talleres y cualquier otra actividad que los voluntarios alrededor del mundo quisieran hacer para fomentar el conocimiento de un área de trabajo, diseño y comercialización que se viene convirtiendo en relevante cada vez más en la economía mundial.

Es clara la tendencia que existe en el mundo hacia el uso intensivo de la relación entre diversos objetos y dispositivos, con servidores y archivos de información, utilizando diversas tecnologías de comunicación hacia Internet, de forma que tal interacción sea económica, accesible, flexible y segura, distribuyendo de forma amplia la posibilidad de supervisar, observar, administrar y comandar artefactos en diversas ubicaciones.

Lo que se hace con IoT es, además de proveer “inteligencia” a muchas cosas, en el sentido de comunicar datos relevantes para que una máquina, remota o cercana, accesible a través de Internet, actuar según esa información, siguiendo algoritmos previamente codificados, incluyendo auto-aprendizaje, las computadoras puedan tomar decisiones y realizar acciones específicas.

Como motor de la economía

Hemos insistido por mucho tiempo que nuestro país, como otros que ya lo hacen desde hace años, se debería procurar incluir las tecnologías de información y comunicaciones como un motor del desarrollo económico y social, lo que significa que todos los actores y sectores estaríamos de acuerdo en tomar medidas y orientar esfuerzos a desarrollar y potenciar los elementos necesarios para ese fin.

Si éste fuera el caso, algunas de las industrias que estarían en pleno desarrollo, entre muchas otras, sería la dedicada a producir en escala comercializable objetos y dispositivos, o modificaciones a los actuales, para que correspondan a este gran campo de la Internet de las Cosas.

Al igual que las aplicaciones móviles y servicios en sitios web, estos servicios, diseños y productos cuentan con un mercado creciente a nivel mundial, y si la excelencia en la calidad se alcanza, se puede competir con relativa facilidad en un mercado mundial cada vez más exigente y con más necesidades en este amplio campo.

Elementos a considerar en la ruta de IoT

Si queremos aspirar a sumarnos a las legiones de emprendedores y empresarios que, a escala mundial, se están posicionando cada vez con mayor fuerza y definición en el espectro del mercado de Internet de las Cosas, deberíamos contar en El Salvador con al menos:

  • Recurso humano calificado y especializado: Nuestros técnicos e ingenieros deben estudiar mucho, mantenerse actualizados y enfocarse en unas cuantas de las áreas que sirven para producir la necesaria sinergia entre las distintas tecnologías que se encuentran, y se continúan desarrollando por Internet de las Cosas:
  • Facilidad de producción o importación de partes electrónicas y mecánicas: A diferencia de la producción de software puro, o hardware elemental, Internet de las Cosas requiere una buena integración entre la programación, la compresión de los sensores y actuadores, motores, interruptores, lentes, y muchos más elementos. Si no se cuenta con una disposición fácil de estos elementos, es difícil producir buenos productos y servicios.
  • Redes de Internet de alta calidad, seguridad, rendimiento y económicas: Muchos usamos Internet como medio de comunicación, transferencia de datos y entretenimiento, entre otras actividades, pero no es tan usada para que las cosas se comuniquen. Si queremos desarrollar productos que, por definición, usan Internet como medio para transferir datos, esta red debe funcionar con seguridad, velocidad y estabilidad, además de ser accesible.
  • Expertos en seguridad informática: El tema de la seguridad en las redes se está viendo más comprometido con la proliferación de más dispositivos conectados a la red sin precauciones o medidas que aseguren la seguridad y el acceso validado a los mismos dispositivos, y evitar que por medio de los mismos, incrementen y se faciliten ataques a otra infraestructura de las redes.

  • Escuelas y academias dedicadas al tema: El grado de especialización del conocimiento y experiencia necesarios para esta rama de la industria es todavía mayor que el que conocemos en nuestras actuales academias, facultades y escuelas. Será necesario invertir en desarrollar nuevos planes de estudio.
  • Facilidades y prestaciones para desarrollar empresas en el área: Como en todos los sectores de la economía, en éste y en cualquier país, los emprendedores que inician, no necesariamente tienen la experiencia para fundar, mantener y hacer crecer una empresa. Las facilidades para lograrlo deben ser desarrolladas.
  • Visión creativa: El mercado que se está abriendo en el mundo para los productos y servicios IoT es muy, muy grande, y está abierto a recibir una gran cantidad de propuestas, que deben venir de las mentes ingeniosas y creativas de las personas que comprendan la naturaleza de la combinación de hardware, software y redes para una gran cantidad de aplicaciones.

 

¿Nombre de dominio propio o Redes Sociales? El caso de Cambridge Analytica

Cuando pensamos en mercadeo digital, con frecuencia nuestra mente se enfoca en la presencia de nuestra marca, empresa, producto o servicio en las redes sociales, sobre todo las más populares y conocidas, como Facebook, Instagram y Twitter, dejando fuera de la ecuación la presencia digital en un sitio web propio.

Históricamente, primero existieron los nombres de dominio y los sitios y páginas web propias, por medio de las que las empresas e instituciones de todos los tamaños y sectores anuncian su oferta en su área respectiva, agregando otra información sobre la solidez y confianza que se puede tener en la organización, promociones, documentación académica y técnica sobre lo que producen, venden o comparten con los consumidores y clientes.

Más recientemente surgieron las llamadas redes sociales, con distintos enfoques y ofrecimientos, con algunas ventajas sobre sitios web estáticos y casi monotemáticos. Con mucho atractivo al principio especialmente para los más jóvenes, pronto las redes sociales ampliaron la demografía, geografía y sectores económicos a los que resultaban ventajosos, y de esta forma han construido verdaderos imperios y mundos paralelos en el mismo ciberespacio.

Entre los servicios que las redes sociales, particularmente Facebook, han incluido en su oferta, se encuentran oportunidades para crear “fan pages” (páginas para seguidores), dentro de su mismo espacio, físico y virtual, y muchas empresas han creído que éstas son un sustituto para una presencia más estable y propia en un sitio web con el nombre de la organización.

La lección del uso de datos de Facebook

El recientemente conocido caso en el que se ha dicho que la empresa Cambridge Analytica utilizó información de 50 millones de usuarios de Facebook para incidir en los resultados de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, sea cierto o no, nos provee una señal de alerta sobre la información que ésta y otras redes sociales tiene acerca de sus usuarios, sean personas naturales o jurídicas.

De acuerdo a un artículo de Robert LaPlante, este suceso confirma que Facebook no sólo posee mucha información de todos sus usuarios, sino también la utiliza y la vende. Para el caso de las organizaciones, empresas e instituciones que crean su “fan page” y la utilizan activamente para anunciarse, comunicarse con sus clientes y, sobre todo, hacen comercio electrónico a través de la misma, LaPlante concluye:

  1. Facebook posee todos los datos sobre tu presencia en Facebook: la recopilan, la estudian, la empaquetan. ¡Conocen a todos los que les “gustas”, a todos sus comentarios, a todos sus amigos, a todo!
  2. Facebook comparte muy poca información con ustedes, los dueños de la página: sí, pueden ver cuántos “me gusta”, pero eso es todo. Estos son tus clientes, pero la información sobre ellos no es tuya, es un activo de Facebook. Recuerda el adagio: si el producto es gratis, tú eres el producto.
  3. Facebook venderá tus clientes a tus competidores: tus competidores pueden orientar sus anuncios a tus clientes. Si tus competidores compran este servicio, pueden poner anuncios en frente de tus clientes cuando tus clientes inicien sesión en Facebook. ¿Deseas que tus clientes sean abordados con precisión por tus competidores?

La diferencia con un nombre y sitio propio

Cuando se trata de “fan pages” en Facebook, además de aparecer el nombre de la marca o empresa bajo el nombre de Facebook en el navegador, todos los comentarios, sugerencias, negocios, preguntas, críticas, quejas y elogios están almacenados en los servidores de esta gran empresa, y ya sea voluntariamente o por medio de un ataque y robo, esta información puede ser usada por terceros.

En el caso de nombres de dominio propios y sitios web diseñados, alojados y mantenidos por la propia empresa o compañías dedicadas a este trabajo, bajo un contrato adecuado, es menor el riesgo de perder esta valiosa información sobre los clientes propios, así como el historial de ventas, mejoras a los productos o servicios, y otras consideraciones relevantes e históricas.

El tema de seguridad siempre debe ser considerado, pero estará básicamente bajo el control de la empresa que administre el sitio web y el nombre de dominio propio que se utilice. Los datos colectados de los clientes, que incluyen las órdenes pasadas, las devoluciones, las muestras de satisfacción, además de los datos de contacto, aunque muchas veces no lo veamos así, forman parte de los activos más valiosos de cada empresa.

En el mundo real preferimos guardar todos nuestros activos, si es posible, en un edificio, en muebles y cajas fuertes de nuestra propiedad, y si los vamos a depositar con terceros, esperamos conocer sobre sus normas y procedimientos de seguridad antes de hacerlo. En el mundo digital deberíamos hacerlo en una manera similar.