Los reconocimientos del Salón de la Fama de Internet

El 14 de diciembre de 2021 se llevó a cabo una ceremonia especial, en línea, durante la cual 21 personas de diversos países, fueron incluidos en el Salón de la Fama de Internet (www.internethalloffame.org), una iniciativa de Internet Society que comenzó en 2012.

Con los 21 nuevos miembros de ese año, el Salón de la Fama de Internet alcanzó la cantidad de 135 personas que se encuentran destacados en dicho espacio virtual. De acuerdo a su propia definición en el sitio web respectivo, “El Salón de la Fama de Internet es un programa de reconocimiento y un museo virtual que celebra la historia viva de Internet y las personas cuyas contribuciones extraordinarias han hecho posible Internet, su disponibilidad y uso en todo el mundo y su naturaleza transformadora”.

Fuente. Salón de la Fama de Internet

Del total de miembros actuales, solamente 12 son de origen latinoamericano: 5 brasileños, 2 mexicanos, 1 uruguaya, 1 peruano, 1 chileno, 1 venezolano y 1 salvadoreño. La decisión para incluir a una persona es sometida a una revisión de pares, incluyendo un subgrupo de los que ya son parte del Salón de la Fama, y requiere algunas cartas de recomendación.

Expresiones físicas de este honor

El 6 de enero de 2022 recibí el paquete con los reconocimientos físicos de este honor: Un diploma, una cartulina con el mensaje personal del presidente y director ejecutivo de Internet Society, un pin para solapa y una medalla dorada de aproximadamente 8 centímetros de diámetro, bellamente enmarcada.

Fuente. Salón de la Fama de Internet

El mensaje de Andrew Sullivan, Presidente y Director Ejecutivo de Internet Society dice:

Estimado Sr. Lito Ibarra

Internet no nació, sino que sucedió gracias a personas como usted. Usted trabajó para traernos, hoy, una tecnología profundamente humana de conexión y colaboración. El Salón de la Fama de Internet existe para reconocer sus contribuciones y las de sus compañeros en beneficio de toda la humanidad.

La cohorte de miembros de este año, como siempre, se caracteriza por personas como usted, de todo el mundo, que ofrecieron su tiempo, ingenio y trabajo para la creación y el desarrollo de Internet. Hay muchas maneras diferentes en que los miembros contribuyeron. Pero todos han sido fundamentales para acercarnos a la visión de Internet Society: Internet es para todos.

Nos sentimos honrados de reconocer sus contribuciones. Bienvenido al Salón de la fama de Internet y gracias.

(English original)

Dear Mr. Lito Ibarra

The Internet did not spring into existence, but happened because of people like you. You worked in order to bring us, today, a deeply human technology of connection and collaboration. The Internet Hall of Fame exists to recognize the contributions of you and your fellow inductees to the benefit of all humanity.

This year’s cohort of inductees, as ever, is characterized by people like you, from all over the world, who offered their time, ingenuity, and labor to the creation and development of the Internet. There are many different ways that inductees contributed. But everyone has been instrumental in moving us towards the Internet Society vision: the Internet is for everyone.

We are humbled to recognize your contributions. Welcome to the Internet Hall of fame and thank you.

Ficciones que se propagan con mayor velocidad y alcance

Las narrativas de ficción que la humanidad ha creado son tan importantes como la realidad misma. Desde que se tiene registro de la historia, los seres humanos necesitamos creer en elementos de tradición, cuentos, leyendas y dogmas, como una forma de mantener a un grupo de personas realizando ciertas conductas.

Estos sistemas de ficción son, por ejemplo, las naciones o países, con todos su símbolos, creencias, historias y cultura. Lo mismo se puede decir de las religiones, los equipos favoritos en los deportes, las empresas y lugares de trabajo, los centros de estudio y, por supuesto, los esquemas políticos.

Se trata de construcciones en el imaginario colectivo, y si bien muchas de ellas las adquirimos desde pequeños, por nuestras familias cercanas que nos infunden los valores, creencias, temores y admiraciones, algunas otras las obtenemos o las reforzamos cuando vamos creciendo.

Una difusión ampliada

Mucho de este razonamiento y reflexiones son las contenidas en el libro “Homo Deus”, de Yuval Noah Harari, el segundo en una serie que comenzó con la obra “Sapiens”, y continúa con “21 lecciones para el siglo XXI”.

Al respecto, dice “La ficción no es mala. Es vital. Sin relatos aceptados de manera generalizada sobre cosas como el dinero, los estados y las empresas, ninguna sociedad humana compleja puede funcionar.”

Pero también nos advierte: “Pero los relatos sólo son herramientas. No deberían convertirse en nuestros objetivos ni en nuestras varas de medir. Cuando olvidamos que son pura ficción, perdemos el contacto con la realidad. Entonces iniciamos guerras enteras para ´ganar mucho dinero para la empresa´ o ´para proteger el interés nacional´”. Y concluye esta idea, refiriéndose al futuro inmediato: “Diferenciar la ficción de la realidad y la religión de la ciencia será en consecuencia más difícil, pero también más esencial que nunca”.

Estos libros fueron publicados en 2015, por lo que el autor incluye en sus reflexiones el papel tan relevante que las nuevas tecnologías y el avance de la conectividad y el uso generalizado de redes sociales y otras aplicaciones digitales están teniendo en la velocidad y el alcance de las noticias, informes, documentales, películas, series de cable y streaming, memes y demás fuentes de información contemporáneas.

Lo vemos a diario: muchas personas que creen con devoción y fe ciega en lo que se publica por grupos o personas específicas, por supuesto alineadas con las propias ideas y concepciones de la realidad, y de las cuáles es muy difícil sacar a esos seguidores fieles y devotos.

La tecnología digital y la conectividad mundial son un gran legado de muchas personas, ingenieros, técnicos y otras profesiones, que concretaron Internet y aún contribuyen a su expansión en el mundo. Es deber de cada persona analizar y recibir con prudencia y mente crítica todo lo que circula en este inmenso océano de información y datos.