¿Padece usted de tecnostress?

Podemos observar casi a diario pequeños detalles que, vistos en perspectiva, hacen evidente que en los últimos años el mundo y nuestro país han experimentado una transformación que tiene una característica distintiva y sobresaliente respecto a evoluciones históricas anteriores: la velocidad.

Para muchos salvadoreños y ciudadanos del mundo contemporáneo es posible aun comparar el ritmo de vida actual con el que se percibía unos cuantos años atrás. Pareciera que, en su correspondiente escala, estamos viviendo la agitada vida de las grandes urbes, con escaso tiempo para llevar a cabo algunas actividades que complementan nuestra realización personal y profesional, pero que no forman parte de las tareas productivas.

Es posible notarlo incluso en la velocidad con la que se camina por la calle o se conduce los vehículos de transporte. Hasta el ritmo en la conversación ha acelerado, como seguramente sería fácilmente comprobable por los lingüistas: frases más cortas, economía de lenguaje, brevedad y concisión, menos retórica y más al grano.

Un nuevo padecimiento

Por si la tensión producida por ese agitado y veloz ritmo de vida fuera poca, es posible que ya se encuentre entre nosotros una causa adicional de presión, denominada “tecnostress”. De acuerdo a publicaciones e investigaciones realizadas, la velocidad y agresividad con que la tecnología avanza en las empresas, y lo que ello representa para sus empleados de todo nivel, desde los ejecutivos hasta los operativos, está dejando una estela de preocupación y tensión (tecnostress) que afecta el desempeño y la salud de las personas.

La tensión comienza desde la búsqueda de empleo. En países industrializados, un alto porcentaje de los nuevas plazas que se ofrecen requieren alguna forma de alfabetismo computacional, y se espera que en los próximos años, la mayoría de esos nuevos empleos demanden habilidades relacionadas con la computación.

En muchas empresas, también los actuales empleados padecen debido a la velocidad con que la tecnología va cambiando. Cada día hay un nuevo dispositivo de comunicación, un nuevo programa de computadora o elemento de hardware que los empleados tienen que conocer, necesitan usar o deben tener para realizar su trabajo. Parte de la tensión es provocada porque la persona tiene poco control o ingerencia sobre el tipo de tecnología que usará, poco entrenamiento, y poco tiempo para adecuarse a la nueva herramienta.

La movilidad y facilidad de transporte (ubicuidad) de los dispositivos (teléfonos celulares, conexiones inalámbricas, Internet 3G), apreciado como una ventaja comparativa de los proveedores y un signo del progreso en los países, hace posible que, si no nos cuidamos, estemos conectados hasta en las vacaciones y durante los paseos familiares, acarreando con nosotros el stress normal del trabajo a todo lugar y hora.

Fuentes del tecnostress

De acuerdo a Jane Rothstein, psicóloga y especialista en tratamientos para el stress en la Universidad de Stanford, tecnostress es una situación de stress generado por la dependencia total en la tecnología, un sentimiento de pánico cuando las máquinas fallan y la sensación de estar siempre «enchufado».

De acuerdo a las investigaciones realizadas, las principales fuentes que, desde la tecnología de información, provocan esta tensión, son:

1- Problemas en los sistemas de información

2- Errores del computador

3- El tiempo que toma aprender las nuevas tecnologías

4- El hecho de que la tecnología que supuestamente ahorra tiempo, termina demandando más trabajo

5- El ritmo de cambio de la tecnología es demasiado veloz como para mantenerse al día

6- El imperativo de usar tecnología porque los competidores lo están haciendo

7- La confianza que se debe depositar en los encargados de esta tecnología dentro de la empresa,

8- El costo total y continuo de la introducción y uso de tecnología

9- La posibilidad de perder el trabajo por no conocer las nuevas tecnologías

10- La vergüenza de que los compañeros se enteren de la propia ignorancia

También los altos ejecutivos

El tecnostress también puede alcanzar a altos ejecutivos que reciben elevados salarios y, por diferentes razones (o mitos) no hacen uso de la tecnología de información. Algunos de los problemas que los ejecutivos anticipan con recelo son:

1- Pérdida de privacidad

2- Inundación excesiva de información

3- Disminución del contacto cara a cara

4- Tener que aprender nuevas habilidades continuamente

5- No recibir promociones ni ascensos por su carencia de conocimiento tecnológico

Estos altos ejecutivos deben aprobar y, en algunos casos, recomendar, la introducción y uso de elementos de tecnología a sus empresas, motivados por la visión que alcanzan a tener de su negocio y entorno, pero no comparten la experiencia empresarial. Hace unos años, un estudio de MCI-Gallup mostró que si bien el 80% de altos ejecutivos tiene una computadora en su escritorio, el 50% de ellos jamás la enciende. El 91% de ejecutivos no están en línea, 66% no usan correo electrónico y 67% no utilizan beepers.

Es seguro que estos porcentajes han cambiado en la actualidad, y hay un mayor aprovechamiento de la tecnología por un buen porcentaje de los ejecutivos, pero al menos hasta que el cambio generacional ocurra, aun no se podrá hablar de una cobertura completa.

Manejando el tecnostress

Al estilo de las recomendaciones hechas para manejar el stress tradicional, debemos aprender a conocer lo que provoca el tecnostress para dominarlo e impedir que afecte nuestras capacidades y habilidades. Lo principal es mantener una actitud abierta a la adopción y aprendizaje de las virtudes de las nuevas tecnologías.

Con una actitud positiva al frente, es posible incluso llegar a disfrutar de la comodidad y productividad que podemos obtener al hacer un uso inteligente y eficiente de esos instrumentos tecnológicos, tanto en nuestro trabajo como en nuestra vida privada.

Cuando las excusas se inventaron…

Entre los mitos y las excusas para evitar el “contagio” con la tecnología, que hemos escuchado alguna vez se hallan las siguientes:

“Estoy muy viejo para aprender. Esto es solamente para jóvenes”

“Prefiero que mi asistente prepare el reporte”

“No tengo habilidades mecanográficas”

“Las computadoras son solamente para los ingenieros y los tecnócratas”

“Tendría que aprender a programar computadoras, y eso es sólo para los expertos”

“Cuando yo estudié, no existían ni necesitábamos las computadoras”

“Utilizan unas palabras muy raras que no puedo aprender ni comprender”

“La tecnología cambia demasiado rápido y no puedo mantener el ritmo”

“Para ser productivos, debemos contar con la última versión de cada programa que utilizamos”

“Una computadora no va a hacer que yo haga mejor mi trabajo”

“Lo hemos hecho así por veinte años y hemos tenido éxito. ¿Porqué hoy debemos usar computadoras?”

“Las computadoras representan solamente gastos y no hay retorno a la inversión”

“Una computadora me restaría creatividad”

“La tecnología es sólo para países ricos y avanzados”

¿Ha usado alguna de éstas alguna vez? ¿La ha escuchado de algún colega o familiar?

¿Padece de tesnostress? ¿Qué hace para combatirlo?

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