La niñez y juventud salvadoreña trabaja con nuevas tecnologías

Como ya es tradición, la empresa salvadoreña TBox, dedicada a la provisión de servicios en el campo de la tecnología educativa en los niveles de educación básica y media, llevó a cabo la premiación y competencia final de su certamen Código TBox correspondiente a este año 2017.

El eje temático central de este año fue “La fuerza de la naturaleza”, y los proyectos desarrollados por los más de 320 estudiantes de distintos centros educativos para ser presentados en este certamen debían estar motivados e inspirados como una solución o propuesta de aplicación tecnológica en torno a tópicos relacionados.

Este año los estudiantes y centros escolares que decidieron asumir y enfrentar el reto lo pudieron hacer en categorías tecnológicas como diseños de dispositivos y artefactos con componentes de robótica, diseños utilizando la plataforma Scratch, programación de videojuegos utilizando Kodu, programas utilizando Visual Basic y aplicaciones móviles utilizando App Inventor, entre otras.

La temática central, “La Fuerza de la Naturaleza”, y se estableció para fomentar entre los participantes, docentes, instructores y visitantes de la exposición y competencia final,  el cuidado del medio ambiente y medidas de prevención ante los desastres naturales. Por tanto, los estudiantes eran reforzados en los valores y conceptos relacionados a la tecnología, el medio ambiente y demás elementos como trabajo en equipo, planeación, etc.

Acompañantes del evento

Además de TBox El Salvador como organizador principal, algunos aliados tecnológicos hicieron posible que los asistentes a la muestra y competencia final, se presentaron exhibiciones de impresiones 3D, realidad virtual, realidad aumentada, videojuegos y creaciones de Apps para móviles.

Entre los expositores tecnológicos participaron las empresas: 360 Videowork (Manejo de drones), Mido International (Realidad Aumentada y video juegos con Óculus Rift), Shutter Media (transmisión en vivo en redes sociales) y Spe3dy Industries (Impresión 3D).

También acompañaron, como en anteriores ocasiones, patrocinadores como SVNet, Microsoft, Copa Airlines, ETC, ASIT, Pizza Hut, Cool Fm y TCS, y como entidad de apoyo Shutter Media. Este esfuerzo en común tiene el denominador común de un compromiso con la juventud salvadoreña, en particular por medio del apoyo al proceso de educación y experimentación tecnológica.

Fotos cortesía de Isaac Jiménez

La distribución de los espacios en el Salón 5 del Centro Internacional de Ferias y Convenciones fue parte del diseño por parte de los organizadores, para facilitar la circulación y examen de todos los proyectos y propuestas presentadas, tanto por parte de los jueces como del público asistente, compuesto mayoritariamente por los padres y familiares de los estudiantes compitiendo.

El beneficio de estas actividades

El certamen, exposición y presentación final es un evento extracurricular, e incluso ocurre en un día en el que habitualmente no hay actividad académica en los centros escolares. Sin embargo, es importante hacer notar que el desarrollo de conocimientos y experiencias prácticas que todos los estudiantes participantes en cualquiera de las modalidades obtienen, aun en los casos en que su proyecto no clasifique entre los finalistas, es parte clave de su formación.

Esto se hace más notorio cuando consideramos la evolución que se manifiesta en el ámbito productivo y, sobre todo, en el mercado y la economía global. La demanda de competencias y habilidades que son requeridas para destacarse y lograr una posición adecuada en una empresa, propia o ajena, incluyen muchas de las que en Código TBox se estimulan y propician.

Foto cortesía de Isaac Jiménez

Este es definitivamente el camino que todos debemos procurar para nuestros jóvenes. Si bien no debemos esperar que a todos les atraiga y sean buenos en estas disciplinas vinculadas a la tecnología, esta práctica les propicia el inicio de competencias y habilidades valiosas en el análisis y solución de problemas con las nuevas herramientas tecnológicas que están a nuestra disposición.

Una ganancia adicional es que es muy posible que tanto muchachas como chicos que han participado en estos proyectos descubran su vocación y gusto por una carrera universitaria que les permita programar, diseñar e integrar estas tecnologías, a niveles más profundos y especializados. Si al menos un 10% de estos jóvenes optaran por estas disciplinas, podríamos extender la satisfacción del deber cumplido de todos los organizadores a un nivel aun mayor.

 

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