Los valores fundamentales de Internet

En muchas organizaciones, acompañando la misión y la visión de la misma, se hacen explícitos los valores por los que dicha organización se mueve y encuentra su motivación básica. Como para las personas en forma individual, el concepto de valores representa el ideario o la filosofía que subyace a las acciones de la entidad, individuo o institución, y que las orienta de forma intrínseca.

La mayoría de usuarios actuales de Internet saben lo mínimo que necesitan conocer para realizar lo que quieren y necesitan hacer con esta herramienta, y probablemente no les interesa investigar más allá de eso. Aun así, en algunos casos es posible que experimenten alguno de los efectos negativos que los usuarios con malas intenciones provocan usando la misma red.

Muchas personas, empresas, instituciones y organizaciones en el mundo diseñan y ejecutan programas y aplicaciones de diversa naturaleza sobre la plataforma de Internet. Esto es posible porque todo el conocimiento que es necesario tener y las competencias que se deben completar para hacerlo están en el espacio abierto del conocimiento, y son accesibles para todos, independientemente de su intención, buena o mala.

Cuando Internet comenzó su desarrollo, los participantes, científicos e ingenieros en su mayoría, pensaban que diseñaban una herramienta que facilitaría compartir información y comunicarse entre sus colegas. No imaginaron que años después, su trabajo sería utilizado por la mitad de la humanidad (y creciendo), y menos aun, que sería usado para cometer delitos, abusos y acciones perniciosas.

Los valores fundamentales

Sin que fueran hechos explícitos en los momentos originales, años más tarde, y como parte de los grupos de trabajo del Foro de Gobernanza de Internet, llamados Coaliciones Dinámicas bajo la terminología de Naciones Unidas, un conjunto de personas se han dado a la tarea de rescatar y definir estos valores fundamentales de Internet. Estos son los identificados, por ahora:

Global: Internet es un medio global abierto a todos, independientemente de su geografía o nacionalidad.

Interoperable: la interoperabilidad es la capacidad de un sistema informático para ejecutar programas de aplicaciones de diferentes proveedores e interactuar con otras computadoras a través de redes locales o de área amplia, independientemente de su arquitectura física y sistemas operativos. La interoperabilidad es factible a través de componentes de hardware y software que se ajustan a los estándares abiertos, como los que se usan para Internet.

Abierta: como una red de redes, cualquier dispositivo, red, servicio, aplicación o tipo de datos (video, audio, texto, etc.) que cumpla con los estándares está permitido en Internet, y la arquitectura central de Internet se basa en estándares.

Descentralizada: Internet está libre de cualquier control centralizado.

Extremo a extremo: las características específicas de la aplicación residen en los nodos finales de comunicación de la red, en lugar de en los nodos intermedios, como las puertas de enlace, que existen para establecer la red.

Centrada en el usuario: los usuarios finales mantienen un control total sobre el tipo de información, aplicación y servicio que desean compartir y acceder.

Robusta y confiable: respetando los escenarios de mejor esfuerzo para la gestión del tráfico, la naturaleza interconectada de Internet y su densa malla de redes que se relacionan entre sí han hecho que sea robusto y confiable.

Si Internet evoluciona, ¿sus valores también?

Un tema relevante en la discusión acerca de valores, en general, es cuánto deben cambiar o adaptarse al tiempo. Sin duda, algunos de ellos deben prevalecer y permanecer en el tiempo, y varios deberían ser inmutables.

Pero dado que hablamos de Internet, y ésta es una tecnología que sigue experimentando mejoras, novedades y modificaciones, tanto en su tecnología básica como en sus aplicaciones para el usuario, quizá se debe revisar su mutabilidad, al menos en algunos aspectos.

Así es como se está desarrollando la discusión de si el valor “Libertad de daño”, o “Ausencia de daño” podría ser considerado como un valor fundamental de Internet. Si bien es algo deseable, pues la mayoría de usuarios de Internet no deseamos ni infringir y aun menos recibir algún daño por medio de la red, también podría prestarse a ciertos abusos, sobre todo de parte de la autoridad en cada país, usando el pretexto de este nuevo valor.

Los debates y discusiones continuarán, y aunque muchos usuarios actuales no tienen mucho interés, la difusión y propagación de Internet en el mundo nos debería motivar a considerar estos valores fundamentales como la base de propuestas de políticas públicas nacionales, convenios internacionales y leyes locales, para que todos logremos un uso productivo y, sobre todo, sano, eficiente, seguro, abierto y estable de la gran herramienta que es Internet.

 

 

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