La Ley de Rendimientos Acelerados nos lleva rápidamente a la Singularidad

No solamente la tecnología cambia y se desarrolla a muy alta velocidad, sino también el ritmo y la rapidez con la que se logran esos cambios va aumentando cada vez más. En pocas palabras, esto es lo que nos asegura la Ley de Rendimientos Acelerados, enunciada y demostrada por Ray Kurzweil hace unos cuantos años, en su obra “La Singularidad está cerca”, entre otras.

Este descubrimiento, realizado al considerar la historia reciente de los avances en ciencia y tecnología, demuestra que los experimentos, hipótesis, modelos de trabajo y documentos publicados en la ciencia están provocando un gran desarrollo tecnológico que puede obtenerse de estos modelos, a velocidades y aceleraciones exponenciales, y no simplemente lineales. Claramente, Kurzweil hace una referencia, por oposición, a la Ley de Rendimientos Decrecientes, usada en economía.

Por otra parte, la Singularidad es un término que se usa en la ciencia para identificar un suceso que modifica radicalmente el ambiente o las reglas en un ámbito particular de una disciplina científica. Se denomina así pues casi nunca ocurre; es un evento único o muy especial.

Ray Kurzweil es un respetado y reconocido inventor, futurólogo, filósofo contemporáneo y escritor de libros y artículos, que ha acuñado, entre otros temas, la Ley de Rendimientos Acelerados, y ha predicho que llegaremos a la Singularidad en 2045.

La Singularidad

Gran parte de la visión innovadora de la historia explicada por Kurzweil y otros científicos es que la forma generalizada y la lógica aplicada para predecir el futuro es una que sigue el desarrollo lineal, aritmético y secuencial, cuando lo correcto debe ser aplicar una prospectiva exponencial, geométrica y disruptiva.

Ray Kurzweil. Traduccción del autor

Algo de lo que establece Kurzweil: “Un análisis de la historia de la tecnología muestra que el cambio tecnológico es exponencial, al contrario de la visión ‘lineal intuitiva’ del sentido común. Así que no experimentaremos cien años de progreso en el siglo XXI, sino que serán más como 20 mil años de progreso (al ritmo de hoy). Los ‘rendimientos’, tales como la velocidad de los chips y la relación costo-efectividad, también se incrementarán exponencialmente.

En el plazo de unas pocas décadas, la inteligencia de las máquinas sobrepasará la inteligencia humana, llevándonos a la singularidad (cambios tecnológicos tan rápidos y profundos que representen una ruptura en la estructura de la historia humana). Las consecuencias incluyen el surgimiento de inteligencia biológica y no biológica, software inmortal basado en humanos y niveles de inteligencia ultra-elevados que se expandirán hacia el universo a la velocidad de la luz”.

Intentando utilizar esta metodología que considera los rendimientos acelerados de las innovaciones, descubrimientos y alcances científicos y tecnológicos, se dice que esta Singularidad en la neurociencia, inteligencia artificial, y áreas clave como la Genética, la Nanotecnología y la Robótica (GNR) se está acercando a nuestro tiempo a una gran velocidad.

Algunos efectos en la economía

La Singularidad es un supuesto en el que en un cercano futuro una computadora portátil de $1000 podrá realizar todas los cálculos equivalentes a todos las cerebros de la humanidad en un segundo. Para cuantificar la velocidad de procesamiento en esta teoría se utilizan los MIPS (Millones de instrucciones por segundo).

Hay varios elementos en la economía que también han cambiado, y que muchos economistas y políticos aun no quieren admitir o simplemente no los ven: hay más inversionistas dispuestos a aportar grandes capitales a ideas y procesos de investigación que antes se veían con mucha duda y escepticismo; el valor agregado de los productos y servicios que se comercializan en la actualidad están moldeados por la cantidad de tecnología e investigación que les acompaña; los consumidores somos cada vez más expertos y exigentes de la buena calidad; etc.

Una pieza de ropa, una medicina, un servicio que antes no existía, un automóvil, la entrega de un paquete a domicilio, y prácticamente todos los bienes y servicios que podemos recibir hoy en día por medio de Internet tienen un valor mayor que el que obtenemos si nosotros mismos vamos a buscarlos a los almacenes. De ahí el auge de los centros comerciales virtuales y las plataformas de pago en línea.

En forma simultánea, miles de procesos de producción, calidad, provisión de servicios y productividad están siendo mejorados en todo el mundo, gracias al creciente poder, reducidos costo y tamaño, y facilidad de uso inclusivo de varias tecnologías, lo que nos acerca cada vez más, como ciudadanos, consumidores y seres humanos, a ese paso crucial que será la Singularidad.

 

 

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