La transición a IPv6 dejó de ser un tema técnico para ser estratégico

Con el título de esta entrada se puede resumir el mensaje principal que LACNIC, por medio de su director ejecutivo, Oscar Robles, hizo llegar en reuniones presenciales durante esta semana a distintos actores y sectores interesados en los países del triángulo norte de Centroamérica: Guatemala, Honduras y El Salvador.

En reuniones con funcionarios de gobiernos, empresarios del sector privado, entidades reguladoras de telecomunicaciones, proveedores de servicios de conectividad, académicos y funcionarios de universidades, así como instituciones regionales, como el Proyecto Mesoamérica, COMTELCA, y otras, el tema principal fue el llamado a realizar esfuerzos para promover con más énfasis la transición de IPv4 a IPv6 en la conectividad a Internet.

Aunque el diseño e implementación de IPv6 tiene ya muchos años de estar disponible, lo niveles de tráfico en Internet usando este protocolo aun son muy bajos, llegando en el mejor de los casos a un 25% aproximadamente a nivel mundial, con países, como El Salvador, en los cuáles el nivel es nulo, y otros en los que dicha cobertura es baja, sin que se vea claro la necesidad de hacer algo al respecto.

No alcanzará para nuevos usuarios

El tema de la transición a IPv6 es algo estratégico, o debería serlo, sobre todo para los países, líderes y gobernantes que, al menos en su discurso y declaraciones públicas, están buscando incrementar la cantidad de usuarios conectados a Internet en sus territorios.

Una vista breve a los números nos indica que, en la región latinoamericana y caribeña, el ámbito de trabajo de LACNIC, solamente quedan aproximadamente unos 300 millones de ciudadanos por conectar a la red de redes, y para hacerlo, la región solamente cuenta con unas 3 millones de direcciones IPv4. Un déficit muy grande, que no podrá ser cubierto por los proveedores si continúan sin incluir IPv6 en sus estrategias a corto plazo.

Adicionalmente, las demandas que Internet de las Cosas (IoT) están desarrollando para contar con más aparatos, dispositivos, sensores y actuadores, así como seres vivos, animales y plantas, conectados en tiempo real a Internet, y la millonaria industria que esta tendencia sumará a la actual economía mundial, también hará que sea necesario usar IPv6 más temprano que tarde.

A todos nos interesa y todos podemos hacer algo

Basado en estas realidades, es fácil concluir que a todos los sectores y actores, dada la propagación e importancia de contar con conectividad y la posibilidad de aprovechar Internet como herramienta de desarrollo, trabajo, comunicación, educación y difusión, nos interesa la ampliación de la cantidad de personas conectadas y la reducción de la brecha digital en todas sus formas.

Los gobiernos deben interesarse en que sus ciudadanos se puedan comunicar y realizar transacciones con las instancias del estado, así como mejorar la interacción de control y pago de impuestos, la transparencia en la gestión del mismo gobierno, y la evolución del gobierno digital.

Las academias, además de ser la cuna del desarrollo del conocimiento e, históricamente, la misma Internet, se deben preocupar por formar a los ingenieros, técnicos y profesionales de todas las disciplinas que darán soporte, mantenimiento, mejoras y usos provechosos a la red de redes, usando también la misma red para publicar, compartir y aprender nuevos conocimientos.

Las empresas privadas, no solamente las dedicadas a proveer la conectividad, sino todas las del sector informático, así como las empresas en general, también se interesarán por contar con más usuarios de Internet que puedan y necesiten utilizar los productos y servicios que ofrecen en venta como su núcleo de negocios.

Contrario a crear regulaciones que obliguen a los proveedores a tomar el camino de la transición a IPv6, que generarán anticuerpos y rechazo, una mejor estrategia, vista la experiencia en otros países, es buscar formar una especie de Coalición IPv6, formada por miembros de varios sectores, que busquen apoyar, motivar y fomentar, con incentivos positivos, que los proveedores de conectividad se muevan a IPv6 a la brevedad. La pelota queda en nuestra cancha.

 

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