Tecnología en el nuevo gobierno

El Salvador se encuentra a dos semanas de realizar su proceso de elecciones presidenciales, y como en la mayor parte de países democráticos, aun estamos siendo expuestos a promesas, planes y propuestas, y lamentablemente, también a comentarios negativos, burlas y denuncias de parte un partido a otro, de un candidato a otro. Esto tampoco es extraño en nuestros países.

Al margen de toda esta campaña, y dentro de lo que en concreto llegue a realizar quienes resulten electos, será interesante observar en qué forma y hasta qué medida las tecnologías de la información y las comunicaciones serán utilizadas y promovidas por las personas en el Poder Ejecutivo en los próximos cinco años.

Para un observador independiente de los partidos políticos, los candidatos y sus propuestas, es imposible saber, a ciencia cierta, si las respuestas favorables en tiempos de campaña a cualquier propuesta o interrogante de los interesados en cada tema relevante de la sociedad, serán en realidad consideradas y satisfechas. Cualquier político responderá en la época de búsqueda de votos la respuesta que evalúe será mejor recibida por su audiencia.

Apuesta a largo plazo

Dado que nuestros períodos presidenciales son de cinco años, y asumiendo que, aunque en nuestro país no es posible la reelección presidencial, todos los partidos buscan producir resultados positivos tangibles para buscar la continuidad del mismo instituto político, se le da prioridad a proyectos, inversiones y desarrollos que se puedan concluir en un solo quinquenio. Un cambio cultural y de esfuerzo cuyo resultado sea apreciable solamente en el largo plazo usualmente no está las primeras posiciones de los planes.

Aun así, un gobierno entrante puede tomar algunas medidas iniciales, o continuar lo que ya se ha iniciado, pero aun no se ha concretado, o no ha terminado de consolidarse. Algunas ideas, sin ningún orden:

  • Propiciar el acceso universal, con creación de competencias y habilidades. A pesar de las erradas intenciones de algunos funcionarios de restar el mérito con otros argumentos, esto fue parte de lo que, en 1998, el proyecto Infocentros inició.
  • Fomento e inclusión de la tecnología en los procesos educativos de todo nivel. Si bien es difícil lograr una cobertura total en pocos años, es importante crear y dar inicio a planes que nos pongan, de forma irreversible, en esa vía. Los niños y jóvenes de hoy no podrán sobrevivir dignamente en un mundo que ya cambió.
  • Apoyo explícito y proactivo a la industria de TIC y relacionadas. Existen muchos jóvenes y mayores, con talento y experiencia para crear productos y servicios de calidad mundial, que pueden llegar a ser comercializados en el gran mercado mundial, atrayendo riqueza del exterior a nuestro país, y generando, vía impuestos y otras formas de cooperación, riqueza para la nación.
  • Acompañamiento al desarrollo de la capacidad científica y de investigación. Las redes avanzadas existen en el país desde 2005, y varias universidades han sido y son parte de este esfuerzo que es latinoamericano y es mundial. Es importante también entrar en el grupo de los que generan ciencia y tecnología, y no solamente la consumen.
  • Constitución de una institucionalidad fuerte y prospectiva en este campo. El rol del gobierno siempre debe ser de apoyo a los talentos nacionales, creando y haciendo que un ecosistema apropiado evolucione acorde a las demandas del mercado mundial.
  • Promoción y mejoramiento de un gobierno electrónico. El gobierno, además de ser un comprador clave, tiene también la posibilidad de ser un promotor estelar de la cultura digital, y de esta forma, lograr que ciudadanos, empresas, academias y organizaciones de la sociedad civil también busquen, por sus medios, utilizar provechosamente las tecnologías en su área respectiva.

Esperamos que el nuevo gobierno que sea designado por la población en las urnas, responda como la mayoría de la población espera, y además de atender los problemas más apremiantes, también comience, o continúe, según el estado actual de cada tema mencionado, apoyando y estimulando una evolución que puede hacer un cambio real en el mediano y largo plazo en nuestro país.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *