Educación sobre cultura digital: La información como materia prima

¿Cómo podemos comenzar a enseñar a nuestras nuevas generaciones acerca de la transformación digital, asumiendo que todos estamos de acuerdo en una política pública que nos permita y estimule a orientarnos en esa dirección?

En su nivel fundamental, las transformaciones tecnológicas de las que hablamos y nos condicionan actualmente, tienen como materia prima la información, y en particular, la digitalización de las diversas formas de presentación de la misma. Textos, imágenes, audios, juegos, aplicaciones, sistemas, mensajes de correo, redes sociales, programas, sitios web, y todas las formas, presentes y futuras, de representación del conocimiento, son información digitalizada.

Entonces, parece razonable que enseñemos a nuestros niños, con materiales diseñados para su nivel, algo sobre teoría de la información, y las características, transformaciones, manipulaciones, procesamiento y almacenamiento que se pueden realizar sobre la misma.

Información digital por todos lados

Un aspecto que ha cambiado radicalmente en los años recientes es la digitalización masiva y casi universal que se ha dado en volúmenes y formas de información. Digitalizar información significa que el contenido puede ser convertido, transitoriamente, a bits, es decir, al lenguaje binario de dos estados. A esto se suma el hecho clave que la humanidad ha desarrollado mucha nuevas habilidades y tecnologías para trabajar eficientemente con estos dos estados.

Siendo la información la materia prima, en esos cursos introductorios se debería enseñar, con ejemplos accesibles para los estudiantes, para iniciar, las características que definen la calidad de la información: Integridad, Concisión, Oportunidad, Brevedad, Presentación y Veracidad.

A partir de estos conceptos y prácticas, se pueden empezar a revisar las conductas intelectuales que los seres humanos por sí mismos, y con ayuda de las máquinas, o los computadores por medio de una serie de instrucciones, pueden desarrollar con la información: levantamiento, lectura, recopilación, percepción, análisis, abstracción, inducción, deducción, memorización, almacenamiento, procesamiento, transmisión, compartición, reproducción, copiado, borrado, olvido, destrucción, entre otras.

Posteriormente, habría que llegar a las conclusiones sobre las actitudes que los seres humanos, y sobre todo las generaciones que están creciendo rodeados de altos niveles y cantidades de interacción tecnológica, debemos preservar. Entre ellas podemos mencionar mantener actitud crítica; ser analíticos; respetar la privacidad; cuidar la seguridad; aprender todo el tiempo; contribuir al desarrollo; etc.

También será necesario repasar los grandes logros, ventajas y eficiencias que se logran con la información digitalizada, pero también habrá que presentar y discutir sobre los aspectos negativos y los malos usos que se han venido dando con la misma información.

La masiva digitalización de la información es una situación que nunca antes había enfrentado la humanidad con el grado de elaboración, sofisticación, ubicuidad, velocidad y complejidad con el que lo estamos viendo. La clara posición de los seres humanos ante este fenómeno, dejando de lado la sorpresa y el nivel de asombro que experimentamos naturalmente, seguramente hará mucho más bien a nuestros niños y jóvenes educandos, antes de que los copemos de dispositivos, computadores, tabletas y celulares.

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