Otra Agenda Digital para El Salvador

El 15 de enero de este año, la Secretaría de Innovación de la Presidencia realizó el lanzamiento público de la Agenda Digital 2020 – 2030, para nuestro país. Si bien no es la primera agenda digital que tiene El Salvador, es la primera que es comunicada por una entidad gubernamental, con el beneficio de que lo hace apenas con seis meses y medio de haber asumido.

Hasta hoy, la experiencia de construir, diseñar y promover versiones de una política o agenda pública en el área de la transformación digital del país, la sociedad del conocimiento o de la información ha sido frustrante y desgastadora. Si hubiéramos comenzado en 1998, cuando formulamos la primera de éstas, llamada Política Nacional de Informática, estaríamos en un estado diferente en indicadores internacionales y en nuestro nivel de digitalización.

Aun así, es mejor tarde que nunca, y el planteamiento de esta agenda digital luce bastante completo, y existen señales de que este gobierno está comprometido en hacerla funcionar, al menos estableciendo una ruta clara en estos 4 y medio años de gestión remanente.

Algunos retos

Con sus cuatro pilares, 1. Identidad Digital, 2. Innovación, Educación y Competitividad, 3. Modernización del Estado, y 4. Gobernanza Digital, y sus 17 programas bajo estos cuatro grandes líneas de trabajo estratégicas, la agenda digital parece abarcar bastante bien las áreas de impacto que, con el desarrollo de estrategias, programas y proyectos concretos pueden lograr el objetivo fundamental de transformar nuestro país.

Aunque ha habido, y siguen existiendo, algunas iniciativas valiosas que aportan y apuntan a las mismas metas y objetivos que esta agenda digital, aun falta bastante para trabajar, y es evidente que ninguna entidad, institución, empresa o persona, puede, por sí misma y en solitario, lograr avances relevantes en esta senda estratégica.

El texto del documento lo confirma: “El acompañamiento que recibamos por parte de todos los actores involucrados será la clave para marcar la diferencia entre el nivel de desarrollo tecnológico que tenemos y al que aspiramos llegar”. En este sentido, algunos retos que puede enfrentar esta agenda son:

  • Se debe buscar que la gestión, coordinación y administración de las acciones y proyectos sea coordinada entre los distintos sectores interesados: estado, sector privado, academia y sociedad civil. Un organismo de esta naturaleza es útil para orientar los esfuerzos en un sentido, y además permite una vinculación armoniosa, constante creación de sinergias y trabajo en equipo.
  • Elaboración y seguimiento de indicadores de gestión, y un conjunto de métricas, que permita establecer un grado de avance de los proyectos y objetivos, y ajustes de medio término.
  • Desarrollar mecanismos de revisión, actualización y ajustes de la agenda, sus prioridades, enfoque de recursos, e inclusión de nuevos retos y objetivos, acorde al desarrollo de la tecnología, economía y políticas globales.
  • Contar con una agenda como ésta nos brinda una buena carta de presentación ante la comunidad y cooperación internacional. A cualquier cooperante le interesa saber que cualquier proyecto apoyado con fondos públicos de su país o fuente de fondos, está alineado con un plan estratégico sólido, sistemático y a mediano plazo.

Un comentario sobre “Otra Agenda Digital para El Salvador”

  1. Lastima que los decretos no son leyes de la República. Es como construir una casa sobre arena. La incertidumbre siempre existe!

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