Desempolvando los equipos, licencias y la estrategia digital

Dependiendo de la definición de cada país, poco a poco los empresarios, trabajadores, emprendedores, gobiernos, universidades y todas las organizaciones que forman el aparato productivo de una nación, irán retornando a sus negocios y oficinas, y abriendo sus puertas, con prudencia, después de varios días de confinamiento y de trabajo, o no, desde casa.

Para algunos, significará volver a su lugar de trabajo después de un período considerable de ausencia, y seguramente el regreso no será igual para todos. Es posible que solamente una parte de los colaboradores vuelvan en una primera instancia, debido a la estrategia propia de cada unidad productiva.

El estado anímico también puede ser distinto, según la personalidad, la residencia, la experiencia y las condiciones del regreso de cada persona. Quizá algunos colaboradores y empleados no puedan volver de inmediato, debido al transporte disponible, a sus condiciones físicas de vulnerabilidad, o sus condiciones psicológicas de adaptación a nuevas formas de convivencia.

También la tecnología debe retornar

Si bien los bits y bytes no han dejado de circular en las redes que conforman Internet, sino más bien, se han multiplicado por varios medios, tratando de compensar y facilitar la continuación de labores productivas y de aprendizaje en forma digital y en línea, los equipos que están en la oficina y lugares de trabajo han podido experimentar un receso en su operación.

Además de desempolvarlos y limpiarlos, literalmente, de los efectos del paso del tiempo en abandono, habrá que encenderlos, correr algunos diagnósticos o rutinas de ejercitación, dependiendo de los equipos y la tecnología. Quizá en algunos casos habrá que actualizar licencias o versiones del sistema operativo y otras aplicaciones, antes de volver a utilizarlos efectivamente.

Es probable que los equipos directamente vinculados con la conectividad a Internet hayan permanecido encendidos, y dependientes del suministro de energía durante el período de ausencia de seres humanos. Algunos servidores, conmutadores, enrutadores, equipos de protección y seguridad deben haber quedado encendidos, deliberadamente, para que pudieran seguir prestando servicios a los trabajadores y clientes desde casa.

Plantas telefónicas, teléfonos y equipos de fax, donde aún se utilicen, así como fotocopiadoras y equipos multifuncionales también deberán ser encendidos y puestos a prueba y listos para ser utilizados de nuevo. Quizá en algunos casos también habrá que reparar desperfectos físicos, inundaciones, y otro tipo de irregularidades causadas por el tiempo y la falta de uso.

De cualquier forma, habrá que seguir observando los protocolos y las medidas preventivas que buscan evitar más contagios, al mismo tiempo que la reapertura busca recuperar paulatinamente las actividades económicas y productivas. En la mayoría de lugares incluso habrá que invertir en modificaciones físicas y adquisición de dispositivos como los termómetros y dispensadores de alcohol gel, así como distanciar adecuadamente las sillas y demás muebles que promuevan la distancia entre personas.

Esta combinación entre productividad, trabajo bajo una nueva normalidad, distanciamiento y medidas preventivas, cuidado mutuo y atención a las necesidades particulares de cada funcionario, colaborador, empleado y cliente o usuario, permitirá que recuperemos la mayor parte de nuestras actividades regulares productivas. Algo muy importante será la definición de la transformación digital que cada empresa, organización e institución decidirá adoptar.

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