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¿Cómo funciona Internet? Una breve guía para los recién llegados

Hace unos años, el título que encabeza esta entrada incluía solamente los conceptos tecnológicos y de uso inmediato que cualquier cibernauta principiante podría querer conocer. El hecho de que Internet es ahora parte importante de nuestras vidas se refleja en eventos que se realizan actualmente con frecuencia para discutir temas que trascienden lo técnico; en discusiones entre los líderes políticos mundiales y nacionales de muchos países; en las propuestas de leyes nacionales y acuerdos transnacionales; y por supuesto, se observa también en las recientes publicaciones didácticas dedicadas a la red de redes.

Un ejemplo de esta tendencia es la reciente publicación llamada precisamente “Cómo funciona Internet: Guía para diseñadores de políticas”, traducida al español y auspiciada por European Digital Rights. En un pequeño libro digital, de 25 páginas, se explican, de forma muy sencilla, la mayor parte de los conceptos relevantes que es necesario conocer para cualquier persona interesada en este fenómeno que ha cambiado la forma de hacer buena parte de nuestras actividades.

La publicación comprende 13 temas que son explicados en forma muy comprensible, en no más de una o dos páginas y en muchos casos con figuras ilustrativas. Los temas seleccionados van más allá de los aspectos meramente técnicos, reiterando el alcance ampliado de esta tecnología.

El contenido

En cada uno de los temas tratados hay un subtítulo que amplía el contexto de cada aspecto, proveyendo así más información sobre el mismo. Los temas son realmente básicos pero muy bien seleccionados y trabajados. En menos de una hora, su lectura puede proveer una noción inicial de algunos temas que, de resultar interesantes al lector, le provocará buscar más material para ampliar la información.

  1. Internet: Una red de redes de ordenadores
  2. La dirección IP: Una dirección digital
  3. Cifrado: Privacidad en una red pública
  4. El sistema de nombres de dominio (DNS): La guía telefónica de Internet
  5. La Web: Enlazando la sociedad de la información
  6. Correo electrónico y seguridad: Mail in the digital world
  7. Deep packet inspection: Un vistazo a tu tráfico en Internet
  8. Peer to peer: De mí para ti sin nadie de por medio
  9. Publicidad comportamental: Es algo personal
  10. El buscador: Un índice de Internet
  11. Cloud Computing: Internet se convierte en tu ordenador
  12. Medios de comunicación sociales: Donde nos juntamos
  13. Gobernanza de Internet: Democracia digital

Guía para diseñadores de políticas

Lo más interesante de esta breve publicación es que, según su título, está dirigida especialmente a las personas que en todos los países y el mundo están encargados de redactar y proponer políticas públicas o locales, tanto para el sector privado como en los gobiernos.

Por esta razón, aun los temas más tecnológicos contienen frases y comentarios que reflejan posiciones políticas, así como las repercusiones en posibles leyes, reglamentos o controles que, con frecuencia, algunos gobernantes quisieran colocar sobre Internet. Por ejemplo:

  • “Este carácter abierto y flexible es la causa principal de la innovación en Internet y de su éxito democrático y económico”
  • “La IP identificaría a un grupo de personas y no a un individuo concreto. Por este motivo, a menudo es complicado, si no imposible, saber con seguridad quién hizo exactamente qué basándose solo en la IP”
  • “El cifrado no es infalible y no garantiza al cien por cien la confidencialidad”
  • “El máximo nivel de autoridad son 13 “servidores raíz” que recopilan los servidores DNS. Estos 13 servidores son muy estables y tienen una enorme capacidad”

  • “Este carácter abierto y gratuito del HTML es imprescindible para garantizar que las páginas webs sean compatibles con todo tipo de dispositivos”
  • “En el caso de los correos electrónicos, la desventaja es que tu ordenador no se comunica directamente con el servidor de destino, lo que significa que si uno de los servidores de correo intermedios no usa cifrado para enviar tu mensaje, podría ser interceptado en ese punto”
  • “Las autoridades ya utilizan técnicas de DPI para labores de vigilancia, bloqueo, etc. y se está valorando utilizarlas para el cumplimiento de los derechos de autor”
  • “Las cookies utilizadas en publicidad comportamental suelen incluir un número de identificación. Si luego ese usuario lee una noticia sobre coches, las empresas de publicidad podrán hacer suposiciones”
  • “Los buscadores comerciales utilizan cookies para saber las búsquedas que realiza cada usuario, en qué enlaces hace clic y mucho más. Esta información se guarda en formularios individuales durante largos periodos de tiempo”

  • “El sistema será accesible desde el navegador web y planea incorporar por defecto tecnologías en la nube, lo que significa que los programas que necesitas tener instalados en el ordenador serán mínimos, con una fuerte dependencia de los servicios disponibles online”
  • “El número de usuarios de medios sociales no para de crecer y con ello su influencia, lo que los hace cada vez más poderosos”
  • “Temas socioculturales: derechos humanos (libertad de expresión, el derecho a buscar, recibir y divulgar información), política de contenido, privacidad y protección de datos, multilingüismo y diversidad cultural, educación, protección de los menores”

En síntesis, ésta es una publicación interesante para iniciar o incrementar el conocimiento de la forma en que Internet opera y las implicaciones que está teniendo cada vez más en nuestras vidas. Recomendamos su lectura y discusión.

 

La incorporación de la tecnología en el lenguaje

Los lingüistas, escritores y otros estudiosos del lenguaje, en los distintos idiomas, saben que la materia prima de su estudio es un objeto en constante cambio y evolución. No necesariamente con el regocijo y la aprobación de todos, las lenguas que hablamos y usamos para comunicarnos en todo el mundo agregan nuevas palabras, eliminan algunas otras, adoptan términos y crean sus propios vocablos, atendiendo a lo que pasa en su entorno.

Poco a poco, estas expresiones se incorporan a la forma de hablar cotidiana y se propagan tanto, de forma que las usamos aun sin conocer su origen. Las adiciones a la lengua tienen nombre propio: neologismos, barbarismos, anglicismos, y otros. Estas palabras y frases que guardan vinculación genética con la tecnología podría quizá llamarse “tecnologismos”.

El uso y acepción de estas expresiones proviene de la creatividad y el ingenio popular que asocia una de estas palabras nativas de la tecnología a una acción, característica o situación que puede o no tener relación evidente.

En algunos casos, los términos se difunden y asimilan de tal forma dentro de regiones geográficas más o menos extensas que son incluso aceptados por la Real Academia de la Lengua como parte del idioma. De todas formas, aceptados o no oficialmente, si a las personas de una comunidad o un país les resultan adecuadas estas frases, escucharemos con cada vez mayor frecuencia su uso.

Algunos ejemplos

Por supuesto, muchas de estas expresiones son generacionales o dependen del entorno, la coyuntura, las personas con las que nos relacionamos. Hay algunas otras que seguramente presentan variantes de una comunidad a otra, tanto en su formulación como en su significado. A continuación una pequeña e incompleta lista:

“Me cayó el cinco”. Representa el momento en que se entendió lo que sucedía o lo que quería decir algo. Dependiendo de la moneda o la devaluación, pueden usarse otras cantidades, y hace alusión a las monedas que se depositan en un teléfono público u otro tipo de máquinas tragamonedas.

“No me había hecho click la idea”. Se parece a la expresión anterior. La onomatopeya de la presión de los dedos sobre las teclas de una computadora se define como “click”, y representa en muchos casos el aval de la ejecución de un comando, por lo que “hacer click” representa el momento en que se comprende algo.

“Se le apagó la chispa”. Si a un motor de combustión no le funciona la chispa que se genera en las cámaras de pistones para generar el movimiento de los mismos, el motor deja de funcionar. Por analogía, si una persona no tiene chispa significa que no es tan activa, lista o creativa.

“Ponéte las pilas”. Como a cualquier máquina que utiliza energía para funcionar, y lo hace en forma portátil, es necesario ponerle las baterías, de la misma manera se hace alusión a usar esta fuente de energía en los seres humanos.

“Se le peló el cable”. Un cable que conduce energía eléctrica que pierda su forro aislante tiene altas posibilidades de provocar un cortocircuito, con el caos, desorden y mal funcionamiento que esto provoca. Esta expresión significa, en una persona, mostrar actitudes irracionales, rayando en la locura.

“Ya agarró llave”. Así como el arranque de un carro o un equipo puede fallar y no responder al uso de la llave que lo enciende, se dice de una persona que toma una actitud necia y obstinada respecto a una situación o una posición, negándose a considerar otras opciones.

“Dale ‘dilit’ y olvidate”. La tecla para suprimir o eliminar texto o cualquier contenido de una computadora es conocida como “delete”, pronunciada “dilit”. Por extensión, se usa para hacer desaparecer de nuestra mente algún problema o recuerdo.

“Me cambié el chip”. A los teléfonos celulares se les puede cambiar el circuito integrado, llamado chip, que contiene la información básica del usuario. Del mismo modo, una persona puede cambiar la base de su estado de ánimo o su predisposición.

“Cambiáte el cassette”. Similar a la expresión anterior, pero con tecnología más antigua. Nos puede dar una idea de la edad del usuario.

“Multiplicáte por cero”. De las matemáticas, la multiplicación por cero da como producto el cero. Es decir, se provoca el vacío o la nada, por lo que recomendar la auto-multiplicación por cero es equivalente a solicitar la desaparición.

“Resetealo”. A partir del término técnico en inglés “reset”, para representar la acción de inicializar un equipo, se extiende la expresión para volver a una situación inicial.

“Tengo esto como backup”. El término usado para indicar las copias de respaldo que se hacen en los sistemas de información, “backup”, también se usa como sinónimo de un plan alterno o de contingencia.

“Mi disco duro no da para más”. Se establece una analogía entre la memoria humana y las capacidades del disco duro de una computadora.

“Hice un escaneo en mi base de datos”. De igual modo, existe una semejanza con la colección de datos e información que alojamos en nuestra memoria con la que se almacena en una base de datos computacional. De aquí que los procesos que se hacen con la base de datos pueden hacerse, en esa concepción, con los datos en nuestra memoria.

No todo lo que se dice está correcto

Si bien estas palabras y frases no necesariamente están aceptadas por la Real Academia, en general se basan en palabras de otros idiomas, utilizados en el ámbito tecnológico. Hay otras expresiones, sin embargo, que reflejan un mal uso del lenguaje castellano.

“Te mandé un correo”. Se encuentra bastante diseminado el uso de la palabra “correo” como reemplazo de “mensaje”, al hablar del correo electrónico. Estrictamente hablando, se reciben y envían mensajes, y el correo electrónico es el medio utilizado para intercambiarlos.

“No se puede accesar los datos”. Esta expresión, también común, usa erróneamente el inexistente verbo “acessar” en vez del correcto “acceder”.

“Le aperturamos una cuenta de correo”. De igual modo, el verbo “aperturar” no existe en la lengua castellana. Existe el verbo “abrir” y éste es el que debe ser utilizado. Solamente existe el sustantivo “apertura”, pero no su forma como verbo. Lamentablemente, esta errónea creación es usada hasta en material publicitario de bancos y otras instituciones de importancia.

“Lo que es el equipo le lleva lo siguiente”. Una construcción gramatical extraña, en donde se agregan partículas innecesarias en la frase, tales como “lo que es” o “le lleva”, probablemente en un afán de sonar más elegante y sofisticado.

Por supuesto, hay muchas más expresiones que se basan en la inclusión de la tecnología en nuestras vidas. El lenguaje castellano continuará ampliando su riqueza y bagaje, y el ingenio popular seguirá contribuyendo a esa fusión y transposición de términos.

Una nueva Política Nacional ¿Veremos sus objetivos realizados?

El 12 de julio se presentó oficialmente la nueva Política Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología, producto del trabajo colaborativo entre el Ministerio de Educación, a través del Viceministerio de Ciencia y Tecnología, el Ministerio de Economía y la Secretaría Técnica de la Presidencia, el CONACYT y algunas instituciones y personas, que brindaron sus aportes a la misma, a través de la consulta pública que se habilitó.

En forma errónea, se dijo en alguno de los mensajes que se emitieron que ésta era la primera vez que en El Salvador se lograba y presentaba una política nacional como la que se lanzaba en ese momento. Una lista incompleta de las iniciativas similares en nuestro país, algunas de las cuales han culminado en documentos formales de política, ha sido presentada en este mismo espacio hace poco tiempo.

También se enfatizó el hecho de que se busca que ésta, y otras propuestas similares en otros ámbitos, se conviertan en políticas de Estado, trascendiendo las gestiones particulares de uno y otro gobierno. Ojalá esta buena intención se convierta en realidad, pues en forma similar ya han existido políticas, como la de Ciencia, Tecnología e Innovación, presentada por el CONACYT en 2006, o el Plan 2021, lanzado en marzo de 2005, que buscaba proveer un horizonte a largo plazo a la educación nacional, que han sido soslayadas y reemplazadas por otras políticas de Estado.

Independientemente de sus antecedentes y de las otras experiencias que hemos vivido en el país respecto a la posibilidad de establecer y perseguir metas a largo plazo, sobre todo en áreas tan poco apoyadas como son la investigación, la ciencia, la innovación y la tecnología, sigue siendo muy importante, y un elemento estratégico para el desarrollo, que todos apoyemos estas iniciativas.

Los elementos de la Política

La orientación de esta Política Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología (PNICT) es definida en su introducción: “Es así como esta política tiene a la base el fomento a la producción de conocimiento aplicado al sector productivo; la formación técnica profesional orientada a las demandas de las áreas estratégicas y la vinculación entre los sectores académicos, de investigación y privado, y la definición de prioridades en áreas estratégicas de trabajo”.

De acuerdo a la PNICT, los cinco objetivos y las estrategias definidas para alcanzarlos son ambiciosos, pero comprenden los requerimientos mínimos, si es que la apuesta es seria.

A. Generar bienes públicos y fortalecer el entorno habilitante para la I+D+i

  1. Creación y fortalecimiento de la institucionalidad del Sistema Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología.
  2. Creación y fortalecimiento de infraestructura científica y tecnológica necesaria para el desarrollo de actividades de ICT.
  3. Diseño e implementación de los mecanismos para la financiación de bienes y servicios innovadores.
  4. Establecer alianzas regionales e internacionales para la promoción de la investigación, la transferencia tecnológica y el desarrollo de la I+D+i.

B. Fortalecer la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación precompetitiva (I+D+i)

  1. Fortalecimiento de la formación de capital humano avanzado para la investigación científica, tecnológica y de innovación vinculada al desarrollo productivo.
  2. Fortalecimiento de la investigación científica en universidades y centros de I+D+i.

C. Apoyar la innovación empresarial para el incremento de su productividad y su competitividad.

  1. Fomento de actividades de ICT para el desarrollo de productos, procesos y servicios.
  2. Desarrollo de mecanismos de apoyo a estrategias empresariales basadas en innovación.

D. Estimular el emprendimiento innovador.

  1. Mejora del entorno y provisión de servicios financieros y no financieros.

E. Difundir y promover la adopción tecnológica y la absorción de I+D+i en la sociedad salvadoreña.

  1. Difusión, promoción y adopción tecnológica.
  2. Difusión, promoción y apropiación de la I+D+i.

Lo esperado y lo pendiente

El lanzamiento de la PNICT es un buen paso. Aunque la misma señala que “La implementación de la Política Nacional de ICT es responsabilidad del sector público salvadoreño”, también incluye un párrafo que establece que “se requiere la participación de otras instituciones del sector público, del empresariado nacional, de la academia y de la sociedad civil en general”.

En otra entrada en este espacio, en marzo de 2012, el tema de esta política fue abordado y contó con varios aportes de lectores, que pueden ser críticas y aportes valiosos para un tema que, en general, no se halla tan difundido en nuestra población: la preocupación sistemática por el desarrollo de la ciencia, la investigación y el uso de la tecnología, como motores de la productividad, la innovación y la generación de riqueza.

Las instituciones que se encargarán de materializar esta política, según la misma, son todas nuevas: un Comité Interministerial para la Innovación, Ciencia y Tecnología (CIICT), un Comité Consultivo, una Unidad Coordinadora Interministerial de Innovación, Ciencia y Tecnología, las  Unidades Ministeriales en Innovación, Ciencia y Tecnología y un Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

En esta estructura, el único espacio donde los demás sectores, además del público, pueden participar, es el Consejo Consultivo, y aun ahí, su rol no es vinculante. De acuerdo al documento, este Consejo “validará y propondrá lineamientos de políticas, planes y programas e instrumentos en consistencia con las directrices del CIICT”.

Triángulo de Sábato

Entonces, si bien el gobierno debe desempeñar un importante rol en este tema, aun está pendiente aceptar y definir una mayor y más cercana relación entre estos organismos a ser creados y los demás sectores de la sociedad: académico, empresarial y profesional. El desarrollo nacional por la vía del conocimiento es una tarea de todos, y esta colaboración e interrelación debe quedar afirmada en una política nacional como ésta.

Recordemos el triángulo de Sábato, y esperemos que esta ausencia pueda ser subsanada de la mejor manera.

 

Acceso a la información pública a través de Internet

En un mundo ideal, pero sobre todo, en una democracia ideal, un elemento clave es que muchos ciudadanos y organizaciones puedan revisar, analizar, preguntar y comentar libremente acerca de cualquier hecho, dato, o información originados en las acciones de los funcionarios y empleados de las instituciones cuyo funcionamiento es financiado por los mismos ciudadanos, a través de sus impuestos.

La Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP) de El Salvador define el sujeto de la misma: “Información pública: es aquella en poder de los entes obligados contenida en documentos, archivos, datos, bases de datos, comunicaciones y todo tipo de registros que documenten el ejercicio de sus facultades o actividades, que consten en cualquier medio, ya sea impreso, óptico o electrónico, independientemente de su fuente, fecha de elaboración, y que no sea confidencial. Dicha información podrá haber sido generada, obtenida, transformada o conservada por éstos a cualquier título”.

Esta ley ha entrado en vigencia en El Salvador en mayo de 2012, y se ha calificado como una de las mejores leyes de esta naturaleza, a nivel mundial. Entre otras cosas, incluye la forma electrónica o digital de administrar, archivar, solicitar y presentar la información pública, respondiendo a la creciente difusión y utilización que ya tienen los medios digitales, y sobre todo Internet, en la población.

El reglamento de esta ley menciona expresamente Internet en varias ocasiones: a) Art 9: los entes obligados deben proveer equipos con acceso a Internet para que el público que acuda a ese lugar pueda acceder a la información y utilizar la interfaz electrónica; b) Art. 25: los entes obligados deben hacer accesible su información a través de sus sitios web; c) Art. 47: los entes deben publicar en el sitio web sus criterios y procedimientos de cuidado y organización de los archivos de la información; d) Art. 50: los formularios para solicitar información deben estar disponibles en el sitio web para los ciudadanos.

Temas pendientes

La ley y su reglamento son, ciertamente, un importante avance en nuestro país. Los oficiales de información ya están en sus cargos, algunos desde varios meses atrás, y otros han llegado a sus puestos de trabajo más recientemente. Algunos de estos oficiales trabajan completamente solos y otros tienen equipos de trabajo con funciones bastante bien definidas. Algunos han recibido un buen número de solicitudes mientras otros tienen una jornada menos exigente.

Sin embargo, se pueden considerar algunos aspectos que deberán ser enfocados y tratados en los próximos meses y años, para lograr obtener los beneficios plenos de esta ley.

Acceso

El nivel de penetración de Internet es aun muy bajo en nuestro país. Es verdad que la cantidad de cibercafés, telecentros y lugares de acceso público han aumentado, así como los celulares que permiten el acceso a Internet, pero aun es bastante limitado. Debe existir un esfuerzo coordinado en esta línea, muy en sintonía con lo que logró Infocentros.

Cultura de acceso a información

En general, aun debemos educar a los ciudadanos sobre las posibilidades, los usos y las implicaciones de contar con el acceso a la información pública. ¿Qué solicitar? ¿Cuándo hacerlo? ¿De qué forma y en qué formato?

Autonomía e independencia de criterio

Por ahora, los oficiales de información de cada institución están en esa institución y se reportan a un funcionario de alto nivel de esa institución. No sabemos aun qué pasará en la práctica si una respuesta dada o una información brindada por estos oficiales a la ciudadanía no es del agrado del titular.

Uso de la información

El destino de los datos o la aplicación de las posibilidades de esta ley no deberían ser utilizados para fines personales, morbosos o alejados de un análisis crítico de la actuación de funcionarios. Por ejemplo, conocer los salarios de algunos empleados puede ser utilizado con propósitos, en algunos casos, hasta criminales.

Privacidad

Como lo establece la ley, además de los datos que deben considerarse confidenciales por razones de estado, también debe respetarse la privacidad de la información personal de los funcionarios y empleados, así como de otros ciudadanos involucrados en estos ejercicios.

Cruce de referencias

Algunos de los análisis más interesantes que podrán generarse de esta ley, para bien de todos, podrán provenir de cruces de variables, parámetros, criterios y fuentes de referencia de los datos, buscando además la comprobación y verificación de la información. Esta será una habilidad que las instituciones analíticas deberán enriquecer y desarrollar cada vez más.

Análisis de la información

En muchas ocasiones, los datos en bruto proveen algunos indicios y oportunidades de mejora, pero la verdadera riqueza de este acceso está en la amplitud de los análisis que se hagan de la misma información. De esta forma, además de los empleados y funcionarios que ya tenían acceso a los datos, más ciudadanos y organizaciones pueden contribuir a ver tendencias, alertas y otras extrapolaciones a partir de la información accesible.

Fuente de la gráfica: Kike Diario El Mundo

La puerta está abierta, casi literalmente, para que los salvadoreños nos esforcemos por hacer un buen uso de esta nueva herramienta que ya está funcionando en nuestra incipiente democracia. Hay que conocer la ley, nuestros derechos y las obligaciones que ya tienen los órganos e instituciones del Estado para compartir información pública que, hasta hoy, no era tan pública como debía.

Los buenos ejemplos de uso y análisis de esta información deben darse a conocer y servir como modelos para seguir mejorando. Todos debemos estar también atentos a las desviaciones de las intenciones originales que puedan ocurrir, y proponer enmiendas para solventarlas.

Esta ley no debe convertirse en letra muerta, mero simbolismo u objeto de reconocimiento internacional, pero tampoco debe ser una caja de pandora, abierta para seguir alimentando diferencias y altercados de otra naturaleza.

 

Buscando motores de desarrollo en la tecnología

Aunque es una actividad que una buena cantidad de países están desarrollando como una política de estado, para El Salvador es aun una tarea pendiente: la búsqueda de motores de desarrollo en las áreas de la ciencia y la tecnología.

Con relativa frecuencia, en los círculos profesionales se recuerdan varias de las iniciativas que existieron en el pasado, a las que, lamentablemente, no se les da continuidad y, a veces, tampoco acompañamiento de los distintos sectores. Como suele suceder, no logramos llegar a un acuerdo como país, y no queda otro remedio que promover iniciativas aisladas para intentar incidir en la transformación de nuestro país.

Por supuesto, cada una de estas ideas y proyectos que se desarrollan para estimular la industria local son bienvenidas, agradecidas y aplaudidas. Sin embargo, seguramente habrían tenido un mayor impacto y, sobre todo, habrían logrado un avance mayor en el país si se hubiesen realizado todas con un horizonte común, plasmado en una política de Estado de largo plazo, inmune a los cambios de gestión gubernamental.

¿Cuántas conoce y a cuáles ha pertenecido?

Como un ejercicio rápido para hacer énfasis en la cantidad de iniciativas, proyectos, inversiones y acciones que se han realizado en El Salvador en los años recientes, revise la siguiente lista y marque mentalmente cuántas de ellas conoció y/o posiblemente participó, en cualquier papel. No guardan ningún orden, ni cronológico ni por relevancia o naturaleza, ni por principal entidad que hubiera liderado el proceso.

  • Proyecto de Desarrollo de Software El Salvador (becarios a la India)
  • Proyecto Conectándonos al Futuro
  • Proyecto Infocentros
  • Cluster de Tecnologías de Información y Comunicaciones (versión 1)
  • Cluster de Tecnologías de Información y Comunicaciones (versión 2)
  • Programa e-País
  • Estudio de Factibilidad de Gobierno electrónico
  • Plan Maestro de Tecnologías de Información
  • Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación
  • Anteproyecto de ley de Comercio electrónico
  • Anteproyecto de Firma digital
  • Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
  • Comité Nacional de Informática
  • Comisión Nacional para la Sociedad de la Información
  • Asociación Salvadoreña de Profesionales en Computación ASPROC
  • Red Avanzada de Investigación, Ciencia y Educación Salvadoreña RAICES
  • ExSource Group (pronto Asociación Salvadoreña de Empresas de Tecnología de Información)
  • Club TIC (Transferencia e Intercambio de Conocimientos)
  • Cámara Salvadoreña de Tecnologías de Información y Comunicaciones CasaTIC
  • Certificación Grado Digital
  • Operación Red
  • Fondo de Investigación de Educación Superior FIES
  • Día de Internet (Organizadores, Comité de Impulso y Patrocinadores)
  • Feria TIC (Organizadores y Patrocinadores)
  • Cerrando la Brecha
  • Docentes Innovadores Alianza por la Educación Microsoft
  • Docentes Innovadores TBox
  • Arroba de Oro
  • Technology Day
  • First Tuesday
  • Incubadoras Germina, FEPADE, UDB, etc.
  • Becas FANTEL, FEPADE, SVNet, etc.
  • Certámenes como Pixels, Tigo Mobile Challenge, Innovación del CNR, etc.

Si usted ha logrado identificar y recordar más de diez nombres en la lista anterior, o si puede agregar alguno más, siéntase parte del creciente grupo de salvadoreños que, con una fuerte dosis de optimismo, ha hecho algo por este país en el área de la ciencia y la tecnología, particularmente en las tecnologías de información y comunicación, y que consideramos que la deuda con los conciudadanos debería transformarse a corto plazo en esfuerzos concertados que recojan todas estas experiencias y provoquen un cambio sostenido a partir de las mismas.

Sólo pensemos por un momento en la cantidad de recursos que se ha invertido en las iniciativas mencionadas y, más en positivo, cuánta experiencia acumulada tenemos en todas las personas que han sido parte de estos esfuerzos y que no logramos poner a trabajar en conjunto.

Un aplauso para los que siguen

La buena noticia es que hay personas e instituciones que persisten y responden una y otra vez a los llamados que se hacen para apoyar y participar en cada una de las reiteraciones y nuevas creaciones de eventos, movimientos e inversiones de tiempo y recursos, para el bien de nuestro país, buscando los motores del desarrollo en las tecnologías de información y comunicaciones.

Por ejemplo, el próximo 5 de junio, FirstTuesday El Salvador invita al lanzamiento del certamen Mobiles Contest 2012, que es un concurso de aplicaciones para teléfonos celulares con el potencial de hacer negocios, que combina la competencia con talleres de las plataformas para las distintas tecnologías usadas en los móviles: el 17 de julio para Windows, el 18 de julio para Blackberry y el 20 de julio para Android.

El mercado mundial de las aplicaciones para dispositivos móviles aun puede recibir a más empresarios y desarrolladores, y seguramente los salvadoreños pueden tener un espacio entre ellos. Así como el área de desarrollo para celulares está abierta, las tecnologías de información y comunicaciones ofrecen otros nichos que pueden ser explorados y, si nos ponemos todos de acuerdo, podríamos impulsar nuevas empresas que generen riqueza para los innovadores y para el país.

 

El Salón de la Fama de Internet y mi contacto personal con los pioneros

Este año, la Internet Society ha introducido el concepto del Salón de la Fama de Internet (Internet Hall of Fame) para honrar, en el mismo estilo que otros salones de la fama en música, deportes, arte en general, a los líderes, innovadores, pioneros, conectadores globales que han hecho aportes importantes a la evolución de estas tecnologías, que en la actualidad nos permiten conectarnos con muchos millones de seres humanos en todo el planeta.

En su edición 2012, fueron seleccionados y honrados 33 personas, de 9 países, en las tres categorías que se utilizaron: 14 Pioneros, 9 Conectadores globales y 10 Innovadores.

La información completa de estos primeros miembros aceptados al Salón de la Fama está en el sitio web del concepto (www.internethalloffame.org), y además de sus datos biográficos, incluye, lógicamente, una breve descripción de su aporte al desarrollo de Internet en forma global.

Logros grandes y pequeños

Como suele suceder en estos emprendimientos de la humanidad, se dan acciones más conocidas y otras menos notadas, pero que igualmente contribuyen a la culminación de la obra común.

Desde los ingenieros que crearon el protocolo TCP/IP, que se halla en la base de todo lo que hacemos en Internet, hasta los diseñadores y promotores de los primeros navegadores web, pasando por muchos “evangelistas” de Internet en el mundo, así como técnicos e ingenieros que han apoyado el desarrollo de tecnologías de seguridad, transmisión y comunicación por correo electrónico, estas personas han dejado su huella en el mundo.

Los Pioneros

  1. Paul Baran
  2. Vinton Cerf
  3. Danny Cohen
  4. Steve Crocker
  5. Donald W. Davies
  6. Elizabeth “Jake” Feinler
  7. Charles Herzfeld
  8. Robert E. Kahn
  9. Peter Kirstein
  10. Leonard Kleinrock
  11. John Klensin
  12. Jon Postel
  13. Louis Pouzin
  14. Lawrence Roberts

Los Innovadores

  1. Mitchell Baker
  2. Tim Berners-Lee
  3. Robert Caillau
  4. Van Jacobson
  5. Lawrence H. Landweber
  6. Paul Mockapetris
  7. Craig Newmark
  8. Ray Tomlinson
  9. Linus Torvalds
  10. Phil Zimmermann

Los Conectadores Globales

  1. Randy Bush
  2. Kilnam Chon
  3. Al Gore
  4. Nancy Hafkin
  5. Geoff Huston
  6. Brewster Kahle
  7. Daniel Karrenberg
  8. Toru Takahashi
  9. Tan Tin Wee

Contacto personal

Como parte de nuestro trabajo en estos temas, hemos tenidos la fortuna de tener contacto en persona con algunos de estos destacados seres humanos. En alguno de estos casos, hasta nos expresaron un mensaje de su propio puño y letra, en 1997:

Vinton Cerf: Considerado uno de los padres de la Internet, Cerf co-escribió el protocolo TCP / IP que une las redes de computadoras del mundo en la Internet. También es co-fundador de la ISOC (Internet Society), se desempeñó como presidente de la junta directiva de la ICANN, y ahora es vicepresidente de Google.

El mensaje dice:

“Lito, espero que también te quedes despierto hasta tarde, construyendo tu parte de la Internet. Vint Cerf, 22 de junio de 1997”

Lawrence H. Landweber: Trabajando en nombre de un consorcio de universidades, Landweber propuso la creación de una red de fondos federales, llamada CSNET, que uniría a los programas universitarios de ciencias de la computación que no podían conectarse a ARPAnet. CSNET, fundada en 1981, conectó a más de 180 universidades a nivel internacional, difundió el evangelio de la Internet y fue el predecesor de NSFnet, que se convirtió en una de las redes principales de Internet.

El mensaje dice:

“La Internet nos reúne. Es maravilloso tener a El Salvador conectado. Larry Landweber”

Jon Postel: Reconocido principalmente por haber administrado y operado, por sí solo, el sistema de nombres de dominio de la red hasta su muerte en 1998, Postel fue el editor de los RFC a partir de 1969, sirvió en el Consejo de Arquitectura de Internet (IAB), y escribió algunos de los protocolos más fundamentales de la Red. Postel también escribió el «Principio de robustez», instruyendo a la red para ser «ser conservador en lo que haces, liberal en lo que aceptas.»

El mensaje dice:

“Lito, te deseo la mejor experiencia en Internet. Jon B. Postel”

Jon Postel falleció en 1998, pero su deseo hacia este servidor se mantiene vigente, y se ha cumplido con creces. Gracias.

Steve Crocker: Más recientemente, también el pionero de Internet, Steve Crocker, creador de los documentos RFC (Request For Comment), que forman la biblioteca de documentos técnicos de definición de Internet, también me dedicó una frase:

El mensaje dice:

“Para Lito, un auténtico pionero de Internet. Steve Crocker. Noviembre 2016”

Leonard Kleinrock: Matemático que diseño la teoría matemática detrás del protocolo TCP/IP.

Traducción del mensaje:

“Para Lito, un placer conversar contigo. Leonard Kleinrock. 1/Feb/2017”

Los catalizadores: otra forma de ejercer el liderazgo

Las grandes obras, las travesías, las empresas y organizaciones, e incluso la realización de las visiones, requieren de muchas personas trabajando con similares objetivos, apuntando en la misma dirección y desempeñando tareas que forman parte de un todo mayor. En todos los casos se necesita que uno o varios líderes animen, orienten y coordinen las labores de los voluntarios, empleados o colaboradores que se encuentren participando.

Todos hemos conocido y, probablemente seguido, a diferentes líderes. Seguro que en algunos casos no hemos decidido por nuestra cuenta sobre la persona que nos guiará en nuestras actividades, por ejemplo en la mayoría de empleos; en otras situaciones está en nuestras manos y criterio seleccionar al líder que seguiremos, por ejemplo en los clubes de servicio o en los cultos religiosos.

También es probable que en más de una ocasión nos corresponda jugar ese otro papel, el del líder, para un grupo de personas. Sobre todo para estos casos, nos interesa hacer un buen trabajo, de forma que las metas propuestas para el grupo que estamos dirigiendo se logren de la forma más eficiente posible. Por ello, para tratar de ser buenos guías, siempre es útil conocer acerca de lo que autores y analistas del tema de liderazgo encuentran.

En el libro “La estrella de mar y la araña”, los autores Brafman y Beckstrom hacen una distinción entre los estilos de liderazgo que ellos llaman el catalizador y el tradicional director o gerente. Sin duda, la difusión y amplio uso de las tecnologías de Internet en el mundo y en las organizaciones hacen posible el desarrollo de estilos de liderazgo como el del catalizador.

Las herramientas del catalizador

Al revisar distintos casos de éxito, los autores de este libro han logrado identificar ciertas habilidades, naturales o adquiridas, que tipifican a los líderes del estilo catalizador. Estas personas logran obtener resultados de las personas que los siguen, pero lo hacen de una forma completamente distinta a la que la mayoría de nosotros concibe como tradicional. Éstas son las principales herramientas que utilizan constantemente.

Interés genuino en los demás

Los catalizadores escuchan realmente a sus seguidores. Ponen atención a los comentarios, quejas y sugerencias de sus clientes, asociados y colaboradores, aunque parezcan pequeñeces, pues saben que es posible obtener una importante retroalimentación o innovación a partir de esas conversaciones.

Conexiones informales

La interacción del catalizador no se da solamente con los amigos cercanos. El catalizador conversa y escucha a cualquier persona que está relacionada con su misión o sus objetivos, y no requiere de presentaciones formales o de protocolos oficiales de comunicación.

Mapeo

En la mente del catalizador, a medida conversa o conoce a una persona, establece los vínculos y relaciones que pueden resultar de mutuo beneficio para otro de sus contactos, conocidos o pares. De esta forma, es posible crear sinergias entre dos o más personas, distintas y aparte del catalizador, gracias a este vínculo que el catalizador se asegurará de establecer.

Deseo de ayudar

Una buena razón para seguir a un líder es la percepción de que el seguidor también obtendrá provecho, ya sea espiritual, emocional o material. Esto se logra cuando el catalizador da muestras continuas de un verdadero deseo de ayudar a los demás, contrapuesto a “ayudarse”, por medio de los otros.

Reunirse con la gente donde ellos están

El catalizador no espera ni necesita que las personas lleguen donde él está. En el plano físico, esto significa movilizarse y visitar a las personas en su lugar de trabajo, así éste no sea el más cómodo. En el plano emocional, significa ayudar a las personas a dar por sí mismas con los caminos de solución de sus problemas, en vez de expresar la posible solución en forma explícita.

Inteligencia emocional

El liderazgo a través de las emociones es más fácil de aceptar para la mayoría de personas. Lógicamente, esto no puede ser basado exclusivamente en emociones, sino debe lograr ese balance ideal de la inteligencia emocional, de la que mucho se ha escrito y dicho.

Confianza

Esta es una importante fuerza de vinculación entre los integrantes de los equipos de trabajo, y el catalizador estimula el desarrollo de la confianza entre los miembros y entre ellos y su líder.

Inspiración

El liderazgo por ejemplo, pero sobre todo por inspiración, basado en lo que el catalizador es visto hacer, y la forma en que sus acciones, reflexiones y palabras motivan a los demás a dar lo mejor de sí mismos, es una forma en que este tipo de líderes logran resultados.

Tolerancia para la ambigüedad

Ésta es una de las habilidades más contrapuestas a las tradicionales formas de dirigir las empresas. Admitir respuestas como “no lo sé” por parte de un colaborador, colega o empleado no parece ser un método muy utilizado por los jefes convencionales. No obstante, un nivel bajo de caos es admisible para los catalizadores, puesto que es parte de la naturaleza creativa del ser humano.

Enfoque no intrusivo

El catalizador no está todo el tiempo sobre todas las acciones y tareas pendientes o en marcha. Ni siquiera está muy cerca de cuál debe ser el siguiente paso dentro de un curso de acción. La forma de desarrollar otros liderazgos, y potenciar las habilidades y competencias de los demás es dejarlos solos en las decisiones a tomar en ciertas situaciones.

Retiro oportuno

Después de construir los mapas de relaciones, inspirar y desarrollar las habilidades innatas de cada quien, el catalizador se retira del proyecto o la organización, dejando que crezca por sí misma, gracias al impulso que ha sembrado durante su estadía.

¿Debemos ser todos catalizadores?

En temas de conducta humana no hay demasiadas aseveraciones absolutas. El estilo con el que se ejerce el liderazgo no puede ser único para todas las organizaciones, empresas o situaciones. Sería largo de enumerar las oportunidades en que unas formas funcionan mejor que otras, y la discriminación y selección de estas distintas formas es, también, parte de las habilidades que deben desarrollarse en el liderazgo de cualquier emprendimiento.

El estilo clásico de liderazgo, el ejercido por los directores, gerentes, dueños y jefes, que establece los lineamientos, coordina y ejerce el poder y el control sobre todos los recursos, es también muy importante y efectivo.

Como en muchos aspectos, lo mejor será buscar un balance y combinación adecuada a cada situación, proyecto, emprendimiento u organización. Incluso quizá sea válido cambiar a lo largo del tiempo de uno a otro estilo, según sea más efectivo.

En cualquier caso, no está de más reflexionar sobre nuestros propios estilos de liderazgo, naturales y adquiridos, y tratar de seguir los más adecuados en cada circunstancia.

 

“Cuanto más inteligente sea la computadora, más tonto será el usuario”

Por decir lo menos, la frase en el título es polémica y hasta un poco insólita. Es apenas una muestra del tipo de reflexiones contenidas en el libro “Superficiales ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?”, de Nicholas Carr. Éste es el mismo autor que generó tantos debates cuando en 2004 publicó su libro “IT doesn’t matter” (traducido como “Las Tecnologías de la Información ¿Son realmente una ventaja competitiva?”), sosteniendo la tesis de que las TIC ya no deben considerarse un elemento diferenciador en las empresas, puesto que son tan esenciales como la energía eléctrica y el agua para operar cualquier negocio.

En esta nueva publicación, editada en español en 2011, Carr explora, documenta y reflexiona sobre los cambios que nuestra continua interacción con Internet está provocando en nuestros cerebros, incluso fisiológicamente.

Los indicios que aparecen documentados en esta publicación pueden darnos pauta para reflexionar y, si encontramos la forma, anticiparnos a los retos que se plantean respecto a la conversión de nuestros cerebros y habilidades para reflexionar, analizar, meditar y sentir. La vasta documentación incluida debe, al menos, hacernos revisar algunas de las aseveraciones que hasta hoy hemos dado por sentadas.

La relación con nuestras herramientas

Cuando tomamos un martillo, éste se convierte en parte de nuestra mano, en una extensión que nos permite dar golpes con mayor fuerza que con nuestro puño. Por otro lado, mientras lo tengamos sostenido, nuestra mano solamente puede martillar. Esta relación simbiótica y en doble sentido es lo que nos sucede con cada herramienta, dispositivo e invención que hemos creado a lo largo de la historia.

Nadie niega los beneficios del uso de estas herramientas, entre las que las computadoras y los programas que ejecutamos en ellas ocupan un lugar especial por su versatilidad y gran flexibilidad. Lo que debemos cuidar es el efecto de la herramienta en nosotros.

Algunos elaborados experimentos, como los conducidos por el holandés Christof van Nimwegen, parecen demostrar que mientras más útil y servicial es un programa de computadora respecto a las tareas que el humano debe realizar, orientándole continuamente en sus posibles respuestas y acciones, menos capaces se vuelven los usuarios de resolver problemas por propia cuenta. Es como si nos acostumbramos a que alguien (o algo, en este caso) haga las tareas de pensar por nosotros.

La conclusión Van Nimwegen es que “a medida externalizamos la resolución de problemas y otras tareas a nuestras computadoras, vamos reduciendo la capacidad de nuestro cerebro para construir estructuras estables de conocimientos que luego puedan aplicarse a nuevas situaciones”.

La reducción de nuestra autonomía

Adicionalmente, aunque Internet nos abre un amplio mundo de posibilidades, de información y de nuevas formas de aprender, también es verdad que nos impone un guión, una forma de hacer las cosas y una estructura mental que no hemos decidido nosotros. Seguir un vínculo proporcionado por Google, hacer click en “Me gusta”, limitarnos a 140 caracteres para expresar una idea, son conceptos y acciones que seguimos, aunque no hayamos participado en su concepción y ni siquiera conozcamos su razón de ser.

El mismo McLuhan, teórico de las comunicaciones, advirtió hace tiempo que nuestras herramientas acaban por adormecer cualquiera de las partes que amplifican. Gracias al telar, los tejedores producen más tela que a mano, pero pierden la sensación de contacto con el hilo. Los agricultores pueden arar más extensiones de tierra gracias a los tractores, pero dejan de tener el contacto con la tierra. Nuestros cerebros encuentran información y datos más fácilmente en Internet, pero aletargan su capacidad de búsqueda y análisis.

Incluso la empatía, la solidaridad y la compasión pueden verse erosionados en la humanidad que utiliza intensivamente las tecnologías y la conectividad a Internet, ya que, de acuerdo a investigaciones recientes de Antonio Damasio y Mary Helen Immordino-Yang, es necesario permitir un tiempo a nuestras mentes para que analicen y experimenten las emociones más profundas de la empatía, entendiendo y sintiendo las “dimensiones psicológicas y morales de una situación”.

¿Entonces, qué hacemos?

No se trata de deshacernos de estas poderosas herramientas, pues el servicio que nos prestan es incuestionablemente útil y eficiente, en prácticamente todas las tareas en que las hacemos participar.

En primer lugar, es importante que, independientemente de si aceptamos o no lo que los experimentos y reflexiones de neurocirujanos y otros pensadores como Carr nos dicen, al menos conozcamos esas posiciones y esa documentación.

En segundo lugar, siempre es bueno un poco de autocrítica y análisis respecto a lo que hacemos con estas tecnologías: ¿Será que necesitamos estar conectados absolutamente todo el tiempo? ¿Podemos establecer una rutina de conexión y desconexión? ¿Tenemos tiempo para reflexionar y analizar lo que sea: desde la situación política hasta nuestras creencias religiosas o filosóficas? ¿Podemos concentrarnos en un tema por más de una hora? ¿Leemos un libro largo con placer?

Y sobre todo, ¿qué tipo de nueva generación estamos formando? ¿Serán capaces nuestros hijos de reflexionar, analizar, abstraerse, darse tiempo para sentir empatía y solidaridad?

¿Quién está a cargo: nosotros o nuestros dispositivos de conectividad?

 

El cambiante mercado mundial de los nombres de dominio y la profecía maya

Al diseñar inicialmente la tecnología que hace posible hoy en día las comunicaciones y el intercambio de datos de la forma tan veloz y eficiente en que lo hace Internet, nadie pensó que una necesidad de conversión de información para que las computadoras pudieran comprender y responder mejor a las peticiones de los seres humanos se convertiría en una sofisticada, compleja, multimillonaria y cambiante industria en la economía de la sociedad de la información.

En los orígenes de la red, para saber a cuál computador debería llegar un paquete de información, bastaba con que todos los equipos de enrutamiento en el camino conocieran dos cosas: la ubicación de ese computador (identificado por una dirección) y las posibles rutas de encaminamiento para poder seleccionar la más eficiente.

A medida la cantidad de computadores conectados creció, y los seres humanos debían conocer y recordar la dirección del equipo al que se querían comunicar, fue necesario crear un sistema que tradujera las palabras que representan nombres (más familiares a los seres humanos) a los números (más familiares a las máquina) que representaban las direcciones. Este sistema fue llamado el Sistema de Nombres de Dominios, o DNS, por sus siglas en inglés.

Distribuido por todo el mundo, y dotado de una alta eficiencia, el DNS traduce en muy pequeñas fracciones de segundo las millones de preguntas que los cibernautas, sin saberlo, hacen desde sus computadoras y navegadores, para encontrar la dirección numérica correspondiente a una dirección expresada en palabras.

De lo técnico a lo administrativo, a lo legal y a lo comercial

Según iban conectándose más y más servidores a la Red, y la cantidad de identificadores únicos verbalizados (no sólo ni principalmente en forma de números) también aumentaba, el DNS se segregó en el mundo, con 13 servidores principales, llamados raíz (“root servers”), cientos de copias de éstos y cientos de miles de servidores DNS coordinados en todo el planeta, que actúan gracias a un cuidadoso esquema de delegaciones y estrictas normas y protocolos de entendimiento mutuo, común y sincronizado.

Bajo esta administración distribuida, y a pesar de seguir un ordenamiento lógico desde la perspectiva de la ingeniería, no tardaron en darse casos que, aunque lícitos, se volvieron conflictivos, cuando algunas personas registraron bajo su administración nombres de dominio que representaban marcas y palabras genéricas que evocaban valores, conceptos o acciones reconocidas en una o varias comunidades, y cuya legitimidad como delegados de tales nombres podía ser cuestionada. Entraron los abogados y jueces de propiedad intelectual en el escenario, y fue necesario normar las políticas de resolución de disputas.

En paralelo, el mundo ha ido despertando y asignando valor comercial a los nombres de dominio, con casos emblemáticos como los nombres de dominio bajo .tv, .tm, .co, .bz, que aunque originalmente representan territorios (Tuvalú, Turkmenistán, Colombia y Belice, respectivamente) por ser códigos de país de acuerdo a la norma ISO 3166, pueden tener la acepción mnemónica de televisión, marca registrada, comercio y negocio (bussiness), respectivamente, para citar solamente algunos ejemplos.

Las terminaciones genéricas

Además de los nombres de dominio de origen geográfico o territorial, como todos los códigos de 2 letras con los que terminan los identificadores en Internet, existen desde el principio los sufijos de naturaleza genérica de tamaño variado, de los cuáles el más representativo ha sido el .com, con varios millones de nombres registrados.

Con los 21 nombres de dominio genéricos y los más de 250 sufijos de dominio de códigos geográficos ya existe en el mundo una amplia y millonaria industria de venta, reventa, mercado secundario, especulaciones, registros y registradores, políticas, delegación y redelegación, juicios, jurisprudencia, protección de marcas, etc.

Pero aun este sector de la economía, globalizado desde su nacimiento, y aun no comprendido por amplios grupos de usuarios, empresas e instituciones que sí utilizan Internet, está a punto de cambiar.

El 12 de abril de 2012 se cierra el período de recepción de solicitudes para los nuevos sufijos genéricos. El 29 de marzo de 2012 termina el registro de personas que pueden presentar solicitudes. Además de llegar a pagar $185 mil (o más) para presentar la solicitud, deben cumplirse una larga lista de requerimientos legales, técnicos, comerciales y financieros para someter a aprobación estos nuevos dominios.

Hace unos días se habían registrado más de 250 personas, y cada una de ellas puede presentar hasta 50 solicitudes (cada solicitud debe cumplir los requisitos listados antes). La cantidad de solicitudes aun no es de conocimiento público, ni en cantidad ni en calidad. Esto ocurrirá el 1 de mayo de 2012, y entonces podrán presentarse impugnaciones y descalificaciones a las solicitudes, y varios paneles de expertos evaluarán la procedencia de cada solicitud y cada impugnación.

El mercado mundial de nombres de dominio cambiará una vez estas solicitudes pasen todo el proceso según está establecido, y podamos todos conocer cuáles serán las nuevas terminaciones genéricas en Internet, quién y cómo administrará cada una de ellas y cuál será el interés comercial que cada una suscitará y, por tanto, cómo se cotizará cada una de estas nuevas ofertas de nombres de dominio.

Los mayas tenían razón: al final del año 2012 habrá un cambio importante en la vida de la humanidad que utiliza Internet, cuando los nuevos dominios genéricos entren en operación. Podrá ser una mala noticia para algunos, pero no es el fin del mundo.

Consulta pública de política Innovación, Ciencia y Tecnología

Con la esperanza de recibir sustanciosos aportes, esta semana se abrió la consulta pública a la primera versión de la Política Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología (ICT), en su edición 2012.

Al lanzamiento fueron convocados muchos de los actores clave en la promoción, la difusión y, sobre todo, la ejecución de una política nacional de esta naturaleza: universidades, centros de investigación, gremiales industriales y empresariales, cooperantes internacionales, tanques de pensamiento, incubadoras, instituciones públicas y autónomas, fundaciones y asociaciones, entidades de apoyo a las PYME, miembros del actual CONACYT, etc. La presencia de estos importantes actores, además de acompañar el suceso, buscaba recoger de propia voz y en un primer ejercicio, algunos comentarios a la política.

Es conocido, sin embargo, que éste no es el primer intento en el país por lograr encontrar consenso en los temas relacionados al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, tanto académica como productiva. De acuerdo al ingeniero Federico Huguet, rector de la Universidad Don Bosco, uno de los comentaristas invitados, los esfuerzos por concretar estos temas provienen al menos desde 1972, cuarenta años atrás.

Estos esfuerzos incluyen la creación del CONACYT en 1992; el planteamiento de la Mesa 4 del Plan de Nación; la formulación y revisión en al menos dos ocasiones de la Política Nacional de Ciencia y Tecnología, la más reciente en 2006, cuando se le agregó el concepto de Innovación; y otros documentos relacionados, tales como la Política Industrial, el Programa ePaís, y muchos más.

Lamentablemente, todos estos esfuerzos y horas de trabajo de cientos de personas no han rendido frutos reales y concretos, pues no se han traducido en continuidad, sostenibilidad, apoyo financiero, unificación de metas y coordinación de acciones.

Novedades en esta propuesta

Una de las principales novedades en esta propuesta es el grupo de entidades del sector público que la están promoviendo: la Secretaría Técnica de la Presidencia, el Ministerio de Economía y el Ministerio de Educación, este último por medio del Viceministerio de Ciencia y Tecnología. Este apoyo nominal debería ser una garantía para que esta nueva versión de una política pública en estas áreas se concrete en acciones sustantivas y, sobre todo, continuas.

Otro aporte igualmente importante aparece en el apartado IX, sobre el financiamiento a la ICT, donde se reconoce el aporte clave proveniente de la cooperación externa, pero también se plantea un financiamiento con recursos propios que “podrían venir de la asignación directa medida en un porcentaje del PIB de por lo menos un 1% anual”, según cita textual de la Política ICT. De concretarse, este aporte sería una verdadera revolución en los temas de ICT en El Salvador, y una señal de que el país realmente quiere apostarle a estos sectores como promotores y artífices del desarrollo económico y social.

El documento también incluye una visión de país que establece que queremos “ser una nación en donde existan oportunidades para el desarrollo de las capacidades de sus habitantes, donde el conocimiento científico y tecnológico aplicado, sea un motor de la innovación social y productiva”, una serie de 7 principios y 5 directrices.

Objetivos y estrategias

La política tiene como objetivo general “fomentar y coordinar la investigación científica y tecnológica, con el fin de contribuir al desarrollo sostenible y al bienestar social, mediante la generación y difusión del conocimiento y la innovación, orientadas a mejorar la competitividad, lograr una transformación productiva nacional y alcanzar niveles sostenidos de crecimiento”

Sus objetivos específicos son cinco, cada uno de los cuales tiene un número importante de estrategias para lograrlo.

  1. Generar bienes públicos y fortalecer el entorno habilitante para la I+D+i.
  2. Fortalecer la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación precompetitiva (I+D+i).
  3. Apoyar la innovación empresarial para el incremento de su productividad y competitividad.
  4. Estimular el emprendimiento innovador.
  5. Difundir y promover la adopción tecnológica y la absorción de I+D+i en la sociedad salvadoreña.

¿Quiénes son los responsables?

Como entidades responsables de llevar a cabo esta política se señalan a un Comité Interministerial para la ICT (CICT), que incluye a los ministerios de Economía, Educación, Agricultura, Salud, Medio Ambiente, Obras Públicas y Hacienda, convocados por la Secretaría Técnica de la Presidencia. Adicionalmente, se creará un Consejo Consultivo, autónomo y de carácter consultivo estratégico para asesorar al CICT.

También existirá la Unidad Coordinadora Interministerial de ICT y las Unidades Ministeriales de ICT, lo que también constituye una novedad en el nivel de compromiso y amplitud de las personas, instituciones y cargos que tendrán algo que ver en su ejecución.

Algunas opiniones

Como parte de esta consulta, que está recibiendo los aportes en el sitio del Ministerio de Economía, se han señalado ya algunos aspectos:

  • Esta política debe ser acompañada, desde el inicio, con un Plan de Acción, con recursos, responsables, instituciones involucradas, fondos, fechas y parámetros de medición.
  • La asesoría del Consejo Consultivo debería ser vinculante, no opcional, hacia el CICT, ya que se necesita la participación permanente, con voz y voto, de los demás sectores de la sociedad. De lo contrario, si las decisiones finales quedan exclusivamente en las instituciones gubernamentales, el discurso de la amplia participación cae en el vacío.
  • Como áreas de trabajo, deben considerarse las mencionadas en la agenda nacional de investigación (salud, seguridad alimentaria, medio ambiente y energía), pero ampliadas a otras como las señaladas en la Política Industrial y algunas transversales, como las TIC.
  • No deberíamos descartar ningún trabajo anterior solamente porque ésta es la creación hecha bajo esta administración gubernamental. Estamos haciendo lo que decimos que no debe suceder: cambiar las políticas públicas cada vez que cambia el gobierno.

Más aportes son bienvenidos, al menos durante todo el mes de marzo de 2012, en la dirección apuntada arriba.