¿Qué sabemos de nuestras actividades científicas y tecnológicas?

Parece existir coincidencia plena en los más variados foros y grupos sobre el papel que el grado de avance tecnológico y científico de un país juega en el desarrollo y bienestar de su población. Abundantes ejemplos registrados en investigaciones a nivel mundial apuntan a establecer una alta correlación entre las fortalezas en los ámbitos de la investigación, innovación e inventiva y la posición económica y la calidad de las prestaciones sociales de un país.

Al respecto, alguien puede argumentar que los países con mayor desarrollo económico y social tienen mayor solvencia financiera para realizar investigaciones, mejor ambiente para propiciar la innovación y una cultura extendida a favor de la invención, y por eso es que esos países realizan más y mejor investigación. El eterno dilema del huevo y la gallina.

Otra persona puede insistir en que las prioridades y serias deficiencias en países como el nuestro nos impiden dedicar atención a temas de menor impacto inmediato, como los dedicados a la creación de infraestructura y cultura científica, cuyos efectos se aprecian en después de varios años, y aun eso, sólo si son apoyados por políticas y estrategias nacionales sostenidas y sostenibles.

Sin negar ninguna de las anteriores aseveraciones, también es verdad que es importante realizar apuestas e inversiones estratégicas, a largo plazo, tales como las que son demandadas en el área de la educación y en el avance de la ciencia y la tecnología, como ejes transversales a todos los sectores productivos de cualquier país. La cosecha de esa siembra se puede obtener solamente muchos años adelante, pero puede incidir positivamente en la sostenibilidad de una nación.

Y aunque los esfuerzos para fomentar las actividades científicas y tecnológicas en nuestro país existen, aun son descoordinados y con muy poco apoyo político y financiero por parte del estado. Un ejemplo positivo destacado en esta área, digno de imitación, pero aun aislado, lo constituye el Fondo de Investigación de Educación Superior (FIES), convocado en su segunda edición por el Ministerio de Educación, del que conversaremos en próxima oportunidad.

Un buen comienzo: Indicadores de Ciencia y Tecnología en Educación Superior

En este sentido y contexto, una excelente noticia es que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de El Salvador, atendiendo a sus funciones de ley, y habiendo gestionado el apoyo de algunas instituciones y organizaciones, hizo público el 10 de diciembre un documento con las estadísticas sobre actividades científicas y tecnológicas en El Salvador, durante 2007, en el sector de Educación Superior.

El estudio fue realizado por el CONACYT, y los resultados se han publicado en un documento de 57 páginas, impreso a colores, conciso y bien estructurado. Presenta, tanto en forma tabular como gráfica, la información de cinco grandes áreas del quehacer científico en las instituciones de Educación Superior salvadoreñas: 1. Inversión en actividades científicas y tecnológicas (ACT), 2. Recursos humanos dedicados a investigación, 3. Proyectos de Investigación y Desarrollo, 4. Producción científica y tecnológica, y 5. Tecnologías de información.

El estudio recopila la información de 22 universidades y 3 institutos tecnológicos, lo que representa la mayor parte del universo de instituciones de educación superior (IES) autorizadas y activas en El Salvador. Parte de la metodología empleada constituye la presentación agregada de la información, evitando individualizar los datos obtenidos de cada institución, de manera que las IES se sientan cómodas proveyendo la información solicitada. Adicionalmente, se han seguido los estándares y definiciones del Manual de Frascati y de la Red Iberoamericana de Indicadores en Ciencia y Tecnología RICYT.

Algunas de las gráficas y tablas que resumen parte de la información se presentan a continuación, con la autorización de CONACYT y la intención de provocar la lectura atenta del interesante estudio “Indicadores de Ciencia y Tecnología: Estadísticas sobre Actividades Científicas y Tecnológicas. El Salvador 2007”, publicado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de El Salvador.

—————

Inversión en Actividades Cient´´ificas y Tecnológicas
Inversión en Actividades Científicas y Tecnológicas

—————-

Fuentes de financiamiento
Fuentes de financiamiento

————-

Áreas de investigación
Áreas de investigación

———–

Investigadores y docentes
Investigadores y docentes

———–

Producción de revistas y boletines
Producción de revistas y boletines

———–

El CONACYT ha manifestado su intención de continuar e ir mejorando cada año la recolección de estos datos, tanto en el sector de la Educación Superior, como en las empresas privadas y el sector público. Al hacerlo, podremos ir teniendo un panorama más claro y sistemáticamente observado, acerca de lo que hacemos en el país en el área de la investigación científica y tecnológica, y servir como instrumento para la definición focalizada de políticas públicas que realmente favorezcan y estimulen el desarrollo de la investigación, el desarrollo y la innovación salvadoreña.

¡Así sea!

Una visión CLARA para la ciencia y la investigación latinoamericana

Después de una primera etapa exitosa, el proyecto ALICE2 (América Latina Interconectada Con Europa, fase 2), acaba de iniciar oficialmente, este recién pasado 1 de diciembre, después de la aprobación y firma del contrato entre la Comisión Europea y su socio latinoamericano, la Cooperación Latinoamericana de Redes Avanzadas (CLARA).

CLARA preparó y presentó ante la Comisión Europea la propuesta para darle continuidad a uno de los emprendimientos latinoamericanos más prominentes de los años recientes en materia de investigación y e-ciencia en la región Latinoamericana.

CLARA, como organización, fue fundada en 2003, y está conformada por las redes nacionales de investigación y educación de América Latina. Uno de sus objetivos principales es desarrollar y mantener la conectividad entre las redes nacionales de investigación de la región, y entre ellas y las demás redes nacionales de los países desarrollados, en Europa, Norteamérica y Asia.

Se trata de un canal de comunicación de alta velocidad, con calidad y alta disponibilidad, para que los científicos, investigadores y docentes del mundo puedan intercambiar fácilmente y, sobre todo, en forma eficiente y transparente, los avances y resultados de sus trabajos, de forma que pueda existir la colaboración entre ellos, y los desarrollos científicos y tecnológicos se obtengan más pronto y en una cantidad mayor de países.

Topología Red CLARA
Topología Red CLARA

A partir de 2002, y a raíz de la preparación y posterior desarrollo del proyecto ALICE, se generó en la región latinoamericana una interesante corriente y especial momentum, que llevó a varios países a formar o reforzar sus propias redes nacionales de investigación, dado que no existían previamente, o no tenían la presencia y fortaleza necesaria. Entre estos países están Perú, Colombia, Venezuela, Uruguay, Ecuador, Nicaragua, Guatemala y El Salvador.

Adicionalmente, otros países de la región que ya contaban con sus redes nacionales, como Chile, Argentina, México y Brasil, y además contaban con sus propias conexiones a las redes de otros países más desarrollados (por ejemplo, Internet2, la red nacional de investigación de Estados Unidos), decidieron modificar su forma de trabajo a una más solidaria y cooperativa.

Todos estos países, los que ya contaban con una red y una conexión a Redes Avanzadas, y aquéllos que se motivaron para crear sus propias redes nacionales, en conjunto, acordaron crear CLARA, acrónimo y símbolo de la Cooperación Latinoamericana de Redes Avanzadas, en 2003, en un simbólico acto en Valle de Bravo, en México.

Las redes nacionales, a su vez, están conformadas por centros e instituciones de educación superior y de investigación que en cada país buscan impulsar y favorecer la investigación, la ciencia y la educación, por medio de las herramientas que la e-ciencia y las redes avanzadas pueden poner al servicio de la colaboración científica.

En otras palabras, las instituciones de educación superior y los centros de investigación de un país de América Latina pueden ser miembros de su red nacional respectiva, la que a su vez puede ser miembro de la Red CLARA, y lograr así estar conectados, física y socialmente, con las demás redes, instituciones y centros de los demás países de Latinoamérica, Europa, y el resto del mundo.

Por supuesto, si bien la conexión física y de cooperación es una prioridad funcional de CLARA, también es de gran importancia para este grupo promover el desarrollo de aplicaciones y servicios sobre la red avanzada, y encontrar las formas en que los docentes e investigadores de nuestros países hagan uso sistemático de esta vía de colaboración para proponer proyectos conjuntos de investigación, desarrollo y educación, con sus homólogos de los países conectados, en el mundo, a las redes avanzadas.

En El Salvador, por ejemplo, la red nacional es RAICES, la Red Avanzada de Investigación, Ciencia y Educación Salvadoreña, y está conformada en la actualidad por siete instituciones de educación superior: UCA, UDB, UTEC, ITCA, UNICAES, UFG y UES. En diciembre de 2005, hace 3 años, nuestro país logró su conexión operativa a CLARA, y ha sido uno de sus miembros fundadores, y permanentes desde el inicio, logrando desarrollar esa cooperación conjunta, tanto dentro de El Salvador, como con las demás instituciones, redes y países.

RAICES
RAICES

¿De qué hablan los gerentes de Internet?

Tres veces al año, en marzo, junio y noviembre, alternando en las distintas regiones del mundo, los administradores de los recursos Internet en el mundo se reúnen para continuar, en forma presencial, sus conversaciones sobre los distintos tópicos “candentes” en la Internet global. Se trata de las reuniones que convoca la Corporación Internet para Nombres y Números Asignados, o ICANN (www.icann.org), por sus siglas en inglés.

 

Este evento congrega a un aproximado de mil personas de todo el mundo, y su riqueza está en reflejar la gran heterogeneidad de pensamientos, culturas, niveles de desarrollo y opiniones del planeta, que también se manifiesta en la red. La estructura permite y favorece la participación amplia de cualquier persona con interés en los temas que ahí se discuten, ya que además de hacerlo en forma presencial, se puede mantener comunicación por vídeo, audio, correo y Chat.

 

Como todo encuentro de alguna especialización, algunos temas requieren conocimiento y experiencia para intervenir con aportes relevantes a la discusión. La diferencia es que algunas de las decisiones que eventualmente toma el Directorio de ICANN, después de escuchar y debatir las distintas posiciones presentadas, tienen un efecto en todo el mundo, pues todo el mundo utiliza, comercia, se comunica, se anuncia, estudia o simplemente navega por Internet.

 

La estructura de ICANN, una organización privada sin fines de lucro, con verdadero alcance mundial, parte de un directorio de 19 personas, nombradas de formas variadas, dependiendo de la representación que ostentan, y tratando de garantizar la voz y voto de los grupos representados. Existen varios comités y grupos de trabajo, normalmente conformados por voluntarios y/o personas nominadas y seleccionadas por sus comunidades de interés.

 

A manera de ejemplo, dos de los temas en discusión en la actualidad son los nuevos nombres de dominio genéricos (gTLD) y los nombres de dominio internacionales (IDN).

 

Nuevos nombres de dominio genéricos de nivel superior (gTLD)

 

Los nombres de dominio de nivel superior son los que se encuentran al final de cualquier dirección de un sitio web o de un correo electrónico; es decir, “.com”, “.net”, “.sv” o “.mx”, por mencionar unos pocos ejemplos. Algunos de estos nombres de dominio corresponden a un país (“.sv” corresponde a El Salvador, “.mx” a México), y por eso se denominan nombres de dominio de nivel superior de código de país. Los otros son, como su nombre establece, genéricos, pues son de uso general, y su asociación es, normalmente al tipo de actividad (“.com” se asocia al comercio, y “.net” a la vinculación en red).

 

Dado que se trata de una decisión cuyas limitaciones técnicas han sido superadas, cualquiera puede pensar que sería bueno contar con un dominio genérico de nivel superior terminado en “.bueno”, “.futbol”, o cualquier secuencia de letras y números. El tema delicado es que para administrar congruentemente Internet a nivel mundial, debe existir un acuerdo global para que exista cada nuevo nombre de dominio. Aquí es donde interviene ICANN, su directorio, su estructura y las opiniones y solicitudes de los interesados.

 

En el documento respectivo de ICANN, en español, se especifica y detalla todo el procedimiento para ingresar una solicitud de un nuevo nombre de dominio genérico, incluyendo su costo y requerimientos que las instituciones solicitantes deben cumplir para que su solicitud sea considerada. Los pormenores de este proceso es uno de los temas de conversación de los administradores de Internet a nivel mundial.

 

Nombres de dominio internacionalizados

 

Otro de los tópicos “de moda” en los círculos cercanos a ICANN es la utilización de nombres de dominio que hacen uso de conjuntos de caracteres diferentes a los símbolos latinos que se usan en inglés. Esto es de crucial importancia para los países, comunidades y personas que hablan y se comunican en idiomas como chino, árabe, japonés, ruso, coreano, persa, y toda la gran cantidad de lenguas que no usan originalmente las letras del alfabeto latino.

 

Aun el castellano, nuestra lengua, utiliza las vocales tildadas y la letra “ñ”, que están fuera del conjunto básico latino, y que por ahora no se usan en la mayoría de nombres de dominio en español. No obstante, el efecto de no usar esos caracteres en nuestras direcciones no es extremadamente crítico: podemos escribir “www.todoparaninos.com.sv” en vez de “www.todoparaniños.com.sv”. En otros idiomas, sin embargo, es apartar a la población de su forma normal de escribir. Incluso, como sabemos, algunos idiomas se escriben de derecha a izquierda, contrario a nuestra forma de escribir y leer.

 

Las formas más convenientes, técnica y culturalmente, de abordar este tema a nivel mundial, es otro de los temas que se debaten, discuten y reciben aportes continuamente en ICANN, con el objeto de plantear soluciones. Se puede averiguar más sobre el tema de IDN en el apartado respectivo del sitio de ICANN.

 

La fiesta del Campus: un Woodstock tecnológico

Durante la última semana de octubre, en paralelo con la celebración de la reunión cumbre de jefes de Estado realizada en El Salvador, se llevó a cabo el especial encuentro de jóvenes de todas las edades en torno a la tecnología, conocido como Campus Party.

Vista del Campus Party El Salvador
Vista del Campus Party El Salvador


Después de más de once años de estar celebrando este evento en España, esta reuón ha cruzado el océano Atlántico, y ha tenido sendas ediciones en Sao Paulo y Bogotá, para llegar a nuestro país, en su primera versión denominada “Campus Party Iberoamérica”. Esta distinción se debió a la participación de expertos, conocedores y líderes de tecnología de 22 países, siendo además la primera vez que se le considera oficialmente como una de las actividades paralelas a la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado.

Un grupo de aproximadamente 600 personas, de las que alrededor de 200 eran salvadoreños, incluyendo “campuseros” y voluntarios, compartieron, en el menor de los casos, “cuatro días de ancho de banda, MP3 y electrónica”, muy al estilo de aquellos “tres días de paz, música y amor” que movieron al mundo hace casi 40 años en Woodstock.

Un verdadero campamento
Un verdadero campamento

Con sus tiendas de campaña, su vestir y lucir desenfadado, su ausencia de horario y reloj, así como el convivio durante los tiempos de comida, el intercambio de ideas y consejos, y la presentación de las diversas creaciones en robótica, astronomía, modding, ocio digital, simulación aérea, electrónica y desarrollo de software, la imagen que el Polideportivo de Merliot transmitió al mundo durante esos días se podía resumir, para los mayores de 40 años como un “Woodstock tecnológico”, y para los demás como una fiesta iberoamericana de aprendizaje, conocimiento, descubrimiento de nuevos mundos tecnológicos, y encuentro con otras personas iberoamericanas con inquietudes semejantes y habilidades diferentes.

Además del encuentro permanente entre los “campuseros”, como se han auto-denominado con cierto orgullo los participantes, se desarrollaron charlas de interés general, retos, charlas y reuniones organizadas por la misma comunidad de asistentes, así como talleres para docentes nacionales de educación media y superior, bautizos digitales para muchos niños, y visitas de algunos de los distinguidos participantes en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado.
Hablemos sobre robótica
Hablemos sobre robótica

Para este fin, hiceron su aparición las computadoras ClassMate, proyecto de empresas privadas multinacionales ampliamente reconocidas, y que se presentan como la alternativa a la propuesta OLPC, las computadoras que deberían haber costado $100. En todo caso, aunque no se llegó a ese precio, afortunadamente los costos siguen bajando.

La fiesta del Campus en nuestro país fue un suceso de importancia, pues además de establecer un precedente como acompañamiento de una Cumbre de Estado (se ha dicho que las siguientes reuniones de esta naturaleza tendrán su Campus Party en paralelo), permitió a un buen número de salvadoreños reunirse con otros iberoamericanos, conversar en nuestro propio idioma, aprender de otros, mostrar lo propio, establecer contactos y, en algunos casos, iniciar amistades que pueden continuar en la Red.

Como toda fiesta, agradecemos a los anfitriones (en este caso, las empresas Futura Network y Telefónica han tenido un rol crucial), nos alegra haber asistido, nos quedan buenos recuerdos, y la mayoría de asistentes esperan haberse portado suficientemente bien para que los inviten a la próxima. Ojalá así sea, y podamos tener a algunos salvadoreños en las siguientes ediciones, logrando nuevas experiencias y aprendizajes que beneficien a nuestra juventud.

Niños salvadoreños usando las ClassMates
Niños salvadoreños usando las ClassMates

Historia de Internet en El Salvador

6:00 pm, diciembre de 1995. La gente camina con velocidad en varias direcciones, en pleno centro de San Salvador. Algunos están haciendo las compras de Navidad, mientras otras personas simplemente desean llegar pronto a su casa, y atraviesan presurosos las calles aledañas a la Central “Centro” de ANTEL.

 

Al mismo tiempo, un grupo de profesionales y técnicos salvadoreños, la mayoría de ellos empleados de la empresa telefónica estatal, se hallan en el interior de un recinto sin mayores lujos, decorado con cables y aparatos extraños, realizando pruebas y ajustes en el enlace que constituiría, justamente en esos días, el primer punto de presencia de nuestro país a Internet.

 

Como en todo relato, es difícil determinar en qué momento comienza todo. Sirva como referencia para este caso, la inauguración de la conexión a Internet por parte de Costa Rica, como el primer país de la región en hacerlo, en abril de 1993, en el que algunos centroamericanos tuvieron el privilegio y la oportunidad de participar.

 

A partir de entonces, la aventura de querer lograr que El Salvador se sumase al grupo de los países “conectados” comenzó, no sin algunos tropiezos e inconvenientes. Para algunos, no eran más que “saltos líricos” o sueños imposibles; para otros, el desconocimiento los hacía plantear que “nosotros seremos los dueños de Internet en El Salvador”, como si alguna vez la gran Red hubiese conocido de propietarios.

 

Nombres y direcciones propios

 

En septiembre de 1994 se gestionó, ante el IANA (Internet Assigned Numbers Authority) y el InterNIC (Internet Network Information Center), respectivamente, un conjunto de direcciones IP, equivalentes a una clase B, y la administración del dominio de Nivel Superior correspondiente a El Salvador, SV. Ese mismo mes y año, el grupo SVNet fue constituido por la Universidad Centroamericana UCA, el CONACYT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), la UES, la Universidad Don Bosco, ANTEL y FUSADES, con el fin de administrar ambos recursos.

Dominios en el mundo

En octubre de ese año se estableció un acuerdo con UUNet, en Virginia, EEUU, para manejar el tráfico de correo desde y hacia El Salvador, bajo el dominio SV. En diciembre se instaló y configuró exitosamente uno nodo UUCP (Unix to Unix Copy Program) de correo electrónico en el CONACYT con este propósito, y los primeros mensajes con direcciones terminadas en SV comenzaron a circular en Internet. Como anécdota curiosa, se puede referir que los primeros mensajes venían escritos en ruso, pues algunas personas pensaban que SV eran las siglas de la extinta Unión Soviética.

 

Anterior y en paralelo a esta iniciativa, era posible intercambiar correos a través de Internet por vías tales como la ofrecida por ANTEL, usando el protocolo X.25, o a través de los servicios de otros nodos UUCP, como el llamado Huracán. La provisión del servicio de correo electrónico a los salvadoreños que así lo desearan, con direcciones SV, inició en marzo de 1995. Esto era realizado por medio de una llamada telefónica a medianoche a UUNet, en la que se intercambiaban los mensajes de y hacia nuestras direcciones SV y el resto del mundo.

 

Proyecto RedHUCyT de la OEA

 

En paralelo, y desde la constitución de SVNet, se había venido trabajando en la formulación de un proyecto a presentar a la OEA (Organización de Estados Americanos), en el marco del proyecto RedHUCyT (Red Hemisférica Universitaria de Ciencia y Tecnología). Finalmente, después de varias revisiones y ajustes, el proyecto salvadoreño fue presentado por SVNet a la OEA en septiembre de 1995.

 

La carrera empezaba. Se llevaron a cabo varios eventos relacionados, entre ellos dos WorldNets, en la Embajada de los Estados Unidos (julio y octubre de 1995) con panelistas nacionales e internacionales vía satélite, varios cursos y seminarios organizados por diversas instituciones, un panel técnico sobre “Criterios para la gestión y desarrollo de la red Internet en El Salvador”, y otros. La capacitación técnica a los miembros de SVNet fue realizada por los mismos salvadoreños, en noviembre.

 

Los primeros sitios web

 

Después del trabajo de conexión y pruebas realizadas en diciembre de 1995, ese mismo mes se firmó un convenio de mutua colaboración entre ANTEL y los demás miembros de SVNet, que posibilitó la instalación de líneas dedicadas a estas instituciones. Enero de 1996 vió un punto de presencia a Internet estable desde El Salvador, así como la recepción de los equipos que la OEA había financiado para iniciar la conectividad a Internet de nuestro país.

 

En febrero de 1996 ANTEL completó la instalación de los primeros enlaces dedicados a Internet en territorio salvadoreño, siendo éstos el de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas y el de la Universidad Don Bosco. El siguiente mes vieron la ciberluz los sitios web de estas dos universidades, así como los de SVNet y la página principal de El Salvador (www.sv), convirtiéndose así en los primeros sitios web de El Salvador que residían en un servidor ubicado físicamente en El Salvador.

 

Desde entonces, el crecimiento de Internet en El Salvador ha sido, como en todo el mundo, gratamente acelerado. El resto, como dicen, (también) es historia …

Conversaciones 2.0

Damos inicio hoy a este espacio que amablemente nos concede La Prensa Gráfica, en este mundo paralelo que no tiene mapas de colores, ni líneas fronterizas, ni relojes, ni ciudadanías, pero que ha modificado, en muy corto tiempo, la forma en que hacemos muchas de nuestras actividades.

Sin embargo, tal vez “inicio” no sea la palabra que mejor describe el ejercicio que estamos desarrollando. El día de hoy, hace exactamente 10 años y 8 meses, el 11 de marzo de 1998, publicábamos en La Prensa Gráfica, en su versión en papel, la primera edición de la primera columna semanal que sobre los temas de tecnología, en particular, Internet, se editaba en El Salvador.

Se hacía sobre el medio papel, y durante 2 años, cada miércoles, se incluían dos secciones: “El Salvador en la Red”, donde se visitaba y revisaba un sitio web terminado en SV, dominio correspondiente a El Salvador, y “Conversaciones en Línea”, en la que se desarrollaba un tema considerado de interés. El resto de la página era complementado por el equipo de LPG, con información adicional dentro del tema general.

La intención de esa primera iniciativa, pionera en el país, era dar a conocer, evitando prejuicios y temores, las posibilidades de ese, entonces, nuevo medio de comunicación llamado Internet. Hacía apenas 3 años atrás, en diciembre de 1995, nuestro país se había conectado a esa gran red mundial.

Cuando seguimos con atención los cambios que, a raíz de los avances y productos que han surgido en los años recientes, es fácil reflexionar que hemos tenido el privilegio de ser testigos en primera fila de una nueva forma de medir el tiempo, y pareciera que Internet ha estado con nosotros desde hace mucho, y que sería difícil concebir la eficiencia y efectividad de nuestras acciones sin esta herramienta tan poderosa.

Desde aquel día en que LPG publicó la mencionada columna, han ocurrido en el mundo, y en nuestro país, avances y transformaciones importantes en los empleos, en los hogares, en los centros de estudio, en las empresas, en el gobierno, y en casi todos los ámbitos de la vida, debidos en buena parte a eso que se denomina, en conjunto, la Sociedad del Conocimiento, entre otros apelativos.

De la columna en papel al blog, nuestras “conversaciones en línea” se suman a la utilización de los medios sociales que la oleada 2.0 permite. Mantenemos el mismo objetivo original: observar, estimular y tocar los temas que vinculan al desarrollo y la mejora del nivel de vida de la población, a través del conocimiento y aprovechamiento de las tecnologías y la red, sobre todo en nuestro país.

Intentaremos sacar ventaja de la versatilidad de este medio, incluyendo algunas vistas al pasado,  enredamientos nacionales o más lejanos, avances sobre lo que los actores hacen que pase en nuestro país y en el mundo, y más.

Agradecemos, como en marzo de 1998, a La Prensa Gráfica, por estos bytes que nos presta, así como a los y las amig@s que nos honran con su acompañamiento.

Blog de tecnología