Son los tiempos en que vivimos.
Fernando on Julio 8th, 2009
Lima, Perú
En los últimos años hemos visto un incremento noble, que puede no ser coyuntural de la participación política de los jóvenes. Se ha constatado en EEUU que luego de la elección de Obama como presidente, aumentaron radicalmente las inscripciones en organizaciones de voluntariado y en América Latina ocurre lo mismo con la creciente presencia de UTPMP y otras organizaciones dirigidas por estudiantes que buscan contribuir con el desarrollo del continente. Parece ser que los partidos políticos ya no son el primer paso para la participación activa en la sociedad. Esto es el resultado de décadas de inacción, acompañada por el lento desarrollo de la región.
Sin embargo, no todo está perdido para los partidos políticos. El crecimiento de las organizaciones juveniles de apoyo social, en vez de jugar en contra del establishment político alentando la expresión social de una nueva generación comprometida pero apolítica, estas han significado, lo contrario, una forma dócil y menos agresiva de contacto con la participación en el cambio social. La consecuencia es la siguiente, a esa realidad que las generaciones de jóvenes universitarios que cada verano o fin de semana quieren cambiar, no le basta del voluntariado. Los jóvenes hoy comienzan a comprender de la necesidad del poder político para generalizar sus obras de generosidad concreta.
Los Partidos políticos Latinoamericanos en algunos casos han sabido comprender de manera inteligente, el incremento del interés social de los jóvenes y han sabido abrirles las puertas para incluirlos en el equipo. Los resultados son doblemente efectivos. Las organizaciones vetustas y tradicionales de antaño, comienzan a aggiornarse con el acercamiento de jóvenes nuevos, de esa manera aseguran su sobrevivencia. Por otro lado, los jóvenes no solo quedan limitados a observar impasibles la realidad o a ensayar actos aislados, sino que pueden convertir sus ideas en políticas públicas generales, para el beneficio de todos. El efecto se ha mostrado positivo en diversos países latinoamericanos con la inclusión de jóvenes en las áreas directivas de los distintos partidos, no solo en el asesoramiento o liderazgo de campañas, sino en la participación directa como candidatos.
La causa del cambio emocional en la juventud, desde el apoliticismo absoluto de los 90, hacia un interés social responsable y organizado, distante de los arrebatos adolescentes de los 60 y 70, tal vez se deba al cambio coyuntural o la Obamedia. O más que nada a las crecientes desigualdades, al sub-desarrollo de nuestros países y al fracaso absoluto del populismo setentero y de la tecnocracia noventera. Lo que si es definitivamente cierto, es que no existe formula prefabricada, ni cuotas fijas de poder, ni normas o leyes que puedan forzar a los jóvenes a participar, estos solo requieren apertura y el reconocimiento como agentes serios de cambio. Ser joven es más una ventaja para aprovechar, que una discapacidad.
*Escrito para la Asociación Democracia y Desarrollo por Juan Luis Denegri, Secretario Nacional del Comando Universitario del Partido Popular Cristiano de Perú (PPC)

Julio 9th, 2009 at 22:13
Ser joven ya no es una excusa, es una responsabilidad…
Julio 14th, 2009 at 10:04
Me parece interesante lo que plantea el autor sobre la participación de los jóvenes. Creo que además de apertura y ser reconocidos como agentes de cambio es necesario apostarle a la educación y preparación de nuestros jóvenes!