BICICÁTEDRA | EL PINCHAZO

 

Uno de los problemas mecánicos más frecuentes en ciclismo son las llantas pinchadas. Existen accesorios y llantas para evitar esta situación; estos métodos, tal como lo presentamos en un tutorial de KmCero503,  previenen situaciones con objetos pequeños, pero en la carretera podemos encontrar cualquier clase de  cosas y algunas ellas terminan traspasando la llanta y la protección. Cuando llegan los pinchazos en la ruta, exhaustos y cansados, usualmente le quitan la tranquilidad a cualquier cicloturista. En KmCero503 queremos presentarte nuestro método de reparación de pinchazos, pero es importante que tengas todo bien preparado para hacerlo lo más rápido posible y no perder mucho tiempo.

PASO 1. Antes que nada, debes buscar un lugar seguro para cambiar tu llanta. Siempre busca tu seguridad, por lo que el lugar debe estar retirado de donde pasan automóviles y no representar un peligro para ti o la bicicleta. Luego viene el momento de colocar la bicicleta en posición de trabajo. Debido a que siempre andamos alforjas, usualmente lo que hacemos es colocar la bicicleta acostada del lado derecho, ya que en el lado izquierdo es donde se encuentra la palanca para liberar el eje automático de las ruedas. Para esto siempre colocamos las herramientas en las alforjas del lado izquierdo, de esta forma es más fácil encontrarlas.

PASO 2. Antes de desmontar la rueda debemos liberar los frenos; en nuestro caso son frenos en V. Por la prisa, el cansancio y factores externos, algunas veces se nos olvida hacerlo, pero este paso es muy importante. Luego de esto liberamos el eje automático para  sacar la llanta.

PASO 3. Ya liberado el freno y el eje debemos extraer la llanta con cuidado de no dañar los rayos o los componentes de los frenos.

PASO 4. Lo primero que debemos hacer al liberar la llanta es realizar una inspección ocular y táctil en la cara externa de esta con el objetivo de buscar objetos extraños, rajaduras o daños; de esta forma será más fácil saber qué sucedió y ubicar el punto donde ocurrió el pinchazo.

PASO 5. En este caso en particular, al terminar la inspección externa no encontramos ningún objeto extraño. Esto puede tener varias explicaciones: o el objeto traspasó hasta el tubo o entró y salió o, en todo caso, no hubo ningún objeto y es una falla del tubo por su vencimiento o desperfecto. Posteriormente viene el momento de desmontar la llanta; para tal fin debemos utilizar las espátulas. En nuestro caso, andamos tres espátulas de plástico y una de metal. Las plásticas son útiles para liberar la llanta sin dañar el rin y la de metal la utilizamos cuando es difícil liberar la llanta y hay que utilizar algo más firme. Las espátulas, ya sea de metal o plástico, traen en un extremo una parte plana y en la otra un gancho. Este último sirve para engancharla al rayo y luego utilizamos la parte plana de la otra espátula para deslizarnos por toda la orilla de la llanta y de esta forma desmontarla.

PASO 6. Luego de haber desmontado la llanta realizamos otro procedimiento de revisión visual y táctil, esta vez dentro de ella. Si en tu llanta tienes cinta protectora, ya sea industrial o artesanal, o en todo caso un “encamisado” hecho con llanta, debes realizar el mismo procedimiento en ellos en busca de cualquier objeto. Algunas veces son minúsculos. Este paso no lo debes pasar por alto, ya que te evitará dolores de cabeza, debido a que muchas veces existen objetos tan finos (espinas, pedazos de alambre o vidrio) que no logramos detectar por hacer este paso demasiado apresurados. Si no los extraemos, volveremos a tener la llanta desinflada.

PASO 7. Como la idea es hacer el cambio de llanta rápidamente, en nuestro capítulo sobre herramientas básicas en cicloturismo comentamos que siempre hay que llevar dos tubos nuevos extras. Estos nos servirán solamente para cambiar el tubo y no perder mucho tiempo parchando el tubo pinchado, el cual repararemos cuando tengamos tiempo para hacerlo tranquilamente. Esto nos ahorrará mucho tiempo.

Antes de introducir el tubo entre la llanta y el rin te recomendamos que lo infles un poco; de esta manera, al momento de armar la llanta, el tubo no tendrá pliegues ni quedará atrapado entre la llanta y el rin,  ni que quede mordido y se vuelva a pinchar.

Con el tubo dentro de la llanta y antes de inflarla, debes hacer una inspección ocular y táctil para ver que el tubo no haya quedado atrapado entre la orilla de la llanta y el rin. 

PASO 8. El procedimiento de montaje es similar a los primeros pasos que realizamos en este tutorial, con una variante: debes colocar la llanta en la dirección correcta de la banda de rodado. Todas las llantas tienen una impresión de rodado que al ser colocada en forma incorrecta pueden desgastar más rápido la llanta o no adherirse adecuadamente al terreno. La dirección de rotación viene indicada con una palabra que dice “rotation” o “direction”, acompañado de una flecha que indica la dirección hacia la cual debes instalarla.

PASO 9. Luego de que ya instalaste la llantas, has cerrado el eje automático y montado nuevamente los frenos, verifica que la llanta ruede adecuadamente, que no hayas apretado mucho el eje automático, que el freno no esté topando o que la llanta haya quedado mal colocada y pegue en la horquilla.

NOTA: La llanta trasera, en la cual está el componente de las velocidades y el cassette, usualmente es más engorroso cambiarla. Una forma de hacer menos complicado el desmontaje y montaje es que previo a que la desinstales coloques el plato grande adelante y el plato pequeño atrás. Esto hace que al momento de montar la llanta sea menos complicado.

De igual forma, el procedimiento es el mismo que la llanta delantera. Debes al final verificar que llanta ruede bien y haga los cambios correctamente.

 

 

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