La juventud y el próximo presidente
Fernando on Diciembre 22nd, 2008
En nuestro país existe la mala costumbre de no tomar a los jóvenes en serio. Si no se nos tilda de vagos “porque no hacemos nada”, a los que queremos hacer algo productivo la gente ya sea nos califica de ilusos, románticos o idealistas, o simplemente dudan de la benevolencia de nuestros actos y nunca falta el típico comentario de “a saber que quiere ese bicho” o “a saber con cuanto se va a quedar”, o sino finalmente se nos descalifica automáticamente de todo porque solo somos “un pobre bicho cag***”. Es por esta mentalidad retrograda que no se nos brindan los espacios necesarios para desarrollarnos, y esto no solamente lleva a la fuga de cerebros, sino que también impacta de una manera más profunda a nuestra sociedad incrementando los índices de criminalidad y subempleo, que son dos de los factores principales del subdesarrollo en nuestro país. Obviamente, esta mentalidad debe de cambiar, y este cambio debe de iniciar por el gobierno.
Nuestro país tiene una población joven, la edad promedio anda por los 22 años, por lo tanto es ilógico que se nos quiera seguir tratando de tal manera. El éxito de nuestro país en el futuro está ligado fuertemente al éxito de la juventud y sobre todo a la apertura de oportunidades que se nos brinde. Los candidatos presidenciales de ARENA y el FMLN han hablado mucho sobre el empleo en el próximo quinquenio, y los dos hablan de no solo más empleos sino que también de mejores empleos. Ninguno de los dos hasta el momento ha presentado un plan claro y detallado de los mecanismos que utilizarán para lograr este objetivo, por lo que tendré el atrevimiento de hacerles unas recomendaciones por este medio.
Primero que nada pienso que es necesario tomar un nuevo enfoque en la educación. En los últimos años el gobierno se ha concentrado exclusivamente en educación primaria y secundaria, lo cual es indiscutiblemente bueno y obviamente necesario. Sin embargo, ya es hora que se vaya pensando en la implementación de una segunda etapa que complemente la inversión pública en estos niveles. Es por esto que considero prudente que el próximo presidente además de seguir invirtiendo en programas como Escuela Saludable, necesita invertir significativamente en educación técnica y universitaria. ¿Cómo pensamos seguir atrayendo inversión extranjera si no tenemos capital humano suficiente para satisfacer la demanda que estos inversionistas generan? Para esto es necesario revivir la Universidad Nacional, forzar (o si se quiere decir de una manera más bonita y elegante: “proveer incentivos”) a las universidades privadas que creen plan de becas para estudiantes sobresalientes, pero que por motivos financieros no pueden acceder a una mejor educación. Al mismo tiempo el gobierno debería de crear un fondo para facilitar líneas de crédito para estudiantes universitarios, los cuales se empiecen a pagar después de graduarse.
Pero como todos sabemos en nuestro país desagradecidamente no solo asistir a la universidad presenta obstáculos sino que también al graduarse muchos de nosotros no sabemos qué hacer con nuestras vidas por la falta de oportunidades. Por lo que considero más que necesario la implementación de incubadoras que provean fondos para proyectos emprendedores. Esta idea no es nueva, y ya existe prueba de su éxito, sino vayamos a preguntarles a nuestros amigos taiwaneses. Nuestro país goza de la enorme ventaja de tener casi un tercio de sus ciudadanos fuera del país, y específicamente en los Estados Unidos. Esta ventaja va más allá de las remesas; el intercambio de ideas y sobre todo la facilidad de acceso a nuevos avances tecnológicos que esto nos brinda, genera un potencial increíble el cual no estamos explotando. Los salvadoreños por naturaleza somos ocurrentes, ingeniosos, y sobre todo “cacheros”, y los jóvenes reunimos todas estas características, ahora solo necesitamos que se nos brinde la oportunidad para demostrar nuestras aptitudes. No estamos pidiendo la limonada, sino que pedimos los limones para hacerla.
Muchos después de leer esto han de estar pensando que lo que estoy proponiendo son medidas de corte socialista, y solo por eso se opusieran a estas políticas. A estas personas les quiero recordar que el mayor defensor del capitalismo –i.e. Estados Unidos –tiene estos mismos mecanismos. Abran otros que se estarán preguntando que de donde sacaría el gobierno el dinero para financiar esto, eso no es problema pues hay mucho de dónde coger, solo para pedirnos cartas puedo mencionar programas como el subsidio a los buseros. Entonces lo único que falta es la voluntad política.
Por:
Napoleón Montes
Miembro de Democracia y Desarrollo
