OTRA VEZ LOS TICOS

 

Cuando los ticos juegan contra  la Selecta, su nivel de juego desciende al estilo centroaméricano. A veces incluso pierden contra la azul. A veces.

Quizá el mejor juego entre ambas selecciones fue aquel cuando rumbo al mundial de Francia El Salvador ganó 2 a 1, con un nivel de juego sorpredente de ambas selecciones. Eran los tiempos de Milovan.

Mucha agua ha pasado por el molino desde entonces y Costa Rica ha hecho historia en los mundiales. En el último clasificó primero en un grupo en donde estaba Italia, Inglaterra y Uruguay. Se deshizo de Grecia y sucumbió, tras 120 minutos de gallardía,  en penales frente a la poderosa Holanda.

Mientras tanto El Salvador no pasa de dejar “buenas sensaciones” en la Copa de Oro, torneo donde los grandes suelen enviar  selecciones alternativas. No lo hicimos mal del todo. Jugamos como nunca pero, como dicen los mexicanos perdimos como siempre.

Los ticos el viernes derrotaron a Estados Unidos en New Jersey 2 a 0.  El Salvador no derrota a Estados Unidos ni siquiera en el Cuscatlán. ¿Por qué siendo Costa Rica un país de centroamérica igual que El Salvador, con jugadores que no son distintos fisicamente a los nuestros, juega a ese nivel cuando enfrenta a los grandes?

A mi forma de ver, la respuesta está en que la Federación de fútbol de Costa Rica es mucho más ordenada y con mayor visión. Los equipos están  mejor estructurados. El Saprissa, La Liga, Heredia y Cartago son verdaderos clubes sobre todo los primeros dos.

Pero el elemento más determinante es el aspecto psicolológico. Los ticos se la creen, se sienten superiores, el “si se puede” es parte de su  ADN. No se arrinconan frente a ningún rival, no tiran la toalla si les meten un gol tempranero, tiene fe y, sobre todo, buscan anotar a como de lugar, y lo hacen. Meter goles es la finalidad última de este deporte. A los nuestros eso parece olvidárseles.

El jugador tico cree que puede meter goles, y lo hace, a cualquier selección del mundo. El Salvador apenas mete goles a  México y que alegría aunque perdamos. Algo tiene que pasar en El Salvador para que salgamos del bache. Lo primero es que no podemos seguir con federaciones sin personalidad, ni visión, ni orden.

No podemos seguir con equipos que no llegan a club. Lo normal en el fútbol salvadoreño es que los clubes y las selecciones le deban dinero  a los jugadores y que cambien técnico como una chica inquieta cambia de calzón. Se debe trabajar el coaching psicologíco pero en serio. Tener continuidad y sobre todo tomarse en serio, con verdaderos procesos, esto de los torneos y las eliminatoria mundialistas. Quizá no hay nada nuevo en las propuestas, pero hay que hacerlas realidad.

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