Hoy descubrimos dos cortas pero hermosas reflexiones para nuestra vida, contenidas en el pasaje bíblico que corresponde a este domingo.
Evangelio según San Marcos 6,7-13.
Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias, y que no tuvieran dos túnicas.
Les dijo: “Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos”.
Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.
Palabra del Señor, Gloria y Honor a ti Señor Jesús.
Estimados hermanos, este día encontramos dos grandes lecciones: Estamos enviados a evangelizar y si tenemos a Cristo, nada nos faltará.
Sobre la primera ya he hablado en otras ocasiones. Solamente retomo que desde nuestros sitios de trabajo debemos dar testimonio y evangelizar a nuestros semejantes.
Sobre la segunda lección es que deseo tomar especial atención pues es un hecho muy difícil de comprender y hacer vida. Imagínense el mandato de Jesús: No llevar pan para el camino, ni alforja, ni dinero. En pocas palabras que no nos preocupemos por lo material. Algo que parece ser muy contradictorio pues todos trabajamos día a día por nuestro sustento. Ojo. No estoy diciendo que no debemos trabajar por el pan de cada día y dejar a nuestras familias desamparadas, porque así dice la Palabra de Dios.
Lo que debemos comprender es que los bienes materiales nunca deben estar primero que todo, porque el verdadero sentido no es ese. Si trabajos por bienes materiales; que estos sean para acercarnos mas a la familia, amigos y nuestra comunidad religiosa.
Si estás perdiendo el camino retómalo y si tu enfoque es que los bienes solo son un medio y no un fin, ánimo sigue adelante.
