Haciendo eco de lo que el Santo Evangelio nos decÃa el domingo antepasado, el primero del tiempo de cuaresma, cuando nos relataba las tres tentaciones que vivió Nuestro Señor Jesús en su retiro de 40 dÃas en el desierto, encontramos un detalle al que me quiero referir en esta oportunidad.
Según el relato de San Lucas, en el capÃtulo cuatro de su evangelio, Jesús luego de ser bautizado “lleno del espÃritu santo regresó del Jordán y conducido por el mismo espÃritu, se internó en el desierto donde permaneció durante 40 dÃas y fue tentado por el demonio…”.
ImagÃnate que si el diablo no tuvo reparo alguno en tentar al Dios vivo, al verdadero Dios y verdadero hombre, tampoco tendrá reparo en tentarte a ti y tentarme a mÃ, por lo que es necesario que estemos preparados para ello, y el presente tiempo de la cuaresma es el momento idóneo para reconocer nuestras debilidades y pecados; para volver al camino del Señor haciendo obras dignas de conversión para lo que la Iglesia nos sugiere el ayuno, la abstinencia, la oración, la penitencia y la ayuda a los más necesitados.
Dice el evangelio que cuando el diablo vio la aparente debilidad de Jesús al sentir hambre, luego de haber ayunado durante su cuaresma, se le acerca y le dice: “Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan”.
En definitiva, lo más fácil para Jesús era hacer lo que el diablo le sugerÃa y mostrar su poder cediendo a la tentación, pero en este caso, como en otros de nuestras vidas, lo más fácil no es precisamente lo que viene de Dios.
Para aquel esposo o esposa que está pensando en que lo más fácil para seguir viviendo tranquilamente su vida es el divorcio, para aquel o aquella joven para quienes el suicidio es lo más fácil o irse de casa la mejor opción, las drogas un fácil escape a sus problemas; la eutanasia lo más fácil para seguir viviendo, el aborto para seguir fingiendo ante una sociedad inhumana, déjenme ser como la voz de San Juan Bautista, la que clama en el desierto: ¡¡no es cierto, eso no es lo más fácil porque no viene de Dios!!.
Lo que viene de Dios es lo que cuesta, lo que más se quiere, lo que se logra con perseverancia, con desapego, con sufrimiento, porque Jesús de Nazareth nos dio la muestra más grande de sacrificio, y dolor al haberse entregado a morir en el terrible suplicio de la cruz.
¿Cuál puede ser ese pan que Satanás te ofrece? Es la tentación de resolver las cosas con facilidad, de ganar dinero fácil, aunque esto signifique atentar contra la vida de nuestros semejantes o de la naturaleza, el pan de la tentación puede ser apartarte del camino de Dios y hacerte caer tan bajo como pueda para luego burlarse de ti en tu misma cara.
Hoy más que nunca, hay que tener los ojos bien abiertos, porque cuando llega la crisis, es cuando llega Satanás…recuerda tú que eres cristiano, que a mayor santidad, mayor tentación, pero también tienes oportunidad de tener mayor fortaleza de Dios si cumples con lo que la Iglesia te sugiere hacer en la presente cuaresma.
¿Qué opinas al respecto?
LO QUE ES FÃCIL NO VIENE DE DIOS
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