Archivo de la categoría: General

El miedo y el respeto

Hace poco fui testigo de una escena que me hizo reflexionar y querer compartir contigo en este blog sobre ello. En un primer momento les plantearé la situación ficticia para que estemos en sintonía.

-Hola, sírveme el café pronto.
-Buenos días. Estoy bien, gracias por preguntar.
-Con dos de azúcar y que no esté muy caliente (mientras alza su mano, sosteniendo un maletín y esperando que quien le acompaña lo tome; sin que él pronuncie una sola palabara) y una mirada bastó para comprender lo que ustedes se imaginarán.

Parto de un punto muy importante y sobre el cual verso este comentario:El miedo y el respeto son parecidos, sin embargo el miedo se infunde y el respeto se gana.

No podemos andar por el mundo queriendo que todos nos sirvan que todos nos respeten y sin ni siquiera mostrar la mínima empatía por nuestros semejantes. No podemos pedir respeto cuando nosotros no somos capaces de saludar. Mucho menos pedir detalles o buen trato si nosotros no tenemos la menor cordura para hablar o tratar a los demás.

La invitación es para que nuevamente pienses y te des cuenta que como dije al principio, el respeto se gana y es mejor que nos miren con ese sentimiento a que nos brinden ayuda nada mas por miedo a nuestras respuestas o reacciones, pues de ser así no habremos logrado nada.

Y esto es aplicable a nuestras vidas en familia, en el hogar, en el grupo de amigos o de la iglesia. No lo olvides y no dejes de sembrar respeto para cosechar buenos frutos.

La Ruta de Jesús

Es evidente que en todas las sociedades siempre han existido dificultades que surgen por distintos factores. Pero, también es importante que cada cristiano se pregunte, qué tanto estoy haciendo por ser parte de la solución.

El mismo Jesús fue un ejemplo de empeño y empuje. Él llevo su palabra a muchos lugares, sin importar distancias, medios de transporte o situaciones climáticas. Y si Dios envió a su hijo para mostrarnos un modelo de vida, por qué aveces nos convertimos en cristianos burocráticos incapaces de abrir la puerta de nuestra casa y salir a hacer lo que Jesús nos enseñó.

Con la anterior reflexión revoloteando en el aire, La Iglesia Católica en El Salvador ha decidido iniciar la denominada Ruta de La Vida. Esta iniciativa es un recorrido kerigmatico y de adoración, donde se lleva durante seis días la palabra de salvación en algunos municipios de la zona occidental del país. Muchísima gente trabajando con un solo objetivo, hacer presente la Palabra Divina en nuestra sociedad y a lo que se le ha llamado Ruta de la Vida.

Todo esto, con el pensamiento que si Jesús estuviera aquí ahora, probablemente, estaría conduciendo un camión o pagando la tarifa de un autobús con el solo propósito de llegar a donde se le necesite.  Hermanos, ¿por qué no vamos con Él? ¿Por qué no le ayudamos? ¿Por qué no salimos de nuestras casas y buscamos a ese hermano que tanto nos está necesitando en este preciso momento?

Si no sembramos nosotros, tampoco cosecharemos nosotros. Y los frutos de la sociedad serán solamente maleza que creció entre espinas y desechos.

Frigidez espiritual

A cada momento, nosotros buscamos pruebas o señales de que Dios todavía existe o que no se ha olvidado de nosotros. Queremos ser testigos de tres mil milagros cada día o que la Virgen María hablara con nosotros, es más, que Jesús nos hablara por teléfono, enviara una invitación al facebook o un correo electrónico para darnos cuenta que vive, que nos ama y que somos su hijos.
Quisiéramos que un rayo de luz bajara para protegernos de tanta violencia porque hay tanta gente mala e inescrupulosa en este mundo. Espero no hayas creído estas dos últimas frases, pues fue un sarcasmo. A lo que quiero llegar es que estamos tan acostumbrados a los regalos que Dios nos da que ya nada nos mueve. Sufrimos de frigidez espiritual. Por duro y escandaloso que parezca esa es la realidad. Estamos tan acostumbrados o no queremos ver el poder de Dios cada vez que levantamos las manos, abrimos los ojos, amanece o simplemente damos un paso.
Existen tantas personas para las cuales tomar un lápiz con las manos es difícil. Y nosotros que podemos hacer muchas cosas al mismo tiempo, que tenemos nuestra mente y cuerpo completos, nos quejamos tanto…
Ya no busquemos más o como diría mi abuelita, no le busquemos cinco patas al gato. Dios se manifiesta a cada instante. El hecho que leas este blog y al mismo tiempo sigas respirando es un milagro. Da gracias a Dios por todo lo que te da y por lo que ni siquiera le dices un gracias.
Te invito a que en los comentarios de este blog escribas los milagros que creas que ya no les ponemos atención y que merecen ser recordados.

La carreta vacía

UNA LECCIÓN PARA NUESTRAS VIDAS  QUE COMPARTO CONTIGO Y ESPERO TE AYUDE.

Caminaba con mi padre cuando el se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Estoy escuchando el ruido de una carreta.

Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía.

Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aun no la vemos?

Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

“Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está mas vacío que aquel que está lleno de sí mismo.