$200 millones de Estados Unidos para El Salvador
Cuando va a recibir los $200 millones El Salvador que prometio el Presidente Barack Obama. Y los mas importante es – como se va a utilizar y distribuir el dinero para combatir la delincuencia?
$200 millones de Estados Unidos para El Salvador
Cuando va a recibir los $200 millones El Salvador que prometio el Presidente Barack Obama. Y los mas importante es – como se va a utilizar y distribuir el dinero para combatir la delincuencia?
Mr. Andrade has spent over a decade as an immigrant rights advocate at CARECEN, serving in different capacities including Civic Participation Director, Director of Policy, Technology, Education, Programs and for the past three years, as Executive Director.
CARECEN provides direct services to over 60,000 people a year from throughout Southern California and stands as the largest Central American community based organization and center in the United States.
Born in El Salvador, Mr. Andrade fled to the United States as a refugee, fleeing the civil war that torn his native country and devastated the Central American region throughout the early 1980s. In addition to his work at CARECEN, Mr. Andrade serves as an elected Executive Committee member for the Salvadoran American National Network, a national umbrella organization with an organizational membership of over 15 Salvadoran community based organizations in the United States with a reach of over a half million Central Americans and a combined budget of over 6 million dollars. He is also a board member for multiple organizations in Los Angeles.
Mr. Andrade grew up in the working class and long time immigrant community of El Monte in the San Gabriel Valley of Southern California. His experiences as an undocumented immigrant, English language learner, and 1986 Amnesty Law recipient, shaped his appreciation for the political process and its impact on the lives of immigrants.
He went on to study Political Science and International Relations at the University of Southern California. After graduation, Mr. Andrade joined CARECEN and soon began his policy, advocacy, and organizing work in collaboration with other CBOs and labor unions to pursue his desire to help reform U.S. immigration laws, secure family reunification, preserve the protection of refugees, ensure the fair treatment of immigrant workers, and pass legislation with a path to permanent legal residence for undocumented immigrants residing in the United States.
As CARECEN Executive Director he continues to work on his personal mission to educate, empower and encourage the civic engagement of the immigrant Central American and Latino communities in the political process at the local, state and national levels.
Mr. Andrade is frequently interviewed and quoted in Spanish and English media on issues such as immigration policy, migration, political economy, and Latin American. He has written multiple opinion-editorials and has received multiple awards for his community service and commitment to social justice.
Deberia el President Hugo Chavez visitar El Salvador? y porque quiere venir? es para contrarestar la visita de Barack Obama?
El Salvador
El viaje del presidente Obama a El Salvador significa mucho para el pueblo salvadoreño y puede ayudar a cerrar algunas heridas de la Guerra Civil.
El presidente Barack Obama está en El Salvador hasta el día de hoy enn reuniones oficiales y visitando la tumba de Monseñor Romero, que fue asesinado hace 31 años.
El Papa debería canonizar a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, de El Salvador, y el presidente Barack Obama debería apoyar esa iniciativa.
El viaje del presidente Obama despertó un gran entusiasmo en el pueblo de El Salvador. Además, es un giro de 180 grados con respecto a la política exterior de Estados Unidos, ya que está dispuesto a visitar la tumba del religioso que fue asesinado hace tres décadas por escuadrones de la muerte salvadoreños vinculados con el ejército de ese país. Romero entregó su vida defendiendo los derechos de los pobres y haciendo frente a la brutalidad de los poderosos.
Él fue asesinado el 24 de marzo de 1980. El día anterior había pedido públicamente al ejército salvadoreño y a la Guardia Nacional que dejaran de asesinar a sus propios hermanos y hermanas. Después de su homicidio se siguió derramando sangre, ya que más de 80,000 salvadoreños fueron asesinados -y decenas de miles fueron torturados- durante los siguientes 12 años de guerra civil. Cientos de miles fueron obligados a huir del país y venir a Estados Unidos.
La mayoría de las muertes ocurrieron en manos del ejército salvadoreño y fuerzas paramilitares, que recibían entonces apoyo del gobierno de Estados Unidos. Por eso es muy importante el viaje del presidente Obama a El Salvador, especialmente porque el mandatario estadounidense Obama estaba interesado en la política en América Central cuando era estudiante en Occidental College, de Los Ángeles. Allí se mostró particularmente interesado en el asesinato del arzobispo Romero y la violencia que estaba surgiendo en 1980.
De todas maneras, los ciudadanos estadounidenses pueden preguntarse quién es el arzobispo Romero. Durante muchos años, Romero brindó servicios a las familias ricas de El Salvador. Pareció esconderse de las crueles injusticias que estaban sucediendo en su país.
Pero tuvo una experiencia que cambió su vida cuando visitó un poblado pobre conocido como «Los Naranjos». Allí se dio cuenta de que los niños se morían de hambre y que los campesinos eran básicamente esclavos obligados a trabajar la tierra. Vio que sufrían abuso y maltrato. Comprendió que no podían hablar ni denunciar las injusticias. Si lo hacían, los esperaban la tortura, golpizas o la muerte.
Otro momento decisivo para Romero sucedió en 1977, cuando su amigo y colega sacerdote, Rutilio Grande, fue asesinado a sangre fría.
Y así fue que comenzó a hablar por los pobres y los perseguidos. Y cuando los escuadrones de la muerte salvadoreños asesinaron brutalmente a los defensores de los trabajadores, a quienes organizaban a los campesinos, a quienes trabajaban por los derechos humanos y a líderes religiosos, Romero denunció esos horrores en tiempos difíciles.
«Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto, a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles», dijo en su último sermón. «Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: ‘No matar’. … Les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión».
Treinta y un años han pasado desde que Romero fue asesinado, pero su espíritu y su legado siguen vivos.
Él tuvo que soportar muchas acusaciones y difamaciones. No era un arzobispo comunista, como fue tildado falsamente. En el fondo, era un verdadero hombre de Dios.
Millones de salvadoreños honran a Romero como héroe nacional. Por eso la visita del presidente Obama a su tumba es tan importante y puede ayudar a cerrar esas heridas.
El actual arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, anunció el año pasado que había escrito a Roma para pedir que Romero fuera canonizado «lo más pronto posible» y que el Papa lo declarara «San Romero de las Américas». El arzobispo Romero no murió en vano. Mantengamos vivo su legado apoyando los esfuerzos para que sea declarado santo.
El presidente Obama debe apoyar esta medida y también escribir una carta oficial instando al Papa a que declare santo al arzobispo Romero.
Es lo menos que merece.
Randy Jurado Ertll es autor del libro «Hope in Times of Darkness: A Salvadoran American Experience» www.randyjuradoertll.com
PUNTO DE VISTA DE LA DIASPORA EN ESTADOS UNIDOS

Organizaciones señalan que Obama donará millones de dólares para proyectos de desarrollo y reactivación de empleos
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LA OPINION Randy Jurado Ertll
El presidente Barack Obama pronto visitará Chile, Brasil y El Salvador, ¿ podrá llevar algo más que un mensaje de esperanza? Los ciudadanos de estos tres países deben exigir que se realice una mayor inversión en la educación y la generación de puestos de trabajos como algo esencial para reducir el flujo de inmigración forzada a los Estados Unidos. En particular, los salvadoreños deben exigirle a su propio gobierno que invierta en programas sociales que son fundamentales para combatir las pandillas y los altos índices de violencia en El Salvador. El Salvador cuenta con uno de los índices más altos de inmigración y sus ciudadanos deben abandonar su país y poner en riesgo sus vidas al cruzar Guatemala y México. Los Estados Unidos no pueden comprometerse a invertir miles de millones de dólares en asistencia hasta que se garantice que el dinero sea usado para implementar programas que beneficien a los más necesitados, y no a aquellos en el poder. El Salvador debe implementar con urgencia derechos laborales para todos los trabajadores. Las maquilas en El Salvador no están realmente generando puestos de trabajo saludables y sostenibles. Los propietarios de las maquilas dan prioridad a la mano de obra barata, y los trabajadores no reciben ninguna protección. El presidente Obama y el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, también deben considerar otros asuntos, como los temas relacionados con la protección ambiental. La tierra en El Salvador continúa siendo saqueada, y continuamente se destruyen árboles y zonas verdes, lo que genera una situación caótica y peligrosa debido a la falta de buenos abastecimientos de agua potable. Muchos países desarrollados se deshacen de sus desechos contaminados en países pobres como El Salvador. Además, El Salvador debe crear puestos de trabajo que protejan el medio ambiente, y el gobierno debe asumir esta prioridad para poder estabilizar la economía. Se deben construir «escuelas verdes» , escuelas para la sustentabilidad del mundo y del medio ambiente) en todo El Salvador, especialmente en las áreas rurales pobres y marginadas. Los niños deben aprender a leer y escribir, en vez de trabajar la tierra o brindar mano de obra infantil. Se debe capacitar y contratar a un plantel de miles de maestros salvadoreños para que estas escuelas se conviertan en un modelo exitoso a replicar en el resto de Latinoamérica. La educación es la clave para prevenir la participación en las pandillas. Los temas laborales y ambientales están interconectados en El Salvador. Si el gobierno salvadoreño es capaz de implementar eficazmente protecciones laborales y ambientales – a través de la generación de puestos de trabajo- – de esta forma se reducirá el flujo de emigración hacia los Estados Unidos. Los inmigrantes salvadoreños se enfrentan a un sinnúmero de atrocidades y abusos a los derechos humanos al viajar en autobuses o trenes e incluso caminar por zonas peligrosas de Guatemala y México, donde los cárteles de la droga son muy activos y participan en la actualidad en otros rubros además de las drogas, como el tráfico humano. Las Naciones Unidas han asumido una mayor participación para controlar esta cuestión de gran importancia. Ciertamente, el tema de la atención médica puede abordarse capacitando a más médicos salvadoreños y preparándolos para ayudar a los niños y a los ancianos, ofreciendo servicios de bajo costo o gratuitos en zonas rurales o áreas urbanas pobres. Se pueden ofrecer visas provisorias a cierta cantidad de estudiantes de programas doctorales, ingenieros y arquitectos salvadoreños, que estarán obligados a regresar para trabajar en su país como profesionales gracias a la capacitación profesional que recibieron en los Estados Unidos. Esta sería una forma de retribuir a su país los conocimientos y oportunidades recibidas. Estos estudiantes pueden devolver el dinero al gobierno de El Salvador o de EE.UU., a través de préstamos estudiantiles de bajo interés, y también mediante contratos de trabajo durante un año en los que ofrezcan servicios de bajo costo o gratuitos para ayudar a los enfermos. En términos generales, El Salvador tiene el potencial de convertirse en un Hong Kong o Taiwan, si cuenta con el énfasis y el apoyo adecuado de los Estados Unidos. La clase obrera está comprometida y es muy trabajadora, solo necesitan oportunidades y puestos de trabajo que garanticen la protección a los trabajadores. Los bancos y las demás entidades empresariales continúan dando la prioridad a las ganancias provenientes de las remesas, pero no destinan una parte de ellas a crear proyectos sociales que beneficien a los pobres. Esto debe cambiar en forma inmediata. Los bancos deben comprometerse a establecer programas sociales que ayuden a los más necesitados, a fin de lograr una estabilidad económica a largo plazo. Conocemos algunos excelentes modelos de incubadoras de pequeñas empresas, como los de Pakistán e India. Pero el compromiso debe ser real y el gobierno de El Salvador debe ser vigilado y hacerse responsable para poder evitar el uso indebido de fondos de ayuda económica. La ayuda humanitaria y económica debe alcanzar a la clase obrera y no las cuentas bancarias personales o privadas de los políticos o de los ricos. La soberanía y la promoción de la autonomía en Latinoamérica son ingredientes clave para poder plantar las semillas de la estabilidad económica, social y política para sus propios pueblos. Los latinoamericanos no merecen menos de los líderes electos por el pueblo. Los habitantes de El Salvador necesitan trabajo y un entorno seguro libre del crimen, para que no verse forzados a emigrar a los Estados Unidos. No hay dudas de que el presidente Barack Obama llevará un mensaje de esperanza a El Salvador. Pero lo que el pueblo de El Salvador realmente necesita es un verdadero cambio y oportunidades laborales, que deben ser creadas por su propio gobierno y por los líderes empresariales. Sin duda, la ayuda económica de los Estados Unidos sería un apoyo invalorable. De esta manera, el presidente Obama podría decir, «¡Sí, podemos!». Randy Jurado Ertll. autor del libro «Hope en Times of Darkness: A Salvadoran American Experience». www.randyjuradoertll.com ® Copyright 2011, Digital, LLC All rights reserved |