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13 May 2009 Maternidad
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í¢â‚¬Å“Y ya que están en cuestiones de cama, se pasan a los otros usos que se le da a ese mueble. En tono de queja, como quien tantea a las que le rodean, una de ellas habla de su compañero de vida, de los deseos que él no siente saciados, de la fatiga que ella siente en cantidad y de que por eso ella prefiere no pensar en cómo ese su marido estará drenando el exceso de energía. Ella, que no es una adolescente, dice que mejor ya va a dejar de chabacanear y ríe. Y yo pienso que en este estado de inseguridad física y descargas hormonales, quizá ría para no llorar.í¢â‚¬Â

 

Este es uno de los párrafos que se descartaron durante la edición de un texto acerca de la maternidad que se va a publicar este domingo. Cuando escuchaba a la interlocutora expresarse del sexo durante el embarazo como si fuera una obligación, no pude hacer otra cosa más que sorprenderme de cuánto trabajo por hacer queda en materia de educación integral de las mujeres salvadoreñas.

 

La preñez, como sé ahora a mis casi ocho meses de gestación, es una etapa de susceptibilidades, ansiedades y debilidades. En este período, si se tiene un compañero con quien compartir la experiencia, se espera que sea alguien que ayude, no que agregue más estrés. Pero se tiene conciencia de esto, si también se es consciente de que una se une a alguien no para servir, sino para compartir.

 

Da tristeza saber que en este país que se precia de contar con centros comerciales modernos y estar entre los de renta media, aún no hayamos podido acabar con la discriminación y los estereotipos dañinos para empezar a dignificar a las mujeres.

11 May 2009 Vietnam
 |  Categoría: Reporteo  | Tags: , , ,  | 4 comentarios
Foto de Salomón Vásquez

Vietnam en los prologónmenos del partido El Salvador-Estados Unidos.

 

Cualquiera que haya visto algún partido de fútbol desde ahí con el estadio razonablemente lleno ya lo sabe. Ir a Sol general, a ‘Solón’, requiere de unas dosis de tolerancia difíciles de ver en muchas otras situaciones. En este nuestro El Salvador, donde uno está dispuesto a sacar el machete por el simple hecho de que alguien se tome tres segundos de más para poner en marcha el carro con semáforo verde, entrar en esa grada del Estadio Cuscatlán supone aceptar tácitamente que uno está dispuesto a recibir resignado vasadas de orines, cuanto menos. Y lo digo por experiencia.

No abundaré mucho en estas situaciones, que son parte de una crónica que estamos trabajando para las próximas semanas, pero sí en otro detalle importante para entender la idiosincrasia ‘Solón’. Su nombre de pila es Vietnam. Todos sabemos que Vietnam es el país del sudeste asiático que el imaginario colectivo relaciona con la derrota bélica que Estados Unidos sufrió en la década de los 70. Vietnam es casi un sinónimo de conflicto, de bulla, y tiene cierta lógica que se llame así el lugar donde vuelan los orines, cuanto menos.

Ahora bien, la guerra terminó oficialmente en 1975 y el Estados Cuscatlán se inauguró en julio de 1976. Algo no cuadra, y por eso dejo la pregunta en el aire, por si alguien quiere ayudarnos:

¿Por qué Vietnam se llama Vietnam?

08 May 2009 Sobre la edición del 10 de mayo

Cuando se trabaja en una revista dominical a veces ocurren así. Sucede que desde diciembre del año pasado, cuando el papa Benedicto XVI nombró a monseñor Escobar Alas como nuevo jerarca de la Iglesia católica en El Salvador, ya teníamos en mente mantener una larga plática con el arzobispo saliente: Fernando Sáenz Lacalle, del Opus Dei. Por distintas razones el encuentro con el también se fue posponiendo y posponiendo hasta ahora, justo en medio de las dos votaciones en la Asamblea Legislativa que, salvo sorpresa de última hora, prohibirán de forma expresa en la Constitución las uniones entre personas del mismo sexo. La coyuntura, creo yo, da a la entrevista que publicamos el domingo un valor agregado, un plus de actualidad que no es ingrediente sine qua non para las revistas dominicales pero que, me atrevo a interpretar, será bienvenido.

Presentamos otros dos temas ambientados en el país. El primero es un fragmento de una novela inédita del escritor salvadoreñó David Hernández, llamada ‘Roquiana’. El domingo 10 de mayo se cumplirán 34 años del asesinato del más internacional de los poetas salvadoreños: Roque Dalton. El segundo tema es una entrega gráfica sobre lo que alberga en su interior el Museo de la Aviación.

En la ventana al mundo, otro par de historias que llegan en formato de reportaje: por un lado, se aborda el buen pie con el que ha comenzado Barack Obama sus primeros meses al frente de la Casa Blanca, a pesar de que el país sigue inmerso en una grave crisis económica; y por el otro, conoceremos lo que está viviendo Rubina Ali. Se trata de la niña de nueve años que actuó en la oscarizada Slumdog millionaire. En febrero la estaban paseando sobre la alfombra roja de Hollywood; hoy sigue penando en la misma champa de Bombay donde vivía antes de su efímero éxito.

Esperamos que la disfrute. Es para lectores como usted.

07 May 2009 Aunque usted no lo crea

San Lorenzo, en San Vicente, podría ser un pueblo Ripley, como sacado de la serie estadounidense: ‘Ripley’s Believe it or not!’, la que divulga sucesos extraños o raros.

Cuando arribé por primera vez a este municipio, hace más de un mes, me dijeron: ‘Aunque usted no lo crea, aquí la gente vive 100 años o más‘. Al principio disimulé una sonrisa de incredulidad. No pensé en Ripley hasta que vi varios DUI, partidas de nacimientos y gente de 99 años bailando la cumbia sampuesana o trabajando duro. Aunque nadie lo crea, San Lorenzo no tiene mercado, ni farmacias ni funerarias, a pesar de que tiene mucha gente mayor de 85 años y título de ciudad. Sorbe esto escribí la crónica ‘Un siglo no es nada en San Lorenzo’.

Allí mismo pasé de los longevos al dogma. Así como ocurre en otros lugares del mundo católico, en casa del cura del pueblo, la del padre Miguel Bonilla, algunos ven, desde el 2001, el rostro sangrante de Cristo dibujado en una pared gris, sobre la única pared que no está forrada con madera enmohecida. El padre me preguntó si creía o no en apariciones. Como no supe contestar, me dijo que era incrédulo como la mayoría de lorenzanos.

¿Ve usted a Jesucristo?

‘Sin fe no se ve nada. ¿Vio la corona de espinas? Usted tendría que pasar unas dos horas rezando con disciplina hasta verlo’, me dijo el clérigo, quien me aconsejó ver la mancha en la pared, de cerca y retroceder hasta verlo, casi a manera de holograma. El padre dice que más de 5,000 peregrinos llegaron a su casa, aunque ahora han dejado de llegar. Allí no huele a veladoras, sino a moho.

Hace unos sábados me llamaron por teléfono desde San Lorenzo. La noticia: una lorenzana que estuvo de interna nueve años en el psiquiátrico contraería nupcias con un joven con síndrome de Down. Que la boda era resultado de la iniciativas de sus padres, quienes los presentaron, y ellos hicieron clic ipso facto.

04 May 2009 Un nuevo Cuestionario 7S

Cada semana presentamos lo que en su día convenimos en llamar Cuestionario 7S. Se trata de una serie de preguntas, siempre las mismas, que hacemos llegar a algún personaje salvadoreñó conocido para que nos las responda vía Internet. Junto a las preguntas llegan unas instrucciones muy simples: ‘Conteste con respuestas no muy largas, un máximo de tres líneas por pregunta’.

Pues bien, creemos que ya es hora de actualizar el cuestionario, y para eso le queremos pedir su ayuda. Díganos, por favor, cuál es la pregunta que usted cree que deberíamos de plantear a los entrevistados. La más ingeniosa, la más atrevida, la más irreverente.  Solo un tip: que no se responda con un sí o no.

El listado actual, el que queremos cambiar, es el siguiente:

  1. ¿Le gusta su nombre o le gustaría cambiárselo?
  2. ¿Qué es lo primero que hace al levantarse?
  3. ¿Se considera nacionalista o le da igual?
  4. ¿Cree en el amor a primera vista?
  5. ¿Qué le recuerda el olor de los hospitales?
  6. ¿Qué es lo más extravagante que ha comido?
  7. ¿Cuánto tiempo le toma pedir perdón?
  8. ¿Qué no le gustaría encontrarse debajo de su cama?
  9. ¿Preferiría pedir a robar?
  10. ¿Cuál ha sido la vergíƒÂ¼enza más grande que ha pasado en su vida?
  11. ¿Qué hace cuando no puede dormir?
  12. ¿Cuál de sus sueños le gustaría que se cumpliese primero?
  13. ¿Qué libro que se llevaría a una isla desierta?
  14. ¿Qué soñaba en su infancia que sería de mayor?
  15. ¿Qué hay en su refrigerador que no puede faltar?
  16. ¿Qué es lo que aún tiene pendiente de hacer?
  17. ¿Qué lo hace feliz?
  18. ¿Cómo se imagina la muerte?
  19. ¿Dónde le gustaría quedarse a vivir?
  20. ¿Cuál es su pecado favorito?
  21. ¿Cuándo fue su última resaca?
  22. ¿En qué película le gustaría ser el protagonista?
  23. ¿Qué es lo que detesta cuando se mira al espejo?
  24. ¿Cuál es su momento ideal del día?
  25. ¿Cuándo fue la última vez que lo hicieron suspirar?
  26. ¿Qué edad elegiría si pudiera regresar en el tiempo?
  27. ¿Cuál es su mayor manía?
  28. ¿Qué música le pone de buen humor?
  29. ¿De qué tema prefiere no opinar?
  30. ¿Qué es lo que más le incomoda?

¿Te animas a ayudarnos?

02 May 2009 La alcaldesa

Violeta Menjívar, alcaldesa de San Salvador (2006-2009)

Desde ayer la Alcaldía de San Salvador vuelve a estar en manos de un hombre: Norman Quijano. No se ha hecho mucho bulla al repecto, pero la conclusión de la administración de Violeta Menjívar supuso también la finalización de la primera gestión de una mujer al frente de la municipalidad de la capital de la República. Me resultó curioso que en un país como el nuestro, caracterizado por una concepción machista de la política, se resaltara tan poco este hecho a lo largo de los tres años. Creo yo que ni siquiera la doctora Menjívar y su equipo se esforzaron por hacer una gestión municipal que supusiera un claro punto de inflexión respecto a sus predecesores varones.

La edición del 3 de mayo de Séptimo Sentido incluye una larga entrevista con la doctora, cuyo nombre suena ahora para formar parte del gabinete encabezado por Mauricio Funes. En la plática, de más de una hora y que ocurrió en el despacho municipal pocos días antes de que tuviera que abandonarlo, se habló de su gestión y de política en general.

Como ocurre casi siempre, muchas respuestas se quedaron fuera de la edición en papel. Les dejo con un par de esos segmentos que no aparecerán en la revista. Uno…

¿Los tres años se pasaron volando?

Como un soplo.

¿Más que tres años en la Asamblea?

Es que en la alcaldía se viven más intensamente. Ser alcalde o alcaldesa no tiene mucho que ver con ser diputado. Cuando yo fui diputada, hicimos un esfuerzo por hacer proposiciones de ley y por tener contacto con los movimientos sociales, pero sin los 43 votos nunca se está seguro de si esas iniciativas se aprobarán. En la alcaldía no existe ese problema. Lo que se decide se aplica.

Y dos…

¿Usted cree que el Ministerio de Gobernación tiene personal contratado por afinidad política?

Seguramente, es uno de los que más.

¿Y no ocurre lo mismo en la Alcaldía de San Salvador?

Noooo. Sería interesante que investigaran la procedencia de los 4,300 empleados. En la alcaldía hay gente de la gestión de Calderón Sol, de Mario Valiente, de Duarte. ¿Alguien se puede imaginar que los 4,300 empleados son del FMLN? Los del Frente son la absoluta minoría.

¿Segura?

Segurísima. La mayoría de los empleados lleva más de 15 años. Que las gestiones del FMLN han hecho contrataciones es cierto, pero son minoría.

Respuestas parecidas, en especial las del segundo bloque, a las que solemos escuchar en boca de un político varón. ¿No les parece?

30 Abr 2009 Sobre la edición del 3 de mayo

Tapachula, en Chiapas, es paso casi obligado para los migrantes centroamericanos -y para los sudamericanos, aunque suenen menos- que emprenden su camino hacia el Norte. Ahí es donde el Gobierno mexicano decidió construir la estación migratoria más grande de cuantas hay en América Latina. Opera desde hace tres años. La filosofía es la misma que en Estados Unidos se aplica para los migrantes indocumentados que allí detienen. Permanecen retenidos en estos centros hasta que se aprueba la deportación. Uno de nuestros reporteros logró entrar en la estación de Tapachula, y en su crónica del próximo domingo nos presenta el crisol de acentos y de dramas que caracterizan a sus inquilinos.

Cambiando radicalmente de tema, Carlos Chávez nos regala una crónica exprimida de la cotidianidad. Quizá ya hayan oído algo. Resulta que en el pequeño municipio de San Lorenzo, en San Vicente, muchos de sus vecinos alcanzan los 90 y los 100 años. En sus calles se respira ancianidad, condición que, el relato lo demuestra, no es tan deseada como cabría suponer. Incluimos también en la edición una entrevista con Violeta Menjívar, cuyo período al frente de la alcaldía de la capital finaliza el 1 de mayo. Curtida en mil batallas, aprovechamos para hablar con ella sobre el legado de su gestión, obvio, pero también sobre qué tipo de política se realiza en el país, sobre el clientelismo político y sobre varios temas más.

Completa la edición un reportaje ligero sobre el actor Hugh Jackman, que esta semana está en las carteleras de cine de todo el mundo con su papel de Wolverine en la tercera secuela de X-Men.

Esperamos que la disfrute. Es para lectores como usted.

28 Abr 2009 La carta de los cubanos

Lo que Gabriel García Márquez llamó el oficio más bello del mundo nos permite a los periodistas poder mirar la realidad directamente a los ojos. A veces, el reportero se convierte en coprotagonista involuntario de la historia que está relatando. Eso le pasó a Víctor Núñez Jaime, un periodista mexicano que desde enero está colaborándonos con temas exclusivos para la revista. Ya ha publicado con nosotros ‘Dos granada para El Mañana‘ y ‘Mi vida con Octavio’. El próximo domingo nos trae un relato sobre lo que ocurre al interior de la estación migratoria que el Gobierno mexicano inauguró en 2006 en la ciudad de Tapachula, Chiapas, albergue obligado para cientos de salvadoreños que ven truncado su camino sin papeles hacia Estados Unidos.

Muro en la frontera entre México y Estados Unidos.

La crónica entera, el domingo. Pero ahora lo que quiero compatirles es la carta que un grupo de 30 cubanos retenidos allí entregó a Víctor cuando logró infiltrarse adentro de la estación. Aunque es larga, les invito a leerla en su totalidad. No tiene desperdicio.

A quien pueda interesar:

Somos 30 cubanos que estamos presos en la Estación Migratoria de Tapachula, estado de Chiapas, México, siendo privados de todos los derechos que pueda tener el ser humano. Es por eso y por mucho más que a continuación queremos dar a conocer a la opinión pública todas las violaciones que se cometen en nuestras personas.

Denuncia de las violaciones:

1. Privación de la libertad

2. Represión

3. Intimidación

4. Falta de atención médica (no hay medicamentos)

5. Maltratos sicológicos

6. Mala alimentación

7. Escasos aseos personales

8. Ninguna información sobre nuestro proceso migratorio

9. Escaso tiempo de horario de visita (personas ajenas)

10. No existe avituallamiento (toallas, sabanas, colchones, mantas)

11. Fregolarida en horarios alimenticios

12. Alteración de precios en tienda de la estación migratoria.

Basados en todo esto, queremos dar a conocer que uno de los cubanos no resistió la presión y se encuentra en estos momentos en Tuxtla Gutiérrez donde está siendo atendido por un psiquiatra, sin que nosotros sepamos el estado del paciente. Tenemos conocimiento de que el Instituto Nacional de Migración le pidió dinero a la familia para pagar el pasaje a Cuba de dos de sus oficiales y del propio paciente.

Toda ayuda que podamos recibir será bienvenida. Todo sea por el bien de esclarecer todas las violaciones de las que somos víctimas, para tener libertad y democracia.

Hace 88 días salimos de forma clandestina de nuestro país en dos embarcaciones turísticas que, dadas sus pésimas condiciones, se rompieron al segundo día de nuestra partida. Gracias a Dios fuimos rescatados por un yate de recreo que nos transportó hacia Cancún, lugar donde fuimos capturados por la Marina mexicana. Nos dijeron que habíamos llegado a un país de libertad que ayudaba a los cubanos que buscan prosperidad en Estados Unidos.

Gracias al Señor estamos vivos ya que, por desgracia, otros compatriotas perdieron la vida. Pero qué desilusión sufrimos con el paso de los días. Nos dimos cuenta de que el gobierno de México se presta al juego del gobierno de Cuba. Nos piensan deportar a nuestro país donde nos espera la persecución de la policía política y la prisión. Lo decimos porque en estos 88 días hemos visto deportar a otros 62 cubanos. Sólo ha ocho les dieron el permiso de continuar hacia Estados Unidos.

Las autoridades migratorias aplican una política totalmente violatoria de los derechos humanos. Da pena que un país como este, con millones de migrantes en Estados Unidos, tenga semejante actitud con los cubanos.

Desde que llegamos a esta Estación Migratoria estamos encerrados en celdas con puertas de metal cerradas con candados y vigilados por policías que están en el pasillo. Durante toda la noche permanece encendido un foco de 500 wats y no podemos descansar.

Todo el tiempo nos intimidan con el tema de la deportación hacia Cuba. Para los agentes es como si fuera un juego.

Hay una deficiente atención médica. Hay veces que no hay medicamentos y también a veces nos obligan a pagar la atención recibida en otras instituciones de salud. Una persona que tiene que tomar medicamentos diarios por ser hipertensa, ha tenido que mandarlos a comprar

Como burla, nos obligan a firmar un documento tres veces al día para tener derecho a desayuno, comida y cena. Los horarios de alimentación se alteran al criterio del oficial de guardia. Esto ha traído como consecuencia algunos problemas digestivos, sobre todo en niños y personas mayores.

No nos han dado ninguna información sobre cómo marcha nuestro proceso migratorio. Es muy difícil entrevistarse con los responsables de la estación. Cuando los vemos nunca saben nada o nos dicen que todo tiene que ver con decisiones que toman en el Distrito Federal.

Nos sentimos maltratados psicológicamente por no saber por no saber cuál será nuestro destino al día siguiente. Uno se acuesta pensando si vendrán a buscarte a las cuatro de la mañana para deportarte a Cuba. A esa hora suelen hacerlo. Si te van a entregar un documento, lo hacen después de las 12 de la noche. Cuando uno siente que se abren las pesadas puertas de hierro, piensa que vienen a deportarlo. Todo esto lo hace el jurídico y parece que lo disfruta.

La alimentación es poca y de baja calidad. Además, se repite lo mismo todos los días. Sería bueno que alguien revisara lo que se paga por nuestra alimentación, porque a nuestro criterio parece que hay funcionarios que se están enriqueciendo con nuestra hambre.

Cuando llegamos, sólo nos entregaron un tubo pequeño de pasta dental y un desodorante. 88 días después no nos han dado algo más. Nosotros hemos tenido que comprar los artículos de aseo personal en la tienda a precios exorbitantes.

Algunos mandos intermedios de la estación les han cobrado 500 pesos a algunos cubanos a cambio de darles el pase de salida para continuar hacia Estados Unidos. Pero, como una burla, luego los deportan a Cuba.

Los horarios de visita son constantemente violados a criterio de los jefes de turno. Cuando recibes la visita de tu abogado, es en presencia de un funcionario, violándose así la privacidad a la que uno tiene derecho con su representante legal. A los que tienen sus esposas, no se les permite un momento de intimidad por capricho de las autoridades de la estación.

No se nos entrega alguna toalla o sábana o colcha… Y pasamos frío durante la noche. Los colchones están en pésimas condiciones. No podemos descansar e incluso hay quien ha contraído alguna enfermedad de la piel.

En la tienda nos venden productos a precios muy elevados. Nos dicen que es porque la tienda pertenece a una organización que dona las ganancias para la compra de prótesis para los minusválidos. No sabemos. Quizá son otros que se enriquecen con nuestra necesidad.

Los niños llevaban ya dos meses sin recibir clase.

Estas y otras violaciones estamos sufriendo los cubanos que huimos de una tiranía con el objetivo de darle más dignidad y libertad a nuestra vida. Nosotros sólo queremos continuar nuestro viaje a Estados Unidos para encontrar libertad y democracia.

Obviamente, esta sentida carta se menciona en la crónica de Víctor Núñez pero, por su extensión, solo podemos publicarla entera acá, en el blog. Así están las cosas en los países libres.

24 Abr 2009 Sobre la edición del 26 de abril

¿Qué hace alguien cuando debe enterrar a un familiar pero no tiene para pagar los gastos que genera un entierro? No son pocos los salvadoreños que se habrán encontrado en una situación como la planteada, con visos de surrealismo. Uno de ellos fue Pedro González, un vendedor informal de Apopa que hace un par de años se vio con el cadáver de su esposa en casa y sin dinero para sepultarla. Si quiere conocer qué hizo, les invito a leer la crónica que para la edición del próximo domingo nos preparó Rossy Tejada.

Surrealista se puede catalogar también el número de homicidios que ocurre cada día en El Salvador: doce diarios en promedio desde que arrancó 2009 en un país donde no llegamos a los seis millones de habitantes. Cifras tan escandalosas que me atrevo a afirmar que hasta los medios de comunicación, y la sociedad en general, nos hemos insensibilizado ante tanto drama. En su crónica titulada From Iowa to Ilopango, Glenda Girón nos dará una buena sacudida.

En el plano internacional, dos entregas: una es un reportaje sobre el escritor chileno Roberto Bolaño, quien falleció en 2003 sin mucho ruido y es ahora cuando se le está reconociendo su talento y sus novelas se venden como pan caliente; y la otra es una entrevista con Clara Rojas, la colombiana que fue secuestrada junto a Ingrid Betancourt.

Nos cupo un quinto tema para la edición del 26 abril, que les recomiendo efusivamente: son las imágenes que el fotoperiodista estadounidense Patrick Farrell tomó en Haití el año pasado. Esta semana fueron galardonadas con el Premio Pulitzer.

Esperamos que la disfrute. Es para lectores como usted.

22 Abr 2009 Las ceibas de San Lorenzo
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San Lorenzo es un pueblo de apariencia joven. Huele más a cemento que a bahareque. No hay casas antiguas porque, dicen, la guerra civil y los terremotos de 2001 acabaron con todas, como pasó en otras poblaciones del norte de San Vicente. Desde lejos, lo único que tiene dimensiones centenarias es una descomunal ceiba en el centro del poblado. Pero los lorenzanos no se ponen de acuerdo. No saben si la ceiba es menos viejo que muchos de ellos. Para los 6,000 lorenzanos es normal algo que para mí sabe a puro caramelo: que aquí es usual cumplir 90, 100 y hasta 114 años. Que su promedio de vida, dicen, es de 90 años.

Dos ancianas descansan en una calle de San Lorenzo.

A una señora que se afana en trapear los pisos de la iglesia de San Lorenzo le pregunto que si es cierto o es mito lo de la longevidad de los lorenzanos. Responde que es í¢â‚¬Å“una realidadí¢â‚¬Â. Mientras continúa lustrando el piso, me pide visitar a Adela Cubías, que tiene casi 101, justo a la par de la iglesia. Antes de salir le pregunto que qué edad tiene ella. Responde fresca que 73. Y dale que te dale con el trapeador. Pensé que la escena era coincidencia.

Dos minutos después encuentro a Adela dormida, en una silla de ruedas, frente a la ceiba. Luce menudísima. Arrugadísima. Para no molestarla, prefiero verla despierta en foto. Una donde aparece vestida con corona: í¢â‚¬Å“Reina 2008 de la Tercera Edad de San Lorenzoí¢â‚¬Â. Su hija de 80 años, Amparo, comenta que Adela ganó no por ser la mayor, sino por simpatía. Agrega que Adela se vanagloria diciendo que la ceiba es más joven que ella. Pero Amparo empieza a llorar dice que teme cumplir 100 años también porque no tendrá hijos que velen por ella. Y la verdad es que tiene el í¢â‚¬Å“lookí¢â‚¬Â de que llegará a los 100. Tras verificar la cédula y la partida de nacimiento de su mamá, confirmo que Adela tiene casi 101.

Sin embargo, a cada paso que doy algo de mi escepticismo muere. Veo a un señor canoso caminando sobre un tejado, evaluó que está muy í¢â‚¬Å“mayorí¢â‚¬Â para arreglar tejas. Luego, observo a anciano que quita el peso a su caballo y él mismo se lleva dos sacos a espaldas. Al preguntar edades me sorprendo: 89, 91, y 96 años. Todos parecen de 10 y hasta 25 años menores. Me pregunto si será el clima: San Lorenzo es fresco, pero no tan húmedo. ¿Será la comida? ¿Será que no fuman y beben?

Y continúo andando por el pueblo. En una sola esquina descubro que vive otra señora de 100. Una vecina de 81. Y la casa de al lado 96.

Concluyo que en San Lorenzo hay gente longeva. Sí. Se les ve y se les escucha. Mientras escribo esto, estoy seguro de que no he descrito a San Lorenzo a cabalidad. Estoy sorprendido con este artículo que estoy elaborando. Pronto lo podrán leer.