LECCIONES DE UN CAMPEÓN

En las Olimpiadas de 1972, un joven lleno de vigor, y con un bigote pronunciado, llamado Mark Spitz rompió con todos los pronósticos de natación que el mundo tenía hasta la fecha. Este joven se mudó con sus padres a Hawai desde una temprana edad y a sus cortos nueve años se dio cuenta qué era lo que quería hacer para toda su vida, nadar como todo un profesional.

Al inicio de su infancia entraba en el mar como algo que dominaba, pero su padre le advertía que era de carácter peligroso la práctica que este joven tenía,  ignorando que su hijo pondría en alto el nombre de la familia algunos años más tarde. Como niño admiraba al nadador más famoso de la época con el cual compitió en las Olimpiadas de 1972  Doug Russell, derribando el récord que este sostenía.

La primer lección que Mark comparte en su artículo del Esquire Español es no temer a los grandes, en la vida todos tenemos oportunidad de ser exitosos si tan sólo desechamos el temor, enfrentarse a un campeón medallero no es cosa fácil si no se tiene la actitud necesaria para respaldar, Mark afirma que el tamaño no importa es el deseo de alcanzar lo anteriormente establecido.

La segunda lección que Mark comparte es que en la vida todo versa en la Pasión, es la clave según Spitz para alcanzar lo imposible, desarrollar pasión es la llave, enfocar nuestros esfuerzo es el primer paso, la pregunta sería ¿hacia adónde estoy caminando con mis proyectos? eso fue lo que ayudó al Spitz que todos conocemos, no debes vivir desmotivado.

La tercer  lección de Spitz  no tengas temor, el temor nos restringe, el temor nos priva, te puedes tú imaginar el sonido del silbato a la hora de inicio, la marcha en la competencia de mil metros en natación estando a tu lado el campeón del mundo con un récord inigualable, no está demás decir que sería impresionante tener dicho privilegio pero Spitz no lo tomó como privilegio lo tomó como una oportunidad para  mostrar al mundo de lo que está hecho.

La cuarta lección de Mark fue el reconocer que todos tenemos un don especial, ya sea para trabajar o para practicar algún deporte, pero nadie nació por casualidad todos tenemos una razón de ser, la clave es reconocer cuál es la tuya propia, Mark lo supo desde temprana edad, pero no todos maduramos al mismo tiempo y algo te puedo recomendar es a no temer a los nuevos retos a afrontar con valor que tienes algo especial en ti.

Aprendamos de los Campeones, aprendamos de la vida de Mark Spitz.

3 respuesta a “LECCIONES DE UN CAMPEÓN”

  1. Una gran historia, yo era una adolescente cuando el fue campeòn Olimpico, tenia un posters de el, es una gran inspiraciòn su mensaje Pastor, bendciones.

  2. Que lecciones!!!!!!!! no se menciona si Mark era hijo de Dios, pero actuaba como si lo hubiese sido, actuaba con fe, como viendo al invisible. Lo tomo para mi y los míos. Gracis por compartir … Bendiciones

  3. Un gran ejemplo de superacion y rompimiento de barreras que hay en nuestro interior, gracias pr compartir esta leccion. Bendiciones

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