La crisis mundial a limitado hasta el más humilde que está sentado en las sillas de ciudad Delgado, quienes por falta de dinero estamos en un verdadero atolladero, pues sus deudas no han pagado y por ende hasta el agua y la luz le han cortado. Las medidas son correctas, pero les faltó el tiempo, pues hoy ya estamos muy adentro de la crisis de los alimentos, show político o show partidarista, de todas formas nuestras deudas suman una gran lista, socavando corazones y causando grandes divisiones; la lucha de clases continúa siendo lo que al mundo está partiendo.
No importa su credo o religión en esta oportunidad todos somos del montón, que sin ser conocidos ya estamos consumidos por la falta de oportunidades o por nuestras nuevas vecindades que exigiendo pagar altos costos, han talado la economía con desfalcos y asaltos.
La austeridad es la salida para terminar un periodo de gobierno, pero no nos ayudará cuando realmente llegue el invierno que ha creado el gobierno quien por falta de presupuesto nos llevaron a puros supuestos, que las cosas vienen feas por las deudas que tú acarreas, sin lograr lo que nos prometieron el día que nos comprometieron a cambio de nuestros votos.
Reflexionemos y accionemos sobre el problema que hoy todos tenemos, la economía familiar, está a punto de explotar, ella es una bomba de tiempo que cada familia lleva dentro por haber confiado en el portento que dice gobernar con un gran pensamiento “lo mejor está por venirâ€, ignorando en su corazón que Dios siempre tiene la última palabra en la naturaleza y las finanzas que afectan las balanzas de las familias que a la distancia se respaldan con ansias.
La solución es sencilla, sentemos a cada uno en la silla, propongamos un cambio en los impuestos que hoy estamos pagando, bajemos las celebraciones y pulamos nuestros corazones, ya no desquebrajemos las instituciones, mejor cambiemos sus asignaciones de dinero y pongamos al pueblo primero pensando que lo que hoy gastamos, mañana todos pagamos, aunque el tema de hoy no te interese, supuestos y presupuestos hoy rigen la economía mundial; pero no olvidemos que la responsabilidad es individual y que el precio lo pagará cada cual, no perdamos el interés.
Ahora que el mundo está al revés no vivas de supuestos, mejor desarrolla un verdadero presupuesto para que cada uno gaste sin llegar a un verdadero desgaste. No puedo terminar mi artículo sin apelar a la Palabra, el evangelio de Mateo nos enseña: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas†Mt. 6:33.