Esta semana mi corazón como el de muchos se llenó de tristeza al leer la noticia en los medios locales que nuestro bello El Salvador está considerado como el país más violento del mundo, donde hay muertes a diario; que en proporción con su número de habitantes, supera a cualquier país primermundista incluyendo a Irak con su guerra de más de una década.
Parece que el mejor negocio para muchos son las mortuorias, pues a diario son más de 16 víctimas las que dejan este planeta tierra en manos de la violencia; hay luto en cada colonia o municipio popular, la violencia está presente en los tres tiempos del día desayuno, almuerzo y cena; son pocos los que se libran de ser victimizados. Hace pocos días perdió la vida el cuñado del mismo Ministro de la Defensa Nacional en manos de criminales, quienes al parecer le cortaron la vida en una finca de su propiedad.
La realidad es adversa hoy por hoy en El Salvador, pero todo en la vida tiene solución pues mientras hay vida hay esperanza, y la esperanza no avergüenza; será deber de todos sembrar una cultura de paz, será deber de todos amar a nuestros enemigos, será deber de todos el buscar a Dios para ver su rostro y recibir su misericordia. No podemos negar que como raza y país estamos caminando con un alto grado de independencia para con las reglas básicas de su palabra la Biblia, diseñada para nuestra guía y beneficio.
Una de las leyes establecidas por Dios a través de la naturaleza, nos enseña que todo lo que el hombre sembrare eso también segará, y es exactamente lo que hoy está sucediendo en nuestro país; esa guerra que nos marcó por más de una década aun no ha terminado, nuestros hijos siguen siendo victimizados por nuestro mal obrar, les siguen asaltando con las armas que quedaron en manos de civiles y malandrines. Nuestros hijos son hijos de la guerra, con ello estamos terminando de arruinar lo poco que la vida nos dejó después de habernos perdido el respeto a nosotros mismos como hermanos que somos.
Necesitamos un nuevo amanecer espiritual, necesitamos más de Dios en las escuelas, universidades y colegios, no importando si son católicos, evangélicos o laicos, todos necesitan de Dios, pues Dios es Amor y el Amor hecha fuera el temor; este tema no es religioso, es un tema básico de principios que nos llevarán a mejores finales, es un tema que a todos concierne y a todos debería de interesar. El tema es el nuevo nacimiento, la confesión de nuestros pecados nos eleva el nivel de vida en Cristo, nos hace según su palabra nuevas criaturas, esto está acompañado de una fiel garantía que es la palabra de Dios la Biblia que será nuestra guía para lograr un nuevo El Salvador.

Gadafi, el tirano de mayor trayectoria en la historia de hoy, murió en manos de los rebeldes al ser sorprendido en las manos de Morfeo (sueño), al ser confrontado por sus opositores no hubo quien le respetara la vida. Qué triste es creer que lo que sembramos no lo cosecharemos, que feo morir en manos de aquellos que en algún momento fueron nuestros amigos y protectores, pero la vida es así con aquellos que siembran discordia.
El sol siempre sale para los hijos de Dios, de esto puede estar seguro; en estos últimos días los problemas a nivel regional están a flor de piel, la criminalidad está imparable, los secuestros a la orden del día. Con ello la esperanza de muchos se ve cortada y la fe de otros flaquea. La diferencia en tu vida la hará Dios, cuando tienes a Dios lo tienes todo y aun estando en oscuridad la luz de su presencia ilumina tu camino, mejorando con ello el resultado de tu destino.
Todos tenemos derecho a co-existir, pero no será posible cuando la co-existencia está llena de exigencias; de nadie es oculto la solicitud de Palestina de ser reconocida como tal, pero en este proceso justo y necesario apoyado por los mismos israelíes con un 70% de la población , no será posible por el hecho de no tener con quien negociar; el presidente de los Palestinos exige frente a Naciones Unidas cosas que ni el cumple como persona.
Sonríes pero lloras por dentro, te conformas pero no tienes paz por dentro, sudas pero en realidad tienes frío, comes pero sigues con hambre, platicas pero guardas silencio en el alma, respiras pero estas muerto; y todo por no revelar la claridad de tu lado oscuro.