Recibí una tarjeta de un banco local y con ello los múltiples privilegios que le ACOMPAÑAN podía sumar puntos, luego canjearlos por premios por mi consumo y muchas cosas mas; lo importante en este proceso consistía en mantener cierto balance de efectivo en las cuentas de dicho banco. Para mi sorpresa en un viaje realizado al extranjero me encontré con un grave problema, la tarjeta no estaba activada por lo tanto toda la información y privilegios eran solo letras sin vida.
Al ver y sostener la tarjeta en mi mano me percaté que tenia una serie de indicaciones para poder activar dicha tarjeta, me pidieron mi nombre, me pidieron mi DUI, me pidieron un numero telefónico para saber si verdaderamente era yo quien sostenía la tarjeta; me sentí protegido y la vez agradado, me sentí cuidado y respaldado, después de sostener esta conversación con los encargados procedieron a activar las funciones múltiples de dicha cuenta incluyendo todos los privilegios mencionados anteriormente fue una experiencia maravillosa, ya podía gozar de todos los beneficios.
En el Cristianismo es igual, tu puedes pertenecer a una iglesia y no estar siendo beneficiado por todas las cosas que el reino de Dios ofrece; estás simplemente presente y no has desarrollado tus dones o llamado de Dios. Para esto será necesario analizar qué está sucediendo en nosotros, qué está limitando la bendición de Dios o sus privilegios compartidos con la creación. Quiero mencionar algunos pasos a seguir para activar las bendiciones que el Reino de Dios tiene para cada uno de sus hijos, inicio citando el texto bíblico de Proverbios capitulo 5:1. Este texto refleja los pasos a seguir para participar de esta bendición.
Proverbios
5:1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría, Y a mi inteligencia inclina tu oído,
5:2 Para que guardes consejo,
Y tus labios conserven la ciencia.
Notemos los siguientes pasos para activar el Reino de Dios sobre nosotros:
1 Conversión
2 Atención
3 Sabiduría
4 Inteligencia
5 Consejo
6 Compromiso
Estos seis pasos son la mejor manera de activar el Reino de Dios en nuestras vidas: convertirnos a Dios, poner atención a su palabra, vivir con sabiduría, desarrollar la inteligencia, escuchando consejo, haciendo un compromiso; anímate hoy a conocer todos los privilegios del Reino de Dios para nosotros, y no vivas sin su cobertura donde quiera que estés desarrollado tu vida ministerial, no dejes para última hora el estar seguro que cuentas con el respaldo del Creador y Salvador del Universo.
¡Activa hoy el Reino de Dios en tu vida!

Se terminó el 2015 y con él la oportunidad de alcanzar algunas metas preestablecidas al inicio del año, no obstante todo final genera un nuevo inicio y esta es la oportunidad que todos necesitamos; es el momento para dejar un lado toda sintomatología de tristeza o fracaso, en este año que termina nadie fracaso ya que todos terminamos aprendiendo algo.
Millones de dólares se gastarán en esta Navidad, cientos de personas intentando recompensar su esfuerzo o haciendo notar su amistad, amor, sembrarán en otros regalos o detalles de primera calidad; el resultado es muy positivo para todo el comercio y aun para las Iglesias Cristianas las cuales son abarrotadas con atenciones y vosotras pasajeras de la comunidad de fe de la zona, Iglesia o parroquia.
Llegó esa época de la vida donde los padres se convierten en hijos y los hijos en padres, parece que fue ayer que nuestros padres nos enseñaron a caminar, parece que fue ayer, cuando nos obligaban a tomar un baño cada día, parece que fue ayer que nos decían, cómanse todo lo que está servido en su plato; como han pasado los años.
Los musulmanes, como los judíos y los cristianos, creen que la vida presente es sólo una prueba preparatoria para la próxima existencia. Los pilares básicos de la fe incluyen: el Día el Juicio Final, la Resurrección, el Paraíso y el Infierno. Cuando muere un musulmán, es lavado y envuelto en un lienzo limpio y blanco y, preferentemente, se le entierra el mismo día después de una sencilla oración. Los musulmanes consideran esta ceremonia como uno de los últimos servicios que se puede hacer por los familiares y una oportunidad para recordar su propia breve existencia sobre la Tierra. El Profeta enseñó que hay tres cosas que pueden continuar ayudando a una persona después de morir: “…una caridad perdurable, un conocimiento que beneficie y las plegarias que un hijo virtuoso pueda rezar por él”.
Todos vivimos algún tipo de fantasía, hacemos creer y llegamos a creer nuestras propias mentiras o inventos, unos creemos que somos millonarios cuando en realidad lo que tenemos es un millón de deudas, otros creemos que lo sabemos todo cuando en realidad no sabemos nada, otros creemos que somos fuertes cuando en realidad estamos debilitados por las circunstancias del momento.
El temor lo genera la inseguridad, la falta de capacidad la falta de visión como también el temor a lo desconocido, podemos decir entonces que el temor termina en la vida de aquel que desarrolla su talento y descubre de lo que es capaz de hacer.
Según el último balance provisional comunicado por el fiscal François Molins, al menos 129 personas murieron y unas 352 resultaron heridas, 99 en estado muy grave.
No puedo desperdiciar la oportunidad de invitarte hoy a reflexionar, a que juntos descubramos la fuente de tu amargura, no es normal que a diario critiques con tanto odio a toda persona que ha logrado llegar por su constancia, esfuerzo o preparación profesional a alcanzar todo lo que en esta vida tu podrías anhelar, es increíble la cantidad de resentimiento que despides como crítico, sería inaceptable pasar por alto el mostrar la necesidad y sed de venganza que reflejan tus acciones en contra de muchos corazones.
Al definir la palabra sacrificio, afirmamos que es el esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma para beneficiar a alguien más, es la elección personal de someternos a algo que nos es incómodo o poco grato, que de realizarlo, nos produce la satisfacción de haber hecho lo correcto. Los sacrificios pueden ser desde pequeños gestos, hasta grandes demostraciones de aprecio y amor…