La falta de liderazgo a nivel nacional es tal que ahora los políticos se quieren reenganchar en el cargo antes desempañado, los ciudadanos están demandando nuevas caras en los puestos claves de la política nacional y para ello están demandando y apelando a los encargados y regentes de las leyes para impedir que estos hombres y mujeres participen en estos amaños políticos; el liderazgo no tiene nada que ver con la popularidad, liderazgo es la capacidad de guiar a uno o a múltiples personas hacia otra etapa en la vida, ya sea buena o mala.
El problema radica en no tener claro lo que significa ser popular y lo que significa ser líder, prueba de ello es que personas poco preparadas llegan a cargos claves y cuando están allí cometen grandes errores que nos salen costando caro a la población en general, el despilfarro, el abuso de poder, el nepotismo y la sinvergüenzada son solo la punta del iceberg, pero lo que no vemos es la factura a largo plazo que todos pagaremos por no saber distinguir entre liderazgo y popularidad; nuestro actual presidente es muestra de ello, fue elegido por mayoría popular pero sus electores no calcularon que su afinidad con el partido que lo llevó como candidato no correría con la surte y fidelidad que de él esperaban, esto es una muestra más que ser líder no necesariamente significó ser popular, y que ser popular no necesariamente significa ser líder .
La pregunta que hoy debemos hacernos para las próximas elecciones es la siguiente ¿Necesitamos un presidente popular o un verdadero líder como presidente? No cometamos el mismo error repetidas veces, elijamos a un hombre o mujer capaz de guiar a El Salvador hacia un futuro brillante y no solamente popular, la popularidad es buena para ciertas cosas pero no es básica para saber gobernar a un pueblo cansado de tanto abuso y lleno de resentimiento y divisionismo político partidista; cambiemos la historia de nuestro país, pidamos sabiduría para elegir a un presidente o presidenta capaz, que tenga valores claros y determinación de servir al pueblo y no de servirse del pueblo, alguien que entienda que el puesto de Presidente es para dar vida al pueblo y no para vivir del pueblo.
El verdadero líder su vida da por sus seguidores, y por ello les invito a seguir el liderazgo de Jesús en todas sus áreas de vida; de tal manera nos amó que se entregó por nosotros para que todo aquel que en Él cree no se pierda mas tenga vida eterna.

Cada palabra que suena en mis oídos me provoca una sonrisa sin comparación, el gozo de saber que existes y que fuiste un regalo para todos los que te conocemos me llena para con Dios de agradecimiento, el simple hecho de verte caminar y disfrutar con tus amigos y familiares me llena de motivación y me acelera a fondo el corazón.
Quien llegue a la silla presidencial tendrá que ser muy hábil para gobernar entre tanta oposición, esto significa que deberá separar el hígado del cerebro, tendrá que desarrollar inteligencia emocional en su máxima expresión; para ello necesitará ayuda de calidad, asesores no necesariamente extranjeros, ya que ellos hablan de la realidad nacional pero no la viven como nosotros.
Odiar no es bíblico, por lo tanto no podemos vivir este tipo de religión para con nadie que esté cerca o lejos de nuestras creencias personales, el evangelio de Cristo es amor incondicional por el pecador o perdido, de los cuales yo soy el primero; la Biblia nos manda a ser pacientes, a ser amorosos para la gloria de Dios no importando el tipo de pecado o problema a tratar.
Nadie espera encontrar a esa persona que le dañó la vida, el corazón y la existencia en algún momento pasado, pero como dicen en la calle "todos los nuncas se llegan", y como valor agregado les digo que sólo los cobardes no perdonan, el perdón es parte de la vida diaria, es parte de quienes somos y define el camino que esperamos tomar ante la crítica, la ofensa y las situaciones incómodas que la vida nos pone en el camino.
Muchos no entendemos lo que significa darnos a conocer, pero esto para mí es el creer que eres grande o adinerado cuando demuestras todo lo contrario, son esos tipos o mujeres que aparentan caminar como realeza y viven como esclavos, en otras palabras comen frijoles y creen repetir pollo, este tipo de personas no llegan lejos en la vida ya que las apariencias no son duraderas, ellas terminan cuando la gente nos llega a conocer y a reaccionar a nuestra realidad.
Los políticos, religiosos y hombres de negocio, encontraron la puerta trasera de la ley, y con ello están blindados ante las leyes Nacionales, pero jamás de las leyes Divinas; puedes correr pero no te puedes esconder, puedes engañar, pero no podrás mentirte a ti mismo, todo lo que siembras cosechas.
Son pocos los que deciden reconocer cuando comenten errores, pero los que lo hacen se aseguran un lugar en el corazón de Dios y del pueblo. Hace unos meses atrás me encontré en la polémica más grave de mi vida, cuando por un programa televisivo, el cual yo conduzco desde hace más de ocho años, inició un proceso de destitución de Ministros y encargados de centros penitenciarios de El Salvador; resulta que este proceso de pacificación mal llamado tregua entre pandillas que se lleva a cabo en El Salvador y partes de Honduras tiene aún muchos lados oscuros y rocosos que nadie aclara.
Las carreras de caballos tienen siglos de existir, con ello ganadores y perdedores, estos bellos animales dieron lugar a uno de los más remunerados deportes en el planeta hoy, generan emoción, adicción y apertura al mundo de las apuestas. En México el primer hipódromo fue idea de Hernán Cortés en 1825.
Cada día que pasa me asemejo más a mis padres y abuelos, mis actitudes reflejan lo que jamás quise imitar de mis padres, su manera de ser, su manera de ver las cosas, su manera de proceder, su manera de disciplinar, su manera de castigar o corregir, pero es casi inevitable no puedo cambiar esos genes que llevo dentro acompañados de las conductas aprendidas.