Vint Cerf: Los temas pendientes de Internet

El 4 de marzo recién pasado, por medio de una videoconferencia abierta, organizada por el Capítulo ISOC (Internet Society) de Islas Canarias, Vint Cerf, uno de los ingenieros que diseñaron los protocolos que hasta la fecha hacen posible que Internet funcione, se refirió a los temas que aún están pendientes dentro del uso y operación de la red de redes.

Por una variedad de razones, el diseño original de Internet no tomó en consideración varios aspectos técnicos, sobre todo relacionados con la ciberseguridad, así como otros elementos que van más allá de lo meramente tecnológico, y que desde hace algún tiempo, a medida el uso de la red ha evolucionado, los usos se han diversificado, y la cantidad y calidad de usuarios ha aumentado, se han hecho evidentes.

Por supuesto, muchos de estos temas son tratados en forma sistemática y dedicada en diversos foros, mundiales, regionales o locales, según sea el caso, y de acuerdo a la especialidad y disciplina del saber humano a la que se refieren: tecnología, derecho, política, sociología, psicología, educación, comercio, relaciones internacionales, etc.

El trabajo inconcluso

Como otras personas que reflexionan sobre lo que aún le hace falta a Internet, las acciones provienen de fenómenos como el desarrollo y evolución de la tecnología que hace uso de la red; el mal uso que hacen algunos actores de la red al intentar engañar, estafar o cometer algún tipo de acto reñido con la legitimidad o la legalidad; la carencia de un desarrollo de conectividad global y acceso universal, así como el analfabetismo digital; entre otros.

Internet de las cosas (Sistemas ciberfísicos), Inteligencia Artificial y Aprendizaje de Máquinas

Las vulnerabilidades que en materia de seguridad traen los sistemas de Internet de las cosas serán uno de los aspectos que deben seguir siendo desarrollados, así como los retos que la inteligencia artificial, el aprendizaje por máquinas, la robótica, los grandes volúmenes de datos, entre otros, que deben seguir siendo revisados.

Desinformación, Información engañosa y Pensamiento crítico

Es muy fácil caer en engaños, suplantación de identidades, noticias e información falsa y otros tipos de abusos en la red, hechos por malos actores con intenciones de aprovecharse de la ingenuidad y falta de pericia de la mayor parte de usuarios. Desarrollar en los cibernautas la capacidad de analizar en forma crítica la información que circula en la red es otra tarea pendiente.

Alfabetismo Digital

Aún hay una buena parte de la población que no está conectada a Internet, y dentro de los que ya lo están, hay diferencias muy grandes en lo que a sus competencias y capacidades respecta, por lo que aún se debe recorrer un largo trecho.

Procesos y Cumplimiento de leyes nacionales e internacionales

La reacción lógica de muchos gobiernos y entidades multilaterales es buscar y desarrollar mecanismos legales para proteger a sus ciudadanos de estos peligros y riesgos en la red. Aún así, hay que vigilar que por un lado, las leyes no sean tan radicales que bloqueen aún las buenas acciones, y por otro, los llamados a hacer cumplir las leyes estén capacitados y con recursos para hacer el seguimiento adecuado.

Consecuencias de programas defectuosos o con malas intenciones

Una falla en una pieza de software, dependiendo de dónde se ejecute, e independientemente de si esta falla es intencional o no, puede generar resultados no deseados, lamentables o incluso nefastos, por lo que el control de calidad, sobre todo en aplicaciones y sistemas que utilizan la red, debe ser aún más detallado.

Ética y sistemas basados en software

Aún no parecemos estar listos, como humanidad, para dejar que los sistemas automatizados tomen todas las decisiones, sin un control de calidad y, sobre todo, de ética y moral, que los humanos, asumiendo en ellos buenas intenciones y claridad en los objetivos, pueden tomar. Es otra tarea pendiente.

Las reuniones en línea agregan cansancio y tensión

La mayoría de nosotros, a partir del inicio de la pandemia y su cuarentena asociada, en el afán por continuar trabajando y haciendo avanzar los proyectos, las ideas, las ventas, el aprendizaje, y mantener las relaciones sociales, familiares y de amistad, hemos sostenido un gran número de reuniones en línea, por medio de alguna de las plataformas que han proliferado.

La oferta de webinars, cursos, charlas, tutoriales, y todo tipo de interacción en línea, ha aumentado en cantidad y a veces, también en calidad, lo que hace que nuestra agenda puede verse copada por reuniones de trabajo, familia, sociales, o las motivadas por un tema que nos interesa que será presentado en línea.

Hay claras ventajas en las posibilidades que se abren bajo esta modalidad: mayor alcance geográfico, las sesiones pueden ser grabadas y reproducidas nuevamente, los horarios pueden ser flexibles, si se asume que muchos asistentes están en sus casas, etc., aunque también hay desventajas, como la intrusión en el hogar, la ausencia de cambio de ambiente, etc.

Efectos en el cansancio y la tensión

Otras desventajas se refieren a la reacción psicológica de cada persona ante esta forma de interactuar que, si bien saca provecho de la interconexión mundial de equipos, la optimización de los diseños de las plataformas y de los protocolos de comunicación, no son la forma natural de comunicación del ser humano.

El profesor de comunicaciones Jeremy Bailenson, de la Universidad de Stanford, ha realizado un estudio sobre los efectos de las muchas horas de comunicación y conferencias en línea. En dicho estudio, el profesor menciona cuatro fuentes de fatiga y tensión, que se dan cuando utilizamos la opción de abrir la cámara y hacer nuestro rostro visible:

1. Una cantidad excesiva de contacto visual de cerca es muy intensa.

En situaciones normales, no es usual tener muchos pares de ojos viéndonos a la cara, como parece darse en una sesión con uso de vídeos por parte de varios usuarios. Para personas que son tímidas y que normalmente pasan casi desapercibidas y en silencio en reuniones físicas, en estos casos pueden sentir un nivel de intimidación al estar bajo el aparente escrutinio de los demás asistentes. Además, dependiendo del tamaño de nuestro monitor, podemos ver una cara de un tamaño distinto al natural.

2. Verse a sí mismo durante los chats de video constantemente en tiempo real es fatigoso

El hecho de verse a sí mismo dentro del grupo de asistentes es también poco natural. Es como si alguien anduviera a nuestro lado todo el tipo llevando un espejo, y haciendo que nos veamos en el mismo. Este hecho puede ser tensionante, y puede hacernos más autocríticos con nuestra imagen, arreglo personal, gestos y demás actitudes a las que normalmente no prestamos atención.

3. Los chats de video reducen drásticamente nuestra movilidad habitual

El área que la cámara alcanza a mostrar es reducida. Aunque esto puede ser deseable para no mostrar públicamente más espacio del que es necesario de nuestro espacio en el hogar o la oficina, si consideramos una buena práctica que mientras tengamos el vídeo encendido mostremos nuestro rostro, el espacio dentro del que podemos movernos es reducido significativamente. En una reunión presencial, es posible levantarse, estirar los músculos, caminar un poco, favoreciendo nuestros procesos creativos.

4. La carga cognitiva es mucho mayor en los chats de video

En reuniones presenciales, los gestos y el lenguaje del cuerpo son interpretados más fácilmente entre los participantes. Por ejemplo, para mostrar acuerdo con una idea que está siendo desarrollada por otra persona, podemos asentir con la cabeza, viendo a los ojos al interlocutor; para hacerlo en una video reunión, no estamos seguros que los gestos que realizamos son percibidos de igual modo por los demás. O bien, alguien puede realizar un gesto para su grupo interno, por ejemplo, su familia, y tomarse erróneamente como parte de la sesión. En cualquier caso, hay que mantenerse más atento a estos detalles, en línea.

El deterioro de la confianza en Internet

Como ha sucedido con otros avances científicos y tecnológicos de la humanidad, independientemente de las intenciones originales de los creadores, inventores o descubridores, una tecnología determinada puede ser utilizada para hacer mucho bien a la comunidad, pero también es posible que se use para hacer daño a otras personas.

Lamentablemente, esto ha sido siempre un reflejo del estado de nuestras comunidades, las condiciones sociales, las educativas, y las motivaciones de aquéllos que buscan en cualquier lugar y época, hacer dinero fácil, vengarse de otras personas y, en esencia, no tiene escrúpulos ni reparo en estafar, engañar, hacer daño o incluso terminar la vida de otros seres humanos.

Se ha repetido mucho que las tecnologías no son buenas ni malas en sí mismas, y que todo depende de cómo sean utilizadas por sus operadores, y qué fines tienen sus usuarios. La creación de leyes y cuerpos especiales de seguimiento dentro de las autoridades nacionales son conclusiones lógicas a este proceso.

¿Confiamos en Internet?

Internet es una tecnología muy relevante, que ha cambiado nuestras vidas de muchas formas. Como se ha mencionado, también hay malos actores que hacen uso, y en muchas ocasiones con gran despliegue de capacidad y competencia, de dicha tecnología para cometer abusos, robos, suplantaciones, extorsiones, engaños, estafas, y muchas acciones negativas más.

El efecto en los buenos usuarios, sobre todo si han sido víctimas de algunos de estos abusos, o lo han conocido de cerca en alguna persona cercana, es, por un lado, quizá ser más prudente o desconfiado de lo que existe en la red, y por otro, convertirse en un portavoz de las malas noticias que, en su opinión, vienen con el uso de Internet.

No se les puede culpar por ninguna de estas reacciones. Algunos gobiernos y legisladores responden a estos llamados construyendo marcos de referencia legales más cerrados, menos libres y más restrictivos. En algunos casos, este control adicional sobre el uso de Internet funciona, pero si las leyes no son bien pensadas, pueden también acabar o reducir con la creatividad y la innovación sin permiso, que Internet ha comenzado a promover.

Como en todo, debemos buscar un balance entre ambos extremos, de forma que sea posible desanimar, perseguir y castigar a los malos actores, sin impedir el desarrollo, la creatividad y la innovación de los buenos usuarios, que buscan poder utilizar esta tecnología para hacer avanzar en el buen sentido a nuestra humanidad, mejorar su propia economía y lograr un mayor nivel de vida para sus vecinos y el resto de la humanidad.

No es sencillo, pero si estamos atentos y abiertos a nuevas propuestas, y nos conformamos con avances graduales, podemos intentar ver todos los lados de una situación determinada: cómo reducimos el efecto adverso en los usuarios con buenas intenciones, al mismo tiempo que en realidad reduce la comisión de faltas, engaños, y delitos.

Tecnología en las elecciones salvadoreñas

El Salvador celebrará elecciones para cargos en la Asamblea Legislativa, el Parlamento Centroamericano y los Consejos Municipales de todo el país este próximo 28 de febrero. Si bien ya se han desarrollado eventos similares por muchos años, esta será la primera vez que se utilice tecnología de información y comunicaciones en cada Junta Receptora de Votos (JRV), que de acuerdo a cifras del Tribunal Supremo Electoral, son 8,684.

Cada JRV contará con una laptop, un impresor, un digitalizador (escáner), un proyector, un hub de puertos USB, un modem USB y un UPS, para mantener la energía eléctrica continua, así como los suministros necesarios para que estos dispositivos funcionen.

Fuente: Tribunal Supremo Electoral de El Salvador

El programa informático que servirá para desarrollar el escrutinio preliminar en cada JRV, permitirá guardar los datos y las respectivas actas, así como transmitir dicha información a un servidor central para ir calculando los resultados finales preliminares, ha sido desarrollado por el personal técnico del TSE.

Un avance y una primera vez

La utilización de estos equipos en cada mesa de recepción de votos, una vez termine y se cierre la votación en cada Centro de Votación, a las 5 pm del día de las elecciones, servirá para que se ingrese la información contenida en las papeletas de cada elección en forma individual, y contiene, como todo sistema informático, una serie de verificaciones básicas respecto a las sumas y posibilidades.

Una vez ingresados los datos generales, tales como la identificación de los miembros y vigilantes de cada JRV, se realizarán, en el orden establecido por el TSE y aplicado en el programa, los escrutinios de Asamblea Legislativa, PARLACEN y Consejos municipales. Al final de cada escrutinio, se imprimirá, firmará, sellará y digitalizará la respectiva acta, y se imprimirán todas las copias necesarias. En ese momento se transmitirán los datos al servidor central.

De esta forma, si todo fluye correctamente, la información se irá depositando en el servidor central en tiempos relativamente breves, haciendo posible contar con resultados, que por definición son preliminares, esperando a ser validados por el TSE de acuerdo a sus procedimientos previamente establecidos, pero que seguramente darán una idea bastante buena de las tendencias.

Como cualquier proceso que involucra la interacción de tecnología y personas que se realiza por primera vez, es muy probable que algunos de los flujos esperados dentro del procedimiento muestren alguna falla, en algunas de las muchas JRV.

Como país y como ciudadanos, debemos ser tolerantes y comprensivos ante esta posibilidad de comportamientos inesperados, difíciles o incluso, fallas en los equipos, la energía, la comunicación o las personas involucradas. Normalmente, hay procesos de contingencia ante la mayoría de posibles ocurrencias distintas a los planes originales, y personas a cargo de tomar decisiones in situ.

El beneficio que como país obtendremos es superior, ya que estaremos promoviendo la expansión de la cultura digital, tan diseminada en el resto del mundo, y habremos dado un paso más en la dirección correcta.

El conocimiento como un bien catalizador y transferible

La construcción, registro, codificación, almacenamiento, distribución, aprovechamiento y vuelta a la construcción, del conocimiento, ha sido en la historia de la humanidad la razón y forma en que ha logrado ir mejorando sus niveles y estilos de vida y trabajo.

Históricamente, el progreso real de la humanidad no comenzó sino hasta que las formas, aunque fueran rudimentarias, de almacenamiento y transmisión del conocimiento, se crearon, al concebir los códigos de símbolos y los medios para registrarlos, de manera que otras personas pudieran decodificarlos en otro tiempo o lugar. Es decir, el surgimiento de la escritura, en sus diversas variantes

La transmisión oral no era suficiente, tanto porque usando este método el mensaje puede no ser fielmente generado ni recibido, así como porque si el emisor fallecía antes de poder transmitirlo, ese conocimiento se perdía por completo.

Almacenamiento, orden y recuperación

Igualmente importante fue concebir, descubrir o crear medios que pudieran soportar el paso del tiempo sin perder la exactitud del contenido, de forma que las piezas del conocimiento que se iban acumulando pudieran ser almacenadas adecuadamente, para que las siguientes generaciones no tuvieran que repetir las experiencias que habían servido para obtener dicho conocimiento: plantas medicinales, hierbas venenosas, animales agresivos o domesticables, etc.

El conocimiento obtenido por los ancestros y predecesores, servía en buena medida, tanto para sobrevivir y llevar una mejor vida en cada época de la humanidad, así como para construir nuevo conocimiento en base a lo que ya estaba bajo control. Las nuevas adiciones, cambios, y matices a lo que ya estaba almacenado, así como las nuevas visiones, descubrimientos, experimentos y pruebas se apoyaban en todo lo anterior que ya era accesible.

Además de guardar el conocimiento logrado hasta el momento, pronto resultó obvio que para tener éxito en la búsqueda y aprovechamiento del conocimiento anterior, era crucial contar con algún método de ordenamiento, localización y en algunos casos, alguna codificación o taxonomía que, hasta donde fuera posible, fuese generalizado y utilizado por todos.

Así fueron surgiendo paulatinamente, y por separado, los códigos de escritura, de transmisión y cifrado, así como el método científico, los investigadores y las ciencias como la bibliotecología, la teoría de la información.

Con el advenimiento de la digitalización, la computación y las comunicaciones a nivel mundial, cuyo desarrollo nos ha tocado a algunos vivir de primera mano en nuestra generación, el conocimiento y su insumo fundamental, la información, llegó a nuevas dimensiones, en capacidad de almacenamiento, velocidad de transmisión, codificación de símbolos y cifrado de lo almacenado y transmitido.

La explosión ha sido de tal magnitud, que nos encontramos aún en la fase de sobre exposición, super abundancia, abuso, confusión, confianza en los contenido y disparidad en el acceso y las habilidades personales para obtener los mejores resultados de nuestra relación con el conocimiento. Hace falta aún mucho trabajo para subsanar los nuevos obstáculos que han surgido entre los seres humanos y el conocimiento.

El Índice de Inteligencia Digital

Cuando se estudia y analiza la situación de diversas economías o países respecto a un tema específico, no es extraño que los académicos y científicos que realizan el estudio construyan un índice que intente resumir y ponderar los indicadores que utilizan para el fin de comparación, tanto entre las naciones analizadas, como en el transcurso del tiempo.

La universidad de Tufts, de Medford, Massachusetts, por medio de su Escuela Fletcher, especializada en Relaciones Internacionales, ha elaborado el Índice de Inteligencia Digital, Digital Inteligence Index, y toma como referencia los avances en digitalización que han ocurrido en varios lugares a raíz de la pandemia mundial.

El Salvador no está incluido en la muestra de 90 economías que este estudio analizó. El marco de la evolución digital segmenta estas 90 naciones en cuatro zonas: sobresalientes (stand outs), estancados (stall outs), emergentes (break outs)  y observables (watch outs). Los países latinoamericanos incluidos son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay.

Contenido del Índice

El Índice de Inteligencia Digital es una evaluación holística basada en datos del progreso de la economía digital, combinando más de 358 indicadores en dos cuadros de mando: Evolución digital y Confianza digital. Además considera los niveles de Preparación para el trabajo remoto, la Protección General de Datos y la Preparación para la Inteligencia Artificial que cada país muestra.

La Evolución Digital contiene cuatro impulsores clave: Condiciones de oferta, Condiciones de demanda, Entorno institucional e Innovación y cambio. El marco resultante captura tanto el estado como la tasa de evolución digital e identifica las implicaciones para inversión, innovación y prioridades políticas.

La Confianza Digital está compuesto de cuatro impulsores: Ambiente digital, Experiencia digital de usuario, Actitudes y Comportamiento. La confianza se define como el acto de fe y la confianza que hace que los usuarios elijan interactuar, realizar transacciones y consumir en línea. Fundamentalmente, determina la calidad de la interacción entre quienes dan confianza y quienes buscan dicha confianza.

Las economías sobresalientes son altamente avanzadas digitalmente y exhiben un gran impulso. Son líderes en conducción innovación, aprovechando sus ventajas existentes de forma eficiente y eficaz. Para mantenerse a la vanguardia, estas economías necesitan mantener sus motores de innovación a la máxima velocidad y generar nueva demanda o correr el riesgo de estancarse.

Las economías estancadas disfrutan de un alto estado de avance digital mientras exhiben un impulso relativamente más lento. Superar estas «mesetas digitales» requerirá un esfuerzo consciente de estas economías para reinventarse, apostar por una creciente tecnología digital en la que tienen liderazgo y eliminar los impedimentos a la innovación.

Las economías emergentes tienen una puntuación más baja en su estado actual de digitalización, pero están evolucionando rápidamente. El fuerte impulso de las economías emergentes y su importante margen de crecimiento las haría muy atractivas para innovadores e inversionistas. Economías como China, India, Indonesia, Arabia Saudita, Kenia y Rusia lideran el grupo.

Las economías observables enfrentan desafíos importantes con su estado de digitalización relativamente más bajo y su impulso. Con debilidad digital en la mayoría de los frentes, estas economías mantienen las actitudes más escépticas hacia la digitalización y la tecnología. Sin embargo, algunas de estas economías demuestran creatividad frente a severos problemas de infraestructura, brechas, limitaciones institucionales y baja sofisticación de la demanda de los consumidores.

Acuerdo entre Dataguard y SVNet para alojar el Punto de Intercambio de Tráfico

El 17 de diciembre de 2020, unos días después del 25º aniversario de la primera conexión desde El Salvador a Internet, en 1995, se llevó a cabo la firma del acuerdo por el que el Centro de Datos nacional Dataguard alojará en sus instalaciones los equipos que conforman el Punto de Intercambio de Tráfico de Internet (IXP) de El Salvador, llamado IXSal, y administrado por SVNet, así como otros equipos importantes.

Fuente. Dataguard

Un Punto de Intercambio de Internet (IXP) es una instalación de red que permite la interconexión de más de dos sistemas autónomos independientes, principalmente con el fin de facilitar el intercambio de tráfico de Internet. Si bien es un elemento de infraestructura crítica para la operación y el rendimiento eficiente de las conexiones a Internet, no es forzoso contar con uno o varios en cada país, y depende de la voluntad de los proveedores de conectividad.

En El Salvador, SVNet y quien escribe han venido buscando lograr este objetivo desde 1999, y aún no se logra concretar. Además de los requerimientos técnicos, los operadores deben estar convencidos y dispuestos para que el tráfico de sus clientes que vaya a un destino que está dentro del territorio salvadoreño, servido por un proveedor distinto, viaje hacia su destino final sin salir del país.

Las ventajas del Punto de Intercambio de Tráfico

Una vez se logra contar con uno, o más, IXP, en una región, algunas ventajas importantes, respecto a cómo circula el tráfico de Internet, especialmente el local, se ven realizadas:

  • El tráfico local se queda local (su función no es dar tránsito Protocolo Internet –IP- internacionalmente)
  • Mejor calidad de Internet y experiencia de usuario
  • Mayor autonomía en el país
  • Mejor respuesta de conectividad a iniciativas locales, públicas y privadas
  • Aumento de la redundancia, menor dependencia del tránsito IP
  • Ahorros en la operación de la red
  • Menor latencia en las conexiones locales
  • Valor agregado de tráfico local para los servicios provistos por los operadores
  • Mayor seguridad al conectarse a una isla de confianza con la infraestructura de clave pública de recursos (RPKI, por sus siglas en inglés, también conocida como Certificación de recursos)
  • Acceso a contenido de Redes de Distribución de Contenido (CDN, por sus siglas en inglés) como Google, Netflix, Facebook, Akamai, entre otros
Fuente: SVNet y Socium

En convenio firmado permite que se instalen varios equipos, tales como servidores, enrutadores, switches y otros, para el desarrollo y operación eficiente de Internet en el país, entre ellos

  • El servidor primario de la zona SV (equipo que resuelve, para el mundo, las ubicaciones en Internet de los nombres de dominio terminados en SV)
  • Una copia del servidor Raíz L
  • Los equipos necesarios para el intercambio de tráfico de Internet para El Salvador (IXSal)
  • RIPE Anchor, que contribuye con mediciones estadísticas a este proyecto a nivel mundial.

Tanto SVNet como Dataguard están comprometidos con impulsar las mejoras de acceso a la red mundial y la facilitar la digitalización del país en un sitio seguro, que permita la continuidad de la operación de la infraestructura instalada.

Imaginar el futuro o imaginar el pasado requieren mucha capacidad y talento

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, algunas acepciones del verbo imaginar incluyen “Representar en la mente la imagen de algo o de alguien”, “Inventar o crear algo”, o “Concebir algo con la fantasía”. Imaginar es una cualidad inherente al ser humano, y es lo que ha permitido a la humanidad las altas dosis de creatividad e ingenio para visualizar nuevas formas, tecnologías y métodos.

La imaginación ha sido ensalzada por muchos visionarios, científicos y artistas, con frases como “El verdadero signo de la inteligencia no es el conocimiento, sino la imaginación”, atribuida a Einstein; “La imaginación es el inicio de la creación. Imaginas lo que deseas”, de George Bernard Shaw; “El mundo real es mucho más pequeño que el de la imaginación”, de Friedrich Nietzsche; entre muchos.

Muchas creaciones, descubrimientos y soluciones a problemas han sido concebidos, según han relatado a posteriori sus autores, en momentos de intensa imaginación y lucidez, a veces incluso en sueños y en estados semiconscientes, gracias al poder de la imaginación.

Visualizar lo que no se ha vivido

Con cierta facilidad y frecuencia, podemos comprender que las personas que logran imaginar un poco del futuro, y son capaces de materializarlo en una fórmula, un enunciado, un objeto diseñado y construido, son los inventores, descubridores y pioneros de los avances tecnológicos, científicos y artísticos que hacen nuestra vida más fácil.

Está claro que no todas las personas que imaginan una parte del futuro tienen éxito, por muchas y variadas razones. También es verdad que varias personas en el mundo pueden imaginar más o menos al mismo tiempo una propuesta específica, y cada vez más, las imaginaciones de uno pueden influir, sugestionar o motivar las de otro.

Si aceptamos que imaginar equivale a visualizar lo que no se ha visto o vivido antes, podemos también pensar que si queremos recordar o estudiar la historia, tendremos que imaginar el pasado, y esa actividad, en muchos casos, no es una tarea sencilla.

Por ejemplo, ¿podemos imaginar nuestra vida sin teléfonos, sin automóviles o medios mecánicos de transporte, sin dispositivos que preserven nuestros alimentos, o ignorando la forma del planeta tierra, o la posición de los distintos astros?

O aún más, ¿podemos concebir las formas de convivencia cuando no se había creado el lenguaje hablado o escrito? ¿Qué hacían nuestros antepasados ante un fruto o hierba desconocida, ignorando si era tóxico o beneficioso para sanar algún dolor o enfermedad?

Imaginar la historia requiere contar con fuentes creíbles y fidedignas que nos ofrezcan la información real de cómo y en qué secuencia sucedieron los hechos. Imaginar el porvenir demanda apoyarnos en el conocimiento actual y agregar ideas y características deseables y factibles.

En ambos casos, si bien todos estamos facultados para hacerlo, cada uno de estos ejercicios demanda talento y capacidades adecuadas, que podemos desarrollar en forma consciente y sistemática.

Los Seiscientos

Con esta entrada, llegamos a los 600 escritos, publicados en este espacio, llamado “Conversaciones en Línea”, como parte de los blogs de la versión en línea de La Prensa Gráfica, de El Salvador.

El 11 de noviembre de 2008 publicábamos la primera entrada en este blog, trasladando la práctica de escribir de este servidor, del formato en papel y en forma tradicional, a la forma en línea que cobraba cada vez más popularidad en todo el mundo.

En esa entrada se reconocía esa transición: “El día de hoy, hace exactamente 10 años y 8 meses, el 11 de marzo de 1998, publicábamos en La Prensa Gráfica, en su versión en papel, la primera edición de la primera columna semanal que sobre los temas de tecnología, en particular, Internet, se editaba en El Salvador”.

Retos y ventajas de la forma

Mantener un espacio semanal como éste en forma sistemática y bastante regular no es sencillo. Requiere, además de la obvia disciplina para sentarse una vez por semana a escribir, contar con algunas fuentes de ideas, noticias, estudios, actividades y/o documentos que provean los insumos para los temas a desarrollar.

También se debe procurar que haya una coincidencia de intereses por parte de la potencial audiencia y el autor. Adicionalmente, el estilo del escrito debe ser comprensible, breve y, si es posible, ameno, haciendo uso de las posibilidades multimedia. Es inmodesto alegar en nuestros escritos que éste sea el caso todo el tiempo.

Un blog en línea ofrece, por su parte la ventaja de la permanencia en el tiempo. Puedo agradecer que varios de los escritos de este blog han sido utilizados como referencias en estudios, tesis de grados y otros artículos, y han sido reproducidos, citando la fuente, en otras publicaciones.

También es posible editarlos por el autor, una vez publicados, por la comisión de algún error, ausencia o actualización. Se usan hipervínculos, lo que permite incluir referencias a documentos o sitios web relacionados al tema en cuestión.

Una ventaja importante es que se facilita la búsqueda a lo largo de todas las entradas de algún tema en particular, además de que existen las etiquetas y las palabras clave, que se incluyen para facilitar dicha localización.

Dado que algunos de los temas tratados no pasan de moda del todo, o dicho de otra forma, el interés en los mismos puede llegar en distinto tiempo para cada uno, siempre es bueno contar con un archivo de esta información en el tiempo para hacer posible encontrar estas referencias y entradas.

Una característica que hemos venido desarrollando en varios años es la presentación de un resumen anual en la última entrada de cada año, con el fin de recordar y recapitular las acciones y eventos realizados en el país y fuera, vinculados al avance de la Sociedad de la Información en El Salvador.

Nuevamente, muchas gracias a La Prensa Gráfica por el espacio, y a las personas que hacen el favor de leer estas entradas, a quienes las utilizan para sus investigaciones o escritos, y a quienes nos hacen el honor de citarnos. Gracias.

No dar nada por hecho

Una de las lecciones que deberíamos haber aprendido, o mejor dicho, recordado, a partir de la situación que estamos viviendo a partir del 2020, es que no podemos ni debemos dar nada por sentado. Asumir que lo que tenemos, lo que hacemos, las formas, estilos y procesos que, como humanidad y como nación, continuará de la misma manera que hasta el momento, no es una premisa válida.

El cambio ha sido siempre algo inherente al ser humano. Ya sea por la evolución, la revolución o la involución en algunos casos, las formas y métodos para realizar algunas actividades van cambiando. En otras ocasiones, los cambios son más bien inesperados, sorpresivos y quizá abruptos. En cualquier caso, la resiliencia y capacidad de adaptación son las características de los seres vivos que nos permiten sobrellevar estas modificaciones.

Un ejercicio interesante es detenerse a pensar cada cierto tiempo en cómo hacían una actividad nuestros antepasados, o nosotros mismos, antes de realizarla de la forma en que lo hacemos. Algo relevante es que cada vez con más frecuencia hemos desarrollado nuevas formas de ejecutar ciertas acciones.

¿Cómo era el mundo antes de Internet?

Una de las herramientas que más transformaciones ha introducido es, claramente, la red de redes, Internet, que trajo la posibilidad de estar en contacto vía los canales y los símbolos digitales con prácticamente todos los habitantes del planeta.

Habiendo llegado a los 25 años de estar conectados en forma dedicada en El Salvador, es claro que hay una gran porción de nuestra población que toda su vida ha convivido, aunque no necesariamente utilizado, por diversas razones, este poderoso recurso. Hay países con más años de conexión, aunque también persiste una alta cantidad de personas sin conectividad.

Para los Internautas nativos es muy difícil imaginar la vida sin tener acceso a la comunicación mediada por los dispositivos que los enlazan, sin que ellos deban hacer algo o siquiera estén conscientes, a Internet, y a través de ella, al resto del mundo.

Para los que somos mayores, también es fácil dejar de lado en nuestra mente que hace algunas décadas no existían los vehículos automotores, el teléfono en su más primitiva versión, la energía eléctrica ni las computadoras, por mencionar sólo unos pocos ejemplos.

Esta tendencia, natural en el ser humano, a dar por sentado la existencia de una infinidad de inventos, creaciones e innovaciones, puede en algunos casos, hacer que pasemos por alto reflexionar, con gratitud, acerca de la historia de la humanidad, cercana y lejana, en tiempo y espacio, y valorar apropiadamente el trabajo de muchas personas que, incluso antes de nuestra existencia, realizaron valiosos aportes que, sumados a los otros esfuerzos, nos han facilitado llegar a donde estamos.

Al iniciar este 2021, dediquemos unos minutos a recordar y agradecer a los miles de seres humanos que dedicaron su talento, ingenio, creatividad, esfuerzo, tiempo y recursos, a darnos los inventos, ecuaciones, teorías, principios, tecnologías y avances científicos que en la actualidad hacen posible y facilitan toda nuestra existencia y convivencia con otros y con el mundo.

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