SteamGirls en acción

Es importante, por un lado, asegurar los relevos generacionales en cualquier actividad para que lo bueno que se va logrando, así como los avances logrados, se mantengan y desarrollen; y por otro lado, igualmente relevante es saber inculcar valores positivos en esas nuevas generaciones para que sea posible la continuidad.

Ambos desafíos son cumplidos en el Centro Escolar España, por parte del profesor Ramón Benjamín Recinos. Sus alumnas de robótica, por iniciativa y voluntad propia, pero con la orientación del profe, vienen realizando acciones que continúan transformando las vidas de un número creciente de jóvenes en situaciones vulnerables.

STEAMGirls en el Día de Internet 2022

Estas jóvenes han creado un grupo autodenominado “STEAMGirls”, utilizando el conocido acrónimo, en inglés, de Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática. Su principal objetivo y labor, por ahora, es brindar clases de robótica en forma gratuita a diversos grupos de niñas y niños de menores recursos, en los lugares en que se los permiten y las apoyan.

CDI San Marcos San Luis, en el Tabernáculo Bíblico San Luis

Uno de estos lugares que brindan y reciben este apoyo a y de las SteamGirls, al que acuden sábado a sábado para encontrarse con sus pequeños alumnos, es el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) San Marcos, ubicado en las instalaciones del Tabernáculo Bíblico San luis.

El 13 de agosto, a partir de las 9 de la mañana, comenzó la competencia entre los equipos de niñas, niños y jóvenes, en dos categorías, según las edades, para comprobar, por medio de juegos y animados eventos (carreras de robots siguiendo la línea negra, boxeo entre robots y pruebas de fuerza halando entre 2 robots, competencia de sumo entre robots, y otros), lo que han aprendido.

Si bien se trata de competencias que producen ganadores y vencidos, y se otorgan premios, también es cierto que todos los equipos aprenden, tanto acerca de la lógica y la habilidad para construir sus robots, dotarlos de habilidades para moverse por medio de los motores, así como del trabajo en equipo, a veces trabajo contra reloj y, no menos importante, a asimilar la derrota y aprender de la misma.

Fotos propias

La actividad es intensa, con ratos llenos de adrenalina apoyando al equipo preferido, pero aplaudiendo y felicitando a los vencedores con mucha generosidad. Tanto padres, maestros, los jóvenes y sus instructoras comprenden que la actividad va mucho más allá del certamen y los premios.

De esta forma, estas niñas y niños tienen acceso a un conocimiento, experiencia y práctica que, con alguna posibilidad, no tendrían si no es por el trabajo generoso, conjunto y coordinado de varios actores.

Un rol clave lo juegan las chicas de SteamGirls, que esperan seguir aumentando el número de sus integrantes, para poder continuar llevando sus programas de formación de niñas, niños y jóvenes en robótica en otros lugares del país. Las felicitamos, agradecemos lo que hacen por el país, y les deseamos el mayor éxito en sus propósitos y objetivos.

¿Estamos listos para sostener un ecosistema de innovación?

Un creciente número de personas hemos considerado por algún tiempo que un país con un adecuado, fructífero y flexible entorno que permite y favorece la innovación, tiene buenas posibilidades de lograr un desarrollo económico, financiero y social que permeé a toda la población.

Este ambiente de innovación comprende, entre otros elementos, una cultura desarrollada en aspectos de tecnología, pensamiento computacional y digital y emprendimientos emergentes, contemplando componentes como las inversiones ángel,  el fracaso, la valuación de desarrollos financieros, visión hacia mercados globales, y otros aspectos adicionales.

Un ecosistema de innovación sostenible requiere algo más que un buen número de emprendedores con buenas ideas y disposición hacia el trabajo duro. En El Salvador hemos tenido varias iniciativas que, apreciadas, evaluadas y sostenidas como experiencias, pueden apoyar la evolución futura.

Algunos elementos a favor

Tanto las condiciones a nivel mundial como en el espacio local se han ido modificando, y varias personas, organizaciones han intentado, con distintas tasas de éxito, experiencias de diversa índole, que pueden ser consideradas parte de un ecosistema de innovación.

No hay una receta única, pero es importante conoce, apreciar, valuar y evaluar adecuadamente todos los esfuerzos y experiencias que han sucedido en el país, sin discriminar ninguna, y tratando de conocer las razones de sus aciertos y errores.

Así, las universidades, algunas empresas privadas, organizaciones de la sociedad civil, cooperantes y entidades del gobierno, han organizado y desarrollado eventos y encuentros, tales como hackatones, bootcamps, campus parties, rallies de innovación, certámenes de programación, dibujo, arte, video juegos, y muchos más.

Algunos emprendedores han iniciado startups, con distintos niveles de éxito, incluyendo algunos pocos que ya juegan en las grandes ligas, y otros que han sufrido una cantidad de fracasos, obstáculos y contratiempos, tanto por parte de organizaciones locales como por la realidad del mercado mundial.

Toda experiencia es valiosa y valuable, y seguro se pueden rescatar. Lo que es más importante es lograr la cooperación y puesta en común de las visiones, problemas y limitaciones de todos los actores en un grupo cohesionado y coordinado.

Con poco margen de error, se puede asegurar que un ecosistema de innovación y emprendimiento existoso y sostenible debe contar con una entidad y una organización multidisciplinaria y multisectorial que pueda, en un ambiente de confianza, intercambiar opiniones y posiciones de los distintos actores del ecosistema.

En otras palabras, los emprendedores con sus ideas deben poder compartir, reflexionar y discutir con empresarios experimentados, con inversionistas tradicionales que buscan obtener rendimientos en corto plazo, con valuadores de empresas en proceso de aceleración, expansión y búsqueda de nuevos capitales. Es importante aprender y tratar de responder a las expectativas de cada grupo de actores, tradicionales y emergentes, de forma clara, transparente, honesta e íntegra.

Redes inalámbricas comunitarias en El Salvador

La brecha digital, geográfica, generacional y cultural, aún son un tema pendiente en países como El Salvador, y a veces tendemos a olvidar que aún hay una mayoría de personas que no cuentan con una conexión directa, fácil, accesible y asequible a Internet. Algunos logran palear esta situación invirtiendo recursos en teléfonos inteligentes y paquetes de datos.

Si bien éste es un desafío que en muchos países los gobiernos, locales y/o central, asumen como propio, es innegable e importante que los demás sectores y actores de la sociedad también debemos asumir responsabilidad en la tarea de conectar a los desconectados. El período de la cuarentena hizo esta necesidad más evidente y no debemos olvidarlo.

El acceso a Internet comienza por la conectividad, si bien, por supuesto, no es suficiente. También debe formarse, de forma permanente, sostenible y sistemática, a las personas que están conectados a Internet. Se busca y experimenta en muchos lugares con diversas formas de proveer la conectividad, más allá de la contratación comercial con proveedores.

Proyecto real y completo en Ilopango

La asociación salvadoreña Conexión, junto a Internet Society, por medio de su Capítulo ISOC El Salvador, y sus aliados SVNet, Alcaldía de Ilopango y Ticongle, desarrollaron e hicieron realidad el proyecto de una red inalámbrica comunitaria en la comunidad Bethania, en Ilopango. La información se encuentra en su sitio web, redesinalambricascomunitarias.sv/.

Del sitio web: “El proyecto de ´Instalación de una Red comunitaria al servicio de comunidades rurales no conectadas´ consiste en la instalación e implementación de una planta fotovoltaica, con la infraestructura necesaria y adecuada acorde a las características de la comunidad y de esta forma proveer a esta población rural vulnerable y menos favorecida del servicio de Internet y todos sus beneficios”.

Las tecnologías empleadas en este proyecto incluyen el uso de energía solar como componente de sostenibilidad, y la conexión y ampliación de la señal inalámbrica de Internet por medio de 3 torres que llevan la señal a los hogares y las comunidades que lo necesitan, más de 160 familias beneficiadas.

Adicionalmente, el componente de ser una red comunitaria se refleja en la forma en que se ha ido realizando el proyecto, con el apoyo, aceptación e involucramiento de varios miembros de la comunidad, especialmente jóvenes, que darán el mantenimiento técnico y supervisarán la operación y sostenimiento de un bien común.

De ahí que “…es importante resaltar que cada paso de construcción de la red comunitaria se realiza en colectivo, enfrentando obstáculos y buscando soluciones a los problemas que puedan presentarse. La toma de decisiones, la definición de mecanismos de sostenibilidad financiera, así como de aspectos técnicos de la red, son el resultado del diálogo y de la generación de acuerdos entre las comunidades y las organizaciones aliadas.”

Gracias a Internet Society, Conexión, y especialmente a la comunidad que, si bien son los principales beneficiarios, también son actores clave para la permanencia, sostenibilidad y desarrollo de esta conectividad a Internet.

¿Qué significan los (primeros) 25 años de TBox en El Salvador?

Reconociendo, en forma avanzada a su tiempo, la importancia estratégica de la incorporación de la informática y las habilidades digitales en la educación de los niños y jóvenes en la edad escolar, un grupo de visionarios salvadoreños fundaron, hace un cuarto de siglo, lo que hoy en día es TBox, una empresa salvadoreña que complementa y transforma la formación de la niñez y juventud de una forma acorde a nuestros tiempos.

Es poco probable que algún padre de familia no reconozca la necesidad de que la formación de sus hijos, actualmente, necesita incluir habilidades y uso de herramientas de tecnología digital, además de inglés y otras competencias blandas, integrados con el tradicional plan de estudios.

Conocida al principio como Future Kids, y ahora como TBox (Technology Box), TBox Planet, TBox School, TBox City, y otras marcas y servicios ofrecidos, la oferta de esta institución es completa, madura, dinámica y alineada con los objetivos más apropiados a la vida productiva que les tocará vivir a los niños y jóvenes.

Un modelo educativo exitoso

A lo largo de estos primeros 25 años, el personal y la junta directiva de TBox han ido construyendo un sólido modelo educativo, que busca acompañar a los centros educativos, privados y públicos, con propuestas pedagógicas, integrales e integradoras con el resto de asignaturas, adecuadas a las edades de los educandos, que les provean las habilidades necesarias en el mundo digital.

Cortesía de TBox

Los más de 100 centros educativos que aprovechan las propuestas de TBox en El Salvador y los demás países en que ya tiene presencia, así como en los que se integrarán en el futuro, pueden contar con una estructura de apoyo concebida y actualizada para dotar a los niños y jóvenes de las capacidades, teóricas y prácticas, requeridas en la actualidad y el futuro.

Investigación y desarrollo: TBox es una de las pocas empresas que invierte sistemática y significativamente en investigación sobre las mejores soluciones y crea, por medio de su desarrollo interno, sus respectivas adecuaciones.

Estándares internacionales: Utiliza estándares avalados y probados internacionalmente dentro del sector de la informática educativa, incluyendo robótica y oras tecnologías emergentes.

Actualización permanente: El plan de estudios y la metodología que TBox utiliza es revisada y actualizada con mejoras todo el tiempo. Se presentan las adiciones y mejoras a sus usuarios cada año.

Trabajo coordinado con el centro educativo: Siendo una idea y objetivo clave integrar la formación en tecnología dentro de la educación de los estudiantes, hay una preparación y trabajo muy coordinado con los docentes del centro.

Certámenes y eventos: TBox ya tiene una tradición celebrando eventos y exposiciones de los resultados de los proyectos de los niños y jóvenes, agregando un elemento de sana competencia, incluyendo clasificaciones para certámenes mundiales.

Búsqueda de soluciones adecuadas: Sistemáticamente, y como forma de su plan de investigación, todo el tiempo se revisan y, si es aplicable, se prueban alternativas y tecnologías, y su factibilidad de aplicarlas al plan de estudios.

Internacionalización, idioma y vinculaciones internacionales: Las soluciones de TBox se encuentran en castellano y en inglés, cubriendo de esta forma más posibles usuarios. También se han realizado alianzas con otras empresas, tales como ser parte de la oferta de Google Classroom.

Estas características reflejan el nivel de profesionalismo, madurez y calidad de la propuesta educativa de TBox, y al celebrar sus primeros 25 años de vida, la empresa ya se encuentra en Perú y México, con oficinas propias, y en otros países, por medio de distribuidores. ¡Felicidades!

París en el siglo XX: la novela “perdida” de Julio Verne

Casi no hay una persona, al menos entre las pertenecientes a algunas generaciones, que no conozca alguna de las famosas obras de este francés visionario. Las novelas de Verne, muchas de ellas convertidas en películas, con varias versiones en el tiempo, han sido la fascinación de muchos amantes de la ciencia ficción, así como del público en general.

Julio Verne se anticipó a su tiempo de muchas formas, ya que además de anticipar algunos de los inventos más impresionantes, presentados como un personaje adicional dentro de una novela de aventuras, con otros personajes humanos, también intentaba describir la idiosincrasia y la forma de vida del tiempo en que imaginaba los avances.

La novela “París en el siglo XX”, escrita por Verne en 1863, sufrió la negativa de su editor para publicarla, quizá por considerarla menos excitante y aventurera que sus tradicionales obras. Fue publicada 131 años después de su creación, en 1994, en forma póstuma, por intervención de uno de sus herederos. Por eso se le considera la “novela perdida” del escritor.

El ambiente parisino de 1960

Con los personajes humanos que Verne usaba en sus ficciones para acompañar sus premoniciones y visiones del futuro, esta novela presenta y sigue a algunos personajes que desentonan con lo que, según el autor, sería la capital francesa de agosto de 1960.

La existencia de elevadores en los edificios, carruajes impulsados en forma autónoma por el uso de algún tipo de combustible, y otros inventos y dispositivos que en la actualidad son completamente normales y habituales, son algunos de los dispositivos y aparatos que Verne anticipa en esta novela.

Pero quizá lo más relevante es la manera en que presenta y concibe que será la sociedad de ese momento, casi 100 años en el futuro de cuando fue escrita, pero para nosotros parte de un pasado comprobable.

Julio Verne pensaba que un siglo después de cuando él estaba viviendo, la sociedad se habría vuelto completamente industrializada, y enfocada casi exclusivamente en la producción, la economía, la comercialización y en general la generación de riqueza financiera, la contabilización de las ganancias, y no mucho más.

En esa sociedad de 1960, las humanidades y las artes, en todas las formas, serían vistas de menos, y casi condenadas a su extinción. El personaje principal, Michel, es un recién graduado de poesía en latín, y por tanto, con extremas dificultades para ganarse la vida, además de extrañar y buscar infructuosamente otras formas de arte.

En la ficción de Verne, aún los grandes autores de su época, y probablemente un buen número de artistas ficcionales de diversas ramas del arte, no se pueden encontrar en ese tiempo y lugar, pues las bibliotecas, los museos y las galerías ya no existen, y si hay algunas, muy poco surtidas y visitadas.

Obviamente, la situación tan dramática que plantea el gran visionario no llegó a realizarse, pero este documento histórico tiene el gran valor de hacer algunas predicciones certeras, y sobre todo, ser otra obra, probablemente la última que conoceremos, del escritor y futurólogo del siglo XIX.

La transformación digital en las instituciones educativas

Con cierta frecuencia, y con mayor énfasis antes de la pandemia, en conferencias y discusiones sobre el progreso de la humanidad, se solía utilizar la imagen de una hipotética e imaginaria persona que se quedaba dormida en el siglo antepasado, despertaba en el presente, y maravillado de todos los cambios debidos a la tecnología, preguntaba por qué las aulas de educación se veían igual que las que él había visto antes de caer en el trance somnífero de cientos de años.

Esta figura busca ilustrar que las metodologías, herramientas y apoyos para fomentar el aprendizaje no han cambiado en un largo período. Si bien esta observación tiene una buena base de verdad, poco a poco, la integración de la tecnología al proceso educativo ha ido evolucionando.

Dado que se ha vuelto un lugar común hablar, definir e intentar una transformación digital en las empresas y organizaciones, las instituciones educativas, sobre todo las de nivel primario y secundario, no pueden permanecer ajenas a esta tendencia.

Los cinco pilares de la transformación digital educativa

En base a experiencia y discusiones con algunos expertos y conocedores del tema, hemos intentado identificar las áreas de atención que deben ser consideradas en las instituciones educativas, sobre todo de los niveles señalados, para emprender o continuar su transformación digital.

Elaboración propia

Liderazgo:

Los directivos escolares deben guiar y motivar la transformación; deben mantenerse actualizados respecto a las tendencias y tecnologías usadas en educación y deben buscar desarrollar una estrategia de digitalización propia para la institución.

Docentes:

Es clave considerar la formación de docentes en cultura digital; encontrar, usar, aprender, compartir y difundir nuevas metodologías y nuevas herramientas para mejorar el proceso de aprendizaje; e incluir herramientas tecnológicas en la administración académica.

Currículo:

Respecto a los planes de estudio, es importante mantener la flexibilidad y agilidad en los contenidos; considerar e innovar la experiencia de aprendizaje, así como los contenidos; priorizar y enfocarse en destrezas valiosas para el ambiente digital; y concebir nuevas formas de formación y evaluación.

Familia:

Siendo parte relevante, sobre todo en edades tempranas, los padres deben estar abiertos a cambios; ser parte de la formación y construcción de la cultura digital en sus hijos y en su ambiente; conocer y conversar sobre lo bueno y lo negativo en el ambiente digital; y acompañar a sus hijos en diferentes formas.

Tecnología:

Por supuesto, la tecnología tiene un rol clave. Esto incluye la infraestructura, la conectividad, el equipo, el software y el recurso humano, así como la formación adecuada para aprovechar estas herramientas, y el aprovechamiento e inclusión de la tecnología más adecuada a la institución.

VALOR: Yo analizo antes de compartir

Como ya es tradición en nuestro país, toda la semana en la que ocurre el 17 de mayo, Día Internacional de Internet, Conexión y SVNet, junto con y gracias al apoyo del creciente número de aliados, patrocinadores y miembros del Comité de Impulso, desarrollan las jornadas en torno a esta celebración, difundiendo y compartiendo mucho conocimiento y experiencia.

El lema de esta año fue “No hagamos clic con la desinformación”, y las camisetas alusivas contenían una variante más personal y proactiva del mismo mensaje: “Yo analizo antes de compartir”, para recordarnos a todos que es importante usar nuestras habilidades analíticas y cuestionadoras ante los miles de mensajes que recibimos todos los días.

Varios de los ponentes y panelistas, durante la semana, nos compartieron, de varias formas, sus recomendaciones, análisis, reflexiones, experiencias y propuestas respecto a la tendencia a la desinformación, noticias falsas, mensajes de odio, fraudes, engaños y otros usos que las publicaciones en Internet pueden contener.

VALOR: Un acrónimo para recordar

A partir de estas reflexiones, desarrollamos un acrónimo que, de alguna manera, resume y contiene las recomendaciones y reflexiones compartidas por los panelistas y conferencistas del Día de Internet 2022. Es relativamente fácil poner en práctica estas sencillas medidas.

VALOR: Verificación – Análisis – Límite – Objetivo – Responsabilidad

Fuente: Elaboración del autor

Verificación: Es importante verificar las fuentes de la información que recibimos y percibimos a través de las redes sociales, así como contrastar el contenido de dichos mensajes con otras posibles fuentes, para descifrar qué tan veraces son.

Análisis: Debemos realizar siempre un ejercicio de reflexión, crítica, pensamiento y análisis sobre lo que leemos, escuchamos o vemos en Internet y/o en las redes sociales de las que somos parte. Con nuestro bagaje y experiencia personal, podemos ser capaces de separar lo que es lógico y plausible de lo que no lo es.

Límite: Se recomienda establecer una cuota o dosis diaria de la exposición que podemos tener a este incesante bombardeo de datos, información y rumores. Es igualmente relevante limitar la cantidad de mensajes y personas con las que compartimos y difundimos información, en muchos casos, infundada o no comprobada.

Objetivo: Cada vez que tengamos la intención de replicar, difundir, compartir o reenviar una especie de información, un meme, un chisme, una frase o posible cita de una persona famosa, hagámonos la pregunta: ¿Con qué propósito estoy enviando o reproduciendo este mensaje? ¿Construyo algo positivo con esta acción? ¿Le hago algún bien a alguien?

Responsabilidad: Al reproducir, difundir, copiar, reenviar y compartir cualquier pieza de información que encontramos o recibimos en Internet, nos volvemos responsables, ante nuestros receptores, de la veracidad y validez de lo que reproducimos. La excusa de que “me lo enviaron, y quería que lo conocieras a la mayor brevedad” no nos exime de nuestra dosis de responsabilidad por los efectos de lo compartido.

Así, actuemos con VALOR cada vez que recibamos un mensaje y sintamos la “necesidad” o el impulso de reenviarlo a nuestros contactos, a una comunidad o a un grupo mayor. Invirtamos unos minutos reflexionando en estos principios y valores antes de hacerlo. Nuestra contribución y crecimiento personal serán mayores de este modo.

No hagamos clic con la desinformación: Día de Internet

Esta es la frase lema de las jornadas del Día de Internet 2022 en El Salvador, que se celebra por 14º año consecutivo en nuestro país, y como ya es tradición, organizado y coordinado por las asociaciones SVNet y Conexión, y apoyados por un importante número, y calidad, de instituciones educativas, empresas privadas, organizaciones civiles, instituciones de gobierno y personas naturales.

La frase surge de la preocupación por la cantidad de noticias falsas, mensajes de odio, lenguaje multimedia ofensivo y esquemas de fraude, engaño y suplantación que se han visto incrementados en los años recientes en el uso de la red.

El llamado es, en general, para procurar desarrollar habilidades en todos los usuarios de Internet, sobre todo en los más jóvenes, para lograr una mayor conciencia. Por supuesto, la variedad y actualidad de temas alrededor de estas tecnologías seguirá siendo un actor presente en las jornadas de Día de Internet 2022 en El Salvador.

Variedad de temas

La agenda completa va del lunes 16 de mayo a las 9:00 am hora de El Salvador, y cubre toda la semana, hasta el viernes 20 de mayo. Todas las emisiones serán en línea, para lo que hay que registrarse, para participar desde la plataforma Hakki, de Mido, y desde ahí, además de visitar los stands virtuales en 3D, poder asistir a las charlas y ponencias.

El sitio web diadeinternet.sv/ contiene la agenda y el vínculo para registrarse. Después de 2 años en que, debido a la pandemia, las jornadas de Día de Internet debieron realizarse en forma completamente a distancia, usando las plataformas de conferencias, este año, durante la mañana del 17 de mayo, siendo el día central de la celebración, tendremos una jornada presencial por la mañana, a la que se asistirá solamente con invitación, para evitar aglomeraciones.

Como en otros años, la participación nacional e internacional enriquecerá la experiencia de los asistentes, en torno al desarrollo, reflexiones y avances en las áreas de tecnología, tanto en nuestro país como en el resto del mundo.

Organizaciones internacionales como ICANN, LACNIC, LACTLD e Internet Society estarán presentes, presentando temas relevantes y actuales, siempre relacionados a los roles que estas instituciones desarrollan en el mundo y la región latinoamericana y caribeña.

En forma local, empresas, la gremial salvadoreña de tecnologías CASATIC, varias universidades y personas naturales, todos atentos e involucrados en la evolución del uso y propagación de tecnologías, así como sus efectos en la población, tanto desde la perspectiva personal, legal, social y estatal, compartirán con los asistentes sus experiencias, reflexiones y propuestas.

Como todos los años, sin duda esta edición 14 de las jornadas de Día de Internet serán un éxito y, como es tradición, un punto de encuentro para reflexionar, departir, compartir y aprender.

Las cuatro dimensiones de éxito de Internet

Después de 52 años de existencia, Internet sigue siendo una herramienta que cada vez más usuarios adoptan en todo el mundo como su asistente de trabajo, documentación, fuente de información, vehículo de entretenimiento y mucho más, entregando con poco reparo buena parte de su tiempo profesional y personal, además de una buena cantidad de información.

En un reciente estudio, comisionado por LACNIC y APNIC, los registros de direcciones en Internet para las regiones de Latinoamérica y el Caribe, y Asia Pacífico, respectivamente, se identifican cuatro principios técnicos que han hecho posible el éxito, sostenibilidad y crecimiento que Internet ha tenido por más de 50 años.

En resumen, estos cuatro principios, que a su vez han dado pauta para el crecimiento y difusión técnica de Internet, son: Flexibilidad, Adaptabilidad, Resiliencia y Escalabilidad. Si bien ya hemos comentado sobre algunos aspectos en los que Internet se ha quedado corto, debido a razones válidas en ese momento, son muchas más las características de su diseño que le han conferido ese primer lugar dentro de las herramientas de apoyo a la humanidad.

Desde el principio

El informe consigna los tres principios de diseño que se tuvieron presentes desde el principio en Internet. Estos son: Arquitectura en capas, Red de redes y Principios extremo a extremo (layering, network of networks, end-to-end principles).

Internet ha escalado con éxito a la aumento de la demanda de nuevos usuarios y el uso ha sido flexible a las nuevas tecnologías de red subyacentes, se ha adaptado a nuevas aplicaciones, y el conjunto ha sido resistente a los choques y cambios.

Fuente: Estudio sobre factores de éxito de Internet. Traducción propia

• Internet es escalable en su arquitectura técnica y modelos operativos y de negocio, lo que le permitió crecer rápidamente y con pocas restricciones en términos de número de usuarios y uso por usuario, mientras que las velocidades promedio de Internet se mantienen crecientes.

• Internet es flexible a diferentes tipos de redes subyacentes, que van desde redes ópticas de alta velocidad a redes inalámbricas ad-hoc, cada una de ellas adaptada a diferentes requisitos de usuario, geografías y características socioeconómicas de los países, regiones y gente.

• Internet es adaptable en el sentido de que sigue apoyando nuevas aplicaciones que están surgiendo continuamente, incluidos los servicios proporcionados históricamente por redes dedicadas (comunicaciones convergentes y difusión servicios), así como las recientemente digitalizadas redes de servicios como banca en línea, salud remota y viaje compartidos.

• Internet ha sido resistente a una variedad de impactos, incluyendo muy recientemente el aumento dramático en uso, cambios en los tipos de tráfico y el uso patrones resultantes de la pandemia de Covid 19. También ha demostrado ser ampliamente resistente a los ataques y desafíos lanzados a sus principios de diseño subyacentes.

Con el creciente número de personas conectadas en el mundo, la continua innovación en aplicaciones y servicios, la ampliación de los servicios ofrecidos y las cambiantes formas de ataques y amenazas, es tranquilizante confirmar que Internet se mantiene preparada para el futuro.

Del Museo de Internet e Informática: El primer servidor DNS en El Salvador

En Octubre de 2019, aprovechando el 50ª aniversario de la primera conexión que se hizo por medio de lo que después se conocería como Internet, se inauguró en nuestro país el Museo de Internet e Informática de El Salvador, denominado Un poco de historia, que además de su instancia real, también presenta su sitio web.

En esta serie de entradas, iremos conversando sobre algunos de los equipos y dispositivos que se encuentran en exhibición, y que, en algunos casos, han tenido un rol relevante en la historia de Internet y de la informática en general.

Foto del Museo de Internet e Informática: Un poco de historia

Hay un equipo como parte del museo que, en realidad, es un computador de estante (rack) común, de marca Unisys, que ostenta el honor de ser el primer servidor de nombres DNS que operó en el país, sirviendo la zona SV, es decir, la totalidad de nombres de dominios terminados en SV.

El 1er servidor DNS de la zona SV

Como todo servidor DNS, las características que debe tener un computador que preste el servicio de resolución de nombres son relativamente sencillas y muy asequibles. En los meses en que nos preparábamos para conectar a nuestro país a Internet, durante la mayor parte de 1995, hubo que identificar un equipo que pudiera hacer esta función para la zona SV.

Desde diciembre de 1995 hasta una fecha no recordada, se contó con este equipo como el servidor primario para toda la zona de nombre de dominio de nivel superior .SV, correspondiente a nuestro país, El Salvador. Este servidor era propiedad y estaba en las instalaciones de ANTEL, la Administración Nacional de Telecomunicaciones de El Salvador, entidad estatal hasta 1996, cuando se privatizó.

Cuando alguna persona en cualquier país del mundo, utilizando Internet, quería visita un sitio web cuyo nombre termina en .SV, o deseaba enviar un mensaje a una dirección de correo que finalizaba en .SV, a través de la tecnología de Internet, este equipo le brindaba la ubicación de dicho sitio web o dirección electrónica. El nombre de este servidor era cir.red.sv, lo que significa Centro de Información de la Red (equivalente a NIC, en inglés), en el dominio propio de la red de El Salvador.

Foto J. Orellana

Este equipo, así como la conexión dedicada con la que nuestro país inició su conectividad a Internet, se encontraban en la sucursal centro de ANTEL, ubicada en el centro histórico de San Salvador, en el edificio identificado como el Telégrafo.

Con el tiempo, y en aras de mejorar este servicio, este servidor fue retirado del servicio activo, siendo sustituido por servidores más modernos, rápidos y eficientes. Actualmente, es un miembro de la 3ª generación de estos servidores el que presta ese servicio.

Este equipo, mostrado en el Museo de Internet e Informática de El Salvador, es una joya histórica, que amablemente fue donado por ANTEL, cuando aún existía, con el apoyo del ingeniero René Torres, que también fue parte del equipo humano que trabajó en este importante proyecto en nuestro país.

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