Las generaciones de nativos y ciudadanos digitales descubren cada vez más que las tecnologías que nos ayudan a comunicarnos, hacer más eficiente nuestro trabajo, y entretenernos en varias formas, también pueden ser herramientas de creatividad, innovación y, bien aprovechadas y orientadas, incluso una forma de generar ingresos financieros.
Esta evolución pasa por aprender a programar, diseñar aplicaciones e imágenes, y configurar herramientas de desarrollo en los dispositivos de acceso a la tecnología, así como buscar espacios y motivos para ganar experiencia...