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12 tendencias disruptivas en aspectos tecnológicos para 2021

La estrecha relación entre la cuarentena mundial, que persiste hasta nuestros días en diversos grados de aplicación, y la aceptación, adopción y desarrollo de tecnologías, es un catalizador en direcciones específicas del surgimiento y expansión de determinadas formas tecnológicas.

En muchos casos, las mismas tecnologías base son revisadas y, sobre todo, aplicadas, a diversos aspectos de la operación y ejecución de tareas de los seres humanos en todo el mundo. De cualquier forma, las formas tecnológicas seguirán ampliando su radio de acción.

De acuerdo a un recuento realizado por la revista Forbes, a raíz de la situación mundial durante 2020, hay algunos aspectos relacionados con la tecnología que se verán reforzados y demandados en mayor medida durante 2021 y más allá.

12 tecnologías disruptivas

1 Administración automatizada de riesgos (Automated risk management): Los riesgos son dinámicos, y es necesario que se desarrollen sistemas de seguimientos y vigilancia de los mismos en forma automatizada.

2 Plataformas de servicio perimetral con acceso seguro (Secure Access Service Edge Platforms): Las arquitecturas de seguridad computacional en la nube deberán mantenerse actualizadas para proteger los datos y el acceso al creciente uso de computación perimetral (edge computing).

3 Poco código / Ningún código (Low code / No code): Cada vez será menos la cantidad de código de programación desarrollado en casa, utilizando datos de las redes sociales y de otras fuentes.

4 5G: Dado que ya hay varis países probando esta tecnología, es de esperar que más dispositivos y equipos que sepan sacar provecho de 5G será producidos y comercializados.

5 Chatbots y asistentes inteligentes (Chatbots And Smart Assistants): Aunque ya eran populares antes de la pandemia, su uso seguirá ampliándose con el uso incrementado de tecnología en casa, por ejemplo.

6 Soluciones de pago por voz (Voice pay solutions): El uso de la voz para interactuar con dispositivos seguirá creciendo y diversificándose, incluyendo las formas de pago.

7 Procesamiento mejorado de lenguaje natural (Improved Natural Language Processing): La recolección de datos masivos, una práctica que va al alza, se verá nutrido por las interpretaciones de lo que se dice usando lenguaje natural.

8 Computación perimetral (Edge computing): Realizar los cálculos y el procesamiento más cerca del usuario y del lugar dónde se desarrollan los eventos es una tendencia claramente en aumento.

9 Tecnología digital para salud (Digital health tech): El cuidado de la salud, en forma remota y por mecanismos automáticos, a raíz de la imposibilidad de atender a pacientes presencialmente, seguirá su desarrollo.

10 Software apegado al estándar de HIPAA (Privacidad y Rendición de cuentas en Seguros de Salud) (HIPAA-Compliant Meeting Software): Las exigencias de privacidad y seguridad en el acceso a temas de salud en pacientes en forma remota hará que estos estándares más altos sean reforzados y exigidos.

11 Nuevos modelos de predicción de datos (New Data Prediction Models): La exigencia a las empresas de saber operar en forma más flexible, dinámica, automatizada y eficiente, provocará el desarrollo de nuevos modelos de predicción.

12 Chips SIM imbuidos (Embeded SIM): Vinculado al Internet de las cosas, las formas tecnológicas para que aparatos y objetos, aun los más pequeños, se conecten a Internet de forma eficiente y sencilla.

Vint Cerf: Los temas pendientes de Internet

El 4 de marzo recién pasado, por medio de una videoconferencia abierta, organizada por el Capítulo ISOC (Internet Society) de Islas Canarias, Vint Cerf, uno de los ingenieros que diseñaron los protocolos que hasta la fecha hacen posible que Internet funcione, se refirió a los temas que aún están pendientes dentro del uso y operación de la red de redes.

Por una variedad de razones, el diseño original de Internet no tomó en consideración varios aspectos técnicos, sobre todo relacionados con la ciberseguridad, así como otros elementos que van más allá de lo meramente tecnológico, y que desde hace algún tiempo, a medida el uso de la red ha evolucionado, los usos se han diversificado, y la cantidad y calidad de usuarios ha aumentado, se han hecho evidentes.

Por supuesto, muchos de estos temas son tratados en forma sistemática y dedicada en diversos foros, mundiales, regionales o locales, según sea el caso, y de acuerdo a la especialidad y disciplina del saber humano a la que se refieren: tecnología, derecho, política, sociología, psicología, educación, comercio, relaciones internacionales, etc.

El trabajo inconcluso

Como otras personas que reflexionan sobre lo que aún le hace falta a Internet, las acciones provienen de fenómenos como el desarrollo y evolución de la tecnología que hace uso de la red; el mal uso que hacen algunos actores de la red al intentar engañar, estafar o cometer algún tipo de acto reñido con la legitimidad o la legalidad; la carencia de un desarrollo de conectividad global y acceso universal, así como el analfabetismo digital; entre otros.

Internet de las cosas (Sistemas ciberfísicos), Inteligencia Artificial y Aprendizaje de Máquinas

Las vulnerabilidades que en materia de seguridad traen los sistemas de Internet de las cosas serán uno de los aspectos que deben seguir siendo desarrollados, así como los retos que la inteligencia artificial, el aprendizaje por máquinas, la robótica, los grandes volúmenes de datos, entre otros, que deben seguir siendo revisados.

Desinformación, Información engañosa y Pensamiento crítico

Es muy fácil caer en engaños, suplantación de identidades, noticias e información falsa y otros tipos de abusos en la red, hechos por malos actores con intenciones de aprovecharse de la ingenuidad y falta de pericia de la mayor parte de usuarios. Desarrollar en los cibernautas la capacidad de analizar en forma crítica la información que circula en la red es otra tarea pendiente.

Alfabetismo Digital

Aún hay una buena parte de la población que no está conectada a Internet, y dentro de los que ya lo están, hay diferencias muy grandes en lo que a sus competencias y capacidades respecta, por lo que aún se debe recorrer un largo trecho.

Procesos y Cumplimiento de leyes nacionales e internacionales

La reacción lógica de muchos gobiernos y entidades multilaterales es buscar y desarrollar mecanismos legales para proteger a sus ciudadanos de estos peligros y riesgos en la red. Aún así, hay que vigilar que por un lado, las leyes no sean tan radicales que bloqueen aún las buenas acciones, y por otro, los llamados a hacer cumplir las leyes estén capacitados y con recursos para hacer el seguimiento adecuado.

Consecuencias de programas defectuosos o con malas intenciones

Una falla en una pieza de software, dependiendo de dónde se ejecute, e independientemente de si esta falla es intencional o no, puede generar resultados no deseados, lamentables o incluso nefastos, por lo que el control de calidad, sobre todo en aplicaciones y sistemas que utilizan la red, debe ser aún más detallado.

Ética y sistemas basados en software

Aún no parecemos estar listos, como humanidad, para dejar que los sistemas automatizados tomen todas las decisiones, sin un control de calidad y, sobre todo, de ética y moral, que los humanos, asumiendo en ellos buenas intenciones y claridad en los objetivos, pueden tomar. Es otra tarea pendiente.

El deterioro de la confianza en Internet

Como ha sucedido con otros avances científicos y tecnológicos de la humanidad, independientemente de las intenciones originales de los creadores, inventores o descubridores, una tecnología determinada puede ser utilizada para hacer mucho bien a la comunidad, pero también es posible que se use para hacer daño a otras personas.

Lamentablemente, esto ha sido siempre un reflejo del estado de nuestras comunidades, las condiciones sociales, las educativas, y las motivaciones de aquéllos que buscan en cualquier lugar y época, hacer dinero fácil, vengarse de otras personas y, en esencia, no tiene escrúpulos ni reparo en estafar, engañar, hacer daño o incluso terminar la vida de otros seres humanos.

Se ha repetido mucho que las tecnologías no son buenas ni malas en sí mismas, y que todo depende de cómo sean utilizadas por sus operadores, y qué fines tienen sus usuarios. La creación de leyes y cuerpos especiales de seguimiento dentro de las autoridades nacionales son conclusiones lógicas a este proceso.

¿Confiamos en Internet?

Internet es una tecnología muy relevante, que ha cambiado nuestras vidas de muchas formas. Como se ha mencionado, también hay malos actores que hacen uso, y en muchas ocasiones con gran despliegue de capacidad y competencia, de dicha tecnología para cometer abusos, robos, suplantaciones, extorsiones, engaños, estafas, y muchas acciones negativas más.

El efecto en los buenos usuarios, sobre todo si han sido víctimas de algunos de estos abusos, o lo han conocido de cerca en alguna persona cercana, es, por un lado, quizá ser más prudente o desconfiado de lo que existe en la red, y por otro, convertirse en un portavoz de las malas noticias que, en su opinión, vienen con el uso de Internet.

No se les puede culpar por ninguna de estas reacciones. Algunos gobiernos y legisladores responden a estos llamados construyendo marcos de referencia legales más cerrados, menos libres y más restrictivos. En algunos casos, este control adicional sobre el uso de Internet funciona, pero si las leyes no son bien pensadas, pueden también acabar o reducir con la creatividad y la innovación sin permiso, que Internet ha comenzado a promover.

Como en todo, debemos buscar un balance entre ambos extremos, de forma que sea posible desanimar, perseguir y castigar a los malos actores, sin impedir el desarrollo, la creatividad y la innovación de los buenos usuarios, que buscan poder utilizar esta tecnología para hacer avanzar en el buen sentido a nuestra humanidad, mejorar su propia economía y lograr un mayor nivel de vida para sus vecinos y el resto de la humanidad.

No es sencillo, pero si estamos atentos y abiertos a nuevas propuestas, y nos conformamos con avances graduales, podemos intentar ver todos los lados de una situación determinada: cómo reducimos el efecto adverso en los usuarios con buenas intenciones, al mismo tiempo que en realidad reduce la comisión de faltas, engaños, y delitos.

Tecnología en las elecciones salvadoreñas

El Salvador celebrará elecciones para cargos en la Asamblea Legislativa, el Parlamento Centroamericano y los Consejos Municipales de todo el país este próximo 28 de febrero. Si bien ya se han desarrollado eventos similares por muchos años, esta será la primera vez que se utilice tecnología de información y comunicaciones en cada Junta Receptora de Votos (JRV), que de acuerdo a cifras del Tribunal Supremo Electoral, son 8,684.

Cada JRV contará con una laptop, un impresor, un digitalizador (escáner), un proyector, un hub de puertos USB, un modem USB y un UPS, para mantener la energía eléctrica continua, así como los suministros necesarios para que estos dispositivos funcionen.

Fuente: Tribunal Supremo Electoral de El Salvador

El programa informático que servirá para desarrollar el escrutinio preliminar en cada JRV, permitirá guardar los datos y las respectivas actas, así como transmitir dicha información a un servidor central para ir calculando los resultados finales preliminares, ha sido desarrollado por el personal técnico del TSE.

Un avance y una primera vez

La utilización de estos equipos en cada mesa de recepción de votos, una vez termine y se cierre la votación en cada Centro de Votación, a las 5 pm del día de las elecciones, servirá para que se ingrese la información contenida en las papeletas de cada elección en forma individual, y contiene, como todo sistema informático, una serie de verificaciones básicas respecto a las sumas y posibilidades.

Una vez ingresados los datos generales, tales como la identificación de los miembros y vigilantes de cada JRV, se realizarán, en el orden establecido por el TSE y aplicado en el programa, los escrutinios de Asamblea Legislativa, PARLACEN y Consejos municipales. Al final de cada escrutinio, se imprimirá, firmará, sellará y digitalizará la respectiva acta, y se imprimirán todas las copias necesarias. En ese momento se transmitirán los datos al servidor central.

De esta forma, si todo fluye correctamente, la información se irá depositando en el servidor central en tiempos relativamente breves, haciendo posible contar con resultados, que por definición son preliminares, esperando a ser validados por el TSE de acuerdo a sus procedimientos previamente establecidos, pero que seguramente darán una idea bastante buena de las tendencias.

Como cualquier proceso que involucra la interacción de tecnología y personas que se realiza por primera vez, es muy probable que algunos de los flujos esperados dentro del procedimiento muestren alguna falla, en algunas de las muchas JRV.

Como país y como ciudadanos, debemos ser tolerantes y comprensivos ante esta posibilidad de comportamientos inesperados, difíciles o incluso, fallas en los equipos, la energía, la comunicación o las personas involucradas. Normalmente, hay procesos de contingencia ante la mayoría de posibles ocurrencias distintas a los planes originales, y personas a cargo de tomar decisiones in situ.

El beneficio que como país obtendremos es superior, ya que estaremos promoviendo la expansión de la cultura digital, tan diseminada en el resto del mundo, y habremos dado un paso más en la dirección correcta.

El conocimiento como un bien catalizador y transferible

La construcción, registro, codificación, almacenamiento, distribución, aprovechamiento y vuelta a la construcción, del conocimiento, ha sido en la historia de la humanidad la razón y forma en que ha logrado ir mejorando sus niveles y estilos de vida y trabajo.

Históricamente, el progreso real de la humanidad no comenzó sino hasta que las formas, aunque fueran rudimentarias, de almacenamiento y transmisión del conocimiento, se crearon, al concebir los códigos de símbolos y los medios para registrarlos, de manera que otras personas pudieran decodificarlos en otro tiempo o lugar. Es decir, el surgimiento de la escritura, en sus diversas variantes

La transmisión oral no era suficiente, tanto porque usando este método el mensaje puede no ser fielmente generado ni recibido, así como porque si el emisor fallecía antes de poder transmitirlo, ese conocimiento se perdía por completo.

Almacenamiento, orden y recuperación

Igualmente importante fue concebir, descubrir o crear medios que pudieran soportar el paso del tiempo sin perder la exactitud del contenido, de forma que las piezas del conocimiento que se iban acumulando pudieran ser almacenadas adecuadamente, para que las siguientes generaciones no tuvieran que repetir las experiencias que habían servido para obtener dicho conocimiento: plantas medicinales, hierbas venenosas, animales agresivos o domesticables, etc.

El conocimiento obtenido por los ancestros y predecesores, servía en buena medida, tanto para sobrevivir y llevar una mejor vida en cada época de la humanidad, así como para construir nuevo conocimiento en base a lo que ya estaba bajo control. Las nuevas adiciones, cambios, y matices a lo que ya estaba almacenado, así como las nuevas visiones, descubrimientos, experimentos y pruebas se apoyaban en todo lo anterior que ya era accesible.

Además de guardar el conocimiento logrado hasta el momento, pronto resultó obvio que para tener éxito en la búsqueda y aprovechamiento del conocimiento anterior, era crucial contar con algún método de ordenamiento, localización y en algunos casos, alguna codificación o taxonomía que, hasta donde fuera posible, fuese generalizado y utilizado por todos.

Así fueron surgiendo paulatinamente, y por separado, los códigos de escritura, de transmisión y cifrado, así como el método científico, los investigadores y las ciencias como la bibliotecología, la teoría de la información.

Con el advenimiento de la digitalización, la computación y las comunicaciones a nivel mundial, cuyo desarrollo nos ha tocado a algunos vivir de primera mano en nuestra generación, el conocimiento y su insumo fundamental, la información, llegó a nuevas dimensiones, en capacidad de almacenamiento, velocidad de transmisión, codificación de símbolos y cifrado de lo almacenado y transmitido.

La explosión ha sido de tal magnitud, que nos encontramos aún en la fase de sobre exposición, super abundancia, abuso, confusión, confianza en los contenido y disparidad en el acceso y las habilidades personales para obtener los mejores resultados de nuestra relación con el conocimiento. Hace falta aún mucho trabajo para subsanar los nuevos obstáculos que han surgido entre los seres humanos y el conocimiento.

El Índice de Inteligencia Digital

Cuando se estudia y analiza la situación de diversas economías o países respecto a un tema específico, no es extraño que los académicos y científicos que realizan el estudio construyan un índice que intente resumir y ponderar los indicadores que utilizan para el fin de comparación, tanto entre las naciones analizadas, como en el transcurso del tiempo.

La universidad de Tufts, de Medford, Massachusetts, por medio de su Escuela Fletcher, especializada en Relaciones Internacionales, ha elaborado el Índice de Inteligencia Digital, Digital Inteligence Index, y toma como referencia los avances en digitalización que han ocurrido en varios lugares a raíz de la pandemia mundial.

El Salvador no está incluido en la muestra de 90 economías que este estudio analizó. El marco de la evolución digital segmenta estas 90 naciones en cuatro zonas: sobresalientes (stand outs), estancados (stall outs), emergentes (break outs)  y observables (watch outs). Los países latinoamericanos incluidos son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay.

Contenido del Índice

El Índice de Inteligencia Digital es una evaluación holística basada en datos del progreso de la economía digital, combinando más de 358 indicadores en dos cuadros de mando: Evolución digital y Confianza digital. Además considera los niveles de Preparación para el trabajo remoto, la Protección General de Datos y la Preparación para la Inteligencia Artificial que cada país muestra.

La Evolución Digital contiene cuatro impulsores clave: Condiciones de oferta, Condiciones de demanda, Entorno institucional e Innovación y cambio. El marco resultante captura tanto el estado como la tasa de evolución digital e identifica las implicaciones para inversión, innovación y prioridades políticas.

La Confianza Digital está compuesto de cuatro impulsores: Ambiente digital, Experiencia digital de usuario, Actitudes y Comportamiento. La confianza se define como el acto de fe y la confianza que hace que los usuarios elijan interactuar, realizar transacciones y consumir en línea. Fundamentalmente, determina la calidad de la interacción entre quienes dan confianza y quienes buscan dicha confianza.

Las economías sobresalientes son altamente avanzadas digitalmente y exhiben un gran impulso. Son líderes en conducción innovación, aprovechando sus ventajas existentes de forma eficiente y eficaz. Para mantenerse a la vanguardia, estas economías necesitan mantener sus motores de innovación a la máxima velocidad y generar nueva demanda o correr el riesgo de estancarse.

Las economías estancadas disfrutan de un alto estado de avance digital mientras exhiben un impulso relativamente más lento. Superar estas «mesetas digitales» requerirá un esfuerzo consciente de estas economías para reinventarse, apostar por una creciente tecnología digital en la que tienen liderazgo y eliminar los impedimentos a la innovación.

Las economías emergentes tienen una puntuación más baja en su estado actual de digitalización, pero están evolucionando rápidamente. El fuerte impulso de las economías emergentes y su importante margen de crecimiento las haría muy atractivas para innovadores e inversionistas. Economías como China, India, Indonesia, Arabia Saudita, Kenia y Rusia lideran el grupo.

Las economías observables enfrentan desafíos importantes con su estado de digitalización relativamente más bajo y su impulso. Con debilidad digital en la mayoría de los frentes, estas economías mantienen las actitudes más escépticas hacia la digitalización y la tecnología. Sin embargo, algunas de estas economías demuestran creatividad frente a severos problemas de infraestructura, brechas, limitaciones institucionales y baja sofisticación de la demanda de los consumidores.

Acuerdo entre Dataguard y SVNet para alojar el Punto de Intercambio de Tráfico

El 17 de diciembre de 2020, unos días después del 25º aniversario de la primera conexión desde El Salvador a Internet, en 1995, se llevó a cabo la firma del acuerdo por el que el Centro de Datos nacional Dataguard alojará en sus instalaciones los equipos que conforman el Punto de Intercambio de Tráfico de Internet (IXP) de El Salvador, llamado IXSal, y administrado por SVNet, así como otros equipos importantes.

Fuente. Dataguard

Un Punto de Intercambio de Internet (IXP) es una instalación de red que permite la interconexión de más de dos sistemas autónomos independientes, principalmente con el fin de facilitar el intercambio de tráfico de Internet. Si bien es un elemento de infraestructura crítica para la operación y el rendimiento eficiente de las conexiones a Internet, no es forzoso contar con uno o varios en cada país, y depende de la voluntad de los proveedores de conectividad.

En El Salvador, SVNet y quien escribe han venido buscando lograr este objetivo desde 1999, y aún no se logra concretar. Además de los requerimientos técnicos, los operadores deben estar convencidos y dispuestos para que el tráfico de sus clientes que vaya a un destino que está dentro del territorio salvadoreño, servido por un proveedor distinto, viaje hacia su destino final sin salir del país.

Las ventajas del Punto de Intercambio de Tráfico

Una vez se logra contar con uno, o más, IXP, en una región, algunas ventajas importantes, respecto a cómo circula el tráfico de Internet, especialmente el local, se ven realizadas:

  • El tráfico local se queda local (su función no es dar tránsito Protocolo Internet –IP- internacionalmente)
  • Mejor calidad de Internet y experiencia de usuario
  • Mayor autonomía en el país
  • Mejor respuesta de conectividad a iniciativas locales, públicas y privadas
  • Aumento de la redundancia, menor dependencia del tránsito IP
  • Ahorros en la operación de la red
  • Menor latencia en las conexiones locales
  • Valor agregado de tráfico local para los servicios provistos por los operadores
  • Mayor seguridad al conectarse a una isla de confianza con la infraestructura de clave pública de recursos (RPKI, por sus siglas en inglés, también conocida como Certificación de recursos)
  • Acceso a contenido de Redes de Distribución de Contenido (CDN, por sus siglas en inglés) como Google, Netflix, Facebook, Akamai, entre otros
Fuente: SVNet y Socium

En convenio firmado permite que se instalen varios equipos, tales como servidores, enrutadores, switches y otros, para el desarrollo y operación eficiente de Internet en el país, entre ellos

  • El servidor primario de la zona SV (equipo que resuelve, para el mundo, las ubicaciones en Internet de los nombres de dominio terminados en SV)
  • Una copia del servidor Raíz L
  • Los equipos necesarios para el intercambio de tráfico de Internet para El Salvador (IXSal)
  • RIPE Anchor, que contribuye con mediciones estadísticas a este proyecto a nivel mundial.

Tanto SVNet como Dataguard están comprometidos con impulsar las mejoras de acceso a la red mundial y la facilitar la digitalización del país en un sitio seguro, que permita la continuidad de la operación de la infraestructura instalada.

Imaginar el futuro o imaginar el pasado requieren mucha capacidad y talento

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, algunas acepciones del verbo imaginar incluyen “Representar en la mente la imagen de algo o de alguien”, “Inventar o crear algo”, o “Concebir algo con la fantasía”. Imaginar es una cualidad inherente al ser humano, y es lo que ha permitido a la humanidad las altas dosis de creatividad e ingenio para visualizar nuevas formas, tecnologías y métodos.

La imaginación ha sido ensalzada por muchos visionarios, científicos y artistas, con frases como “El verdadero signo de la inteligencia no es el conocimiento, sino la imaginación”, atribuida a Einstein; “La imaginación es el inicio de la creación. Imaginas lo que deseas”, de George Bernard Shaw; “El mundo real es mucho más pequeño que el de la imaginación”, de Friedrich Nietzsche; entre muchos.

Muchas creaciones, descubrimientos y soluciones a problemas han sido concebidos, según han relatado a posteriori sus autores, en momentos de intensa imaginación y lucidez, a veces incluso en sueños y en estados semiconscientes, gracias al poder de la imaginación.

Visualizar lo que no se ha vivido

Con cierta facilidad y frecuencia, podemos comprender que las personas que logran imaginar un poco del futuro, y son capaces de materializarlo en una fórmula, un enunciado, un objeto diseñado y construido, son los inventores, descubridores y pioneros de los avances tecnológicos, científicos y artísticos que hacen nuestra vida más fácil.

Está claro que no todas las personas que imaginan una parte del futuro tienen éxito, por muchas y variadas razones. También es verdad que varias personas en el mundo pueden imaginar más o menos al mismo tiempo una propuesta específica, y cada vez más, las imaginaciones de uno pueden influir, sugestionar o motivar las de otro.

Si aceptamos que imaginar equivale a visualizar lo que no se ha visto o vivido antes, podemos también pensar que si queremos recordar o estudiar la historia, tendremos que imaginar el pasado, y esa actividad, en muchos casos, no es una tarea sencilla.

Por ejemplo, ¿podemos imaginar nuestra vida sin teléfonos, sin automóviles o medios mecánicos de transporte, sin dispositivos que preserven nuestros alimentos, o ignorando la forma del planeta tierra, o la posición de los distintos astros?

O aún más, ¿podemos concebir las formas de convivencia cuando no se había creado el lenguaje hablado o escrito? ¿Qué hacían nuestros antepasados ante un fruto o hierba desconocida, ignorando si era tóxico o beneficioso para sanar algún dolor o enfermedad?

Imaginar la historia requiere contar con fuentes creíbles y fidedignas que nos ofrezcan la información real de cómo y en qué secuencia sucedieron los hechos. Imaginar el porvenir demanda apoyarnos en el conocimiento actual y agregar ideas y características deseables y factibles.

En ambos casos, si bien todos estamos facultados para hacerlo, cada uno de estos ejercicios demanda talento y capacidades adecuadas, que podemos desarrollar en forma consciente y sistemática.

Balance 2020 de nuestra Sociedad de la Información

Cualquier recuento de 2020, en cualquier tema y en todo el mundo, tendrá como denominador común algún comentario acerca de lo especial y diferente que este año fue, de lo que aprendimos y de lo que parece venir a continuación.

Aun así, manteniendo nuestra tradición, revisamos brevemente algunos aspectos y hechos que incidieron en la Sociedad salvadoreña de la información y el conocimiento.

En el plano nacional

El 15 de enero de 2020, el gobierno de El Salvador realizó el lanzamiento público de la Agenda Digital. Como sabemos, sus planteamientos, planes y proyectos no han podido avanzar debido a la situación que pocas semanas después iniciaría en el mundo. Estamos en espera.

Otro hito importante fue la firma de un acuerdo de trabajo conjunto entre el gobierno de El Salvador y la Cámara Salvadoreña de Tecnologías de Información y Comunicaciones (CasaTIC), para buscar resultados favorables a nuestro país en las áreas de muto interés.

Conocimos acerca de la empresa salvadoreña Compucentro, que diseña y construye equipos de hardware especializado, por ejemplo, en cajeros inteligentes. Se convierte en un ejemplo y paradigma a seguir en nuestro país.

SVNet abrió la posibilidad de registrar nombres de dominio con vocales tildadas y la letra “ñ”, para ser utilizadas en las direcciones de sitios web, aunque todavía no para direcciones de correo electrónico.

A partir de marzo de 2020, y una vez asimilada la situación de encierro en casa debido a la pandemia, un buen número de personas tuvimos que desarrollar, experimentar y/o aprender habilidades para la interacción en línea. Estos temas fueron analizados y provocaron muchas reflexiones.

Ya que la mayoría de actividades, al menos las que continuaron realizándose en línea, la mayoría debimos recordar y/o adquirir buenos modales al interactuar en línea. También se comenzó a hablar de la “nueva normalidad”.

En el país, pero también en el mundo, surgió la preocupación de si Internet resistiría la carga incrementada que estaba, y continúa, experimentando.

Igual de importante se volvieron los aprendizajes a partir de la situación, y los propósitos que debemos mantener para que más personas puedan estar conectadas a Internet y sepan usarlo.

Dentro de todo, celebramos por 12º año consecutivo, las jornadas de Día de Internet, alrededor del 17 de mayo, como en los años anteriores, con la importante diferencia de que fue todo en línea. Por el lado positivo, esto permitió que más personas se conectaran y atendieran a las distintas actividades, desde varios países de Centroamérica y Latinoamérica. El lema de este año fue “25 años se pasan navegando”, aludiendo a los 25 años de conectividad del país.

Surgieron nuevas aplicaciones, como 5vid y otras, que buscan apoyar y ayudar a la diseminación de información y otros recursos durante la pandemia y la cuarentena. Así mismo, más eventos y actividades fueron mostrando la creatividad y el ingenio de las personas, buscando cómo mantenerse activos y productivos a pesar de las condiciones.

Desde El Salvador, se lanzó la propuesta de Intermall, por parte de Pagadito Group, la misma empresa atrás de Pagadito, la pasarela de pago, con interesantes y atractivas oportunidades de inicio, para integrarse a este centro comercial en Internet.

El sector de la educación, en todos sus niveles, fue uno de los que más rápida y profundamente debían reinventarse, y acelerar su transformación digital. En general, también tuvimos que desarrollar nuevas habilidades digitales, y eso resulto muy positivo.

Tampoco se abandonó la exitosa y necesaria actividad de realizar certámenes para que los jóvenes pongan en práctica sus competencias. Uno de estos eventos fue Smart Edu, que produjo interesantes resultados.

La academia Cisco de CCAT LAT (Centro de Capacitación en Alta Tecnología de Latinoamérica), filial El Salvador, continuó sus actividades, e impartió algunos cursos en línea.

De igual forma, nuevos paradigmas en Formación en línea, y en la educación tradicional, como el del Aula Invertida, fueron estudiados y difundidos entre los educadores del mundo.

LACNIC llevó a cabo su tradicional “LACNIC On The Move”, con especial dedicación a El Salvador, aunque en formato en línea, lo que permitió que más interesados pudieran participar a finales de agosto.

El Rally Latinoamericano de Innovación, desarrollado por 7º año consecutivo entre universidades de Latinoamérica y 6º en que participa nuestro país, contó con la participación local de 7 universidades salvadoreñas. Por supuesto, aún la participación local debió ser en línea.

TBox, en conjunto con sus aliados, llevó a cabo la 14ª edición de la Competencia Microsoft Office Specialist. Igualmente, el evento Código TBox se desarrolló el 2020 en línea, y el certamen de dibujo digital infantil organizado por TBox, tuvo una nueva edición.

Términos como “Transformación digital”, “Disrupción tecnológica”, “Conferencias virtuales”, “Ferias en realidad virtual”, “Reuniones sincrónicas”, y otros, se volvieron cada vez más comunes y aceptados.

Se lanzaron dos importantes lugares para promover la innovación en forma sistemática en nuestro país: el InnovaLab, de Termoencogibles, y SandBox, de Agrisal, Seed e Innbox.

El 14 de diciembre de 2020 El Salvador cumplió 25 años de haber realizado con éxito, después de varios meses, incluso años, de trabajo, la primera conexión dedicada a Internet desde un punto dentro del territorio nacional.

Se llevó a cabo, en un formato un poco diferente al habitual, el 3er Foro de Gobernanza de Internet de El Salvador, con la coordinación, organización y apoyo de organizaciones relevantes e interesadas en estos temas en el país y fuera del mismo.

En una nota personal, LACNIC me hizo el honor de designarme para recibir el Premio Trayectoria 2020, instituido por dicha organización, por lo que me mantengo agradecido permanentemente.

La cantidad total de nombres de dominio SV mostró un incremento en 2020, como se aprecia en las siguientes gráfica y tabla, que tienen como fuente a SVNet.

Fuente SVNet
Fuente SVNet

Más allá de las fronteras

Fue lanzado el libro “El reto de la democracia digital”, escrito por Elaine Ford, del Capítulo ISOC de Perú. Una lectura actual y muy relevante, que además fue utilizada en el 3er foro de Gobernanza de El Salvador, el 16 de diciembre de 2020.

El libro “Los 50 mitos de Internet más comunes”, publicado por el Foro de Gobernanza de Internet en Naciones unidas, también es una lectura provechosa.

Comenzando con la reunión de marzo, las tres reuniones mundiales de ICANN debieron realizarse en línea, usando el horario de Cancún, Kuala Lumpur y Hamburgo, respectivamente, sedes planificadas de dichas reuniones.

A raíz, y durante la pandemia y cuarentena mundial, varias organizaciones aportaron su experiencia y recomendaciones. Internet Society presentó algunos mitos y sus realidades, respecto a Internet en tiempos de pandemia.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, publicó el 26 de agosto su 7º informe especial, titulado “Universalizar el acceso a las tecnologías digitales para enfrentar los efectos del COVID-19

En formato en línea, como todos los eventos de este año, se desarrolló el 13º Foro de Gobernanza de Internet de Latinoamérica y el Caribe, LACIGF.

Muchos más eventos internacionales fueron desarrollados en línea, organizados por LACTLD, ISOC, ICANN, LACNIC y otras organizaciones, que se mantuvieron muy activas durante 2020.

Esta lista es parcial, por lo que si el lector conoce algún otro suceso relevante, por favor háganoslo saber.

¡Seguimos conversando en línea en 2021!

25 años de estar conectados a Internet en El Salvador

Este lunes 14 de diciembre de 2020 cumplimos 25 años de haber realizado la primera conexión dedicada, exitosa y completa a Internet desde un punto en nuestro país, El Salvador. La historia de ese día y algunos antecedentes y hechos relacionados ha sido ya contada por este servidor en algunos espacios previamente, por ejemplo, aquí, aquí y aquí.

Muchos de los actuales usuarios de Internet aún no nacían cuando logramos establecer esa primera conexión con el mundo, por medio de esta tecnología, y sin embargo, es un lugar común decir que ellos, y muchas más personas de todas las edades, no podríamos desarrollar muchas actividades, algunas tradicionales y otras más nuevas, sin el acceso a esa herramienta.

Afortunadamente, mucho ha pasado en el ámbito tecnológico, innovador, académico, científico y empresarial, que busca hacer nuestras vidas más cómodas, sencillas y eficientes, usando la tecnología, en general, como medio para lograrlo. Nuestro país no es la excepción, si bien no estamos en la situación que  muchos quisiéramos, como la pandemia ha demostrado.

Algunos hitos relevantes

En cada sector y espacio de la vida cotidiana de las personas y las organizaciones han ocurrido cambios desde aquel momento, aunque no necesariamente con ritmos, dinámicas o apoyos similares. Algunos hechos relevantes:

1996: Privatización de las Telecomunicaciones, por medio de la venta de ANTEL (Administración Nacional de Telecomunicaciones).

1998: Fundación de Infocentros, proyecto y organización con la que se llevó la conectividad a Internet al interior del país, formando a cientos de miles de salvadoreños, y se desarrolló la masa crítica necesaria para que algunos negocios prosperaran, como cibercafés, empresas de sitios web, ventas de equipos, etc. En septiembre de 2000 se abrieron los primeros locales.

2000: Se escribió por el CNI (Comité Nacional de Informática) y aprobó por el CONACYT (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) la Política Nacional de Informática, primera versión de lo que pudo haber sido una agenda digital nacional.

2005: El Salvador se conectó a las Redes Avanzadas Académicas, por medio de RAICES (Red Avanzada de Investigación, Ciencia y Educación Salvadoreña), conformada por un grupo de universidades, en ese momento visionarias.

Desarrollo de modelos comerciales para la oferta de la conectividad a Internet por las empresas privadas que ofrecían este servicio, al establecer cuotas planas por mes, y no por consumo.

Incursión de varias empresas grandes en el comercio electrónico, y surgimiento de varias empresas de apoyo, soporte, desarrollo y servicios en el área de sitios web, transacciones y comercio electrónico.

Desarrollo incipiente de cursos en línea, y apoyo para programas semipresenciales en algunas universidades del país.

Fortalecimiento de la banca y servicios financieros, al desarrollar, conocer e implantar medidas, protocolos y estándares de ciber seguridad.

Desarrollo de medios de comunicación en línea, y fortalecimiento de la presencia en la red de los medios de comunicación tradicionales.

Surgimiento de varios servicios al ciudadano y las empresas, por parte de gobierno, si bien en forma aislada, y por iniciativas individuales de algunos titulares, sin una visión unificada.

Por supuesto, aún queda, y siempre será así, mucho por hacer, para acortar la brecha digital que hemos permitido que crezca aún más en estos 25 años, en lugar de haber intentado aproximarnos al desarrollo en otros países, con políticas públicas, proyecto y medidas congruentes, sistemáticas y apolíticas. Ojalá lo podamos hacer para los siguientes aniversarios de Internet en El Salvador.